Atravesando el abismo

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Sinopsis

En un rincón de su universo, Alice dejó atrás una relación distante y grosera. Entre libros y aulas, conoció a Ethan, un estudiante amable que transformó su mundo con risas y complicidad. Lo que comenzó como amistad floreció en un amor sincero, una historia que demostró que a veces, para encontrar la luz, es necesario dejar atrás las sombras del pasado.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Ly
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

El ruido de la puerta al cerrarse resonó en la pequeña habitación. El ambiente estaba cargado, como si la tensión hubiera creado una barrera invisible entre ellos. Las lágrimas corrieron por el rostro de Alice mientras trataba de contener sollozos ahogados. Bradley, por otro lado, estaba parado en el centro de la sala, sus ojos centelleando con una mezcla de furia y celos.


—¡No puedo creer que estuvieras coqueteando con él!— gritó Bradley, su voz retumbando en la habitación.


—¿Cómo esperas que me sienta al ver eso?


Alice intentó hablar, pero las palabras se atascaron en su garganta. Su mirada evitaba la de Bradley, como si el peso de sus acusaciones fuera demasiado para soportar.


—¡Siempre has estado distante, Bradley! Si tan solo pudieras ver cómo me siento, tal vez podríamos haber evitado todo esto. — dijo Alice entre sollozos, sus ojos buscando respuestas en los suyos.


Él se acercó con pasos decididos, su expresión volviéndose más amenazante. —¡No cambies el tema! Estás tratando de desviar la atención de lo que realmente importa aquí.


Las lágrimas de Alice fluían sin restricciones, su voz apenas un susurro. —¿Y qué es lo que realmente importa, Bradley? ¿Tu celos enfermizos o el hecho de que siempre te mantuviste distante, empujándome a buscar apoyo en otro lado?—


La habitación quedó sumida en un silencio tenso, solo interrumpido por los sollozos de Alice. La realidad de sus palabras colgaba en el aire como una sombra indeseada.


—Alice..." comenzó Bradley, pero su voz vaciló. Sus ojos se encontraron, y por un instante, la muralla de su enfado se tambaleó ante el dolor reflejado en los ojos de ella.


La escena pintaba un cuadro desgarrador de una relación fracturada por la desconfianza y la distancia, con lágrimas y palabras no dichas que flotaban en el aire cargado de emociones.


...


Alice, aún con las lágrimas marcando senderos en sus mejillas, sintió una determinación arrepentida. Levantó la mirada hacia Bradley, pero esta vez, su mirada no estaba llena de dolor, sino de resignación.


—Ya no puedo seguir así, Bradley— dijo con una voz que temblaba pero que sonaba firme.—Lo nuestro ha llegado a su fin.—


Bradley la miró, la sorpresa y la incredulidad cruzaron su rostro antes de dar paso a la comprensión. El silencio pesado que llenaba la habitación solo era interrumpido por el sonido de los sollozos de Alice.


—Lo siento, pero no puedo seguir soportando esta relación tóxica— continuó Alice. —Necesitamos seguir caminos separados, encontrar la paz que ambos hemos perdido en el camino.—


Bradley abrió la boca como si fuera a protestar, pero las palabras parecían haber quedado atrapadas en su garganta. Alice tomó un último vistazo a la habitación que alguna vez compartieron, un testigo mudo de risas y lágrimas, y luego se alejó con pasos decididos.


El sonido de la puerta cerrándose resonó nuevamente, pero esta vez marcó el final de un capítulo en sus vidas. Bradley quedó solo, enfrentando las consecuencias de sus acciones, mientras Alice, a pesar del dolor, caminaba hacia un futuro donde la liberación y la autenticidad eran más valiosas que la permanencia en una relación quebrantada


2 semanas después


El sol brillaba en el campus universitario cuando Alice, con la mochila al hombro, se apresuraba hacia su clase. La mente todavía cargada con el peso de la ruptura reciente, apenas notó al chico que venía en sentido contrario.


Chocaron accidentalmente, y Alice, con un instante de disculpa en sus ojos, se preparó para continuar. Sin embargo, el chico le parece con amabilidad.


—Oh, lo siento— dijo con una sonrisa genuina. —Mi culpa, estaba perdida en mi música. ¿Estás bien?—


Alice ascendiendo, sorprendida por la cortesía inesperada. —Está bien, no te preocupes—


Se separaron para seguir sus respectivos caminos, pero algo en la interacción breve dejó una impresión en Alice. Fue un rayo de luz en medio de sus sombras emocionales.


Horas después, cuando Alice salía de la última clase, se encontró de nuevo con el chico. Iba a cierta distancia, sus auriculares, tarareando una melodía desconocida mientras caminaba.


La situación le resultó intrigante y un tanto incómoda. "¿Es casualidad o me está siguiendo?" se preguntó a sí misma, pero trató de no darle demasiada importancia. Con cautela, continuó su camino hacia casa.


A pesar de su escepticismo y la sombra de desconfianza que la seguía desde su relación anterior, Alice no pudo evitar sentir una conexión extraña con ese chico amable. La coincidencia de encontrarse dos veces en el mismo día creó una curiosidad que despertó un pequeño destello de interés.


Mientras caminaba hacia su casa, Alice decidió dejar de lado sus preocupaciones y permitirse explorar la posibilidad de una amistad. Quizás, en medio de ese encuentro fortuito, podrías encontrar un nuevo comienzo y aprender a confiar nuevamente.


Al día siguiente


Al día siguiente, el campus universitario estaba envuelto en la rutina habitual. Alice, aún con las reservas de confianza que la acompañaban desde su ruptura, caminaba con cautela entre las multitudes de estudiantes. Aunque el encuentro del día anterior con el chico amable le dejó una impresión curiosa, sus defensas emocionales seguían intactas.


Mientras se dirigía a su clase, Alice notó al chico buscándola entre la multitud. Con pasos decididos, se acercó a ella y le llamó la atención.


—¡Oye, disculpa!— exclamó él, un atisbo de preocupación en sus ojos. —Quería disculparme nuevamente por ayer. No fue mi intención tirar tus cosas.—


Alice se detuvo, sorprendida por la iniciativa del chico. A pesar de sus reservas, algo en su sinceridad le hizo bajar un poco la guardia.


—No te preocupes, ya te dije que está bien—respondió ella, intentando sonar más ligera de lo que se sentía.


El chico ascendiendo, pero su expresión reflejaba un deseo genuino de reparar cualquier malentendido. —Lo sé, pero no me gustaría que pensaras que soy un tipo descuidado o algo así. Soy Ethan, por cierto.—Alice le miró, sus ojos reflejando una mezcla de aprecio y cautela. —Soy Alice.—


Ethan sonriendo con amabilidad. —Bueno, Alice, si alguna vez necesitas ayuda con algo, aquí estoy. Y, de nuevo, lo siento por ayer.—


Agradeció sus palabras con un asentimiento, y mientras Ethan se alejaba, Alice se quedó allí, sintiendo un atisbo de calidez en su corazón. Aunque sus defensas seguían en pie, la gentileza de Ethan comenzaba a abrir una grieta en la muralla que ella misma había construido.


El día continuó, pero la idea de que alguien pudiera ser tan amable, incluso después de un malentendido, quedó flotando en la mente de Alice. La semilla de la confianza, aunque pequeña, comenzó a germinar lentamente en su interior.