SOLO PARA OMEGUITAS CALIENTES
-Hola mi amor.
-Bebé, solo quería avisarte que ya me voy a la despedida.
-Ok cariño, diviértete mucho y no vayas a tomar tanto.
-No creo divertirme, tu no vas a estar allí.
-Ay corazón, es tu despedida de soltero, tienes que disfrutarla, además George se esforzó mucho en organizar todo.
-Lo sé, pero yo solo quiero estar contigo.
-Ya falta una semana para la boda amor y entonces sí, siempre estaremos juntos.
-Esta bien amor, bueno ya te dejo los chicos me están esperando. Te amo bebé.
-Yo te amo más.
Sergio Pérez o Chequito como le decían sus amigos, había llegado a Mónaco a la tierna edad de 4 años, su vecinito Charles Leclerc se convirtió inmediatamente en su mejor amigo. Los dos tenían la misma edad, acudían al mismo colegio y compartían a los mismos amiguitos, eran inseparables, no había cosa que hiciera Chequito sin Charlie.
El tiempo paso y al crecer ambos se convirtieron un par de hermosos omegas, con un sueño en común, ambos compartían el mismo deseo de poder encontrar al mismo tiempo al amor de sus vidas, para poder casarse juntos y embarazarse juntos, y vivir uno junto al otro porque no querían estar separados, se amaban demasiado, tenían un lazo de hermandad demasiado fuerte.
Muchos fueron los alfas que trataron de conquistarlos, pero siempre fallaban al intentar separarlos, pues no comprendían la intensidad de su amistad. Hasta que un día llegaron los hombres perfectos, un par de amigos empresarios, que aceptaban su amistad y la comprendían, pues ellos también eran amigos desde la infancia. Después de dos años de noviazgo estaban listos para dar el gran paso. Casarse.
La boda sería en Punta Mita, así que Checo, Charles y sus amigos llegaron una semana antes a la casa de la familia de Checo en Vallarta, para terminar de revisar algunos pendientes y realizar la despedida de solteros de los omegas.
Uno de sus grandes amigos, y omega de honor, se había dado a la tarea de organizarles la mejor despedida que pudiera haber en Puerto Vallarta.
- ¿George, no crees que es demasiado? -pregunto Checo subiéndose a una limosina blanca, adentro ya iban sus amigos Lando, Oscar, George y el colado de Liam.
-Chequito, relájate y disfruta, que esto solo lo vamos a vivir una vez -contesto Charles empujando a Checo para poder sentarse él.
- ¿Champagne, corazones? -pregunto George acercándoles dos copas
-Sí -dijo Liam.
-Tú no idiota -contesto George dándole un manazo.
- ¿Por qué eres tan grosero conmigo George? -pregunto Liam
-Porque nadie te invito, ¿qué haces aquí?
- ¿Crees que estoy aquí por gusto?, me obligaron a acompañarlos, a ningún alfa le gusta estar rodeado de omegas escandalosos.
-Liam ten, mejor ya cállate antes de que George te saque a patadas de la limosina -dijo Checo dándole una copa, no le agradaba Liam, siempre tenía cara de amargado, pero era primo de su futuro esposo así que tenía que soportarlo.
Lando y Oscar comenzaron a alagar a los festejados, pues cada uno lucia increíble a su estilo.
-Que bien se ven- dijo Lando
-Cierto, se ven sexys -apoyo Oscar
Checo llevaba un vestido corto color marfil, con escote corazón que resaltaba sus firmes pechos, el bustier era entallado y de delicado encaje, la falda en corte A de dos capas y de una ligera tela vaporosa, con delgados tirantes y diminutos cristales por todo el vestido que brillaban de colores con la luz, y unos stilettos marfil.
Charles usaba un vestido de seda color perla igual en corte A pero ligeramente ajustado de las caderas, de cuello vuelto, escote profundo en la espalda y tirantes de pedrería fina, también era corto mostrando sus torneadas piernas, con unas sandalias de tacón alto color plata.
Poco a poco comenzaron a platicar sobre las expectativas para esa noche, logrando distraer a George lo suficiente para que ya no continuara discutiendo con el alfa.
Tardaron aproximadamente 20 minutos en llegar al lugar donde se realizaría el evento. Seria en un salón del hotel de un amigo del papá de Sergio.
Se acercaron a hablar con la recepcionista, la cual mando personal que los guio al salón, este se encontraba al fondo. Fueron sorprendidos al entrar, pues luces de colores rosas, azules y moradas iluminaban todo el lugar, había una pequeña pista de baile y algunos sillones con unas mesitas que estaban frente a un escenario. Todo simulaba un pequeño antro.
Cuando el grupo entro la música ya comenzaba a sonar a un volumen medio, permitiéndoles hablar sin necesidad de gritar.
Te tengo todo pa mí
Estoy segura que tú no te quieres ir
Dice "Toki, mami, estoy puesto pa ti"
Espérame desnudita, que esta noche no te dejo dormir
Bésalo, que este pussy es tuyo
Tú eres mi papi, lo digo con orgullo
Tus ojos, tu boca, tus besos me pertenecen
Papi, tú eres mi refugio
-Uy esto se va a poner buenísimo -dijo Oscar mientras avanzaba bailando a los sillones.
Cuando estuvieron acomodados llegaron un par de meseros con champaña y copas para todos.
-Oigan chicos traje algo para ustedes. -dijo Lando
- ¿Qué es? -pregunto curioso Sergio.
Lando saco de su bolsa un par de velos de novia con todo y coronitas, al verlos los novios gritaron alegres. Entre Lando y George se los acomodaron con cuidado de no despeinarlos.
La botella de champaña se terminó demasiado rápido, así que pidieron más bebidas. Cosmopolitan con brillo comestible, Pink Margarita, Bellini y Mojitos de mango fueron los más pedidos durante la noche. Y agua embotellada, porque no eran tontos.
Provenza comenzó a sonar y rápidamente se levantaron a bailar en la pista.
-Papi, nos perdemo', nos parqueamo' y lo prendemo' -cantaban al unísono.
Bailaban alegremente con la seguridad de que nadie entraría a molestarlos pues había personal de seguridad en la entrada a esa área.
-Sexo y alcohol, lo que pase, aquí se va a quedar, yo sé que no me vas a olvidar, si te hago el amor, si te hago el amor... -la canción había cambiado, pero ellos seguían cantando animados.
Varias canciones pasaron y ellos no habían parado de bailar, al contrario, ahora lo hacían más desinhibidos, con los vasos de sus bebidas en las manos.
Pa-papi, ya súbeme la mini
Me pongo muy caliente si me ves moviendo el booty, booty
Pa-papi, yo sé bien lo que quieres
Muchas te lo mueven y tú quieres de esta shorty, shorty
-Charlie ya me cansé, vamos a sentarnos -le pidió Checo, a lo cual solo asintió.
Tomándolo de la mano comenzaron a caminar a sus lugares, cuando Soltera empezó a sonar, ambos se voltearon a ver riéndose y corrieron de regreso a la pista, pues amaban esa canción, y más porque esta una de sus últimas noches solteros, aunque ellos no planeaban portase mal.
-Pero yo tengo el derecho de portarme mal pa pasarla bien, estoy suelta y ahora puedo hacer lo que quiera, se pasa rico soltera -todos coreaban alrededor de Sergio y Charles que bailaban tomados de las manos, incluso Liam que había estado sentado viendo su celular y tomando uno que otro trago se había levantado a bailar con ellos, los cual los sorprendió, pero no dijeron nada para no echar a perder el ambiente.
Al terminar la canción todos decidieron tomar un descanso, Lando y Oscar se fueron a refrescar al baño y los demás fueron a los sillones.
- ¿Se están divirtiendo? -pregunto George.
-Siiiii -contestaron Checo y Charles, como siempre al mismo tiempo.
-Muchas gracias, George -dijo Checo.
-Te luciste -fue el turno de Charles.
-No me agradezcan aun, la noche apenas empieza.
Justo cuando regresaron Lando y Oscar, llegaron los meseros con varias tablas con quesos de diferentes tipos, frutos secos, fresas, uvas, galletitas, panes y chocolates.
La música seguía y de ratos se levantaban a bailar, aunque eran poquitos no necesitaban de más, pues ellos solos creaban buen ambiente.
Estaban todos sentados platicando cuando se le acerco una chica a George, le dijo algo al oído y este reviso la hora, luego asistió y agradeció a la chica que se retiró rápidamente.
- ¿Qué sucede George?
- ¿Hay algún problema?
-No, tranquilos, es solo que les tengo una sorpresa.
En ese momento las luces se apagaron y todo quedo en silencio. Segundos después la música comenzó a sonar por lo bajo, aumentado de volumen gradualmente. Luego el escenario se ilumino en tonos rojos y cinco hombres estaban formados en V.
- ¡Con ustedes Pato! -grito una voz por los altavoces, mientras el mencionado daba un par de pasos adelante y hacia un pequeño baile sensual. El chico llevaba unos jeans ajustados desgastados de las rodillas, sin playera, solo con un chaleco naranja, botas cafés mal amarradas y un casco amarillo.
- ¡Carlos! -llevaba pantalón, chaleco y botas de piel y una texana, todo en color negro, un cinturón de hebilla grande y un paliacate rojo amarrado en el cuello. Igualmente paso al frente dando una vuelta con un sexy movimiento de caderas.
- ¡Lewis! -este portaba un uniforme de bombero, pantalón holgado y chaqueta abierta, en color caqui, con tirantes y casco rojos, botas negras. Al pasar al frente movió sus caderas hacia delante y hacia atrás, pasando un dedo por sus abdominales.
- ¡Isack! -el más joven usaba un pantalón verde de camuflaje, camiseta negra entallada y sin mangas, botas negras y una cadena con unas placas. Al pasar hizo una combinación de movimientos sexys y de boxeo.
- ¡Y Max! -el ultimo se encontraba al centro liderando el grupo. Llevaba un uniforme de policía azul marino, sombrero y lentes oscuros. La camisa estaba desabotonada mostrando sus pectorales. Este avanzo quedando frente a Checo, dio media vuelta y sacando el trasero agitándolo rápidamente.
Todos los omegas gritaron emocionados mientras presentaban a cada uno de los bailarines.
La música cambio y comenzó a sonar algo con más ritmo.
Oye, vente
Trá', por detrá', por detrá', por detrá'
Por detrá', por detrá', por detrá'
Todos comenzaron a bailar con los mismos pasos, con un brazo al frente semi flexionado y el otro moviendo la mano de izquierda a derecha.
Oye, vente y hazme un baby
Prende un phillie y ponte crazy
Me saco la fifty, se pone caliente
Cara de inocente, mía desde los 20
Los chicos movían las caderas en círculos, de forma sensual, giraban a mismo tiempo. Los omegas gritaba histéricos, incluso escucharon algún chiflido por parte del alfa que los acompañaba, pero no hicieron caso.
Después de un par de movimientos sincronizados, la música cambio, volviéndose más lenta pero no menos sensual.
Ay, mami, ven, ven, ven, bandida
Yo soy tu fanático sexual
Diabla, sé que tú eres pura maldad
Y hoy será, será
Pato e Isaac pasaron al frente y los demás bailaban lentamente unos cuantos pasos detrás.
Ambos comenzaron a bailar con movimientos coordinados, separando las piernas, flexionándolas ligeramente, moviendo los hombros de izquierda a derecha al ritmo de la música. Luego empezaron a dar la vuelta moviendo las caderas en círculos, quitándose el chaleco y la camiseta, girándola sobre de ellos mientras terminaban de dar la vuela.
Se pone erótica, ella es bien diabólica
Tú con esa tanguita, mami, tú te ves bien rica
Me manda fotito exótica
Le pedí un besito, (mua) nena moxita
En la disco apretá', sudá', bien mojá', uh-la-la
Qué ricota tú estás, está la hice pa' chingar, sí
Pa' motelear, pa', pa' que los perrees
Pegadita a tu chacal
Oscar y Lando gritaron emocionados cuando Pato les mando un beso.
-Me mando un beso -grito Lando.
-Me lo mando a mi -le replico Oscar.
En ese momento Pato se les quedo viendo, y de manera provocadora les aventó su chaleco de forma que ambos lo atraparan, luego sonrió y les guiño un ojo.
Los omegas brincaban en su lugar, gritaban aún más histéricos, hasta que un grito los sacó de su euforia.
- ¡Que rico papi! -grito Liam, con el rostro completamente rojo, pero con deseo en la mirada, en ese momento la camiseta negra le cayó en la cara-. ¡AAAAHHHHH! ¡HAZME TUYO!
Todos voltearon a verlo sorprendidos, pero solo soltaron unas carcajadas que hicieron que el alfa sonriera apenado.
La música volvió a cambiar.
Mr. Lover, Lover, hmm
I'm Mr. Lover, Lover, haha, gyal
Mr. Lover, Lover, hmm
Mm, I'm Mr. Lover, Lover
Era el turno de Lewis, quien dio dos pasos al frente, luego se deslizo a la derecha dando un paso y luego hacia la izquierda de la misma manera.
She call mi Mr. Boombastic
Tell mi fantastic
Touch mi inna mi back
She sehs I'm Mr. Ro-Ro-mantic
Call mi fantastic
Touch mi inna mi back
She sehs I'm Mr. Ro
Se quito la chaqueta y la aventó a un lado donde no le estorbara, sus pectorales y abdominales resaltaban firmes con sus movimientos. George lo miraba cual si fuera un dulce o mejor dicho un chocolate prohibido. Sus sensuales movimientos hicieron que más de una vez George se quedara sin aliento.
- ¡APAGAME ESTE FUEGO UTERINO! -grito George.
Nuevamente la música empezó a cambiar, dando por terminado el baile del moreno quien dio la media vuelta para regresar a su lugar, no sin antes mandarle un beso al ojiazul, dejándolo con una tonta sonrisa en el rostro.
Vaquero, vaquero, vaquero, vaquero
Vaquero, vaquero, vaquero, vaquero
Vaquero, vaquero, vaquero...
Carlos paso al frente, dio media vuelta separando las piernas, giro el rostro para ver a Charles a los ojos y dio un golpe en su trasero con ambas manos, comenzando a agitarlo rápidamente, haciendo que Charles soltara un grito, provocándole una risa coqueta al pelinegro.
Mami, soy tu vaquero, dime vaquero, mami
Mami, soy tu vaquero, dime vaquero, mami
Mami, soy tu vaquero, dime vaquero, mami
Mami, soy tu vaquero (papi, eres mi vaquero)
Volvió a estar de frente al monegasco, con las piernas flexionadas ligeramente, una mano en la hebilla y la otra agitándola en círculos sobre de él, luego movió sus caderas adelante y atrás de forma ondulante.
Móntate, yija, ponte chula, yija
Charles no podía apartar la mirada del vaquero, su baile lo tenía hipnotizado, las manos le picaban, quería deslizar sus manos sobre sus pectorales y lamer la piel tostada.
-Vaquero, quiero que me monte, que me jale por el pelo y que me azote, sé que te gusta mi escote, pasa por mí a medianoche -canto o mejor dicho grito Charles.
Eso motivo al vaquero a bajar del escenario con rumbo a Charles, se paró frente a él y comenzó a mover la cadera de forma sugerente, después se sentó en sus piernas pegando su espalda en los senos del ojiverde, y como si hubiera leído sus pensamientos, tomo las manos del joven llevándolas a su pecho. Charles no aguanto la tentación y los apretó lujuriosamente.
- ¿Te gusta? -Susurro el moreno de forma en la que solo Charles pudiera escuchar, el joven solamente asintió completamente sonrojado.
La música cambio y eso dio paso a que Carlos se levantara y comenzara a caminar para volver a subir al escenario, pero la mano de Charles seguía enredada con la suya, volteo a ver su mano y luego al joven, dándole una mirada que prometía que eso aun no terminaba.
I'm bringing sexy back (yeah)
Them other boys don't know how to act (yeah)
I think you're special, what's behind your back? (Yeah)
So turn around and I'll pick up the slack (yeah)
Take 'em to the bridge (listen)
Max comenzó a deslizarse con pequeños pasos al frente, moviendo sus caderas de un lado a otro, dando giros rápidos.
Sus pasos eran más marcados y laboriosos, pero no menos sensuales, daba pequeños brincos, y movía las manos al ritmo de la música.
Come here girl (go ahead, be gone with it)
Come to the back (go ahead, be gone with it)
V.I.P. (go ahead, be gone with it)
Drinks on me (go ahead, be gone with it)
Let me see what you're working with (go ahead, be gone with it)
Look at those hips (go ahead, be gone with it)
You make me smile (go ahead, be gone with it)
Go ahead child (go ahead, be gone with it)
El rubio de un brinco bajo del escenario, tomo la mano de Sergio y camino con él de regreso. Cuando estuvieron arriba del escenario ya había una silla al centro, en la cual sentó a Checo, se puso de rodillas y en un movimiento giro su cuerpo quedando su espalda en las piernas del pecoso, sostenido con sus piernas flexionadas comenzó a mover la pelvis hacia arriba y abajo de manera sensual, con una mano en su entre pierna y la otra acariciando el muslo de Sergio. Luego se levantó y se sentó con las piernas abiertas sobre las del omega, pasando sus manos sobre sus hombros, pegando sus cuerpos, hundiendo el rostro en su cuello percibiendo el dulce aroma a jazmines.
De igual forma Sergio sintió el aroma a bergamota que emanaba del cuerpo sudoroso que estaba entre sus brazos, provocándole un tirón en el pecho, haciendo gemir a su omega.
And get your sexy on (go ahead, be gone with it)
Get your sexy on (go ahead, be gone with it)
Max se levantó, tomando ambas manos del joven poniéndolas en su trasero comenzó a mover las caderas en círculos, luego dio unos pasos hacia atrás y se quitó la camisa, aventándola a un lado. Después de unos cuantos pasos más la música termino, el alfa cargo a Sergio y lo llevo de regreso con sus amigos.
El quinteto agradeció mientras los omegas aplaudían con entusiasmo, luego bajaron para convivir con ellos.
La charla era suave con ligeros coqueteos, Checo junto a Max que lo miraba intensamente, Charles sentado en las piernas de Carlos reía de un tonto chiste que le había contado. Pato sentado entre Oscar y Lando que lo veían como si fuera lo único que importara. George perreándole intensamente a Lewis en la pista. Y el tonto Liam tratando de coquetear con el risueño Isack.
-Vamos a bailar -le pidió Checo a Charles, pues sentía que su amigo empezaba a perder el control de sus acciones.
Sabe que me encanta demasiado
Tengo un asunto pendiente, hablamos
Cuando me digas por ti yo salgo
Vamos, ven y préstame tu mano
-Charlie estoy muy nervioso, lo deseo demasiado.
-Tranquilo Chequito, me siento igual.
Charles y Checo bailaban moviendo las caderas suavemente de manera sensual, sabían que los alfas los estaban mirando y eso los excitaba, en algún punto Sergio se dejó llevar por la música y cerró los ojos, dando una vuelta.
Y es que el problema no es que haya chicas a full
Si no que especialmente ninguna es como tú
Julieta y Romeo compartieron ataúd
Y yo bajo hasta el infierno por ti como ángel de luz
El choque de su espalda con un firme pecho lo hizo detenerse, no necesitaba abrir los ojos para saber que era Max, pues su aroma a bergamota se había quedado impregnado en su olfato, las fuertes manos se deslizaron por su cadera, pegando su trasero a la entrepierna del rubio. Sergio siguió moviéndose más sensual, con los ojos cerrados y el corazón acelerado.
Me gusta, me fascina, me encantas toda, todita
Sobrepaso el orgullo, pero por ti se me quita
La envidia de las otras, la novia del artista
Ella es un monumento que presumo en la pista
Ambos bailaban al sincronizadamente, como si fueran uno solo. Max hundió su rostro en la curvatura del cuello de Sergio, el dulce olor de los jazmines lo hizo sentirse como si de una droga se tratara, sintiendo la necesidad de tomar al omega y hacerlo suyo en ese instante. Su miembro lo delato, provocando que Sergio abriera los ojos. El bulto duro clavado en su trasero lo estaba enloqueciendo, sentía como su ropa interior comenzaba a empaparse, y no ayudaba el hecho de que el rubio le estuviera dejando húmedos besos en el cuello.
Busco a sus amigos con la mirada, la cual estaba nublada de deseo. Liam estaba en uno de los sillones más apartados, ahorcadas sobre Isack, quien le comía la boca de forma desesperada mientras le acariciaba el trasero descaradamente.
Lando y Oscar estaban con Pato en la pista, tenía una mano en la cintura de cada uno, y estos a su vez tenían sus manos recorriendo su torso. En ese momento acercaron su rostro para darse un beso de tres.
George y Lewis seguían bailando, al otro lado de donde se encontraba el trio. El más alto restregaba su cuerpo de forma descarada al moreno, sus manos descansaban en sus hombros y su mirada era de completa lujuria. Lewis lo tenía tomado de la cintura y le susurraba cosas al oído.
Al buscar a Charles se dio cuenta de que este ya no estaba por ningún lugar.
Max lo giro, ambos se miraron a los ojos, su mirada era intensa y provocadora, Checo tembló y sin poder resistirse más se acercó suavemente al más alto, cerrando el espacio con un beso lleno de ansiedad. Max lo abrazo con fuerza, como si temiera perderlo.
-Vámonos de aquí -dijo Checo con voz temblorosa pero segura.
Salieron de allí tomados de la mano, dirigiéndose a los ascensores, una vez dentro volvieron a besarse esta vez con mayor intensidad.
Al salir el rubio lo llevaba en sus brazos, con sus piernas rodeándole la cadera y los brazos al rededor del cuello sosteniéndose con fuerza, no por miedo a que lo soltara, sino por la adrenalina del momento.
Entraron en una habitación, un par de luces cálidas iluminaron el lugar, todo era blanco con detalles dorados, vaporosas telas caían del dosel.
Suavemente bajo al omega, tomándolo de la cadera con una mano y con la otra tomando su mentón, con su pulgar delineando sus labios. Sus miradas se cruzaron, la del menor estaba llena de deseo, no lo dudo un segundo más y se abalanzó sobre su boca.
El beso era rudo, sucio y húmedo, una guerra de dientes y lenguas, Max rápidamente comenzó a bajar el cierre del vestido, el fru fru de la tela cayendo le erizo la piel al pecoso, cuando estuvo en ropa interior Max se alejó para admirarlo.
- ¿Puedo? - pregunto el alfa antes de despojarlo de una delicada prenda de encaje blanco.
-Si... -
Suavemente lo deposito sobre la cama, dejando un camino de besos desde su cuello hasta su vientre, el cual disfrutaba Sergio con los ojos cerrados y las manos en puños.
-Mírame -exigió Max mientras se enderezaba, comenzando a desnudarse.
Sergio obedeció, trato de sostenerle la mirada al alfa pero la curiosidad le gano y la desvió al sur, encontrándose con el miembro erecto de Max. Era grande y grueso, con una ligera mata de vello rubio en la base y la punta rojiza, lagrimeando gruesas gotas.
El rubio se hico en la cama, levantando una pierna del pecoso la cual comenzó a besar y morder suavemente desde la punta de los dedos hasta que llego a la parte interna de los muslos, luego hizo lo mismo con la otra.
-Relájate -dijo Max antes de hundir su rostro en la intimidad del moreno.
Un sonoro gemido salió del pecoso, incitando a Max a lamer con fervor, succionando el botoncito de nervios, haciendo que de su entrada brotara el dulce elixir que lo enloquecía.
-Max, por favor... ahhhhhh -grito Sergio cuando sintió un par de dedos dentro de él.
El rubio se posiciono sobre el omega sosteniéndose con un brazo, sin sacar los dedos de la entrada del joven, comenzando a lamer los pechos de este, primero de la parte más voluptuosa hasta llegar el erecto pezoncito.
Después de un rato comenzó a sentir que el orgasmo de Checo se acercaba, soltó el pezón que tenía en la boca con un plop, mientras metía y sacaba con rapidez sus dedos, dirigió sus labios a los del pecoso tratándose el grito que soltó al sentir la cúspide de su clímax.
Max llevo su mano empapada a su boca, lamiendo la humedad que había en ellos.
-Sabes delicioso.
Sergio con manos temblorosas atrajo su rostro -tómame- le pidió antes de fundirse en un suave beso.
Max sin cortar el beso se acomodó entre las piernas del pecoso, que lo rodearon por la cadera, con una mano acomodo su miembro en la resbaladiza entrada y con un ligero empujón se fue abriendo paso, el camino era estrecho, pero al estar tan bien lubricado pudo entrar fácilmente.
-Aahhhh
El omega arqueo la espalda cuando Max llego hasta el fondo, con las piernas dio un pequeño empuje invitándolo a comenzar a moverse. Las penetraciones eran lentas, comenzando a desesperarlo.
-Mas rápido -demando entre gemidos, el alfa obedeció haciéndolo gemir más alto, pero no era suficiente, Checo quería más.
-Alfa por favor, más fuerte.
Max tomo una pierna llevándola sobre su hombro, lo tomo de las caderas y comenzó a envestirlo con fuerza. Sergio se aferraba a su espalda dejándole rojizos arañazos.
Nuevamente se besaron, Max le bajo la pierna, y pasando sus manos por detrás del menor lo alzo quedando en posición de loto, abrazados fuertemente. Sergio llevaba el ritmo.
-Alfa... muérdeme... por favor...
-No Checo.
-Sí alfa por favor -rogaba el joven con algunas lágrimas en su rostro.
-Sergio no quiero que te arrepientas
-No me voy a arrepentir, chingadamadre márcame yaaaa
Max no pudo aguantar más, lo que su omega quisiera se lo daría, lo siguió penetrando cuando mordió la suave piel, el sabor metálico le recordó que ya no había vuelta atrás, había marcado al joven como su omega.
Inmediatamente los dos sintieron la conexión, como si dos leguas de fuego se buscaran para convertirse una sola.
El orgasmo fue arrasador para ambos, Max lo había anudado y Sergio estaba más que feliz.
Suavemente el rubio se acomodó acostándose en la cama, dejando a Sergio sobre de él, mientras este llenaba de tiernos besos su rostro.
- ¿Estas molesto? pregunto temeroso Sergio cuando sus respiraciones se calmaron.
-Sí, un poco -contesto duramente Max, pero al ver la mirada nublada de Checo se arrepintió de la forma en que contesto. -No es contigo amor
- ¿Entonces?
-Amor perdona, es solo que quería que fuera durante la luna de miel, algo especial.
-Lo se amor, pero no pude más, mi omega llevaba mucho tiempo esperando este momento, no pude controlarlo. Además, si fue especial, no esperaba verte vestido así arriba del escenario, te veías tan ardiente, ¿cómo fue que se les ocurrió?
-Pues todo fue idea de George, el me pidió permiso para contratar a unos strippers, pero obviamente ni Carlos ni yo aceptamos, así que en broma nos dijo ¨entonces háganlo ustedes¨. Al principio se nos hizo absurdo, pero después pensamos que se sorprendería y además que sería divertido, le dijimos a Lewis, a tu hermano y a tu primo y aceptaron rápidamente.
-Pues si nos sorprendieron, pero me encanto, ¿lo pueden hacer otra vez?, pero tu siendo el vaquero.
Max no contesto, solamente soltó una sonora carcajada. Su omega tenia a veces ideas muy locas, pero así lo amaba.
A la mañana siguiente bajaron a desayunar al restaurante del hotel, allí solo estaban Liam e Isack, quien le daba de comer trocitos de fruta en la boca al rubio.
- ¿Quién diría que lo que necesitaba tu primo para quitar esa cara de amargado era conocer a mi primo? -pregunto Sergio mientras se sentaba a un par de lugares de la pareja.
-Jamás pensé en verlo así con otro alfa -contesto el rubio viendo como Liam sonreía con las mejillas encendidas cuando Isack le daba un beso.
-Hola familia -saludo Pato quien iba llegando con Oscar y Lando tomados de la mano, uno en cada lado.
-Pensé que tardarían más en caer en sus redes -les dijo Sergio a los omegas, los cuales sonrieron apenados.
-Déjalos en paz, ellos si saben lo que es bueno, además respétalos porque son mis omegas.
- ¿Los marcaste Patricio? -grito el pecoso.
-No, aun no, pero posiblemente en un futuro.
Sergio iba a contestar, pero en eso vio a Charles que iba entrando, ambos se miraron a los ojos y corrieron a abrazarse.
-Tienes tu marca.
-Tú también, no lo puedo creer.
Tomados de la mano caminaron hacia sus asientos, contándose como habían terminado la noche.
George mando un mensaje disculpándose por no poder acompañarlos, la resaca lo estaba matando. Lewis le mando otro a Max diciéndole que se regresaran a la casa de Sergio sin ellos, ya que George no quería salir aun de la habitación.
Dos meses después...
POSITIVO
Ambos omegas sonrieron, habían logrado cumplir su sueño.