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"ᴘᴇɴɪꜱ ᴏʙꜱᴇꜱꜱɪᴏɴ" [ᴷᴼᴼᴷᴹᴵᴺᴳᴵ] |ᴼˢ|

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Summary

JiMin y YoonGi tienen una gran obsesión por JungKook desde que lo vieron ducharse en los baños de la escuela. Bueno, una obsesión, pero no precisamente por JungKook, sino por lo que le cuelga entre las piernas. → Jk top! Jm bottom! Yg bottom! → One shot. 💙 → Jungkook x JiMin x YoonGi. → ¡No hay Yoonmin! → Smut. • Portada por: @aphrxditepxrk ❤

Genre:
Erotica
Author:
Miri❇
Status:
Complete
Chapters:
1
Rating:
5.0
Age Rating:
18+

"Let's enjoy the three"

El castaño frotaba delicadamente su cuerpo con el jabón de esencia de frutos rojos, empezando por el rostro para seguir con los brazos y torso, disfrutando de la tibia agua que recorría por su marcado cuerpo. Las gotas de agua caían con excelencia por la musculosa y bronceada espalda del chico, dándole una visible y buena vista al par de chicos que estaban detrás de la puerta de entrada.

— Joder... JungKook la tiene enorme — murmuró el pelirrubio JiMin, sosteniendo la orilla de la puerta. Mirando de pies a cabeza el exquisito cuerpo del castaño.

— Muy enorme — admitió el peliazulado YoonGi, sosteniendo a JiMin de los hombros para tratar de no hacer ruido.

— Sabía que su nombre no era lo único largo además de estar grande de altura — nuevamente murmuró JiMin. La boca estaba ligeramente abierta que sentía su saliva salir.

— JungKook me encanta, míralo — musitó el peliazul, recargando la barbilla en el hombro de su amigo.

— Necesito bajar esta erección — dijo sin descaro, moviendo de sus hombros para que su amigo le soltara para por fin salir de las bañeras.

Ambos cerraron la puerta exageradamente lento, tratando de no hacer ruido para casi correr y huir del lugar. Ambas manos sobre su entrepierna para cubrir las erecciones que se encontraban despiertas gracias a la hombría del castaño.

...............

Cuatro meses después.

En la enorme universidad habían chicos de todo tipo: populares, nerds, presumidos, deportistas, guapos vírgenes, no vírgenes, etcétera.

Park JiMin pertenecía con los deportistas, guapos, no vírgenes. Era un chico de cabellos dorados que amaba jugar fútbol pues, gracias a ello, tenía un grandioso cuerpo que sin duda alguna cualquier chico le envidiaba, y no solamente por tener aquel voluminoso cuerpo, sino también por hacerlo suyo. Aunque el capitán de fútbol Jackson, era uno de los afortunados de haberse acostado con él. Claro, él y otros más de la universidad.

Ahora. Min YoonGi, un chico de cabellos azul cual cielo hermoso. Muy amigo de JiMin, con quien ha compartido de todo tipo de cosas. Su relación de amistad empezó cuando recién ingresaron a la universidad, YoonGi adoraba tocar el piano, era un chico realmente serio y egoísta con cualquiera que se atreviera a hacerle hasta la más mínima broma. Pero, JiMin siempre reía de su comportamiento, ya que a pesar de ser frío y seco, su otra personalidad gritaba a todo pulmón la morbosidad, porque sí, YoonGi también le agradaba tener noches de placeres con los de música y uno que otro de danza.

Y finalmente, el causante de que naciera en JiMin y YoonGi una obsesión. Jeon Jungkook.

Era un chico de cabellos castaños que cualquiera que le mirara notaba pura y fina perfección en él. Tenía un cuerpo atlético y tan jodidamente marcado, gracias a que ingresaba al gimnasio de la escuela para después irse al fútbol americano. El chico no tenía novia, nunca mostraba interés por la gente más que por llevar una buena calificación en la universidad. Y vaya que JiMin y YoonGi odiaban eso, odiaban no poder asistir a una fiesta donde el joven guapo estuviese allí.

Desde aquel día en la bañera, JiMin y YoonGi tenían una fuerte obsesión por el pene del castaño. Primero trataron de fluirlo con algo de sexo, pero no, no dio resultado. JiMin y YoonGi le querían a él, solamente a él y a su gran amigo de abajo. Y vaya que el plan que estaban organizando saldría de maravilla.

. ......

La fiesta más viral de la universidad, era en las semanas de abril, cuando el infernal calor llegaba a su País e incitaba realizar fiestas donde hubiese piscina en la casa de algún riquillo. JiMin y YoonGi se ofrecieron gratamente al organizador de la fiesta para poder invitar a la mayoría de la universidad, tanto en salones como talleres o deportes. Aquella tarde sin duda alguna fue el día de ambos chicos.

.................

JiMin corría como un desesperado entre los largos e infinitos pasillos de la universidad para llegar al taller de YoonGi, «música». Entre sus manos llevaba unos volantes donde trataba la fiesta, llamando la atención con elegantes imágenes de la casa además de las piscinas iluminadas con luz morada y rosa.

Llegó por fin a la puerta del taller de música, abriendo de ella para inmediatamente buscar como un desesperado a su mejor amigo, quien se encontraba sentado frente al piano con ambas manos en el teclado, mirando al pelirrubio sobre sus hombros.

— ¿JiMinnie? — preguntó dudoso, girándose finalmente en la misma silla para poder levantarse —. Se toca antes de entrar — afortunadamente estaba solo en el cuarto.

— YoonGi... — habló con dificultad a la falta de aire, levantando su mano para mostrarle los volantes — JungKook está por entrar al gimnasio, ¿le hablaremos de la fiesta?

— ¡Mierda! ¡Cierto! — gritó exaltado, tomando en rápidos movimientos sus pertenecías que se encontraban sobre el escritorio del profesor, corriendo finalmente con su amigo JiMin — ¡Lo olvidé! ¡Lo lamento!

— Jodido idiota — le ofendió JiMin acompañado de una sonrisa, cerrando la puerta una vez que YoonGi salió para por fin ir en dirección al cuarto del gimnasio.

Por otro lado, JungKook llegó junto a su mejor amigo TaeHyung, quien le ayudaba a cargar su mochila donde portaba la ropa deportista. El castaño se encontraba frente a los casilleros del gimnasio, retirándose la sudadera de color negro, empezando por la parte de abajo para quitársela por arriba, aventando la prenda en las bancas.

— ¿Te saco tu ropa, JungKookie? — preguntó Taehyung, mirando sin morbo cada movimiento que hacía su mejor amigo.

— Sí, Tae — le sonrió agradecido, ahora quitándose la playera de lícra negra, haciendo el mismo acto que antes, aventando la playera junto con la sudadera negra, quedando completamente descubierto del torso, presumiendo sin intención su marcado cuerpo —. Me pondré la nueva que me compró mi hermana.

— ¿Cuál? — buscó dentro de la mochila, sacando una playera sin mangas de color negro, en la parte inferior llevaba la marca de Puma — ¿Ésta?

— Sí, esa — asintió — ¿Qué miras?

— Mi vida... — cubrió su boca con la misma prenda, mordiendo de ella para dar un ligero salto —, tienes una cintura muy... ¡Ah, qué linda!

JungKook se miró la nombrada, riendo secamente para volver a levantar la mirada, quitándole la prenda al pelirrojo.

— Gracioso — dijo sarcástico, a punto de ponerse la prenda cuando un esponjoso dedo tocó la parte de su espalda, haciéndolo voltear y encontrarse con dos preciosas joyas de la universidad, «o al menos así consideraba a JiMin y YoonGi» — ¿Hola?

JiMin quedó estático e ido. Se perdió tanto en aquel majestuoso cuerpo que por un momento olvidó a lo que había venido.

Taehyung se acercó a su mejor amigo, sujetándose de los bíceps del castaño para recargar el mentón sobre el hombro del mismo.

— Oh, cielos — el pelirrojo sonrió —. Qué hermosas presas — burló — ¿por qué vienen a un bosque repleto de lobos?

— Hola — YoonGi decidió hablar viendo que su estúpido amigo no decía nada. Él también se ponía nervioso pero le era más fácil fingir — Venimos a invitarlos — quitó de la mano del pelirrubio dos volantes, dándole uno a cada hombre — Será el sábado.

— Diablos... — Jungkook hizo una leve mueca, mirando el volante —, lo lamento de verdad. Pero no soy fan de ir a fiestas.

— Por dos — continuó TaeHyung.

— Pero — JiMin por fin habló — Quisiéramos que fueras. Es la primera vez que también iremos.

— Anda — insistió el peliazulado Yoongi, sonriendo tiernamente — Las fiestas con piscinas son de lo mejor.

— Mm... — JungKook repitió el gesto, mirando al pelirrojo que estaba recargado en su hombro — ¿Qué dices?

— Sí —asintió con una sonrisa —. La verdad es que como es en piscinas seguramente habrá muchas chicas en traje de baño... — viró los ojos, mordiéndose el labio —, y eso, uf mi amigo...

— Entonces... ¿Irán? — YoonGi se atrevió nuevamente a preguntar entusiasmado, mirando de reojo el cuerpo de castaño y un poco más abajo del abdomen.

— Pues... viendo que mi amigo irá, está bien — se encogió de hombros —. Sí, sí iré.

JiMin y YoonGi se miraron exitosos, chocándose las manos mentalmente.

— No falten — pidió JiMin, lamiendo su carnoso labio para pasar su cabello hacia atrás — Los esperamos.

Ambos hicieron una última reverencia para girarse sobre sus talones y salir del gimnasio. Jungkook y Tae viendo en todo momento la exquisita parte trasera de ambos.

— ¿Viste lo mismo que yo? — Tae preguntó atrevido, separándose por fin de su amigo.

— Sí, joder, tienen un tremendo...

— ¡Shh! — rió — Vamos, ahora ayúdame a cambiarme.

...............

I've been here all night

I've been here all day

And boy, got me walkin' side to side

(Let them hoes know)

I'm talkin' to ya

See you standing over there with your body

Feeling like I wanna rock with your body

And we don't gotta think 'bout nothin' ('Bout nothin')

I'm comin' at ya

'Cause I know you got a bad reputation

Doesn't matter, 'cause you give me temptation

And we don't gotta think 'bout nothin' ('Bout nothin')

These friends keep talkin' way too much

Say I should give you up

Can't hear them no, 'cause I

I've been here all night

I've been here all day

And boy, got me walkin' side to side

I've been here all night

I've been here all day

And boy, got me walkin' side to side (Side to side)

Been tryna hide it

Baby what's…

La música resonaba por el maravilloso lugar, el fantástico ritmo hacia que todos los presentes se movieran al ritmo de la canción. El lugar estaba iluminado por luces de colores, embelleciéndo el pasto verde mientras al centro de aquel enorme patio entraban y salían las personas de la piscinas, que de igual manera, el agua era iluminada de colores realmente llamativos.

Había asistido bastante gente, sin duda alguna, el organizador de la casa estaba realmente encantado con la cifra de personas, quienes tomaban alcohol y bebidas además de hundirse en mares de risas.

JungKook estaba sentado en una de las palapas que tenía el lugar, esperando algo impaciente a su mejor amigo. Aquella noche portaba una chamarra de mezclilla color negro, sus jeans del mismo color pegados además de sus botines de piel, y debajo de toda aquella incomoda ropa, llevaba su short para entrar a la piscina.

Taehyungie:

Joder, Tae, ¿a qué hora piensas llegar?

El lugar está hermoso, en serio. Pero me empiezo a sentir incómodo, hay muchas chicas que están invitándome a ir con ellas y ah...

√√

¿Te atreves a dejarme en visto?

Ehm... ¿Cómo decirlo?

¿Por qué lo dices?

No podré ir, Jungkookie...

¡¿Qué?! ¿¡Por qué!?

Porque...

√√.

— ¿Qué estás mirando, JungKook?

El mencionado sintió que por un momento le faltaba aire, haciéndole bajar el teléfono hasta cubrir la pantalla sobre la mesa, llevando una mano su pecho. Al mirar, era un precioso JiMin y un angelical YoonGi.

— H-hola, chicos... — JungKook sonrió fingidamente, regresando la mirada hacia su teléfono — N-no es lo que parece, es sólo que... Tae, verán...

— Tranquilo — YoonGi le detuvo, restándole importancia — ¿Qué tiene tu amigo?

— No vendrá — dijo con un hilo de molestia, pasando una mano por su castaña cabellera — De verdad que es un tremendo hijo de...

— Como sea — JiMin le interrumpió, sonriendo —. Te quedarás, ¿cierto?

— Sí — se encogió de hombros —, ya estoy aquí. Pero por favor — entrelazó sus propios dedos en seña de suplica — Quédense conmigo.

JiMin y YoonGi se miraron para poder sonreír, ambos asintiendo con la cabeza.

— Claro que sí — respondió YoonGi.

.............

T-ara sugar free.

El asombroso ritmo provocaba que la gente bailara fuera y dentro de la piscina. Otros estaban algo ebrios mientras que otros tomaban con suma precaución. Era un ambiente tranquilo, algo muy diferente a lo que JungKook se imaginaba.

— ¿No te irás a cambiar? — JiMin decidió preguntarle al castaño, quien miraba los bailes que hacían cerca de la piscina. JiMin y YoonGi ya estaban en short.

— Oh, cierto — asintió, tomando la mochila que estaba entre sus piernas para subirla y colocarla sobre su brazo — No tardo, iré a los vestidores.

— ¿Quieres que pidamos algo más? — ofreció YoonGi.

— Claro — se encogió de hombros, sonriendo coqueto para finalmente levantarse de la silla y caminar a los vestidores.

— Mierda... — YoonGi le miró irse, mordiéndose el labio inferior — Tendré una erección si me vuelve a sonreír de esa manera.

— Joder, sí — admitió JiMin, sacándose de sus pensamientos para hablarle a uno de los chicos que ofrecía las bebidas — ¡Dos más, por favor! — pidió —. Sería mejor que tú y yo tomemos en uno mientras que él en otra, ¿no?

— Cierto, ¿Tienes eso? — YoonGi musitó bajo, mirando de reojo a los lados para asegurarse de que nadie estuviese cerca.

— Síp — sonrió malévolo —. Aquí está la viagra.

El hombre llegó con dos copas de vidrio sobre la charola, dejándolos sobre la mesa donde estaban los chicos, haciendo una reverencia para retirarse.

— Ya, hazlo — pidió desesperado YoonGi.

— Ya voy... — miró por ultima vez a los lados, depositando la pastilla en la copa que de inmediato se disolvió en el líquido — Oh, Jungkookie, dame un poco de lo que te cuelgas entre las piernas.

— Dános — corrigió el peliazulado YoonGi con el ceño fruncido —. No seas modesto.

— Eso — viró los ojos para resaltarlos cuando notó la presencia de Jungkook, quien caminaba en dirección a ellos.

Un jodido short casi pegado a sus marcados muslos mientras nuevamente su bronceada piel brillaba a causa del aceite de oliva que probablemente se había untado, además de que el agua se reflejaba en cada parte de su cuerpo. Llamando la atención completa de toda la fiesta.

— Me pongo de rodillas y no para rezar, mi amor — dijo YoonGi para sí mismo, mirando sin perder alguna parte de su cuerpo.

— Llegué — avisó Jungkook, dejando su mochila sobre el suelo para recargar los brazos en la mesa, viéndose las venas de sus marcados brazos.

— Lo notamos — sonrió JiMin atrevido, recargando los codos sobre la mesa para dejar caer el mentón sobre sus manos en puño — JungKook, tienes el cuerpo muy marcado.

— Tengo que tener condición para el fútbol americano — explicó —. Por cierto, tengo una duda sobre ustedes — entrecerró los ojos dudoso — ¿Cómo saben mi nombre?

— Pues... — JiMin miró a YoonGi exaltado, pidiéndole internamente ayuda.

— Porque todos lo saben — respondió el peliazul — Eres muy popular, siempre quisimos hablarte pero pensamos que serías algo rebelde.

— Ah, ¿es eso? — rió ligeramente, negando con la cabeza —. Siempre piensan eso.

— ¿Y tú? — esta vez habló JiMin — ¿Cómo sabes nuestro nombre?

— El tuyo me lo sé porque eres de la selección de la escuela de fútbol. Y el de YoonGi porque lo he escuchado y visto tocar el piano cuando vamos en camino al gimnasio. Toca hermoso.

— No es lo único bueno que toco — murmuró muy bajo.

— ¿Mande? no escuché — JungKook frunció el ceño — La música no me deja escuchar.

— No, nada — sonrió rápidamente —. Que comencemos a tomar, ¿no?

— ¿Se pidieron una para los dos?

— No — respondió JiMin — Es que YoonGi no toma tanto, mejor que tome de la mía si es que le apetece.

— Ah, ya veo — miró a la pista del baile, resaltando los ojos — ¡Oh, quiero bailar como ellos!

El grito de Jungkook provocó que los menores miraran entusiasmados a la pista, notando como en efecto, la gente bailaba estupendamente bien.

Entonces JungKook aprovechó y cambió las copas.

— Bailan de maravilla — JiMin sonrió volviendo la mirada al castaño, quien se encontraba tomando de su copa — Oh, cierto — tomó de igual manera su copa, llevándola a sus labios para tomar.

— Salud, bellezas — Jungkook tragó el líquido que sentía rudamente que le quemaba la garganta, elevando la copa nuevamente.

— Salud — JiMin sonrió, hablándole a YoonGi quien seguía mirando a los bailarines — Anda, dale un trago.

— Oh, sí — tomó la copa de JiMin, dándole finalmente un trago.

................

De acuerdo, definitivamente las cosas se había descontrolado.

Durante la fiesta JungKook había logrado ver que el rubio colocó algo en su bebida, no quiso arriesgarse, fue cuando tomó la decisión de cambiar el recipiente pero, al enterarse de qué se trataba lo que le habían puesto a la bebida, todo encajó como piezas en un rompecabezas.

Ambos chicos calientes estaban altamente sudoroso y prendidos ante la presencia del castaño que no les ayudaba para nada a los pobres.

JungKook decidido, prefirió terminar con la fiesta para llevarlos a sus respectivas casas. En su mente nunca pasó la idea de que los chicos quisieran drogarlo con viagra, por así decirlo. Supuso de todo, menos que aquellos dos "ángeles" fuesen unos enmascarados demonios.

— Anden, suban — pidió el castaño, llevándolos al estacionamiento que estaba fuera de la mansión — Están ebrios además de... — negó con la cabeza — sólo suban.

— Sí quiero subir pero a tus piernas, JungKook — musitó el pelirrubio, recargándose en la puerta del auto para mirar con fija exactitud al castaño.

— Yo quiero subir a tu... — YoonGi le abrazó por detrás, rodeándole la cintura al castaño para casi bajar al cierre de su pantalón.

— Diablos, — paró la manos del chico, girándose para darle empujoncitos en seña de que subiera al auto —, qué decepción la de ustedes, quererme excitar sólo con tal de verme hacer el ridículo en la fiesta.

— ¿Qué? — JiMin frunció el ceño, ambas manos sobre su entrepierna.

— No, claro que no — YoonGi negó con la cabeza, entrando finalmente al auto del castaño.

—Anden, suban — rodó los ojos, esperando a que JiMin también subiera para por fin subir él en el lado de piloto.

— JungKook... — le habló JiMin ya estando adentro. Ambos estaban en la parte trasera — No era esa nuestra intención.

— ¿Y entonces? — bramó molesto.

— La verdad es que fue para follar contigo — confesó YoonGi. Su polla estaba palpitando más de lo normal y ya no le importaba perder la dignidad.

Mientras que, JungKook les miró por el espejo retrovisor, incrédulo y sin palabras.

— Están ebrios.

— Es en serio — de igual manera confesó JiMin — Pero creo que me equivoqué de copa, ¡joder! Esto duele...

— Uhm... —JungKook tragó grueso, de alguna manera aquella noticia le dio un piquete eléctrico que llegó a parar hasta su propia polla, sintiéndose necesitado al ver los cuerpos sudados y sus rostros realmente excitados.

— Llegando tomaré... un jodido baño de agua helada — dijo YoonGi, chocando la suela de sus zapatos contra el piso del auto. Sus piernas temblaban y qué decir de su hombría.

— ¿A dónde viven?

— Te explicaremos conforme manejes...

— Oigan...

— ¿Qué sucede? — preguntó un nervioso YoonGi, aún con las manos sobre su bulto.

— ¿Quieren ir a mi casa? Sirve que les ayudo con ese problema.

La indirecta fue más que clara.

......................

Desde aquel jodido día en la bañera, JiMin y YoonGi habían soñado con aquel cuerpo sobre el suyo. Era por eso que no importaba las consecuencias pero se arriesgaban completamente a drogar al castaño con tal de que este accediera pero...

La vida te trae muchas sorpresas, ¿no? Quién diría que el castaño accediera sin necesidad de una pastilla. Les había ofrecido estar en su casa para bajar aquello.

JiMin y YoonGi nunca hablaron respecto a qué pasaría si algún día pudiesen acostarse con el castaño pero, ahora, justo en estos momentos eran capaz de compartir todo.

E incluso hacer un trio.

JungKook dejó pasar a ambos chicos a su lujoso departamento el cual, estaba en completa oscuridad hasta que el castaño busco el interruptor para prender la luz, permitiéndoles ver a los jóvenes una hermosa e inmensa sala de sofás de piel color rojo con negro.

Ambos querían lanzársele, besarle y que el tiempo dejara de pasar tan lento.

— Suban — pidió el castaño. El cambio de voz que obtuvo estremeció la piel de los jóvenes que sin pensarlo, accedieron subiendo discretamente en rápidos pasos.

Jungkook abrió la puerta de la habitación, dejando que ambos pasaran para seguidamente él.

— Quién diría que dos bellos ángeles fuesen tan jodidamente malvados — murmuró tras ellos, provocando que estos voltearan y miraran que el castaño comenzaba a retirarse la chamarra de mezclilla — Si esa era su intención desde antes me lo hubiesen dicho. Hubiésemos ahorrado tanto tiempo.

— Jungkook... — JiMin sonrió con agonía, mordiéndose inconscientemente su labio inferior.

El castaño caminó a la cama, sentándose a los pies de esta para palmear a los lados.

— Vengan — ordenó, comiéndoles con la mirada.

Ambos sin dudarlo, caminaron hasta él para lograrse sentar, sintiendo las complacientes manos enrollarse en su cintura. YoonGi fue quien comenzó, tomándole del mentón para acercarlo hacia sí y comenzar a besarle, excitándose más cuando el castaño bajó las manos hasta su culo y apretó de él.

Por otro lado, JiMin sintió las frías manos de Jungkook entrar a su delicada piel de la espalda, que de igual manera dio a parar hasta su culo y delinear el inicio de su cadera. Entonces, JungKook por fin volteó, ahora besando a JiMin que incluso hundió su atrevida legua para chocar con la contraria. La erección de los tres estaba llegando al limite.

Jungkook siguiendo con sus movimientos, les ayudó a ambos a retirarse su incomoda playera, mientras que ellos mismo se quitaban el cinturón, escuchándose el tentador sonido de la hebilla.

Las sensaciones que JiMin y YoonGi sentían eran inigualables. Claro que estaban disfrutando en cada segundo y acto la ocasión, JungKook estaba siendo igualitario y eso vaya que les estaba agradando.

JiMin bajó sus propios pantalones sin dejar de besar al castaño, tomándose su propio miembro para comenzar a masturbarse. YoonGi también retiró sus pantalones junto con el bóxer sólo que el voló en una nube de placer debido a que la mano del castaño comenzó a tocarle para por fin masturbarle, haciéndole gemir tiernamente mientras recargaba ambas manos en la cama, echando su cabeza para atrás.

— Siempre soñé con tenerlos — JungKook habló sobre los labios de JiMin, sonriendo burlón —, pero nunca creí que con los dos al mismo tiempo.

JiMin aumentó más el movimiento de su mano, incluso dejó de besar al castaño para comenzar a jadear, recargando la frente en el brazo de JungKook.

JungKook les soltó por fin, levantándose de la cama para retirarse por voluntad propia lo restante de ropa, que era sólo una playera y pantalones junto con bóxer y calcetas, acercándose a los chicos completamente desnudos. Señalándoles con la mirada lo que debían hacer.

Ambos se juntaron de la distancia que los separaba para poderle consentir al castaño. YoonGi le tomó la parte baja de su hombría, que de inmediato sintió la mano de JiMin sobre la suya, ambos sosteniéndole sedientos.

Esta vez empezó JiMin, quien lamió atrevidamente la punta de la polla para por fin enviarla por completo a su boca, subiendo y bajando de su cabeza para que el castaño lograra sentir el tacto de este.

— Oh, mierda... — Jungkook llevó inconscientemente la mano a los dorados cabellos de JiMin, ayudándole a subir y bajar de su cabeza — Sabes de esto, joder...

JiMin siguió, ignorando en todo momento las palabras del castaño que incluso ni siquiera sintió el agarre de este. Él estaba disfrutando del momento, sentía toda la polla de su amado atragantarle y llenarle la boca, amaba lo salado del sabor, era único, rico e inigualable.

Después de unos breves segundos, JiMin se separó permitiéndole al peliazulado que también le tomara, ahora siendo él quien enviara la enorme hombría a su fina y delicada boca, metiéndose por completo la polla para por dentro comenzar a lamerle, enviándole toques eléctricos al vientre del castaño, quien estaba disfrutando sensacionalmente la boca de ambos.

JiMin se levantó de la cama, acto que imitó YoonGi cuando el castaño le ayudó, sintiendo de que estaba a nada de correrse, pero prefería hacerlo por otro lado, no por sus bellas bocas.

— recuéstense —nuevamente pidió el castaño, pasando una mano por propia cabellera, lamiendo su propio labio cuando observó detalladamente aquellos pecables cuerpos delicados que a simple vista lograba verse su lechosa piel.

JiMin y YoonGi hicieron caso, acostándose sobre la misma cama, olvidándose por completo que estaban compartiendo al chico de sus jodidos sueños húmedos.

Jungkook ya estaba sediento y hambriento por quererles probar. Su pene dolía desde rato atrás de tan sólo imaginarse una bella noche con los chicos. Y ahora, tenerlos, quería despedazarles con todas las intenciones bestiales.

Tomó a Yoongi del brazo, indicándole que se subiera en JiMin sobre su vientre, recargando el pecho sobre el mismo del pelirrubio, sin necesidad de que se besaran, era solamente para complacerles a los dos. Entonces YoonGi obedeció, pegando su pecho con el de JiMin para elevar su culo, colocando las rodillas a los lados de la cadera del pelirrubio, expuesto y placentero ante la vista del castaño.

Jungkook se posó tras ellos, tomando las piernas de JiMin para subirlas a sus hombros, dirigiendo su polla con ayuda de su mano a la estrecha entrada del pelirrubio. Metió sólo la punta, escuchando un angelical gemido por parte de este, para seguido de eso, tomar con ambas manos el culo de Yoongi, abriendo de sus nalgas para lamer su entrada y meter por completo la lengua.

— Ah, J-jeon... — gimió Yoongi sobre el hombro de Jimin, enterrando la uñas de las sabanas de la cama.

Y entonces Jungkook comenzó.

Se enterró por completo en JiMin, escuchándose su desgarrador gemido y aumentaron más cuando comenzó a embestirlos, al mismo tiempo en que jugaba con su lengua dentro de la entrada de YoonGi. Ambos chicos gimiendo al unísono conforme les consentía de la manera más deseante del puto mundo.

— ¡Ah, Jungkook! — JiMin cerró los ojos, de igual manera sujetándose de las sabanas — ¡Estás enorme! ¡Oh, sí! ¡Ah!

— Y tú estrecho — respondió jadeante, volviendo a lamer la entrada del peliazulado.

Las sensaciones estaban llegando al éxtasis de la agonía. Los tres se sentía sucios al realizar esta clase de actos pero por Dios, se sentía de la vil gloria compartir y disfrutar diferentes toques por doquier.

El clímax lo sentía aproximarse, Jungkook llegaba al borde del orgasmo cuando comenzó a escuchar los chiclosos sonidos de sus penetraciones al igual que los azotes de sus pieles, llegando así a correrse dentro del rubio, quedándose dentro para expulsar hasta la última gota de semen, saliendo por fin del pelirrubio al igual que de YoonGi.

— No siento mi... cadera, joder — murmuró JiMin, a penas reaccionando de sentir caliente y húmedo dentro de él. E incluso, lograba sentir que de sus muslos salía esencia del castaño.

No hubo necesidad de decirlo. Jungkook se recostó en la misma cama, ahora siendo YoonGi quien se posicionaba en la enorme polla del castaño.

— Ven, JiMinnie — le habló el castaño, palmeando su pecho — súbete, siéntate frente a YoonGi.

Reaccionó a su realidad para por fin levantarse y obedecerle al mayor, sentándose en el cómodo pecho del castaño, sintiendo que Jungkook le tomaba su polla para enviarla a su boca.

Mientras que YoonGi, acomodó la hombría del castaño en su entrada, bajando por fin hasta sentirse completamente llenado, encontrando inmediatamente su punto dulce. Aquella sensación fue placentera fusionado con dolor, y eso vaya que le hacía alucinar.

Se ayudó con los propios muslos del castaño, ahora por fin, montándole duramente en saltitos placenteros e inigualables, gimiendo al unisono con JiMin, que de igual manera sentía el clímax aproximarse por la estupenda lengua que posaba JungKook.

Jadearon y gritaron internamente cuando su cabeza estaba a punto de explotar por tanto placer que se estaban dando. Yoongi sintió las manos del castaño en su cadera para hacerlo bajar y llenarle ahora a él con su semilla, había llegado al segundo clímax y eso era la vil y jodida gloria, provocando que de igual manera, el peliazulado se corriera. Que, no tardó que JiMin debido al sexo oral que le dedicaba el castaño, se viniera en todo el cuello de este, haciendo la cabeza hacia tras hasta chocar con la cabellera de su mejor amigo, los tres perdiendo la fuerza en un dos por tres.

Ambos se bajaron finalmente del castaño, exhaustos y sin fuerzas. Mientras que, Jungkook se sentó sobre la misma cama, colocándose en medio de ambos para abrazarles por debajo de su nuca, escuchándose las cortadas respiraciones de cansancios que ambos daban.

— Jamás en mi vida... — habló JiMin.

— Lo había disfrutado así — completó la frase YoonGi.

— Ni yo — admitió JungKook.

— Tan serio que te veías, JungKookie — bromeó JiMin, sonriendo ante perfil del chico.

— Tan inocentes que se veían — de igual manera bromeó el castaño, riéndose los tres al unísono.

— Bueno... ya sabemos tu verdadera identidad — comentó YoonGi, pasando un dedo por el pecho del castaño.

— ¿Quieren quedarse a dormir? — sonrió Jungkook, encogiéndose de hombros.

— Mejor no hay que dormir — sugirió JiMin, acurrucándose en el cuello del mayor.

— Opino lo mismo — de igual manera habló YoonGi.

— Pues entonces sigamos, mis bellos ángeles.

Fin olv.

................

Por fin acabéeee, ctm.

Y por fin mi sueño se hizo realidad ❤😭 Jk teniendo sepso con Jm y Yg. ❤❤

¿Les gustó?

Ahre, qué penita, ojalá y sí.

Esta historia es para dar agradecimiento a los 3K de seguidores ;-;❤ estoy muy feliz, gracias por tanto, en serio.

Los Tkm✊💙

¡El KookGi es REAL HDSPTM! 💪

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Bam.jk8338: Estuvo bien redactado y bien explicito, eso me gustó

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eotero945: Me encantooooo. Amo el Kookmin!!

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