Write a Review

"ᴇɴᴛʀᴇ ᴀᴍɪɢᴏꜱ" ᴷᵒᵒᵏᵐⁱⁿ [ᴼˢ] 친구 사이

All Rights Reserved ©

Summary

Jimin es un reconocido chico en la redes sociales debido a su gran oficio, (actor porno). Todos los fines de semana se encarga de grabar sus virales vídeos con diferentes chicos pero, por ésta ocasión, no hay ninguno disponible. Más que su mejor amigo, su mejor amigo Jeon JungKook. - Jungkook... ¿recuerdas la vez que te ayudé a conquistar a tu querida novia? claramente escuché que me dijiste, "si algún día necesitas algo no dudes en pedírmelo". No me gusta cobrar favores pero por esta ocasión necesito de tu gran ayuda. ºNo copias ni adaptaciones (sin mi autorización) ºKookmin ºJungkook top! ºJiMin bottom! °Smut!!

Genre:
Erotica / Other
Author:
Miri❇
Status:
Complete
Chapters:
1
Rating:
5.0 1 review
Age Rating:
18+

Capítulo único

"Entre amigos nos hacemos favores"

Se dice que una amistad que sobrepasa los tres años significa que esa amistad durará de por vida, y ahora... ¿se imaginan una amistad de diez años? Una amistad que sin duda alguna es de confiar.

Pues JiMin y JungKook tienen la bendita fortuna de pertenecer a este tipo de amistad. Un mar de aventuras que han vivido éstos dos. Experiencias tanto graciosas como dolorosas. Como cualquier otra amistad se han apoyado mutuamente, aunque hay algo que JiMin jamás olvidaría.

En la etapa de secundaria había una chica demasiado hermosa; ojos grises, cabello largo quebrado y no podía faltar un cuerpo realmente voluminoso. En esos años Jungkook estaba estúpidamente enamorado de aquella chica, ella solía ser muy penosa en cuestión de relaciones amorosas, pero para JiMin no hubo impedimento alguno.

JiMin logró que su mejor amigo y ella fuesen novios, una relación que sin duda alguna fue preciosa y estable en su debido momento además de duradera, lástima que en los años finales de preparatoria terminaran. Y claro, JiMin aún recuerda la vez que tuvo que besar a Jungkook para que parara de llorar, fue algo fuera de lo común pero fue muy agradable para ambos.

Por otro lado, tras pasar los años, específicamente después de que JiMin terminara la preparatoria, decidió convertirse en un famoso por las redes sociales, y no exactamente por dedicarse a vender productos o algo por el estilo, sino por ser un exquisito actor porno.

Aún recuerda su rostro en el reflejo de la computadora cuando le llegó aquel mensaje de invitación a dicho oficio. Le habían ofrecido ya que en sus fotos salía como todo un actor famoso de Hollywood por tener tan bello perfil además de su cuerpo cuando subía fotos de cuerpo completo en su cuenta. Al principio sin pensarlo dos veces se negó. Era gay, sí, pero no hubiese querido llegar a tal extremo aunque, cuando vio la cifra de dinero que ofrecían inmediatamente dio el sí.

Claro que JiMin no le ocultaría su oficio a su mejor amigo. Jungkook estaba más que enterado en todo esto, sin embargo, decidió apoyarlo cuál fuese su decisión.

En el transcurso de tiempo, el castaño no pudo evitar ver uno de esos vídeos famosos, le incomodaba la idea de que un chico le metiera la polla a su querido mejor amigo, le molestaba bastante.

En la página exclusiva de JiMin, con más de trescientos millones de visitas, contenía más de cien vídeos en donde el rubio participaba en cada acto deseoso. JiMin llevaba en este oficio dos años aproximadamente, suele subir vídeos todos los fines de semana pero, por ésta ocasión ninguno de los chicos con los que solía acostarse estaba disponible en estos momentos, necesitaba urgentemente a un chico, no importaba con quién fuera, pero que fuera un chico.

Y quién mejor que su mejor amigo Jungkook.

〽🍃

— ¡Con un carajo, JiMin! — Jungkook bufó negando a sí mismo con la cabeza un tanto desesperante, la propuesta de su mejor amigo no le parecía en lo absoluto — ¡He dicho que no!

— ¡Pero solamente es un maldito favor el que te estoy pidiendo! — JiMin reclamó insistente, siguiendo la mirada del castaño la cual no paraba de moverse. Su mejor amigo a veces podría ser exagerado.

La pregunta de JiMin había incomodado en todos los sentidos al pobre del castaño, no le parecía ni en lo más mínimo «el gran favor» de su mejor amigo.

— JiMin, ¿estás consciente de lo que me estás pidiendo? — enfocó la mirada con el mencionado, posando ambas manos en la cintura, prestando atención de cada gesto de frustración que hacía el rubio en no obtener lo que deseaba — JiMin, eres guapo, popular, puedes pedírselo a cualquier otro.

— Estoy más que consciente — aseguró con un ruedo de ojos, apretando sus manos en puños algo molesto — ¡No quiero que sea cualquiera! — JungKook arqueó una ceja, ahora cruzando de sus brazos, y claro, después de ello JiMin se dio una bofetada mental, era ilógico que dijera aquello si siempre se acostaba con cualquiera que le enviaran —, bueno, o sea, ellos son enviados por la página, son seguros.

— Sabes perfectamente que no me gustan los hombres, ¿o ya se te olvidó? — preguntó tratando de cambiar el tema. Ambos estaban parados frente a frente en medio de un solitario parque, donde se habían quedado de ver.

— Ah... — sonrió sarcásticamente — ¿Pero cómo no se te olvidó la vez que te besé para que paráras de llorar por tu ex novia?

El castaño resaltó los ojos como platos, mirando rápidamente a los lados esperanzado de que nadie le hubiese escuchado para después taparle la boca al rubio, siséandole desesperante. Y cómo podría olvidar aquello, en ese entonces JungKook no paraba de llorar y JiMin en desespero de no encontrar alguna cura para calmarlo le tomó de las mejillas para besarlo, callándolo inmediatamente. Una sensación cómoda y placentera, JungKook no podía negarlo.

—Eso es algo totalmente diferente ¿vale? —frunció el ceño, retirando su mano de la boca de JiMin.

—¡Mierda, JungKook! ¡por favor! — pidió, tomándole de ambos brazos, sintiendo los músculos del mismo —¡Sólo por ésta vez! ¡Ya te dije que tu rostro estará totalmente cubierto!

Jungkook ni siquiera podría imaginarse que JiMin y él pudiesen acostarse. Un beso era algo totalmente diferente al sexo. Era algo de pensar con tiempo y forma, pero JiMin necesitaba la respuesta ¡ahora!

— JiMin... no puedo hacer esto contigo —desvió la mirada, aún sin zafarse de las manos del pelirrubio.

— ¿Por qué, no? — nuevamente preguntó sin soltar la vista de él.

—Te has acostado con muchos hombres, ¿qué tal si me pegas alguna enfermedad?

JiMin enojado dio un pequeño golpe en el estómago de su mejor amigo, soltándole finalmente de los brazos para pasar sus cabellos rubios hacia atrás. Su respuesta le había dado un poco de gracia pero a la vez enojo.

—¡Jeon! ¡te estoy hablando en serio! — exclamó, dando un pequeño salto de fastidio, el que su mejor amigo no le aceptara le estaba molestando bastante — Jamás en mi vida me he acostado con un hombre sin condón, me gustan las pollas y eso, pero no soy un estúpido.

En eso estaba completamente de acuerdo Jungkook, en los vídeos que JiMin grababa siempre usaba condón el chico que se la metía, no era cómoda la imagen que se daba en esos momentos, pero no pudo evitar recordar esos vídeos tan incómodos y molestos.

— JiMin, somos mejores amigos desde secundaria...

— ¿Y? — arqueó una ceja.

— Básicamente sé todo sobre ti.

— ¿Y eso qué? — nuevamente preguntó, encogiéndose de hombros.

— ¡No respondas como si no te importara!

Bramó con fastidio, dando un gran y profundo suspiro para después relamer sus labios y mirarle nuevamente.

— Entonces... ¿es así como me pagas? — preguntó JiMin.

— ¿De qué hablas? — frunció el ceño, colocando las manos sobre su cintura. En realidad no sabía a qué se refería el rubio, pero si se trataba de él, tenía que tener miedo. JiMin siempre se salía con las suyas.

— La vez que te ayudé con tu querida novia.

— ...

— Bueno, que en realidad ya no es tu novia — rió burlón.

— ...

— ¿Ahora sí no hablas? — preguntó JiMin, chasqueándo los dedos sobre su cara para que reaccionara —. No te hagas el tonto, me debes una, ¿lo recuerdas?

— No sé de qué hablas — desvió la mirada, tragando un poco de saliva mientras relamía sus labios. Estaba nervioso y aquello vaya que era tan visible.

JiMin furioso, encunó el rostro del castaño, obligándole a que le mirara.

— "Si algún día necesitas algo no dudes en pedírmelo" — JiMin imitó malamente su voz, provocando que el susodicho virára los ojos enojado — ¿Ya?

Aquél día, JungKook estaba extremadamente feliz por tener de novia a la chica de sus sueños, y todo gracias a su mejor amigo. En ese entonces, Jungkook no tenía dinero de cómo para pagarle a JiMin por la gran obra que había hecho, aunque le prometió algo que sonó realmente sincero y honesto. "Si algún día necesitas algo no dudes en pedírmelo".

— ¡Qué mierda contigo! ¡Eso fue hace mucho! — JungKook trató de defenderse.

— O sea que... ¿no cumplirás tu promesa, mal amigo?

Jungkook dio un pequeño gruñido volteándose para quedar a espaldas del pelirrubio, era una decisión difícil, no podía imaginarse teniendo sexo con un hombre, era algo fuera de lo común.

— Yo nunca te he quedado mal Jungkook... siempre te apoyo y te ayudo en todo lo que necesites — le recordó JiMin, haciendo un ligero puchero en sus espectaculares labios. JungKook nuevamente se volteó para quedar frente a él.

— Ya lo sé...

— ...

—¿Y yo cuándo te he quedado mal?

JiMin rápidamente sonrió, cubriendo su rostro entusiasmado.

—Eso es un...

—¡Sí, JiMin! Con la condición de que no se vea mi rostro.

JiMin se balanceó tras el castaño, apretando con sus cortos brazos el cuello del mismo para saltar de la emoción, ganándose un apretón sobre su cintura en seña de que le soltara.

—¡No me abraces, JiMin! — pidió el castaño avergonzado, notando que la gente les miraba.

— ¡Ay, por favor! — JiMin comenzó a reír, ilógico y con una mirada burlona —, mañana estaremos completamente desnudos y unidos, no por un abrazo te quitará lo que perderás mañana.

— Eres un maldito...

〽🍃

¿Cómo se supondría que debía ir vestido? ¿Elegante? ¿Formal? ¿Sexy? ¿Normal? mierda... ¿por qué se preocupaba Jungkook por su vestimenta si al fin y al cabo terminaría quitándosela? Era claro que todo esto era nuevo para JungKook, jamás en su vida había sentido atracción por un hombre aunque, a decir verdad no le molestaba en lo absoluto, ya que era JiMin con quien tendría relaciones, un mejor amigo e incluso un gran hermano pero eso no le quitaba lo incómodo.

Trató de ir lo más cómodo posible. Una camisa blanca y unos pantalones negros ajustados se verían bien para la ocasión, o eso suponía. Su cuerpo se tensaba e incluso temblaba al casi llegar a la vivienda de su mejor amigo. Quería correr de regreso a su casa, no sabía si seguiría tolerando toda esta ansiedad pero...

Por fin llegó.

Aquella casa en donde JiMin habitaba, donde incluso se había​ quedado a dormir sería estrenada por el excitante acto que habría en los próximos minutos creada por JiMin y JungKook. Con el corazón de fuera tocó nervioso el timbre, y claro que estaba nervioso, había esperado todo el día para descubrir a sí mismo si tendría el valor de llegar hasta la puerta de la casa de JiMin, y al parecer todo brindó bien. Las ocho veintiocho de la noche era una hora perfecta para lo que se haría esta noche, una hora demasiado perfecta.

—¿Sí? — la delicada voz de JiMin sonó tras la puerta, provocando nidos de mariposas en el estómago del castaño.

—Soy yo, JiMin — por un momento el cuerpo de JungKook se paralizó al escuchar su empalagosa voz, sin embargo, trató de responder sin emoción alguna.

—¡Te dije a las ocho! — JiMin por fin abrió la puerta — Veintiocho minutos tarde, es el colmo contigo.

El pelirrubio se encontraba con una atractiva bata blanca, fue inevitable que Jungkook se preguntara si estaba desnudo bajo la prenda. Ignoró sus pensamientos y cortantemente volvió a hablar.

— ¿Me dejarás entrar? ¿o nos quedaremos toda la noche aquí afuera?

Sin responder, JiMin rodó los ojos haciéndose a un lado para accederle la entrada.

—Entra, hasta el fondo está la habitación.

Dando ligeros pasos, se adentró a la enorme casa del rubio, donde no hubo problema alguno para encontrar la habitación, ya que él la conocía perfectamente, pues no era la primera vez que iba al lugar, pero sí era la primera vez que experimentaba ese tipo de situaciones con su mejor amigo, además, el perfume de "Acqua de GIO", no ayudaba en lo absoluto, ya que se encontraba apoderándose de todo el oxígeno de la casa. Mentiría si JungKook dijese que no le comenzaba a gustar la sensación. En cierta manera, eran emociones además de sensaciones de adrenalina fusionados​ con éxtasis.

Sin querer, ya ansiaba que todo empezara.

Algo realmente nuevo e incómodo fue la habitación pues, alrededor de la cama habían cuatro cámaras, una en cada orilla de la cama. Esto iba en serio, muy en serio, JungKook quería salir corriendo del lugar, se comenzaba a arrepentir, su estado de ánimo tenía fuertes golpes de bipolaridad.

—Jungkook... — la frágil y delicada voz del pelirrubio sonó tras él, provocando que le mirara completamente, girándose e incluso para quedar frente a frente.

—¿Y ahora qué mierda hago? — Jungkook susurró, pensando que estaban prendidas las cámaras, provocando la escandalosa risa de JiMin.

— Aún no, tonto, yo te diré cuando prenda la cámara — explicó el rubio, caminando hacia uno de los burós de la enorme y elegante cama matrimonial.

— ¿Cuándo tienes que subir el vídeo? —preguntó JungKook.

— Hoy en la madrugada.

— Querrás decir, mañana en la madrugada, ¿no?

— Bueno, eso — rodó los ojos, siguiendo buscando dentro del cajón del buró —. Recuerdo que aquí lo deje... ¡aquí está! —sacó una máscara como de tipo ópera.

—¿Para qué es eso? — resaltó los ojos al ver la máscara.

— Para que te la pongas en culo — bromeó JiMin, riendo con una ironía visible que provocó una mueca en el castaño seguido de una pequeña risita.

— Qué mierda contigo — negó con la cabeza, riendo en silencio mientras bajaba la mirada para que no se notara su risa.

— Pues es obvio para que te cubra el rostro, de esa manera no verán tu cara — explicó encogiéndose de hombros —. Ven aquí — esperó a que el castaño obedeciera para por fin ponerle la máscara, asegurándose de que no se cayera al momento de tener sexo.

— ¿Cuánto debe durar el vídeo, JiMin?

— Un aproximado de media hora o cuarenta minutos — terminó de colocarle la máscara, encunando su rostro para mirarle fijamente a los ojos —. Por favor, Jeon, coopera conmigo, es lo único que te pido.

— E-está bien... — respondió nervioso, sintiéndo la mano de JiMin sobre su muñeca mientras lo dirigía a la cama, aumentando inconscientemente sus nervios — ¿Q-qué hago?

— Siéntate en la cabecera de la cama y yo haré el resto, de preferencia no hables, puedes gemir y tocarme, pero... no pegarme ¿de acuerdo? — sentenció serio mientras fruncía el ceño dándole a entender que no era ninguna broma. A JiMin no le gustaba la brusquedad, y no se sentiría cómodo si JungKook le pegara al momento del acto.

JungKook rió ligeramente por la forma en que lo dijo, pero sin más qué decir, se dirigió a la cabecera de la cama, quitándose sus zapatos junto con las calcetas.

Trató de improvisar en el vídeo. Intentando hacer una pose atractiva, recargó los codos sobre sus rodillas, mirando hacia la ventana de la habitación que por cierto, estaba a unos cuántos centímetros de la cama, admirando la preciosa luna que les acompañaba esa noche, hasta que...

JiMin por fin prendió la cámara.

Los nervios llegaron a JungKook, tragó un poco de saliva sin dejar de mirar la ventana, pues en sus planes era nunca mirar a JiMin para simular que no era con él con quien tenía sexo pero, vaya que fue inevitable no mirar la próxima escena.

El pelirrubio dejó caer la bata, quitándosela por los hombros casta caer al suelo, viéndose su cuerpo realmente marcado de cada parte. JiMin hacía ejercicio para estar atractivo en sus vídeos y vaya que le ayudaba, pues JungKook le comía cada parte con la simple mirada.

JiMin ya estaba duro que no tardó por de igual manera estarlo el castaño, tragaba la poca saliva que sentía, su garganta estaba seca, necesitaría agua luego de haberle visto al rubio. Y más aún cuando el rubio comenzó a gatear sobre la cama hasta quedar frente a las piernas del castaño.

— Bello... — murmuró JiMin, sólo lo suficiente para que él le escuchara, plantando un delicioso beso como años atrás en los labios, de igual manera mordiendo de ellos para finalmente separarse.

JungKook lo había disfrutado nuevamente, de nuevo se sentía en el mismísimo cielo con tan sólo aquellos cómodos labios sobre los suyos. Le extrañaba, y de eso no tenía duda, JiMin era una persona perfecta para besar y enviar al castaño a su adorada nube de placer.

Sin avisar, JiMin abrió la cremallera de su pantalón, bajándole los pantalones, cosa que JungKook se los retiró rápidamente, quedando ahora sólo en bóxer y camisa.

JiMin resaltó los ojos al ver el gran bulto bajo ese bóxer, dio una pequeña sonrisa, sabía que él había sido el causante de eso, le haría alucinar y disfrutarlo.

Se subió en él, sujetándose de los anchos hombros del castaño para comenzar a danzar sobre polla, la cual estaba dura y se sentía deliciosa sobre su culo, de igual manera, sintiendo la humedad del bóxer, dándole a indicar que éste comenzaba a sacar pre-semen de su enorme polla.

— ... J-jiMin... — JungKook gruñó entre dientes, apretando las sábanas de sus costados cuando el placer le dominaba y le hacía alucinar por tan bien deliciosos movimientos.

— Anda, JungKook... — se acercó a su oído, lamiendo seductoramente el lóbulo de su oreja —. Tócame si es lo que deseas.

Y no tuvo que decirlo dos veces, JungKook dirigió ambas manos a su culo, apretando sediento mientras le hacía moverse más rápido sobre él. Sus bóxer estorbaban mucho al no poder presenciar el desnudo cuerpo de JiMin, además, por un instante olvidó la cámara y odió que muchos jodidos le miraran desnudo a JiMin.

Raro, porque JiMin siempre lo hacía, pero en estos momentos, no quería que nadie le viera.

Un pequeño jadeo salió de la boca de JungKook cuando el rubio comenzó con danzas circulares sobre su hombría, joder, todo esto era delicioso, eran posiciones que nunca había experimentado con sus anteriores parejas, no sabía cuánto más podría aguantar, si no se calmaba mandaría a la mierda las cámaras y lo penetraría hasta que le pudiese romper su gran formada cadera.

Luego se de unos segundos, JiMin se bajó de él, indicándole al castaño que se retirara el boxer junto con su camisa, y así fue, sin pensarlo le hizo caso, ahora ambos quedando en completa desnudez, sólo que JungKook seguía con la máscara, la cual le cubría de la frente hasta la altura de la nariz y mejillas.

Cuando notó lo que JiMin haría, no lo creía, pues éste se dirigió a su enorme polla la cual estaba exageradamente erecta, que incluso chocaba con el propio abdomen del castaño.

JiMin resaltó ligeramente los ojos mientras le tomaba con una mano sin previo aviso, lamiendo la cabeza del pene para quitar el pre-semen y dirigirlo completamente a su boca, hundiéndolo en toda su profundidad, rodeando con su lengua la hombría aún dentro de la boca, sacándola lentamente y volver a meterla, comenzando por fin su oral, escuchándose el morboso sonido chicloso fusionado con los pequeños jadeos que soltaba el castaño.

Podía sentir las maldiciones de los que veían el vídeo por estar él disfrutando de todo esto.

Jungkook relamió su labio al sentir la lengua de JiMin jugar con su miembro, su lengua húmeda exploraba cada parte de él, ya no podía aguantar más, estaba apunto de terminar en él.

Luego de que por voluntad propia se retirara de la gran polla de JungKook, y claro, dejando una excitante hilera de saliva que conectaba de sus sonrosados labios a la hombría del castaño, por fin se acercó a explorar el bello torso del pelinegro.

Jungkook quería hablarle, estar en silencio le estaba costando demasiado trabajo, no era fácil sentir satisfacción y a la vez estar callado sin poderle pedir ni nada.

El pelirrubio comenzó a besar cada parte del abdomen de JungKook, sin duda alguna era una sensación tan tranquila... no era como con sus demás compañeros, aquellos chicos con los que follaba por puro dinero o incluso por placer. No, con JungKook era diferente.

— Delicioso... — murmuró JiMin, ahora acercándose a su cuello para comenzar a lamer y después dejarle pequeñas marcas.

Es obvio que JungKook no diría nada, lo tenía estrictamente prohibido por parte del mismo.

Luego de dejar varias marcas sobre JungKook, nuevamente se subió en él, ahora, estando en total desnudez, ambos miembros rozándose entre sí, y esto provocó que Jungkook terminara con su paciencia.

Sin avisar tomó de los hombros a JiMin, despegándolo de él.

— ¿Pero qué hac...?

— JiMin... — susurró sobre su oído —¿Estamos en directo?

—N-no, pero...

— Entonces a la mierda — JungKook se levantó de la cama desesperado, dirigiéndose a una de las cámaras enormes, la cual indicaba que era la principal de todas —¿De dónde se apaga?

El pecho de JiMin se sintió presionado por la decepción, supuso que JungKook ya no querría nada, y estaba bien, total de todas maneras JungKook era heterosexual.

— Es de esa cámara — señaló la más grande —. Presiona el botón rojo y se apagará todo.

Sin pensarlo dos veces, JungKook apagó la cámara.

— Perdón, JiMin — se quitó la máscara, viéndose su enorme capa de sudor.

De improviso, JungKook se dirigió al rubio, subiéndose sobre JiMin quedando completamente encima de él. El pelirrubio quedó desconcertado, no entendía en lo absoluto el comportamiento de su mejor amigo, sabía que era bipolar, pero no a tal grado.

— ¡¿Qué mierda te pasa ahora?! — exclamó JiMin.

El castaño no respondió, estaba un poco agitado, lo único que se le ocurrió en el momento fue darle nuevamente un beso.

Con los ojos resaltados JiMin correspondió al beso, sus manos estaban sujetadas por las de JungKook, no se podía mover.

La lengua de azabache exploró completamente todo su interior, los chasquidos de su boca era lo único que se escuchaba en el lugar, claro, más los jadeos que salían del uno y del otro.

— ¡Basta! — JiMin se separó de aquel beso, girando con brusquedad la cabeza para terminarlo, frunciendo el ceño —. No entiendo nada...

— Perdóname, JiMin — comenzó acariciar las abultadas mejillas del rubio —. No puedo hacerte el amor con una cámara vigilándonos — tomó su mano plantando un cálido beso.

— ¿Disculpa? — el corazón de JiMin estaba latiendo a mil por minuto, no era normal que JungKook dijera esas palabras.

— No sé porqué mierda estoy haciendo esto, en sí estoy arrepentido por no haber hecho esto contigo desde hace mucho, yo no soy como tus compañeros, ¿me oíste? soy tu mejor amigo... — Jungkook comenzó a bajarse rumbo al abdomen de JiMin, el pelirrubio sabía lo que haría —, por ahora.

Dejando esas últimas dos palabras, JungKook se bajó completamente al miembro de JiMin, ahora siendo él quien le chupaba con tanta sed y morbo, tomándole con algo de fuerza de las caderas, ayudándose a subir y bajar de su cabeza, excitándose más con los angelicales gemidos que daban con las cuatro paredes de la habitación hasta dar a sus oídos, sonriendo en el momento sin dejar de chuparle.

— Jungkookie... ¡ah! — JiMin jadeó al sentir la lengua de Jungkook jugar con él, no estaba acostumbrado a que le hicieran esa clase de cosas, no era lo que le hacían.

—¡Ya basta! ¡ah! —JiMin frunció el ceño, pidiendo que parara, su primer orgasmo se aproximaba. JungKook accedió, levantándose para dejar que éste se descargara, esparciendo su semen en el abdomen de JungKook y en el suyo propio.

El rostro de JiMin estaba de mentón a frente rojo, sus labios estaban entre abiertos​ mientras en ellos se veían brillosos de tanto lamerlos, fue una vista perfecta para el castaño, quien nuevamente se le acercó, plantando un beso sobre sus labios, dándole otro, y otro hasta provocar la risita de JiMin, quien se enrolló en su cuello, ahora abriendo sus labios para comenzar a besarle.

Por otro lado, JungKook envió una mano a su propio miembro, dirigiéndolo a la entrada de JiMin y meterse sin rodeos, escuchando el desgarrador grito de JiMin, quien paró el beso para hacer la cabeza hacia atrás, ahora sosteniéndose firme de los hombros del castaño, apretando de ellos con mucha fuerza.

JungKook permaneció quieto, esperando que su chico se acostumbrara para finalmente comenzar a entrar y salir lentamente, sintiendo más el apretón de sus hombros cuando JiMin gemía ruidosamente.

— ¿Te duele, JiMin? — JungKook se atrevió a preguntar, pegando su frente con la de JiMin, jadeándole en su rostro. Los ojos de JiMin permanecían cerrados, era la primera vez que tenía alguien enorme dentro de él.

— Perfectamente bien — musitó con voz seca, ahora sintiendo el aumento de la cadera del castaño —, sigue así, ¡oh, Dios! ¡sí!

JungKook se separó finalmente de él sin dejar de hacer sus vaivenes, ahora, tomando la pierna izquierda del rubio y enviarla a su hombro derecho, sujetándose de la rodilla de JiMin para comenzar a penetrarle con más intensidad.

Saliendo lento... entrando rudo... saliendo lento... entrando duro.

JiMin llevó ambas manos a sus costados, apretando las sábanas mientras sentía su débil cuerpo subir y bajar en la misma cama por las estocadas débiles y a la vez rudas que le daba el castaño.

— ¿Te gusta? — JungKook preguntó, sonriendo malévolo cuando JiMin aún con los ojos cerrados asentía con la cabeza, quien le pidió exigente que fuese con más fuerza, implorándole más y más.

De ser embestidas lentas, ahora eran rápidas y bruscas. Comenzó a aumentar el movimiento de su cadera que incluso, los testículos de JungKook chocaban contra las nalgas de JiMin, escuchándose el grandioso sonidos de pieles chocar.

Los gemidos de JiMin eran desgarradores, incluso sonreía mientras se mordía el labio al momento en el que JungKook clavaba duramente contra su próstata, provocándole pequeños espasmos.

El orgasmo de JungKook se aproximó y ni siquiera logró avisarle a JiMin. Quedó dentro y descargó todo su semen en su interior.

— Oh, joder, JiMin~ — JungKook hizo para atrás la cabeza, vaciándose completamente mientras al mismo tiempo escuchaba el último y duradero gemido de JiMin, quien de igual manera se vino, manchando nuevamente su abdomen y parte del castaño.

— Dios, JungKook​... eres magnífico — halagó el rubio, abriendo los ojos mientras miraba al castaño, quien estaba con una ligera capa de sudor y con mechones castaños pegados a su frente.

— Me encantas... — dijo JungKook, saliéndose de él, riendo cuando se escuchó el agradable sonido de pop, acostándose al lado del rubio.

— Tú también me encantas — respondió JiMin, sintiendo las cómodas manos de JungKook enredarse en su cintura para atraerlo hacia sí.

— Ya no trabajes en esto — JungKook cambió de repente el tema — ¿Acaso estás cómodo con esto?

— No te lo negaré, este trabajo es un poco... ¿incómodo? — se encogió de hombros, desviando la mirada —. Pero es de lo que vivo, me pagan muy bien por hacer esto, no soy como tú, que eres jefe de una empresa muy grande y sólo esperas los fines de mes para recibir tu paga.

— Si te quedaras conmigo recibirías tu desayuno hasta la cama, no tendrías que mover un dedo.

JiMin dirigió la mirada con la de él desconcertado y con el ceño fruncido mientras reía sin creerle.

— ¿Qué rayos dices?

— ¿No te gustaría intentarlo? Ven a vivir conmigo, no te faltará nada, y ya no tendrás que hacer estos vídeos.

Definitivamente JiMin se sentía el hombre más afortunado del mundo, y es que por fin su sueño se haría realidad, Jungkook... su mejor amigo, su hermano y al parecer su próximamente novio, juntaría su vida con él.

— JiMin... — continuó, susurrando sobre su oído —, perdóname...

— ¿Por qué, JungKook? — frunció el ceño.

— Perdón por no darme cuenta de este sentimiento, me siento mal de saber que todos estos años sufriste de descarados hombres — confesó, elevando una mano para comenzar a acariciar la mejilla del rubio —, desde el beso que me diste, me atraiste, pero creí que sólo era capricho, por eso me alejé de ti.

— Lo supuse — sonrió —, a mí me gustas desde esa vez. Por eso tampoco te busqué, no quería que nuestra amistad se arruinara.

— En vez de arruinarse mejoró — se levantó un poco, sólo lo suficiente para besar sus labios — ¿No?

— Así es — aceptó, abrazando a al castaño — No sé qué decir, solamente quédate conmigo, ¿sí? — entrelazó sus dedos con los del castaño, sintiendo el apretón de éste.

— Claro que sí — asintió sin dudarlo, acercándose a sus labios.

Luego de unos apasionados besos, JungKook observó que en el mueble de al lado había una bolsita cuadrada.

—Oye, JiMin ¿qué es eso? — JungKook preguntó, separándose del beso.

JiMin volteó desconcertado, al ver lo que dijo JungKook, se levantó alterado.

— ¡Mierda!

De igual manera JungKook se levantó.

— ¡¿Qué te pasa?!

Luego de que se alterara comenzó a reír apenado, para JungKook fue algo realmente raro.

— JiMin, me estás dando miedo...

— Ahora entiendo porqué me sentí de maravilla al estar contigo.

— ...

JungKook frunció el ceño.

— No usé condón contigo — cubrió su rostro apenado, volviéndose acostar.

—Oh, vaya — lo acompañó en su risa, acostándose de igual manera — ¿O sea que insinúas que con condón no follo rico?

— No lo sé — se encogió de hombros, quedando a espaldas del castaño.

— Dame esa mierda de condón, vamos a hacerlo de nuevo.

————— FIN —————

Continue Reading
Further Recommendations

Andrea: J'ai adoré ce livre il montre le désir et l'attirance entre deux personnages même avec des différences.

Ronni: Me encanta la temática es maravillosa el amor del Kookmin es bonito y los cachorros son tan tiernos 🫶🏻

Amy Grindle: This book is hot from the beginning. Teacher with student is an amazing story line that never gets old.

Molly: I wasn’t sure if I wanted to start this one as the characters are a bit younger but I wanted to see if this poor girl would finally be able to be free of abuse and open to accept love (family) and be able to heal. It’s is great so far, minimal spelling errors, I think the Spanish isn’t necessary ...

Shakeicha Young: Loved this story

jjapes: Gelungene Story. Hier und da ein paar Wort und Satz Fehler-lässt sich aber dennoch flüssig lesen. Danke dir fürs teilen deiner Phantasie!

Jazmine: This is a great book. Wish it was a little more detailed, but the author did say English isn't their first languageIt'd be insane for me to expect collage level grammar English when the majority of my country (the US) has the grammar of a 5th grader

ivasulovic: Loved it! It was a warm story, romantic and erotic, I loved the way story developed and the pace it took. I wish there was more to read.

Valentina: - me ha gustado como lleva la historia es rápido pero a la vez lento, y en si no encuentro fallas graves solo leves como a veces (yo creo por error del autorrector)las palabras no coinciden con lo que están contando. - se las recomendaría a mis amigas más cercanas porque son las únicas que conoce...

More Recommendations

Amy: Spannend, spaßig und kurzweilig geschrieben. Danke dafür.

2jlynn: This series gets better with each book. I am eager to continue read more about Ace. I find him very intriguing. I am also hoping that one of the ladies is less than perfect physically, yet is blessed with one of the guys who are every ladies dream. Yes, it's a book, but every reader should be abl...

LaQuiche: Amazing for this slow build up to be so satisfying! Definitely a guilty pleasure!

Lizbeth: Este libro es muy bueno e interesante igual que la autor@ y todos sus libros anteriores la recomiendo mucho por que me encanta el trama de sus historias

marilyn: Living in the past will never let you have a future

About Us

Inkitt is the world’s first reader-powered publisher, providing a platform to discover hidden talents and turn them into globally successful authors. Write captivating stories, read enchanting novels, and we’ll publish the books our readers love most on our sister app, GALATEA and other formats.