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𝙻𝚘𝚋𝚘寂しい(𝚂𝙻𝙽𝚃𝚂𝟷) - 𝚔𝚘𝚘𝚔𝚖𝚒𝚗

Summary

-Saga LNTS Libro 1 Jimin Park está corriendo por su vida después de que su padre descubre que ha sido impregnado por un hombre Lobo. Ahora, Jimin debe morir para redimirse. Sin embargo, antes de que su padre pueda dispararle, Jungkook vuelve. Su lobo es grande y poderoso, y el shifter ha llegado para reclamar a su compañero de una vez por todas. Aunque Jimin no sabe nada acerca del alfa además de la increíble noche que pasaron juntos, siente una gran atracción hacia él. Quiere estar cerca de él, y él también quiere saber cómo es que un hombre humano puede quedar embarazado en absoluto. Cuando descubre que está acoplado a Jungkook, no sabe qué pensar. Un momento está feliz, pero en el siguiente es secuestrado por un enojado hombre lobo quien no quiere a su alfa acoplado a un ser humano. Su plan es matarlo silenciosamente antes de que Jungkook pueda regresar de una carrera, y Jimin no sabe cuánto más pueda tomar.

Status:
Complete
Chapters:
9
Rating:
5.0 1 review
Age Rating:
18+

CAPÍTULO 1

Jimin Park tropezó con una raíz de un árbol que se había enroscado por encima del suelo. Fue duro hacia abajo pero se atrapó en sus manos y rodillas, desesperado por proteger a la gran protuberancia que sobresalía de su vientre.

Pensó que no tenía energía, pero se agarró al árbol al que probablemente pertenecía la raíz y tiró de sí para volver arriba. Un pie enfrente del otro. Es todo lo que tenía que hacer, pero la impotencia estaba haciéndolo ceder. Lo aplastó cuando escuchó los ladridos de los perros de su padre.

Nadie nunca había superado a los perros. Iba a conseguir ser rasgado en pedazos. Iba a ser devorado vivo por aquellas medias bestias, y ahora él realmente comenzó a llorar.

Se odió a sí mismo por ello, pero incluso mientras se decía a sí mismo que no tenía sentido seguir corriendo, estaba demasiado cansado, se estaba moviendo muy lentamente, y los aldeanos estaban alcanzándolo; se mantuvo en marcha. A pesar de que cada bocanada de aire en sus pulmones se sentía como fuego caliente, él continuó.

Él simplemente tenía que preguntarse cuando lo atraparían. Lo que iba a ocurrir eventualmente.

Y sucedió.

Jimin cayó otra vez, no porque algo había alcanzado sus pies desnudos sino porque el agotamiento lo había tomado completamente. No había nada que hacer. Bajó en sus manos y rodillas otra vez, y los perros lo rodearon.

Grandes, malvadas, brutales cosas que circularon y gruñeron. Podía sentir su aliento caliente alrededor de él, y se estremeció mientras lloraba cuando sus dientes pasaban demasiado cerca de su rostro o de sus manos.

Sin embargo, ellos no embestirían, no hasta que su padre les diera la orden. A pesar de ser feroces perros de caza, estaban bien entrenados así. No atacarían, aunque estaba claro lo mucho que querían hacerlo.

Un silbido agudo sonó, y los perros retrocedieron, volviendo a su amo mientras Jimin rodaba sobre su espalda.

Era casi un alivio detenerse, incluso sabiendo que iba a morir. Su padre, el alcalde del pueblo, y el mejor cazador que nadie había visto, estaba de pie allí con tres de sus hombres, hombres con los que Jimin había crecido.

Seokjin le había enseñado a pescar. Jimin sacudió su cabeza mientras trataba de retroceder, sus pies descalzos pateando en la tierra debajo de él mientras luchaba por dar marcha atrás.

—Padre, por favor.

—No me hables —dijo su padre, labios adelgazados, ojos grises realmente tristes—. Mi hijo está muerto. Tú no eres mi muchacho.

Jimin no podía ayudarse a sí mismo. Él rompió a llorar otra vez.

—¡Lo soy! ¡Aún lo soy! Yo no quería... ¡No tenía la intención de que esto pasara! —Hizo gestos a su estómago, a la cosa desconocida creciendo dentro de él. Eso no había sido su culpa. No había pedido esto. No realmente. ¿Cómo se suponía que supiera que esto iba a pasar?

Merek sonrió cuando el padre de Jimin tendió su mano, y Merek tuvo el placer de poner un rifle en ella. Al hombre nunca le había gustado mucho Jimin. Pensaba que Jimin era demasiado mimado, pequeño y femenino. Este iba a ser el mejor maldito día de su vida, viendo a Jimin morir.

Jimin apenas podía quitar los ojos de su padre. El hombre se negó a alejar sus ojos de Jimin, aunque su boca permaneció en una dura línea y su rostro envejecido diez años más. Había más grises en el rastrojo de barba hoy.

—No quieres hacer esto. ¡Sé que no quieres hacer esto! ¡Soy tu hijo! ¡Te quiero!

—Y aun así, cuando esa cosa está creciendo dentro de ti, ni una vez viniste a mí por ayuda, nunca me lo dijiste, nunca pediste que fuera retirado. ¿Por qué harías eso a menos que fuera para protegerlo?

—Pero yo... —Jimin miró hacia abajo a su vientre. No tenía palabras, nada para describir cómo se sentía por lo que estaba dentro de él. A veces lo amaba, y a veces lo odiaba. Ahora mismo no había lugar en él para cualquiera.

Solo quería vivir.

—¡Incluso ahora sostienes tus manos sobre eso, protegiéndolo! — Su padre bramó entonces apuntó su arma, el cañón mirando hacia abajo directo a la cabeza de Jimin—. Es demasiado tarde para ti.

Jimin cerró sus ojos, giró su rostro y llevó un brazo hacia arriba como si eso fuera suficiente para proteger su cara de lo que venía.

El disparo sonó, y Jimin gritó fuerte, pero entonces no sintió ningún dolor, y su padre, Seokjin, Merek y John eran quienes gritaban ahora mientras los perros se pusieron como locos.

Jimin se arriesgó a abrir los ojos, escuchando el caos antes de que pudiera ver lo que estaba pasando. Se quedó sin aliento y se lanzó lejos.

El lobo, el alfa del bosque, ¡estaba aquí!

Tan grande como cualquier oso negro, y el doble de rápido y poderoso, sus patas traseras patearon la tierra y el follaje mientras los perros intentaban saltar en su espalda, mordiendo y arañando, tratando de derribarlo.

Más disparos mientras el padre de Jimin y sus hombres trataban de matar a la bestia, pero no podían. Nadie en cien años había sido capaz de matar a este alfa en particular. Ahora estaba aquí, y estaba matando a los perros y mordiendo hacia el padre de Jimin.

Embistió, sujetando el cañón del arma de su padre y mordiendo hasta que el metal estaba deformado y destruido. Era basura ahora.

John fue el primero en dar la vuelta y correr y después Merek. Seokjin fue el único que se quedó atrás, esperando al padre de Jimin porque él era leal y bueno. No dejaría a un hombre para valerse por sí mismo.

Jimin se sentía agradecido con él por eso, incluso aunque sabía que no debería. Su padre había tratado de matarlo y todo porque Jimin había logrado quedarse embarazado del hijo del lobo que gruñía a su padre ahora mismo.

Aunque era un error conocido por ser letal para muchos cazadores expertos, su padre alejó sus ojos del lobo frente a él por solo un segundo, suficientemente largo para que Jimin pudiera ver en esos decepcionados ojos grises.

No era sólo decepción y tristeza. Era también repugnancia. Esto era tan bueno como fortalecía la traición de Jimin.

Si su padre sólo lo hubiese matado, entonces él podría haber sido redimido ante sus ojos y los ojos del pueblo. Jimin habría sido una víctima del lobo, y ahora él era un partidario del lobo.

—Señor, tenemos que irnos —Seokjin dijo, tomando el brazo del padre de Jimin y tirando de él hacia atrás. Siempre el sirviente leal. Habría sido un mejor hijo de lo que Jimin fue.

Con un último vistazo de despedida, y una última mirada penetrante en el monstruo de un lobo, los dos últimos cazadores dieron la vuelta y huyeron por sus vidas, dejando a Jimin solo para su destino, cualquiera que fuera.

El gran lobo plateado y negro miró a ambos hombres irse, y no se giró durante unos momentos. Momentos donde Jimin se preguntaba si sería capaz de escabullirse sin ser notado si se levantada y corría ahora mismo.

No. El lobo dio vuelta. Ojos dorados mirando directamente al alma de Jimin, congelándolo en su lugar. Jimin no podía moverse. Él apenas podía pensar, apenas podía respirar.

Plata rodeando los dorados ojos. Estaba en la piel del lobo mientras que la negra nariz y boca estaban cubiertas de sangre perteneciente a los perros. Jimin no quería mirar sus cuerpos, y eso no era mucho problema ya que no podía lograr desviar la mirada del lobo gigante que estaba mirándolo ahora mismo. Su aliento soplado hacia afuera en el aire frío de la mañana.

Jimin estaba apenas comenzando a darse cuenta de lo frío que estaba ahora que había dejado de moverse. Lo que se hacía peor por el hecho de que sus pies estaban desnudos y que todavía llevaba su camisa para dormir y pantalones de pijama de algodón. Pero ahora una nueva oleada de emoción estaba corriendo a través de él. Enojo. Estaba enojado con el lobo, y ahora que el peligro inmediato de muerte estaba fuera del camino, arremetió.

—¿Qué me hiciste? —gritó.

El lobo parpadeó y luego se dio vuelta para enfrentarse a él completamente, el pecho hinchado, pareciendo cada vez más como el alfa.

Jimin se encogió un poco sobre sí mismo. No podía evitarlo. Esta era una criatura peligrosa y si quería, podía convertirlo en un pedazo de carne muerta como a los perros a sus pies. La impotencia cayó sobre él nuevamente, pero Jimin se convenció a sí mismo para endurecerse.

Él ya había llorado, y si el alfa iba a matarlo, entonces podría también morir como un hombre. O tan hombre como él podía ser con un niño dentro de él mientras estaba descalzo, vestido con su pijama y con lágrimas secas en sus mejillas.

—¿No vas a decir algo? —Jimin preguntó—. Esta es tu culpa. ¡Tú hiciste esto!

Los ojos del alfa revolotearon hacia abajo al vientre hinchado de Jimin, y entonces el plateado y negro pelaje de la gran criatura onduló.

Jimin no podía explicar la transformación ahora que la estaba viendo en la luz gris de la mañana. El cuerpo brilló, se contrajo, y Jimin debió de haber parpadeado porque había terminado antes de que siquiera lo supiera.

El cuerpo del lobo se había ido, reemplazado por el cuerpo de un hombre que Jimin había visto sólo una vez en toda su vida. Esa noche cuando había entrado en la habitación de Jimin y se había quedado con él.

Jimin tragó cuando el hombre, cuyo pelo era tan grueso como el del lobo y negro moteado de plata, se acercó y se arrodilló delante de él.

—¿Pensé que te dije que me llamaras Jungkook?

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