cayendo por el cautivo² 𝐊𝐎𝐎𝐊𝐌𝐈𝐍

Summary

El lobo beta Park Jimin sólo quería proteger a su hermano pequeño. No quería trabajar para los Templarios en la caza de dragones. Para empeorar las cosas, uno de los dragones que trajo es su compañero predestinado. Jeon Jungkook está disgustado cuando un lobo se acerca a él por sexo, aunque él no puede negar el deseo que siente por Jimin, quien es guapo, por lo que decide aceptar, pero sólo por placer. Pero él tampoco puede negar la necesidad de proteger a Jimin cuando el lobo le ayuda a escapar. Ahora Jimin está cautivo entre los dragones, y aunque tiene a su hermano de vuelta, él es miserable porque el apareamiento es unilateral, y todo el clan de Jungkook odia su existencia. Aunque Jungkook intenta permanecer lejos, no puede, y cuando él se entera de que Jimin se acopló con él antes de ser ordenado por los Templarios, hará todo lo que esté en su poder para compensarlo por su mal comportamiento. 2/17 de "Dragones y lobos"

Genre:
Romance / Fantasy
Author:
miel.
Status:
Ongoing
Chapters:
15
Rating:
n/a
Age Rating:
18+

I.

Park Jimin tuvo que alejarse del lugar donde se guardaban las jaulas. Él no podía mirar a las criaturas que estaban detrás de las barras de acero. Y sobre todo no podía mirar al dragón brillante negro, acurrucado en el piso y encadenado, alas atadas a su espalda para que no pudiera abrirlas.

La criatura era hermosa. No hubo ninguna otra palabra para él. El negro brillaba bajo la luz fluorescente en azules, rojos e incluso púrpuras, como si piedras preciosas fueron encajadas en las escamas.

Sabía que el dragón era un hombre, porque él había ayudado a derribar a la criatura, aunque realmente él no apretó el gatillo.

Jimin y el resto de los lobos que trabajaban para los Templarios no tenían otra opción sobre lo que hicieron. Los Templarios, eran fanáticos religiosos, tenían a sus cachorros y al hermano menor de Jimin. Todo porque querían que les ayudaran a cazar dragones, a los que odiaban tanto como el infierno.

Pensaban que los Dragones eran los secuaces de Satanás, o algo así. A Jimin realmente no le importaba cuál era exactamente su problema con los dragones después de que habían secuestrado a su hermano de cuatro años.

Jimin y los otros lobos tuvieron que ayudar para someter a los dragones, pero cuando él y los demás los dejaron en el bosque para buscar al tercer dragón derribado, no sabía que alguien había venido y los recogió.

Esperaba que los dos magníficos dragones negros hubieran escapado en el caos que sucedió después. Al parecer no y ahora Jimin tenía que ir a dar su informe y recoger a su hermano.

El nuevo problema ahora, sin embargo, era que él había visto ese dragón negro de cerca y lo miró a sus ojos, ¿Cómo podía dejarlo atrás? Jimin tuvo que correr al baño más cercano para hacer frente a su estúpida polla después de mirar a la criatura. Él había tenido que masturbarse. Jimin estaba todavía desnudo después de su carrera y el cambio, y no quería tratar con el jefe Templario con su pene rojo y empalmado.

Y eso había pasado porque tuvo que mirar al maldito dragón. Sólo una mirada. Su sangre se había calentado en las venas, y todo su cuerpo le había llamado para estar con la criatura, para consolarlo por lo menos y decirle que lo lamentaba malditamente muchísimo.

Había sólo una razón por lo que esto sucedía. Rezaba porque no fuera cierto, que fuera un error. Necesitaba coger a Jinhyuk para salir de aquí y no volver jamás.

Descubrir que su compañero era uno de los dragones que había ayudado a capturar complicaba las cosas demasiado.

El sótano de la iglesia era casi como un edificio independiente. No había juegos de bingo de la tercera edad aquí abajo. Esto era el lugar donde los Templarios vinieron e hicieron sus planes para luchar contra los engendros de Satanás.

Normalmente, a los Shifters que se transformaban en animales normales, como lobos, zorros y ciervos, les dejaban tranquilos. Eran considerados por los Templarios como las criaturas naturales de Dios, que era un cambio agradable teniendo en cuenta lo que los cazadores pensaban de ellos.

Cuando Jimin terminó en el cuarto de baño, él caminó hacia fuera y miró a su alrededor, esperando que nadie lo hubiera visto hacer eso.

Todos parecían estar corriendo moviéndose alrededor, demasiado preocupados con las dos capturas en un día para prestarle atención.

Los Alfas y Betas que habían salido a cazar con él antes, consiguieron volver todos, y estaban de pie fuera de la oficina del jefe Templario, cruzados de brazos y no parecían felices.

Jimin fue a la estantería donde se guardaba la ropa de repuesto, y cogió un par de pantalones para sí mismo y una camiseta. No había zapatos o chaquetas para los hombres lobo. Los Templarios habían decidido que ese tipo de cosas no eran necesarias, teniendo en cuenta el número de veces que cambiaban a lobo.

―Hola, Jeremy, ¿qué está pasando?― le preguntó Jimin al moreno más mayor.

Jeremy era un Beta, al igual que Jimin, pero su constitución era más grande, y tenía una mirada en su rostro que no estaba dando a Jimin ninguna esperanza.

―Esos cabrones hijos de puta...― Jeremy tuvo que interrumpirse, y miró alrededor para asegurarse de que nadie del personal lo escuchó.

Los Templarios podían haber secuestrado a muchos de ellos y estaban haciendo cosas cuestionables a los dragones, pero aún se consideraban de moral religiosa, fuera lo que fuera que eso quería decir. Jimin sabía que todas las maldiciones eran muy mal vistas por aquí.

Jimin no necesitó que el hombre dijera nada más. Ya sabía porque estaba tan cabreado.

―Tienes que estar bromeando. Dijeron que podríamos obtener a nuestros cachorros si traíamos un par de dragones―, dijo Jimin, silbando sus palabras porque él no podía hablar demasiado fuerte. Si lo hacía, él comenzaría a gritar, y entonces iba a tener que ser sometido porque no había manera de que saliera de aquí sin Jinhyuk.

Jeremy frotó su rostro, claramente tratando de obtener control sobre sí mismo. El hombre tenía una hija, una niña que era más pequeña que Jinhyuk, así que Jimin no lo culpó por querer perderla.

―Ellos dijeron que no era suficiente. Tenemos dos de ellos, pero al que perdimos fue al Gran Dragón de su clan. Cogimos un par de abejas obreras, pero no a la reina. Sus palabras, no la mías.

―¿Y qué? Un trato es un trato.― Dijo Jimin, y él apretó los puños. Él no había visto a Jinhyuk desde ayer, y quería que su hermano se fuera de este lugar, ahora mismo.

Pero los Templarios sabían cómo funcionaban los hombres lobo. No sólo eran hombres lobo. Estos eran padres y hermanos. La mentalidad de la manada, junto con la necesidad de defender a sus cachorros, mantener la porción de ellos en línea hasta el final.

―Traté de decirles que…― espetó Jeremy.

Como si fuera una sugerencia, la puerta de madera se abrió, y salió una mujer. Llevaba un traje gris con una falda, tacones altos y lápiz labial color rojo a juego con su esmalte de uñas. Su cabello rubio estaba hacia atrás en un moño que era tan apretado, que las cejas le iban a llegar a la nuca. Ella era joven y parecía muy profesional con un portapapeles en sus manos.

― ¿Park Jimin? ―llamó ella, anunciando su nombre como si ella no conociese a todos y cada uno de los hombres lobo, y necesitaran dar un paso adelante durante una llamada.

Él dio un paso adelante de todos modos, preguntándose lo que quería con él para comenzar.

―Estoy aquí, Cynthia, sabes quién soy.

Ella frunció los labios rojos, pero por lo demás no le hizo caso mientras daba un paso a un lado. Nunca había visto una mirada tan disgustada en su rostro antes.

―Entra, por favor.

Jimin estaba a punto de entrar en pánico, y él era consciente de que los otros lobos lo observaban con curiosidad.

No habían sido llamados a la oficina, como él estaba a punto de hacer.

―¿Para qué?

―Sólo sígueme―, soltó Cynthia secamente, y entrecerró sus ojos en él.

¿Qué opción tenía?

Jeremy puso su mano en el hombro de Jimin, y estaba agradecido sólo por ese pequeño gesto de consuelo cuando él caminó a través de la puerta con Cynthia.

La puerta daba a otro pasillo, cuya entrada estaba prohibida incluso al nivel inferior de Templarios y definitivamente a los lobos.

Jimin adivinó que sería la última línea de defensa en caso de que hubiera cualquier fuga de prisioneros y trataran de venir en pos de los hombres a cargo de este lugar. No se sorprendería si descubriera que había trampillas que serían utilizadas en algún lugar aquí. Era todo ridículo, pero él no podía burlarse de eso demasiado ya que todavía no había descubierto este lugar completamente.

Si él lo hubiese sabido, habría cogido a su hermano fuera aquí semanas atrás.

Cynthia se acercó a una puerta de acero que parecía fuerte y lo suficientemente gruesa que incluso Jimin no sería capaz de romper, ni siquiera un Alfa.

Un dragón podría, si tuviera la fuerza y el tiempo.

Cynthia pasó una tarjeta hacia abajo en el panel, y una luz verde brilló antes de que algo pesado hiciera clic. Luego ella abrió la puerta.

Jimin medio esperaba que allí hubiera un intercomunicador de voz robótica que le diera la bienvenida, pero no había nada de eso. En el otro lado de la puerta había una oficina normal y corriente.

Concedido, era una oficina de aspecto cara, pero no había dispositivos de tortura a la vista entre los estantes de caoba, que se habían cargado con Biblias que tenían que ser de cientos de años, por no hablar de libros sobre derecho y leyendas de Dragones, ese tipo de cosa.

―¿Te gusta mi colección?―, preguntó el hombre detrás del escritorio.

Jimin frunció el ceño y miró al hombre que se había llevado a su hermano. El hombre en realidad se llamaba Paul Constantine. Jimin sabía que no era su verdadero nombre, pero no tenía ni idea de cuál era su verdadero nombre.

―Me gustarían más a una cierta distancia― dijo Jimin. ―Usted me prometió que si le ayudaba a traer un dragón, mi hermano y yo podríamos irnos. Se supone que trata de cumplir con sus promesas y tener honor.

―Lo haré ―, dijo Paul, asintiendo con la cabeza como si fuese la cosa más obvia del mundo.

El tipo era humano, y tenía más cincuenta o así, pero aun increíblemente fuerte y sano para una época donde su cuerpo debería comenzar a debilitarse. Él también estaba mirando a Jimin, como si fuera un ratón preso en las garras de su gato.

Joder, esto no podía ser bueno.

―¿Qué quiere?― Preguntó Jimin. Sabía que no iba a conseguir a su hermano hoy, o incluso esta semana, tal vez incluso este mes. Tenía que seguir jugando este juego horrible.

Paul se echó hacia atrás en su silla, con la misma sonrisa espeluznante en su cara. Entonces llegó para su ordenador portátil, y volvió la cosa para que Jimin pudiera ver lo que estaba en la pantalla.

Él se tensó de humillación inmediatamente haciendo que su cara y su cuerpo se pusieran calientes, y no de buena manera como antes cuando tuvo que correr al baño.

De hecho, el video fue de él en el cuarto de baño. Tenía que ser una cámara apuntando hacia abajo en él en el cubículo donde había estado. Era la única manera de explicar el ángulo.

Nadie había estado dentro de ese cuarto de baño cuando lo había usado. Él se había asegurado antes de entrar.

Lo que significaba que la cámara había estado en ese cuarto de baño antes de que hubiera entrado en él y es probable que hubiera estado allí por un tiempo.

Jimin miró al hombre.

―Creo que tiene sentido que usted tiene un grupo secreto de pervertidos, junto con el grupo de secuestradores.

―No fui yo quien hizo algo tan indecente en el servicio de caballeros.

En una iglesia, debo añadir.

―No, tú eres el cerdo que está viendo chicos cuando ellos van a mear en una iglesia, debo añadir, ― dijo Jimin, haciendo todo lo posible para burlarse del hombre.

―Y se masturban, al parecer, ― Paul respondió, y esto enfureció a Jimin, a este hombre no parecía importarle en absoluto la total falta de privacidad en su propio edificio. Él no parecía preocuparse por nada, ni siquiera que Jimin estaba tratando de comenzar una pelea con él.

Paul volvió el equipo a su posición anterior, y luego volvió a ver a Jimin.

―Así que ¿qué va a hacer? Me masturbé en su preciosa guarida. Que te jodan― dijo Jimin. Teniendo en cuenta la posición de la cámara, estaba dispuesto a apostar que Paul se tocó a sí mismo detrás de ese escritorio todo el maldito tiempo, que era realmente grande por alguna razón.

―Sé cómo funcionan los hombres lobo. Eres de naturaleza sexual, el buen Dios te hizo de esa manera. No puedes ser ayudado.

―Genial, ¿así que puedo irme ahora?

―Sin embargo, ― dijo Paul, y esta vez sus ojos brillaron un poco.

―Revisé el resto de las cámaras del resto del edificio, y estuviste mirando a uno de esos dragones durante bastante tiempo.

El corazón de Jimin se aceleró, y por primera vez, estaba encantado de que Paul era un ser humano.

A pesar de eso, el hombre mayor sonrió con una sonrisa malvada, que realmente era como si él sabía que tenía a Jimin por las pelotas.

― ¿Y qué pasa si estaba mirando? Nunca había visto un dragón tan cerca antes. Dame a mi hermano y déjelo echar un vistazo al dragón y va a hacer lo mismo.

―Posiblemente, sin embargo, no es probable que tu hermano vaya corriendo al baño de hombres a masturbarse.

Jimin se estremeció.

―No hables así de mi hermano pequeño, asqueroso pervertido.

Una vez más, el insulto no parecía pasar los escudos invisibles que Paul tenía a su alrededor. Él estaba totalmente impertérrito por todo, y realmente estaba empezando a fastidiar a Jimin.

―Es la forma natural en que los lobos tienen a sus compañeros elegidos para ellos por la naturaleza. Esto ocurre a través de la vista, olor o incluso un toque por lo que he leído.

Y sonaba como que todo lo que este hombre sabía sobre el apareamiento de los hombres lobos salió de los libros. Él nunca se sentó y tuvo una conversación con un lobo en su vida. Por eso, Jimin estaba dispuesto a apostar todo lo que tenía.

―Así que ¿qué importa? ―Preguntó Jimin.

Paul se encogió de hombros.

―Después de que el Gran Dragón se escapara, tengo todas las razones del mundo para que me importe.

―Eso no fue culpa nuestra. Si quieres culpar a alguien, culpa a los Templarios muertos que mató el Gran Dragón. Los idiotas tienen la culpa.

―Y ¿qué prueba tienes de eso?

―Que están muertos―, soltó Jimin.

Paul entrecerró sus ojos, y finalmente parecía que Jimin estaba empezando a irritar al hombre. Bueno.

―Tus hormonas e instinto demandan aparearte con él. Quiero que hagas eso. Hoy.

Jimin dio un paso atrás, como si él hubiera sido empujado físicamente.

― ¿Qué?

―Tienes que ir con el dragón y aparearte con él. Mientras estás en ello, averiguas como podemos llegar a la montaña y su castillo. Tiene que haber una manera de subir sin la habilidad de volar.

― ¡¿Está de broma?! ¡No voy a hacer eso!

― ¿Por qué no?

― ¡¿Por qué…?! ¿Habla en serio? Me está diciendo que me aparee con un dragón, follar a alguien que ni yo mismo conozco, ¿para que descubra donde vive su líder? ¡Hace diez segundos que me estaba dando un sermón de mierda por masturbarme en el baño!

―Cuida tu lengua, joven― dijo Paul, frunciendo el ceño un poco ahora.

―Tengo treinta y cinco años. No me diga cómo hablar. ― se burló Jimin.

―Sí, bueno, te puedo decir todo lo que quiera y como te has den comportar si no tienes modales para controlarte a ti mismo de nuevo. Irás con ese dragón, y te acoplarás a él. Te ganarás su confianza, y tú y tu hermano seréis libres de iros. Incluso liberaré a los otros cachorros y a sus padres.

Jimin tragó. De repente eso parecía una buena oferta, y si alguno de los chicos fuera de ese pasillo se enteró acerca de esto, entonces habría mucha más presión sobre él para hacer lo que Paul le pidió.

―Si me emparejo con él, entonces estaré atado a él por el resto de mi vida. Él no tiene que devolverme el sentimiento. Estaré ligado a él y él será libre de irse y casarse con quien quiera.

―Sí, soy consciente de que los dragones pueden ser crudos comparados con creaciones más naturales de Dios.

Jimin realmente deseaba que el hombre parara con eso.

―Eso no es... los Dragones solo se acoplan de manera diferente. Tienen opción. Puede unirse a mí, pero no lo hará. Sé que no. Ya me ha visto y sabe que trabajo para usted.

―Bueno, entonces, será tu trabajo convencerlo de lo contrario. Ya he solicitado que Cynthia informe al resto de tu pequeña manada acerca de los planes y las condiciones para que sean liberados. ¿Sin duda no les decepcionarás a ellos o sus hijos? ¿Qué hay de tu hermano?

Jimin respiró hondo, y él no quería nada más que hundir sus colmillos en la garganta de Paul.

El estúpido bastardo sabía exactamente cómo tirar de la cadena de Jimin, cómo hacerle girar y retorcerse.

― ¿Estás de acuerdo? ―preguntó Paul.

Jimin apretó los puños, y tuvo que mirar hacia abajo a sus pies, porque no había manera en el infierno que él pudiera mirar a Paul a los ojos mientras estuvo de acuerdo en algo tan horrible como esto.

―Saca a todos los Templarios de allí y al otro dragón. No quiero cualquier cámara observándonos tampoco. Si voy me voy a prostituir para usted, entonces quiero puta intimidad para eso.

―No te vas a prostituir. Esto es para el mejoramiento de su manada y de la humanidad como un todo. Es un noble sacrificio.

―Va a usarme para que tenga relaciones sexuales con un dragón para que él me diga todos sus secretos para usted, y me está pagando con los cachorros. No hay otra palabra para describirlo.

Paul se encogió de hombros.

―Siento que te sientas de esa manera.

Que fue exactamente lo que la gente dice cuando no lo sienten en absoluto.

―Cynthia te dará todos los suministros que necesitas. Búscala y ella te los dará. Puedes ir a ver a tu hermano mientras se realizan los preparativos. Incluso dejaré a los otros padres ver a sus cachorros.

Y eso sólo haría a los lobos más desesperados por conseguir a sus cachorros fuera de este lugar, y poner mucha más presión sobre los hombros de Jimin.

Dejó la oficina, y ni siquiera tenía la dignidad para sostener su cabeza en alto como lo hizo.

Estaba a punto de entregarse a una criatura que podría romperlo en lugar de emparejarse con él. Iba para tratar de engañar al dragón para que renunciara a algo que él no podía.

Jimin se sentía tan condenadamente sucio.

Continue Reading Next Chapter
Further Recommendations

Fredelyn Abreu: Esta novela tiene varias cosas que la hacen merecer esta valoración, entre ellas esa narración impecable, sin faltas ortográficas , un buen desarrollo de espacio, tiempo y personajes, felicito a Elena por darnos tanto y con esa calidad que la caracteriza. ❤️

Brittany: It’s pretty good I like it so far just wondering if it’s a bit going for me but I will definitely finish it and let you know my thoughts. Great plot!

sarahalexander7: Really enjoyed this book. At last a sassy, independent woman that wasn't an annoying character. Enjoy the book so much I read it in one sitting. Really like your style of writing. Look forward to reading more from you

kadzma15: I like the novel but don't like the way I have to wait for the other parts

Ashley phosphate : If you are looking to read an amazing book that will have you captivated and wanting to read more? This is it, you found now. Now make your self some honey lemon tea to help relax and enjoy!

More Recommendations

Cristal Bollinger: keeps getting better and better the more I read

Mary Ann Rogers: Sweet sweet love story. ❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️Loved it

Tumalano: The book is amazing 😌

About Us

Inkitt is the world’s first reader-powered publisher, providing a platform to discover hidden talents and turn them into globally successful authors. Write captivating stories, read enchanting novels, and we’ll publish the books our readers love most on our sister app, GALATEA and other formats.