Write a Review

Too Friendly

Summary

En donde BaekHyun tiene un problema y su mejor amigo ChanYeol, le ayuda a resolverlo.

Status:
Complete
Chapters:
4
Rating:
5.0 2 reviews
Age Rating:
18+

Capítulo 1



Los pañuelos dentro de su camisa picaban, además de que se sentían incómodamente húmedos. No entiende en qué momento pensó que aquello sería una buena solución. De todas formas, la leche que tenía que salir ya había salido, no quedaba mucho de ello en sus pechos hinchados mas que un par de gotas que se escapaban de vez en cuando, y por eso la necesidad de meterse los pañuelos dentro del suéter, que por cierto le estaba dando muchísimo calor.


El hombre sentado frente a él, que por supuesto estaba amamantando a su pequeño niño, le estaba poniendo los nervios de punta. Sus pechos se veían tan grandes y redondos, completamente llenos de leche, y el bebé se colgaba de ellos como una sanguijuela. Por un momento se imaginó teniendo ese gran tamaño y, tembló por disgusto, incomodidad y nervios. No quería eso. Por supuesto que no.


Solo para confirmar que sus pequeñas protuberancias hinchadas no estaban del tamaño de dos melones, se alzó la camisa y le echó un vistazo a su ya no tan plano pecho. Por suerte la hinchazón en sus dos pequeños pechos era muy pequeña, casi del tamaño de una naranja pequeña, no un limón, de hecho, entre un limón y una naranja.


Cabe decir que contaba con tan sólo dieciséis años. ¡No se supone que pasara por algo así hasta después de tener niños! E incluso tener niños no estaba en sus planes para cuando pasara su veintena. Quería vivir bien; lo que sea que significara eso, aunque en su mente eso implicaba fiestas y más fiestas cada noche; mantener una vida sexual activa y muy saludable, por supuesto, él sería feliz si aquello se hacía realidad.


Tal vez después de los treinta consideraría tener un bebé, siempre y cuando estuviera con el amor de su vida o, la muy llamada media naranja; aunque decirlo así le sonaba tan ambiguo. Tal vez simplemente trataría de encontrar una gran persona, alguien que le hiciera sentir que era la correcta.


De cierto modo, aquello llegaría en el futuro, esperaba. Pero ahora, en el presente, BaekHyun estaba más que preocupado por la nueva rareza de su pequeño —no tan pequeño, a decir verdad—, cuerpo.


Como había mencionado, su pecho estaba hinchadísimo, sus pezones eran de un furioso rojo y de las puntas salían gotas de leche de vez en cuando. Y eso que sólo eran gotas en las últimas horas, cuando recién le empezó a salir los días anteriores, parecía una llave de fregadero descompuesta; la leche se había derramado por todo su estómago y empapó sus prendas.


¡Fue horripilante!


Por supuesto que no estaba embarazado como de seguro su madre pensaba. La única experiencia sexual que tenía implicaba a cierto chico alto y moreno de nombre WonSik y, no creía que un beso de lengua e intercambio de saliva pudieran embarazar a una persona.


También, algunas veces, ChanYeol le palmeaba el trasero, le pellizcaba los pezones o le mordía el estómago. No era un juego sexual ni nada por el estilo. Todo era entre amigos. Eso definitivamente no contaba como actividad sexual.


Sólo jugaban.


Oh. ChanYeol no le había enviado ni un mensaje desde el día anterior. Cuando corrió fuera del salón de clases y dejó al profesor con la palabra en la boca, a su alto amigo pareció no importarle. Bueno, no importaba mucho, ChanYeol solía ser de esa forma. Si BaekHyun no le enviaba un mensaje, ChanYeol tampoco lo haría. O bueno, estaban esas escasas veces en donde su alto amigo le enviaba mensajes contándole sus nuevas hazañas en los videojuegos o a veces solo le escribía un texto para regodearse de haberle ganado a SeHun en LOL.


Dejando de lado el tema de ChanYeol y lo mal amigo que era…


Desde hacía semanas que pasaba por dolores de cabeza y picazón en sus sensibles pezones. En la última semana, cada pequeño roce de la tela de cualquier vestimenta que usara, los hacía ponerse duros y entonces la sensibilidad era muchísima que llegaba a doler. A causa de eso estuvo usando dos playeras, o una playera y un suéter grande. No quería que los chicos miraran sus pezones erectos. Ellos eran unos asquerosos y las niñas se burlarían, de eso estaba seguro.


E igual puede que haya obtenido un par de erecciones por culpa de la nueva sensibilidad. El uso de suéteres enormes le ayudó a esconder las semi erecciones durante clases.


El lunes en la mañana, después de su primera clase sintió humedad en su playera. Pensó que tal vez se mojó con algo, pues más temprano había estado lloviendo, sin embargo, cuando miró hacia abajo se dio cuenta del círculo húmedo alrededor de su pezón derecho. Y corrió al baño.


Gotas de leche chorreaban de su pezón, haciendo un camino hasta su estomago. ¡De verdad que parecía una maldita llave de fregadero descompuesta! BaekHyun pensó que en algún momento salpicaría las paredes del baño con su leche.


Se lo secó con un pañuelo mientras lloraba del susto, y no se fue a casa porque estaban en temporada de exámenes. Ese día era el último, el verano estaba a tres semanas. No podía irse ese día, así que tomó más pañuelos, los guardó en la bolsa de su pantalón, se secó las lágrimas y salió del baño. Se la pasó secándose la leche que escurría, que en algún momento del día se detuvo y pasó a ser mas que un par de gotas cada pocos minutos.


El resto de la tarde se la pasó goteando de poquito en poquito y pensó que en algún momento se detendría, sino sucedía esa noche, creía fervientementeque sucedería al amanecer. Todavía así se preparó para el martes.


Cortó en varios trozos una tela, tomó uno y lo dobló, lo había encontrado entre las cosas de costura de su madre; consiguió cinta adhesiva y se la pegó a su pezón derecho. Sí que funcionó, pero tuvo que cambiarlo después de cada hora, porque la fuga de leche empezó antes de terminar la primera hora de clases. Para el final del día su pezón picaba más que antes y a parte le ardía. De nuevo cerca de las últimas dos horas de clase, sólo estaba goteando.


Al siguiente día lo volvió intentar y, todo iba bien hasta que sintió humedad en su parte izquierda. Casi se echa a llorar ahí mismo porque ya se podía imaginar que le estaba ocurriendo. Había una mancha, más grande que la de su pezón derecho esa primera vez que le salió.


No pidió permiso y corrió fuera hacia el baño.


Una vez en el baño y después de alzar su playera y verificar lo que ya sabía, corrió fuera de la escuela en dirección a su casa. De sus dos pequeños pechos salía leche de a montón. ¡Qué horrible había sido!









Los días anteriores habían sido un calvario, aquel día, por suerte, no lo estaba pasando solo y tampoco estaba llorando por sentir que sus pezones se le caerían en cualquier momento.


Se encontraba en el hospital esperando junto a su madre a que el doctor de la familia le hiciera un chequeo. Le tuvo que contar, después de todo ella lavaba su ropa y vería extraño cuando revisara sus playeras y las encontrará con manchas que olían a leche. Y por supuesto que se llevó una buena regañada por cubrirse con cinta adhesiva el pecho.


El hombre que antes amamantaba a su bebé, ahora se encontraba jugando con él. El niño no dejaba de reír a carcajadas mientras intentaba agarrar el rostro de su padre cada vez que era levantado en el aire. BaekHyun no se había dado cuenta antes, pero ahora, con la playera del hombre siendo jalada por el niño, y gracias al gran cuello en forma de “V” que le llegaba a la mitad de su pecho, vio lo enormes que eran sus pechos. Incluso más de lo que pensó.


Por supuesto que se asustó. Ya sabía que eso ocurría. La hinchazón y el crecimiento después de tener un bebé, ya que necesitaba que aumentaran en tamaño para poder almacenar la leche, pero no esperaba que fueran así de grandes. Los hombres que conocía tenían un tamaño normal, si es que se le podía decir normal. Con sus vestimentas casi ni se notaba, pero los de ese chico… ¡eran gigantes!


—Byun BaekHyun.


BaekHyun apartó la vista al escuchar su nombre. La enfermera del doctor estaba esperando en la puerta, manteniéndola abierta para él y su madre. Incluso si ella sonrió amable cuando BaekHyun se levantó aún asustado y caminó hasta ella tomado de la mano de su madre, nada podía hacerlo sentirse menos nervioso.


Cuando entró al consultorio que olía a antiséptico, el doctor igual le sonrió. Su madre también sonrió empujándolo levemente a tomar asiento, y BaekHyun quería preguntarles qué demonios les sucedía para que sonrieran tanto. Le alteraban los nervios en lugar de calmarlos.


Y como el buen niño de mami de dieciséis años que era, no dijo nada y esperó a que su madre respondiera todas las preguntas por él. Respondió un par de preguntas él mismo, nada más porque el doctor no dejó que su madre lo hiciera, y entonces…


—¿Tienes una vida sexual activa? —el doctor preguntó con la seriedad habitual de un doctor y no como una vieja chismosa. Aún así, el rostro se le pintó de un rojo ardiente, porque podía sentir la mirada de su madre taladrando la parte trasera de su cabeza esperando por la respuesta a la pregunta que ella misma quiso hacerle desde el momento en que le dijo lo que estaba sucediendo con su cuerpo.


—No —murmuró bajito y tragó saliva con dificultad. Todavía podía sentir la mirada de su madre, ya no tan intensa como antes.


El doctor asintió despacio; observó a madre e hijo y se recostó en el respaldo de su silla. Le sonrió un poco más amable que antes.


—Si te sientes más a gusto, tu madre puede salir —ofreció, pero BaekHyun pensó que era lo peor que pudo decir.


—No, así está bien. De verdad que no hago eso todavía —dijo con el rostro ardiendo. Vio a su madre sonreír por el costado de su ojo y pensó que ella se estaba burlando porque cualquier chico que fuera virgen diría “eso” en lugar de sexo.


Sí, sí, como sea. Por favor, que pasarán a lo siguiente.


El doctor terminó por asentir.


—Pues entonces necesitamos una prueba de sangre. Lo más seguro es que lo niveles de prolactina estén altos y por esos estas lactando —explicó de forma tranquila y profesional. BaekHyun tembló al escuchar la palabra lactar.


—¿Y eso es normal? —La señora Byun preguntó preocupada por su niño.


—En estos casos, donde el joven no está embarazado ni amamantando, no, no es muy normal que digamos.


Su madre y el doctor siguieron hablando y BaekHyun sólo podía pensar en qué demonios iba a hacer con toda la maldita leche que le salía del pecho y lo incomodó que sería ir al día siguiente a la escuela.








—¡No puedo ir! ¿Cómo piensas que voy a andar con todo eso saliendo de mí y manchando mi playera? Los chicos mirarán, igual las niñas. ¡Todos! Se burlaran de mí. Empezaran a hablar y dirán que estoy embarazado. ¡Seré el chisme del año y de los próximos años que vendrán! —BaekHyun se detuvo a tomar aire, y con todas las ganas del mundo iba a continuar pero su padre lo calló antes de que prosiguiera.


Se encontraba desesperado. Cuando llegó a casa, se bañó y se quitó todo el sudor y el rastro de leche que quedó en su pecho que había estado escurriendo mientras esperaban a entrar al consultorio.


Esperó a que su papá regresara del trabajo, y mientras su madre terminaba de hacer la cena, su padre finalmente bajó después de tomar una ducha. Estaba por sentarse a tomar un descanso de diez minutos antes de que fueran llamados a la mesa cuando empezó.


Primero le pidió permiso para faltar a la escuela hasta que empezara su tratamiento. Su padre dijo que no y, es ahí cuando subió el tono de voz.


—BaekHyun, cariño, déjalo ya—. El señor Byun se frotó la frente con cansancio, haciendo todo lo posible por no mirar a su hijo. —Vas a ir a la escuela. No es como si te estuvieras muriendo—, entonces se calló por un segundo y frunció el ceño. —¿JiEun? —llamó a su esposa que a pesar de estar en la otra habitación le escuchó.


—¡¿Qué sucede?! —gritó en respuesta. BaekHyun y su padre escucharon el ruido de los cuchillos y las ollas detenerse.


—¡¿BaekHyun se está muriendo?! —preguntó finalmente, preocupado.


BaekHyun se puso blanco del susto. Hasta que escuchó a su madre reír.


—¡Por supuesto que no! —todavía aún riendo se asomó en la puerta de la cocina. Estudió a su hijo quien estaba, en ese momento muy calmado y escuchándola hablar desde el sillón sentado junto a su padre, en el cual segundos antes se dejó caer. —¡BaekHyun, ¿qué cosas le estás diciendo a tu padre?!


—No le dije nada, no se de donde lo sacó. Sólo le pedí que no me hiciera ir a la escuela. Me está pidiendo imposibles.


—Mañana no puedes ir, iremos temprano a hacerte la prueba, el doctor dijo que los niveles de… —se detuvo tratando de recordar el nombre de aquello que el doctor le había dicho. No encontrando nada en sus recuerdos prosiguió a otra cosa—; Tendrás que pedirle a ChanYeol la tarea de hoy y mañana.


Ya estaba cantando victoria por no ser obligado a ir a la escuela cuando su padre dijo—: Pero el lunes sin falta.


Por supuesto que sí, pensó irritado.


La cena fue rápida, al menos lo fue para BaekHyun quien se apresuró a comer y salir de ahí cuanto antes, en especial cuando su madre mencionó comprarle un extractor de leche para que no pasara por tantos problemas cuando fuera a clases el lunes.


No quería saber nada de eso. ¡No quería estar… lactando! Qué horrible era. Tener la ropa húmeda, así fuera una partecita, se sentía muy feo. Sus pezones dolían, ardían y picaban y no había nada que pudiera hacer para que se sintieran mejor.


Se cambió de ropa y se puso una toalla para manos sobre el pecho que pudiera cubrir ambos pezones, para que absorbiera lo poco que saliera. Porque bien notó, acostado no le salía mas que tres o cuatro gotitas que como cuando estaba de pie o se movía y le salían chorritos.


Su pecho seguía en la hinchazón “normal”.


Se tiró en la cama para hablar con ChanYeol, cuidando que la toalla no se moviera cuando se recostó en las almohadas bocarriba. Sin embargo, ChanYeol no le respondió ninguna llamada.


Eran las ocho de la noche. Lo que podría significar que ChanYeol probablemente estaba jugando con su computadora o pasando el rato con su primo SeHun, jugando videojuegos. O tal vez estaba durmiendo, entonces rio, porque era muy poco probable que Park ChanYeol se durmiera a las ocho de la noche, o a alguna hora antes de las cuatro de la mañana.



.


¿Qué estás haciendo?

No respondiste mis llamadas

8:04 p.m.



¿Por qué no respondes?

8:05 p.m.



¡ChanYeol!

8:07 p.m.




Necesito contarte algo. ¡Es muy interesante!

8:10 p.m.



¡¡Sabes qué, mejor ya no te diré nada!!

8:13 p.m.


Y esperó…


Y nada…



¡Park ChanYeol!

8:25 p.m.



¡Respóndeme!

8:25 p.m.



Sus pezones picaban, así que se restregó la toalla en el pecho, ardió un poquito pero se sintió mejor.


Su teléfono sonó con una notificación nueva después de un par de minutos. Era ChanYeol.


Esty ocupdo ahoraaaa

8:32 p.m.


¿Qué estaba mal con él?



¿Puedes escribir bien, por favor?

8:33 p.m.



¿Qué estás haciendo?

¿Qué te tiene tan ocupado?

8:33 p.m.




Está SeHun contigo, ¿verdad?

8:34 p.m.



Siiiii

8:36 p.m.


Entonces él debía estar jugando, por eso no le contestó ninguna de las llamadas.



¿Me puedes llamar más tarde?

8:38 p.m.



Ajksa

8:41 p.m.


No estaba muy seguro de que significaba eso, tal vez era un “Ajá”. Esa era la respuesta constante de ChanYeol cuando quería ser cortante o cuando quería que BaekHyun se detuviera con sus mensajes llenos de chismes de sus demás compañeros.


A ChanYeol no le importaba nada que no fuera los videojuegos, su computadora o JinWoo.


Sin nada que hacer mas que restregarse el pecho de vez en cuando, revisó todas sus redes sociales. Cambió fotos de perfil y de portada. Compartió una que otra publicación que le pareció interesante o graciosa, y leyó comentarios.


Después de que cambió su foto de perfil de Facebook, WonSik le comentó un emoji de corazón. También le dio me encanta, y habría estado genial si el beso que se dio con el chico fuera bueno. Pero no, hubo mucha saliva y las cosas que hizo con su lengua eran como para tener pesadillas.


Y no lo podía entender.


ChanYeol decía que los besos eran lo mejor que podía existir. Son excitantes, calientes y algunas veces puedes pensar en ellos por días o incluso semanas, había dicho el alto y —en ese entonces—, pelinegro hace un tiempo.


Seguro que WonSik le gustaba a BaekHyun, aunque el beso fue muy malo y, para nada quería recordarlo. Eso no significaba que dejara de pensar que WonSik era atractivo. En verdad lo era. Y lucía tan masculino y musculoso, no tanto como ChanYeol, pero era muy atractivo, aunque comparado a ChanYeol no lo era tanto.


Un tiempo atrás WonSik se había teñido de rubio, BaekHyun pensó en su momento que le quedaba muy bien mas sin embargo cuando se lo comentó a ChanYeol éste solo rio. Una semana después ChanYeol apareció en la escuela con el cabello rubio y se volvió la sensación del momento entre toda la comunidad estudiantil.


Desde entonces ChanYeol había mantenido el rubio, de hecho ya llevaba casi medio año con él. La verdad es que sí que lo lucía. Incluso BaekHyun admitió que se veía mejor en él que en WonSik.


Cerca de las diez de la noche, y lo sabía porque revisó la hora en su teléfono, BaekHyun llegó a la conclusión de que si lo volvía a intentar con WonSik y le pedía que fueran más despacio, tal vez podía obtener un buen beso para poder presumir.


.


Al final fue ChanYeol quien le llamó, él ya estaba dormitando, ya que no encontró nada para hacer y sus divagues sobre WonSik se esfumaron unos minutos después de hallar su “solución” al próximo beso que compartirían.


Se fijó en la hora antes de contestar. Eran las doce de la noche.


—¿Qué es lo que quieres? Estaba en una partida importante—. ChanYeol contestó y fue directo, ni siquiera dijo un “Hola” y tampoco le dio tiempo a BaekHyun de saludar. Sólo le quedó entornar los ojos y esperar a que terminara—. Por cierto, SeHun me ganó. Es tu culpa.


—No, no lo es —Lo escuchó bufar. —Tú eres muy malo jugando. SeHun siempre te gana.


—No, ya no. Mejoré—, lo cortó abruptamente. Luego cambió de tema. —De todas formas, ¿qué querías? No fuiste a la escuela. ¿Quieres que te cubra con tus padres, o qué? Y por cierto, ¿a dónde fuiste? —le preguntó acusadoramente, como si BaekHyun hubiera faltado para hacer algo indebido. El menor pensó que su rubio amigo era un hipócrita.


—Sí fui, pero me quité antes. ¿No te acuerdas? Y no fui a ningún lado, me quedé en casa. Tu sabes que no soy como tú, no faltó a la escuela solo para verme con mi chico juguete.


De seguro que ni le prestó atención a BaekHyun. Después de todo compartían clase con JinWoo a esa hora y era bien sabido que el tipo hacía de todo para llamar la atención de ChanYeol. Desde inclinarse frente a él por razones estúpidas, hasta llamarlo por sobrenombres bobos que harían vomitar a cualquiera. Era un fastidioso, y no solo lo pensaba él, también ChanYeol.


Ahora la razón del porque tonteaba con él, iba más allá de su compresión.


—No. Oye, mañana iré a casa de JinWoo, ¿me puedes cubrir en la escuela? —ChanYeol ignoró sus palabras olímpicamente.


Ugh. Podía escuchar el teclado de la computadora de ChanYeol. Estaba jugando, o en Facebook. Lo más seguro es que fuera la segunda opción.


—¿Y qué vas a hacer?


—Ir a tener una charla sobre el futuro —dijo con burla. Cuando BaekHyun no contestó, resopló—. Él es fastidioso, lo menos que quiero hacer con él es hablar. Tendremos sexo y luego iremos a clase después del almuerzo. Entonces, ¿puedes?


—Eres un asqueroso—. BaekHyun sabía que sólo lo estaba diciendo para fastidiarlo—. Y no. No voy a la escuela mañana. Tengo cita con el médico. Tal vez me presente hasta el lunes y necesito la tarea.


—¿Te estas muriendo?


Al estar preguntando algo como eso se esperaba que sonara preocupado, sin embargo lo dijo sin nada de emoción.


¡Pero si es que era un tonto!


—No me estoy muriendo, ¿por qué pensaste en eso? Estoy enfermo. Iré con mamá al hospital y luego me quedaré en casa. Necesito la tarea, tienes que traérmela. Y por favor, la próxima vez que me hagas una pregunta como esa, finge un poco de interés.


—BaekHyun, ni yo sé la tarea. No es como si fueran importantes a este punto, publicarán las calificaciones la próxima semana—. Lo escuchó cerrar una puerta y luego el ruido de agua. —Ni al caso la tarea —volvió a remarcar—. Y bebé, si tú te mueres yo también me muero.


BaekHyun chasqueó la lengua. La sutil burla en las palabras de ChanYeol le causó irritación a más no poder.


—¿Qué estás haciendo? —se sentó en la cama. Tocó la toalla debajo de su playera y la sintió seca. Se la quitó y revisó su pecho, sus pezones estaban rojos y ardían un poquito, la buena noticia es que seguía sin salirle ni una gota de leche—. Entonces no necesitas que te cubra en la escuela ya que dices que no es tan importante, después de todo las calificaciones las publicarán la próxima semana —aventó la toalla a un lado y se levantó a apagar las luces de la habitación.


—Fui a orinar —respondió ChanYeol después de un rato, lo dijo como si fuera lo más normal del mundo. Como si fuera jodidamente normal hablar por teléfono con tu mejor amigo mientras orinas.


—Eres un maldito asqueroso, ChanYeol —hizo una mueca de asco al escuchar como jalaba la palanca del inodoro. Luego ChanYeol se echó a reír.


—Y tú un bebé con la boca sucia. Odio que digas groserías, Baek. Prometiste dejar de hacerlo. Supongo que necesitas un buen lavado de boca con mucho jabón—. Se estaba burlando de él, cada minuto lo irritaba aún mas. BaekHyun apagó la lámpara junto a su cama y se acostó rechinando los dientes de la molestia. Ninguno dijo nada hasta que ChanYeol volvió a su computadora y pudo escuchar el teclado otra vez. —Y sí, sí que lo necesito. La profesora de Historia se tiene algo conmigo desde que coquetee con su hija. No es como si supiera que ella era su hija, no se parecen en nada. Si ella no me ve en su clase mañana, hablará con el director o el consejero y cualquiera de los dos le dirá a mi padre.


—A ti ni te gustan las niñas —le recordó, aunque dudaba que se le haya olvidado. Por eso se habían hecho mejores amigos, por su repulsión a la idea de pensar estar dentro de una vagina y a todo lo que tuviera que ver con las chicas.


A BaekHyun le gustaba más lo varonil y los cuerpos musculosos. En especial aquellos que tenían cierta protuberancia entre las piernas, aunque nunca haya visto otra más que el suyo. Estaba seguro de que su primera polla le encantaría.


—Bueno, ella era bonita, nunca esta demás sentirse halagado —explicó como si fuera suficiente. BaekHyun no lo entendió—. Además todas las niñas de la escuela saben que soy gay, Baek. Sólo les gusta coquetear y meterse ideas bobas sobre reformar al gay atractivo y masculino de la escuela.


—Ugh, como sea—. Ya no iba a discutir más con él sobre ese tema—. De verdad, necesito la tarea, estoy seguro de que mi padre va a inspeccionar hasta eso. Le dije que no quería ir a la escuela, pero prácticamente me obligó, aún sabiendo que estoy… —se detuvo buscando algo que decir. No es como si le fuera a decir en qué estado estaba. Al final dijo—: Indispuesto.


—¿Qué tienes? ¿Tan malo es? Quiero saber que si voy no me contagiaras nada. No tendrás mononucleosis, ¿verdad? Después de todo no sabemos con quiénes se junta WonSik.


ChanYeol de nueva cuenta se volvía a mofar de él. Sólo que está vez le enojó ya que estaba dando por sentado la “infidelidad” de su futuro novio. Si es que se lo podía llamar infidelidad…


Ni siquiera estaban saliendo oficialmente… ¿O si?


—No es nada tan… malo. Algo parecido a la anemia.


—Ah. Esta bien—. BaekHyun dejó salir un suspiro al no tener que responder más preguntas. —Veré si la consigo de JunMyeon, estoy seguro de que él debe tenerla. Te la llevaré mañana después de clases.


—¿Qué hay de tus planes con JinWoo?


—Quedare con él el sábado.


Y de seguro que el chico le haría una rabieta.


—Lo siento ~


ChanYeol no respondió por un par de segundos, que BaekHyun incluso alejó el teléfono de su oreja para verificar que aún seguía corriendo la llamada. Sip, ChanYeol no había colgado.


—Está bien, hasta mañana —dijo al fin. BaekHyun no pudo escuchar nada del otro lado mas que la respiración calmada de ChanYeol.


—Hasta mañana.


Colgó.



Mientras el hada madrina de Shrek cantaba, BaekHyun hacía de todo menos prestarle atención. Su brazo se sentía algo adolorido debido a la extracción de sangre de unas horas antes.


En el reloj marcaban las diez de la mañana, su madre estaba en la tienda de comestibles de la cual era dueña y su padre estaba en el trabajo haciendo lo que cualquier dentista hace un viernes por la mañana.


Tenía un poco de sueño mas no durmió porque encontró más interesante vaguear en frente del televisor y atascarse con palomitas de maíz y gusanos de gomitas.


Cerca de las nueve de la mañana recibió un mensaje de ChanYeol, preguntándole que tan bien lo estaba haciendo en el médico, sin embargo no le contestó porque todavía estaba enojado por la noche anterior y su broma acusadora hacia WonSik.


Cada poco tiempo revisaba su pecho, su camisa le estaba rozando los pezones y los tenía muy duros, lo único bueno es que no dolían y tampoco estaba produciendo tanta leche como los días anteriores durante la mañana. Sólo había un par de gotas y ya. Para su mala suerte, la zona alrededor de sus pezones estaba más hinchada que el día anterior. De verdad, ahora lucían como naranjas medianas.


Más temprano, poco después de tomar una ducha para ir al médico, cuando se posó en frente del espejo, se las había picoteado con el dedo. Estaban muy redonditas y rebotaban con cada empujón de su dedo. Sus pezones seguían de un fuerte rosado, casi llegando al rojo.


Después de revisarse el cuerpo minuciosamente, seleccionó “Escandalosos” en el catálogo de dibujos animados, más que nada para tener algo que escuchar pues se distrajo revisando las notificaciones de Facebook. Y como se esperaba, no había nada bueno, todos sus amigos y conocidos estaban en la escuela o el trabajo.


Sólo estaban las publicaciones de las páginas de memes aburridos y sin gracia. Pronto se aburrió así que lo dejó.


Decidió prestarle atención a la TV, pero simplemente no pudo. Con muchísima flojera se levantó a ver que había en el refrigerador para comer. Sus labios se sentían algo resecos por la sal de las palomitas y los gusanos de goma se habían acabado desde mucho antes de que finalizara Shrek.


Y como se esperaba, no había nada. Su padre sufriría un infarto si llegase a abrir el refrigerador y encontrará dulces o golosinas. Una vez al mes esta bien, o incluso de vez en cuando, decía y, siempre y cuando él lo escogiera. La verdad es que apestaba tener un padre dentista que se apagaba muchísimo a su trabajo, aunque, podía presumir de una dentadura bonita, libre de caries. Aún así, BaekHyun no probó un dulce hasta los seis años, y sólo fue una pequeña paleta que ni estaba dulce.


Arrastrando los pies regresó al sillón en la sala. Llevaba unos viejos pantalones deportivos que solían ser de su padre. Le quedaban gigantes; tenía doblado los bajos y con cada paso que daba se deslizaban de sus caderas, y estaba bien con eso porque eran cómodos y no le apretaban en ninguna parte.


De todas formas estaba en casa, ¿quién más lo iba a ver? No importaba si traía la playera más vieja que tenía, con manchas blancas y las costuras desgastadas. Se sentía cómodo y el material ya estaba muy desgastado y la tela ya era delgada y suave, lo que significaba que se sentía bien contra su piel y por eso no sentía tantas molestias en su ahora, zona sensible. También amaba estar sin calzoncillos.


Y todo iba bien. Polar estaba siendo Polar, Pardo hacía lo que normalmente hacía y Panda era el más lindo para BaekHyun. Así que de verdad todo iba bien, se seguía atascando con palomitas, la luz del sol del casi medio día entraba por la ventana frontal que daba a la calle, en la cual BaekHyun podía ver pasar a sus vecinos cada cierto tiempo.


Estaba riéndose muy contento de las travesuras de esos tres; con las piernas dobladas debajo suyo, lanzando como un proyectil uno de cada cuatro palomitas, hacia la TV. De verdad que estaba muy distraído aburriéndose, por eso mismo saltó cuando una mata de cabellos rubios se asomó en medio de sus cortinas.


El ceño fruncido de ChanYeol al verlo sentado ahí, flojeando, se acentuó más. Hizo señas con sus manos en dirección a la puerta. Y se fue antes de que BaekHyun hiciera algún movimiento.


Consideró dejarlo afuera. Ya se imaginaba de dónde venía. Las clases terminaban hasta las tres de la tarde y aún ni era mediodía. Lo más seguro es que haya estado en casa de JinWoo desde la mañana y, BaekHyun no tenía ánimos de hablarle.


Y la razón se debía a WonSik, no tenía nada que ver que ChanYeol prefiriera pasar la mañana con JinWoo en vez de acompañar a BaekHyun en su aburrimiento.


Sin embargo el golpeteo constante en su puerta lo obligó a ir a atender. Si rompía la puerta sus padres estarían furiosos.


Se aseguró de poner su mejor cara de enojado antes de abrir, pero como siempre no la logró mantener. Se encontró con ChanYeol sonriendo de esa forma tan atractiva que tenía. Su cabello rubio era un desastre, apuntando para todas las direcciones. Tenía el rostro somnoliento y de alguna forma se las arreglaba para lucir así de guapo.


Pasó junto a BaekHyun sin saludar, lo cual era normal. Así como también el hecho de que BaekHyun siempre tenía que mirar hacia arriba para poder ver su rostro.


Durante su niñez, al menos hasta los ocho años, tenían la misma altura. Después de los nueve, ChanYeol empezó a estirar, BaekHyun pensó que lo haría después, poco a poco, pues lo mismo pasó con SeHun. Pero después de los doce, ChanYeol ya rondaba el metro setenta y BaekHyun apenas había llegado al metro cincuenta.


Cerca de los catorce estiró unos buenos centímetro, y se quedó en el metro setenta y dos, pero ChanYeol siguió creciendo. Lo último que supo es que medía un metro con ochenta, y eso fue el año pasado. Ya no le quedaban ánimos de preguntarle si había crecido algunos centímetros más.


Aunque la altura no era lo único. ChanYeol era mayor de edad por unos meses. Mientras BaekHyun acababa de cumplir dieciséis en mayo, ChanYeol los había cumplido el año anterior en noviembre.


—Ven aquí, bebé—. ChanYeol palmeó el lugar junto a él en el sillón, en el cual se encaramó tan pronto cruzó la sala de la familia Byun. BaekHyun le sacó la lengua.


—Eres un tonto—, y mientras decía esto, ocupó el lugar que ChanYeol le dejó. El alto robó su bowl de palomitas, y antes de que BaekHyun le diera permiso ya se las había empezado a comer.


—Entonces, ¿fingiste estar enfermo para faltar a la escuela?


La grave acusación lo enojo incluso más.


—Por supuesto que no. De verdad estoy enfermo—. De pronto recordó la hinchazón de sus pechos y se apresuró a tomar un cojín para cubrirse el torso.


ChanYeol no pasó por alto su acción, recorrió a BaekHyun con la mirada y al final le guiño un ojo que hizo al menor calentarse por dentro.


—Pues yo te veo muy sano —dijo después de la evaluación, en su tono había cierta sugerencia, la cual BaekHyun no vio extraña pues ChanYeol siempre fingía coquetear con él. Aunque bueno, ChanYeol era un coqueto con todo el mundo—. Y por cierto, que sexy te ves hoy.


—¡Callate, ChanYeol! —el sonrojo en sus mejillas fue muy tenue que casi no se notaba. Estaba seguro de que se veía como un vago y teniendo a ChanYeol burlándose de él le causaba tal vergüenza. —¿Qué estás haciendo aquí? Creí que no podías faltar a la escuela por la maestra de Historia. ¿No va ella a acusarte con tu padre? La última vez que te castigó no pude verte por dos semanas enteras.


Y había sido en verano. Fue un muy mal verano, de verdad.


—Y así era, pero ella faltó el día de hoy así que tenía la próxima hora libre y decidí escapar. JunMyeon me cubrirá con los otros profesores.


Oh, BaekHyun pensó que no había nada que JunMyeon no hiciera si SeHun se lo pedía.


—¿Vienes de la escuela? Pensé que estuviste pasando el rato con JinWoo.


Que raro que no estuviera con JinWoo. En serio. Le alegraba, por supuesto, porque JinWoo era horrible. Muy superficial. Y aunque ChanYeol era un coqueto, a él no le importaba mucho la apariencia…


Oh… bueno, JinWoo era atractivo pero era una completa víbora.


Ese pensamiento no le hizo sentir muy bien. Tal vez después de todo a ChanYeol si le importara la apariencia.


—Estaba enojado porque le cancelé ayer. Y ahora que mencionas a JinWoo, ¿qué tal tu cita con WoonSik?


Ugh.


—Un asco—. Decidió ser sincero. Como su mejor amigo, sabía que ChanYeol le entendería y muy probablemente lo consolaría.


—¿Se comportó como un idiota? —El tono de ChanYeol fue amenazador. Y fue halagador para BaekHyun, su estomago se agitó.


—No, fue muy lindo. Me hizo muchos cumplidos y me trató bien. Pero cuando me trajo a casa y se despidió, me besó.


ChanYeol detuvo su constante robo de palomitas y miró a BaekHyun con ojo acusador. ¡¿Por qué tenía que verlo así?!


—¿Te beso? —Le reprochó. ¡Como si estuviera mal!


—Por supuesto que sí —declaró triunfante, sin embargo su burbuja de alegría se reventó al recordar lo horrible que fue—. Era mi primer beso y lo arruinó por completo. Fue un asco. Jamás he dado un beso en mi vida pero estoy seguro de que no es así como se deben dar. Hizo esa cosa con la lengua que casi me provoca arcadas. Su saliva escurría por todas partes. ¡Fue horrible, ChanYeol!


—Ah, así que es de esos chicos—. De pronto ChanYeol se rio. —En la primera cita y metiendo lengua. Déjame decirte que es un pésimo besador si fue directo a por la lengua. Te hizo un lavado bucal—, comentó con diversión. BaekHyun pensó que iba devolver todas las palomitas que comió horas antes.


—¡Eso es asqueroso!


—Pero es cierto—. ChanYeol no se quedó con ganas de perder. BaekHyun aunque quiso negarlo no pudo. La verdad es que sí se había sentido así de horrible. Pero si ChanYeol creía tener derecho a burlarse, debería tener un historial largo, ¿no?


BaekHyun lo miró con ojos críticos, tratando de descifrar cuantos chicos había besado su mejor amigo. ChanYeol le devolvió la mirada, hasta que se dio cuenta del esfuerzo que estaba haciendo BaekHyun al pensar en algún número.


—¿Qué pasa? —preguntó ChanYeol al fin, sin esforzarse se vio muy inocente y para nada un chico malo.


A decir verdad, BaekHyun dudaba que fuera un chico malo. Parecía, pero no lo era. Era como un gran cachorrito, al cual BaekHyun se estiró a acariciar. El cabello rubio de ChanYeol estaba sedoso.


—¿A cuantas personas has besado?


La pregunta tomó por sorpresa a ChanYeol, BaekHyun se dio cuenta.


—¿Por qué el interés repentino?


—Sólo estoy curioso. Nunca hablas de eso realmente.


—Oh, porque eres un pequeño bebé virgen.


BaekHyun tuvo muchísimas ganar de darle un puñetazo en la boca. Pero no lo hizo porque todavía estaba ocupado acariciando el cabello de la parte trasera de la cabeza de ChanYeol, en donde los mechones eran más largos.


—¡Tú también lo eres!—. Encontró su voz para acusarlo. Y cuando ChanYeol aparto la mirada y se centró de lleno en los osos de la TV, BaekHyun supo la realidad y fue como un balde de agua fría—. No es cierto —declaró aún sin poder creerlo.


—¿Sobre qué pensabas cada vez que te decía que estaba yendo con JinWoo a tener sexo? —le preguntó ChanYeol aún evadiendo su mirada.


—Pensé que era una broma, que lo decías nada más por molestar. No pensé que fuera verdad.


En serio pensó que no era verdad.


—Pues lo es.


Vaya.


No dijo nada por un rato, hasta que finalmente decidió que su curiosidad era más grande que el sentimiento de traición por parte de su mejor amigo


—¿Y cómo fue? —preguntó como quien no quiere escuchar. La realidad era otra, la curiosidad lo estaba comiendo por dentro y debía notarse en su expresión las ansias por saber, porque cuando ChanYeol finalmente le devolvió la mirada, bufó.


—Borra esa expresión de tu rostro. Fue horrible. Fue incómodo como no te imaginas y para nada placentero.


—¿Entonces por qué lo sigues haciendo?


—Porque solo es incómodo las primeras veces.


—¡Las primeras veces! —BaekHyun se escandalizó —¿Pues cuantas veces lo has hecho?


Era un traidor por ocultarle tales piezas de información. Su pezon derecho picó y con descuido se lo rasca, se sintió bien incluso si dolió.


—No tantas como piensas —dijo ChanYeol a modo de regaño. Sus ojos de pronto se centraron en la mano de BaekHyun que estaba usando para rascarse—. Y que estas haciendo, déjate ahí.


Fue después del regaño por parte de ChanYeol que BaekHyun se dio cuenta de lo que había estado haciendo. Apartó su mano y se cubrió con el cojín, esperó a ver si el alto se dio cuenta de sus pequeñas naranjas, mas ChanYeol no dijo nada respecto a ello, a nada en realidad.


—Me picaba —se excusó tontamente—. ¿Todas con JinWoo? —preguntó haciendo alusión a las veces que había tenido sexo.


—No. La primera vez fue JiSoo. Era muy bonito. Fue la primera vez para los dos. Lo hicimos dos veces más pero no fue tan bien. Luego conocí a JinWoo y lo he hecho un par de veces mas con él.


De verdad que no le terminaba de agradar JinWoo y, con esa información ya lo odiaba.


—Cuando hablas de ello... —se calló. ChanYeol alzó una ceja y lo estudió. Si se dio cuenta de su cuello rojo por la vergüenza, no dijo nada—. ¿Te refieres a ir toooodo el camino?


—Pues sí —confirmó con brusquedad como si BaekHyun fuera un tonto. —Aunque también he hecho otro par de cosas. ¿Te enseño?


Ugh. BaekHyun se enojó. Él sólo quería preguntar porque estaba muy curioso. De algún modo se encontró con ChanYeol haciéndole cosquillas.


El cojín que usaba como barrera fue a dar al suelo así como el bowl de palomitas que yacía en el regazo de ChanYeol.


ChanYeol picoteo sus costillas. Mas que hacerle cosquillas le estaba haciendo daño. BaekHyun le pegó en las manos queriendo que las apartara.


—No, déjame —dijo entre manotazos. ChanYeol no se detuvo—. No puedo creer que no me contaras.


BaekHyun se revolvió en su lugar, el alto no lo dejaba en paz, al principio no lo pensó mucho, pues la verdad era muy normal que ChanYeol lo fastidiara haciéndole cosquillas, ahora el verdadero problema estaba en su pecho goteando leche. Incluso si no le había estado saliendo gran cosa momentos antes, ChanYeol estaba provocando que hiciera movimientos bruscos.


—No era relevante —dijo ChanYeol entre risas. BaekHyun ignoró la risa ronca y completamente sexy de su rubio amigo y empujó sus grandes manos lejos de su cuerpo.


Su esfuerzo fue en vano, ChanYeol era más fuerte, por mucho.


—Entonces… la primera vez… la primera vez que tenga sexo… sexo con alguien… no te diré —dijo entre risas. Pensó que ChanYeol se echaría a reír y saldría con una frase ridícula mas no fue lo que ocurrió.


—No eres gracioso —dijo un ChanYeol ceñudo y muy mosqueado. Las risas se habían detenido así como los picoteos de ChanYeol en sus costados.


BaekHyun se irguió en el sofá, pues ChanYeol lo había empujado poco a poco hasta que se recostó. La mitad del cuerpo del alto estaba sobre sus piernas y la otra mitad se alzaba encima suyo. El cabello de ChanYeol colgaba alrededor de su rostro, y la mitad estaba oscurecida por su repentino mal humor.


BaekHyun se encontró confundido.


—¿Qué…? —Las cosquillas empezaron otra vez—. ¡ChanYeol! ¡Detente! ¡ChanYeol basta!


Por dios, sentía que iba a hacerse pipí en cualquier momento. Empezó a patear pero ChanYeol se sentó sobre sus piernas deteniendo todo movimiento.


Y entonces…


—BaekHyun —ChanYeol lo nombró después de detenerse. BaekHyun quien aún estaba recuperando el aliento, tardó un momento en levantarse y prestarle atención—. ¿Qué es esto?


Los ojos de ChanYeol estaban sobre su cuerpo, específicamente en sus pechos. Le echó un vistazo a su torso, al mismo tiempo que BaekHyun lo hacía. Habían dos manchas grandes de humedad en su playera haciendo que el material se pegara a su cuerpo. Sus dos pequeños montículos resaltaban con sus pezones duros sobresalientes.


ChanYeol se bajó de su cuerpo, sus ojos aún fijos en los turgentes pechos de BaekHyun.


No supo que hacer, en especial cuando el rubio se estiró a tocarlo, BaekHyun retrocedió asustado.


—Ah… yo... —no sabía qué decir. Se levantó y corrió lejos de la oscura mirada de ChanYeol y de sus manos curiosas.


—¡BaekHyun! ¡BaekHyun vuelve aquí!


—¡No, vete a casa!


Corrió escaleras arriba y se encerró en su habitación.


Continue Reading Next Chapter
Further Recommendations

Barbara Masini: On n’arrive pas a arrêter la lecture, l’intrigue nous pousse a continuer. J’adore ce genre de lecture bonne histoire et surtout bien épicée

Sarah Moore: This is book 3 of the Dragon Kingdom. The story line is good though rushed but that’s seems to be the case with this author. There is some grammatical errors through out the book but you can still read and understand everything. Overall a good way to unwind for awhile and get lost in a story.

Sylvia: OMG!!! Absolutely loved it!!! Im so happy Jacob an dhis dad got ehat they deseves and a second chance for tyler to be with his family. This was such an amazing story.

Daiana: Es fascinante lo absorbente de la trama y lo complicado que se vuelve todo. Los detalles. La redacción. Es un buen conjunto de todo.Ansiosa por seguir leyendo cosas de esta grandiosa autora. 🤗🤗Mis saludos y respetos. Ojalá siempre siga escribiendo tan apasionadamente💖

Sarah Moore: This story has been entertaining. I do feel some parts were rushed. It did not include the main character experiencing betrayal pains from her ex on his mating night, or her leaving the pack or getting situated at school which would have been big parts of the book. The story is still really good ...

dawnsigouin: It's shaping up to be another great story. No surprise there. I appreciate your work.

Brenda Mullins: I rated this story at 5. I would recommend this book to my friends.

More Recommendations

C.D.: So far, so good. I am into the storyline, and I am enjoying the book I am looking forward to more

Army gurl: I love this novel soo much

About Us

Inkitt is the world’s first reader-powered publisher, providing a platform to discover hidden talents and turn them into globally successful authors. Write captivating stories, read enchanting novels, and we’ll publish the books our readers love most on our sister app, GALATEA and other formats.