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Winter Marriage『ChanBaek』

Summary

«Alguna vez en su vida Baekhyun tuvo la ilusión de tener un matrimonio por amor para formar una feliz familia. Pero eso fue en el pasado, pues a esas alturas de su vida, sabía que eso no pasaría. De hecho, pensó que estaría destinado a permanecer solo por el resto de sus días. Así que por eso puede que estuviera sorprendido por la propuesta matrimonial del marqués Park Chanyeol en la víspera de invierno.» ˳⸙ género: romance!AU • drama • ⚠ advertencia: • smut/lemon • m-preg • ✎2022.08.21 ~ 2022.08.26 ➸ Historia participante en el MilfBBH-fest

Genre:
Romance / Drama
Author:
KariHannie
Status:
Complete
Chapters:
5
Rating:
5.0 1 review
Age Rating:
18+

Capítulo 1

Baekhyun miraba su reflejo en el espejo de cuerpo completo en la esquina de su habitación, mientras la única sirvienta amable con él que poseía su familia terminaba de arreglar el traje sobre su cuerpo que su madre le aconsejaba usar esa noche.

Su madre, vistiendo un elegante hanbok para la ocasión, detrás de él inspeccionaba todo con meticulosidad; mantenía una mano abrazando su cintura y la otra posicionada en su barbilla. Ella probablemente llevaba toda la tarde buscando el atuendo adecuado para la ocasión, pero nada parecía lo suficientemente bueno para sus ojos.

La mujer resopló con pesar retrocediendo unos pasos hasta que la parte trasera de sus rodillas chocó con el pequeño banco acojinado frente a la cama y se dejó caer ahí sin cuidado.

— ¿De qué sirve tener un hijo tan bello si no tenemos el dinero para comprar ropa decente que lo favorezca? —dijo angustiada, lamentándose por tal tragedia.

Baekhyun suspiró y se alejó de la sirvienta para ver a su madre con rostro compasivo. Se acuclilló a sus pies y tomó su mano con cariño para besar su dorso. La mujer lo miró y ni siquiera pudo sonreír por el disgusto de la ropa, lo que hizo sonreír un poco a Baekhyun.

—Creo que esto está bien. Es un mejor atuendo que el que yo había elegido en un principio. —Le aseguró Baekhyun y finalmente la mujer se echó a reír.

— ¿Cómo pudiste elegir algo tan simple y de un color tan feo siendo mi hijo? —Baekhyun arrugó la nariz fingiendo ofenderse.

—Eish, lo considero uno de mis mejores trajes. —La mujer negó con la cabeza todavía sonriendo.

—Después de esta noche, finalmente vas a conocer lo que es tener trajes decentes. —Le aseguró tomando su mano con ambas manos y palmeó su dorso.

Baekhyun se esforzó mucho en no poner una mueca ante el comentario, pues en realidad no estaba muy seguro de las palabras de su madre.

Sí, puede que haya sido una total sorpresa para él recibir una propuesta de matrimonio de un hombre como Park Chanyeol, pero no estaba muy seguro de que al final él fuera elegido. Siendo el señor Park un marqués en búsqueda de esposa, suponía que había más de una mujer u hombre doncel para escoger no sólo con mejor posición económica, sino con mejor reputación que él, así que Baekhyun no tenía grandes expectativas de esta propuesta.

— ¿Están listos? —dijo su padre entrando de pronto a la habitación sin tocar.

Baekhyun se puso correctamente de pie y tomó la mano de su madre para ayudarla a ponerse de pie.

—Es lo mejor que tenemos —dijo la mujer con resignación y el señor Byun negó con la cabeza, acercándose.

—No te angusties más mujer, el niño luce realmente bien. —Le aseguró tomando los brazos de su esposa. —Así que es suficiente, tenemos que marcharnos antes de que el camino se llene de nieve y sea difícil ir hasta el marquesado Park.

La mujer se dejó arrastrar fuera de la habitación y lejos de su hijo, y Baekhyun se quedó atrás. Se detuvo a mirar una vez más su reflejo en el espejo para comprobar su aspecto. Baekhyun sabía que lucía realmente bien; las ropas que su madre había elegido para él realmente acentuaba su buena figura y su tez un poco pálida. Además, su cabello negro había sido peinado hacia arriba y se había puesto unos zapatos nuevos, regalo de su padre para la ocasión.

—No le haga caso a su madre, joven Baekhyun. —dijo la sirviente a su espalda, mirando su reflejo por uno de sus costados —Esas ropas le lucen muy bien —le dijo segura de sus palabras con una cálida sonrisa y Baekhyun sonrió.

—Gracias. —La mujer asintió acercándose para terminar de arreglar la parte superior del traje y con una sonrisa lo dejó ir.

Sus padres ya lo esperaban en el carruaje techado. Baekhyun lo abordó con ayuda del conductor y no tardaron mucho en tomar camino. Su madre sentada en el asiento frente a él con su padre hablaba sobre el posible itinerario de la noche aunque no consistía de mucho, solo unas larguísimas horas de camino, presentación ante el marqués Park, cena, proposición oficial y regreso a casa. Ante la mención de la pedida de mano, la mujer se detuvo dudosa de decirlo en voz alta, pero su esposo la tranquilizó con una sonrisa, alentándola con que así iba a ser. Por su parte, Baekhyun estaba realmente silencioso, solo se dedicaba a mirar por la ventana del carruaje mientras escuchaba. La nieve poco a poco iba cayendo y cubriendo el camino a los pies de los dos caballos que jalaban el presentable carruaje.

—Si está noche Baekhyun realmente recibe una propuesta oficial de matrimonio, mi alma va a estar tranquila por el resto de mi vida. —Dijo su madre mirándolo con preocupación mientras apretaba su pañuelo entre sus manos. El padre de Baekhyun tomó una de sus manos y le ofreció un apretón consolador.

—El marqués Park lo hará su esposo. Estamos yendo solo para eso. —Aseguró y Baekhyun suspiró mirándolos de reojo.

Por alguna razón su padre realmente parecía sumamente seguro de ese hecho, y si el hombre estaba confiando por la belleza de su hijo para atrapar al marqués Park, entonces Baekhyun temía que su padre se llevaría una decepción al final de la noche porque la belleza no era suficiente en el caso de Baekhyun. Así que mientras su padre se mantenía convencido de los hechos, su madre estaba dudosa y Baekhyun seguro de que este viaje tan largo sólo sería una pérdida de tiempo. Estaba confiado en que al final no sería una opción cerca del matrimonio por su tormentosa reputación y eso lo mantenía un poco nervioso sobre cómo podrían desarrollarse los hechos esa noche.

De hecho, para Baekhyun ya era increíble que su familia recibiera una extensión de propuesta de matrimonio durante la víspera de invierno. Por un momento pensó en que la carta había terminado en el destinatario equivocado, no obstante, su nombre había estado bien escrito con pulcra caligrafía luego de dirigirse a su familia. Sus padres también habían reaccionado con mucho asombro, sobre todo porque la invitación provenía de un hombre importante dentro de la aristocracia.

Nada más y nada menos que un marqués, el marqués Park lo estaba considerando para matrimonio.

La cabeza de Baekhyun esa noche había volado a todas direcciones ya que sinceramente era absurda la situación por doquiera que la mirara. No terminaba de entender cómo el marqués Park había tomado una decisión tan osada y no es que a Baekhyun le guste menospreciarse, sino que es muy consciente de su situación.

Sus padres no pertenecían a la aristocracia, pero su padre era un civil trabajador con una gran riqueza. Desde que era un niño, a Baekhyun jamás le ha faltado nada, tuvo una buena infancia siendo educado por su madre y consentido por su padre y cuando recién debutó en la sociedad a los dieciséis años, él tuvo muchos pretendientes pues parecía ser una prometedora pareja; tenía la belleza y el suficiente dinero para ser codiciado por muchos hombres que buscaban un esposo doncel. Sin embargo, Baekhyun tenía esta idea romántica de casarse por amor y se mantuvo rechazando algunas ofertas sin sentirse obligado a contraer matrimonio, mucho menos por sus padres que no sentían la necesidad de casarlo con un hombre de poder siendo que ellos tenían su propia riqueza. Por lo que en lugar de comprometerse rápidamente con el mejor partido que lo cortejara, Baekhyun decidió integrarse a la sociedad como un hombre doncel trabajador y aunque no lo necesitaba, quería hacerlo por mero gusto personal. Fue así como empezó buscando empleo y luego de algunos trabajos en cargos pequeños, llegó hasta una conocida tienda de ropa de primera mano.

Así, no mucho tiempo después de comenzar a trabajar ahí, encontró al hombre que creyó, sería el hombre de su vida, la persona indicada, el hombre que amaba para casarse con él. Pero lastimosamente terminó siendo nada más ni menos que la persona que terminaría de condenarlo al rechazo social. Lo que inevitablemente había roto el corazón enamorado de Baekhyun.

Probablemente fue su culpa por enamorarse de un hombre divorciado. Ya había asumido ese error, después de todo su padre había estado en lo cierto cuando le advirtió que era una mala idea elegir a un hombre cuyo matrimonio todavía problemático había sido roto apenas un corto tiempo atrás. Pero Baekhyun, cegado por el amor que sentía por dicho hombre, decidió confiar en los sentimientos que se tenían el uno por el otro.

Y es que todo siempre fue tan bien con él. Se sentía tan cómodo y amado, de la manera en la que no le cabía duda acerca de los sentimientos del otro.

De nombre Yoo Seunghoo, él era un hombre educado y elegante, desde el primer momento en que se conocieron fue amable con Baekhyun y mostró total interés hacia él. Cuando estuvo en medio de cortejar a Baekhyun fue sumamente detallista y tuvo las palabras exactas que decir para llegar al corazón de Baekhyun, pero fueron los detalles cuidadosamente preparados, sus múltiples citas y cartas escritas cuando estuvo lejos de la ciudad lo que enamoraron profundamente a Baekhyun. Así que fue inevitable aceptar su propuesta de matrimonio cuando la presentó. Lo amaba demasiado como para siquiera detenerse a pensar un poco en ello. Lo amaba. Estaba profundamente enamorado de él y lo único que quería hacer era pasar el resto de su vida junto a él. Formar un hogar juntos, tener una familia y amarse hasta que la muerte los separara. Era lo que más deseaba y en lo único que podía pensar.

Sus padres, no muy contentos con el hombre al inicio, habían aprendido a aceptarlo cuando notaron lo feliz que hacía a su hijo. Era evidente lo entusiasmado, feliz y enamorado que se encontraba Baekhyun con el señor Yoo y aunque estuvieron algo incómodos por la idea de la unión de su hijo con un hombre ya divorciado, solo querían lo mejor para él y luego de meditarlo, dejaron a Baekhyun seguir a su corazón. Además, Yoo Seunghoo parecía ser un buen hombre; era de una familia también adinerada, con buena educación, sensible y parecía querer realmente a Baekhyun, que era lo más importante. Por lo que mientras más lo conocían, el hombre parecía convertirse en una mejor opción para Baekhyun, así que nunca se opusieron al matrimonio cuando fue propuesto.

De esa forma, los preparativos de la boda comenzaron a llevarse a cabo. Más que nadie, las madres de la pareja se estaban encargando de ello y aunque Baekhyun estuvo un tanto involucrado en los preparativos, estaba concentrado en su vida cotidiana, teniendo sus momentos con el Sr. Yoo sin imaginar lo que se avecinaba para él. Lo que le deparaba no sólo a su relación, sino a él mismo frente a la sociedad. En una fecha cercana a la boda, en su trabajo empezaron a correr rumores acerca de que Baekhyun gozaba de seducir a cualquier hombre de su interés personal que se le cruzara por el camino. Aunque al inicio trató de ignorarlo, pensando que de ese modo todo pararía, los rumores sólo comenzaron a expandirse más, incluso llegando a decir que Baekhyun había sido el amante del Sr. Yoo cuando el hombre todavía estaba casado y por eso su anterior esposa había sido abandonada.

Baekhyun comenzó a angustiarse entonces, porque ya era suficiente que él comenzara a ser el centro de atención en su empleo de ese modo, así que no quería que la imagen de su prometido comenzará a ser también manchada, sin embargo, cuando decidió hacerle frente al problema y negar lo que se rumoreaba, fue demasiado tarde.

Los rumores se habían expandido como pólvora dentro y fuera de su lugar de trabajo, y la gota que derramó el vaso fue cuando descubrió el origen de todas esas mentiras, dándose cuenta que se trataba de la ex esposa del Sr. Yoon. Aunque la enfrentó para que se detuviera, las cosas solo empeoraron y la mujer terminó diciendo que todo lo que Baekhyun había logrado dentro de la prensa había sido únicamente porque Baekhyun se lo había ganado a base de su cuerpo. Que se acostó con los superiores para recibir favores y promociones, y como era la hija del dueño de la tienda de ropa, su palabra fue obsoleta. Nadie la estaba contradiciendo, además de Baekhyun que trataba desesperadamente de limpiar su imagen.

Al final, todo esto provocó que perdiera a su prometido.

Oh, el Sr. Yoon.

Pese a que Baekhyun creyó que su prometido lo apoyaría, al final el hombre terminó creyendo todas esas difamaciones sobre él. Aunque sabía cómo era Baekhyun, terminó dándole la espalda como todos los demás sin preocuparle cómo esto afectaría la reputación de Baekhyun. No importó el amor que había, no importó que Baekhyun le asegurará y le jurara que todo eso eran mentiras cuando llegaron a los oídos de su prometido, al final, el hombre creyó en las mentiras de su ex esposa y terminó rompiendo el compromiso con Baekhyun, lo que terminó de perjudicar a Baekhyun, pues para el resto de la sociedad fue una confirmación a todos esos rumores que habían sobre él.

Así, la cancelación de su matrimonio más que una humillación hacia Baekhyun y su familia, resultó ser una condena.

Sus padres, enfadados por el desenlace de las cosas, habían abogado por su hijo pero ya era demasiado tarde, nadie creía en su palabra, mucho menos en la de Baekhyun y él no sólo perdió su reputación, su empleo y al prometido que tanto amaba, sino que perdió su vida entera. Ya no era un hombre deseado ni del agrado de nadie, se había convertido en un hombre repudiado por la sociedad. Había perdido su valor como hombre doncel y no le quedaba nada más que su familia. Baekhyun estaba destrozado, simplemente no quería saber más del mundo.

Desde ese momento, la oportunidad de encontrar a otro buen hombre el cual siquiera pudiera verlo a los ojos con agrado se había esfumado. No había más pretendientes o cortejo alguno, simplemente Baekhyun ya no era del interés de ningún hombre en búsqueda de una esposa o esposo doncel, lo que lo perjudicaba de igual manera.

Ahora a sus veinte años, considerado ya como un soltero sin remedio, Baekhyun podía compararse a una mujerzuela de burdel que nunca lograría casarse y ciertamente él no esperaba hacerlo tampoco.

Sus padres estuvieron angustiados por ese hecho, no podían hacerse a la idea de tal rechazo social por lo perjudicial que sería al final solo para Baekhyun. ¿Qué sería de Baekhyun cuando ellos ya no vivieran más? ¿Qué cruel destino le depararía si se quedaba como un hombre doncel soltero? Baekhyun había escuchado a su madre llorar de la angustia por ello y pedirle disculpas por haberlo traído al mundo como un hombre doncel. Sus padres jamás lo culparon por lo que pasó, pero eran ellos más que el propio Baekhyun quienes a esas alturas seguían viviendo intranquilos por el futuro de Baekhyun.

A Baekhyun ya no le importaba, se había resignado hace mucho a su futuro y había preferido buscar la forma de planear un nuevo futuro, lejos de sus expectativas y sueños. Ahora solo pensaba en trabajar y vivir una cómoda vida en soledad. Sus padres no necesitaban preocuparse por él, Baekhyun podría hacerse responsable de sí mismo a un si se trataba de un hombre doncel con menos oportunidades que un hombre normal. Lograría vivir una vida tranquila de alguna u otra forma.

Por esta razón era el asombro por la propuesta de matrimonio que había recibido de un hombre con título nobiliario como lo era el marqués Park y aunque ciertamente Baekhyun no estaba tan animado con tal propuesta por obvias razones, su padre con urgencia aceptó y arregló todo con el Marqués Park para esa noche.

Muchas horas más tarde y con el frío comenzando a colarse dentro del carruaje, Baekhyun corrió la cortina de la ventana de su lado para mirar a través de ella y descubrir un paisaje tan rústico como comenzó a serlo después de salir de la ciudad. Entre más se alejaban de su hogar, el campo terminaba de rodearlos y eso solo desalentaba todavía más a Baekhyun.

— ¿Falta mucho? —preguntó la señora Byun luego de que su cabeza resbalara del hombro de su marido cuando estaba quedándose dormida. Baekhyun volteó a mirarlos.

— ¿Conductor Jung? —dijo el hombre levantando la voz.

—Ya estamos cerca —respondió el conductor desde el exterior.

La mujer se removió sonriendo un poco y Baekhyun volvió a mirar al exterior. La noche era fría, propia del invierno, y la nieve caía suavemente sobre el camino. No es que Baekhyun estuviese entusiasmado por llegar al marquesado y conocer al Marqués Park, pero sí estaba deseando llegar pronto para entrar en calor.

El señor Jung estuvo en lo cierto y pronto el señor Byun les avisó a su esposa e hijos cuando se divisó la casa del señorío del Marqués Park; un amplio territorio a la orilla del reino y lejos de la gran ciudad a la que Baekhyun pertenecía. El lugar era un bosque que rodeaba una enorme propiedad con una majestuosa arquitectura occidental y aunque el pasto parecía estar bien cortado alrededor de la casa, fuera de ello la maleza y árboles del bosque sobresalía de la capa de nieve y devoraban el territorio. Ciertamente parecía un poco descuidado, lo que para él era poco atractivo, sin embargo, sus padres parecían sorprendidos por la inmensidad del territorio como para notar otra cosa.

— ¿No es encantador? —preguntó su madre con un evidente buen ánimo y Baekhyun le dedicó una sonrisa forzada.

—Ciertamente… No esperaba un lugar así. —respondió Baekhyun guardando su disgusto.

No es que odiara el campo, simplemente estaba acostumbrado al ambiente de la ciudad, lejos de los establos con animales que no dudaba que hubiera y el poco atractivo bosque. Además, siendo honesto, Baekhyun siempre prefirió establecerse en la ciudad en lugar del campo.

—También hay ventajas de vivir en el campo. —dijo su madre.

— ¿Cómo cuáles? —Baekhyun respondió a la defensiva. La señora Byun entonces lo meditó tratando de encontrar una respuesta. — ¿Ves? Sé que hasta tú prefieres vivir en la ciudad.

—En el campo la vida es más tranquila. —Le aseguró su padre. —No están los molestos ruidos de las fábricas o el tren y estarás alejado de las malas lenguas. Te va a gustar, ya verás. —Baekhyun hizo una mueca y miró de nuevo por la ventana.

De todos modos, podía apostar a que al final de la noche, esta propuesta de matrimonio habría terminado también.

El carruaje se detuvo en la entrada de la casa. El conductor Jung abrió la puerta y primero ayudó a bajar a la Señora Byun. Después le siguió su esposo y finalmente Baekhyun para fijarse en la entrada de la casa donde dos sirvientas los esperaban.

—Bienvenidos —saludaron al mismo tiempo con una respetuosa reverencia y Baekhyun las saludó con un asentimiento de cabeza. —Pasen por favor —Ambas mujeres los dirigieron hasta la puerta de la casa y su madre lo tomó del brazo para ofrecerle un suave apretón.

Estaba un poco nervioso.

La puerta fue abierta por dentro y las sirvientas los dejaron pasar primero, guiándolos hasta la sala de estar a un lado del salón principal. Cuando llegaron, recogieron sus abrigos y les indicaron que tomaran asiento.

—Su señoría los acompañará en un momento. —Dijo una de las sirvientas antes de dar una breve reverencia y marcharse junto a su compañera, dejándolos solos en la estancia de estar.

Baekhyun que por educación había decidido no ser tan obvio con su interés por el interior de la casa, cuando las dos sirvientas salieron del salón finalmente miró alrededor y rápidamente su atención fue atraída por la inmensa pintura de una familia. Un hombre alto a un lado de su esposa sentada en una silla, tomando la mano de la hermosa mujer por sobre su hombre y tres niños rodeandolos; una niña del lado izquierdo de la madre, un niño del lado derecho frente a su padre y finalmente el hijo más pequeño sentado en el regazo de la elegante dama. Todos estaban vestidos con elegantes hanbok en un fondo verde oscuro con textura rugosa. Era una familia atractiva a la vista.

Baekhyun se puso de pie del gran y mullido sofá y caminó hasta estar bajo la pintura para mirarla con atención mientras sus padres a sus espaldas comentaban lo increíblemente grande que era sólo el salón de estancia. Baekhyun no conocía todavía al marqués Park, pero al ver esa gran pintura siendo el principal centro de atención de la habitación, imaginaba que se trataba de la familia del Marqués; su hermosa madre, su apuesto y rígido padre, sus adorables hermanos y… no podía adivinarlo, pero uno de esos dos niños debía ser él.

—Bienvenidos sean a mi casa — dijo de pronto una gruesa voz a las espaldas de Baekhyun y este se sobresaltó, girándose para mirar al anfitrión al mismo tiempo que sus padres. —Debió ser un viaje largo, así que por favor tomen asiento en lo que la mesa termina de ser puesta. —Señaló los sofás y la familia Byun tomó el ofrecimiento por cortesía, acomodándose en los sofás.

El hombre era alto, vestía un elegante y seguramente costoso traje de sastre de tres piezas que se ajustaba perfectamente a su cuerpo, zapatos puntiagudos y el cabello bien peinado hacia atrás. Era apuesto, a primera, segunda, tercera y cuantas veces lo vieras lucía realmente atractivo y no sólo eran sus costosas ropas que acentuaban su gran porte, sino su apuesto rostro, hombros anchos y bien formada figura.

—Yo soy el marqués Park Chanyeol, es un gusto tenerlos aquí. —Indicó haciendo una pequeña reverencia de respeto frente al padre de Baekhyun y este rápidamente se puso de pie para seguir el protocolo. Hizo una reverencia de noventa grados a comparación del hombre, después de él lo siguió la señora Byun y Baekhyun simplemente se quedó sorprendido con la presentación.

—Oh.. usted es… —señaló la pintura en el centro del salón mirando de esta al hombre frente a él y su madre a un lado con la mayor sutileza que pudo incorporar, tiró de su saco para que saludara adecuadamente. Baekhyun todavía sorprendido hizo una respetuosa reverencia y rápidamente volvió a ver al marqués. —Es idéntico a su padre.

— ¿Disculpa? —preguntó el marqués un poco confundido y Baekhyun señaló la pintura detrás de él.

—Su padre. —Volvió a repetir Baekhyun y el ceño del marqués se frunció un poco más.

—El hombre de la foto no es mi padre, soy yo y mi familia. —Los ojos de Baekhyun se abrieron de par en par.

— ¿Qué? Creí que estábamos aquí por una propuesta de matrimonio. —Alzó un poco la voz entre confundido y sintiéndose burlado porque Dios, era obvio que el retrato en la pared se trataba de la familia conformada por un esposo con su esposa e hijos.

Si este hombre ya estaba casado, entonces porqué había recibido una propuesta de matrimonio de su parte. ¡Peor aún! ¿Buscaba una segunda esposa? ¿Acaso no sabía que eso ya no estaba permitido?

— ¿De qué se trata esta burla? —preguntó Baekhyun a la defensiva, dando un paso adelante con un rostro que denotaba su enfado. Su padre rápidamente se acercó a él para poner una mano en su hombro y en un murmuró pedir que se tranquilizará. Baekhyun cada vez más furioso con la situación, con un movimiento brusco alejó el tacto de su padre sin apartar su filosa mirada de la alta y elegante figura del marqués. — ¿De qué se trata esto, marqués?

—Baekhyun, déjame explicarte. —insistió su padre en voz baja, tratando de tranquilizarlo pero Baekhyun se negó.

—Considero que es el marqués Park quien necesita hablar. No importa quién sea yo y quién sea usted, hemos venido hasta aquí desde muy lejos a favor suyo, así que mi familia y yo merecemos una expli-...

—Fui claro en las cartas que intercambié con su padre. Ya que mi esposa ha fallecido, estoy pidiendolo a usted en matrimonio. —Dijo con un tono que denotaba su molestía por la reacción de Baekhyun —Además ¿que está insinuando usted, joven Byun? ¿Cómo se atreve a venir a mi casa e insinuar declaraciones inapropiadas? ¡¿Acaso me está insultando?!

—Lo lamento mucho, marqués Park —dijo el Señor Byun, lucía muy preocupado mientras hacía innumerables referencias al hombre para disculparse. —Este malentendido ha sido totalmente mi culpa por no informar correctamente la situación a mi hijo. Pero puedo seguir asegurándole que él es el mejor candidato para convertirse en su esposo y cuidar de sus hijos.

— ¿Que yo qué? —preguntó Baekhyun estupefacto, todavía sin terminar de comprender lo que sucedía y bastante ofendido con la situación.

Su madre rápidamente se acercó a él para reprocharle con una mueca y con un golpe en el brazo. Baekhyun le miró con la misma reacción estupefacta.

¿Ella también lo sabía?

—Ha sido inapropiado, una situación muy descuidada de su parte si su hijo no fue bien informado. Por favor, arregle este asunto antes de la cena. No pretendo discutir esto frente a mis hijos. —Ordenó el marqués con un tono autoritario y dio media vuelta mirando severamente al padre de Baekhyun por última vez antes de terminar de salir del salón y cerrar la puerta con fuerza a sus espaldas.

Cuando solo Baekhyun y sus padres estuvieron solos de nuevo, Baekhyun los miró enfadado.

— ¿Qué está ocurriendo aquí? ¡¿Por qué parece que yo soy el único que no sabía que el marqués era un viudo con hijos?!

—Baja la voz y compórtate, Baekhyun. El ilustrísimo marqués Park puede estar escuchándonos. —Le reprochó su madre y el enfado de Baekhyun sólo se acentuó más.

— ¿Y qué si nos está escuchando? Fui traído aquí con la verdad a medias, ¿por eso estabas tan seguro que el matrimonio se concretaría? —le dijo a su padre y el señor se llevó un dedo a la boca para pedirle guardar silencio.

—Si te lo decía, estaba seguro que no aceptarías siquiera venir. Así que pensé que sería mejor que conocieras al marqués Park y a sus hijos antes de tomar cualquier decisión apresurada.

— ¡Es un hombre viudo con hijos! Tres, de hecho.

—Pero es un marqués, Baekhyun. —suspiró y lo tomó de sus hombros para verlo a los ojos, el ceño de Baekhyun continuó fruncido. —Llegué a un acuerdo con él de todos modos. Y si me dejas aconsejarte, no puedes simplemente rechazar esta oferta.

— ¿Arreglaste todo con él sin siquiera consultarlo primero conmigo? ¿Cómo osas tratar a tu propio hijo como un negocio?

—No sé trata de eso, sólo estoy pensando en tu bien.

— ¿Mi bien? ¿Arreglándome un matrimonio del cual ni siquiera estoy bien enterado?

— Baekhyun, el marqués Park no sólo es la mejor opción, sino que la única.

— ¿Acaso crees que estoy tan desesperado por casarme?

— ¡Basta Baekhyun! —levantó la voz su madre para intervenir, mirándolo con enfado. —Tu padre y yo sólo estamos eligiendo lo mejor para ti. Sé que no querías un matrimonio arreglado, pero las circunstancias no nos han dejado otra opción. —Baekhyun iba a protestar de nuevo pero su madre no se lo permitió, levantó la palma de su mano para callarlo —Muchas mujeres y hombres donceles querrían estar en tus zapatos. Recibiste la propuesta de un noble, hijo. ¡Un marqués! Por alguna razón fuiste su elección y no puedes desaprovecharlo. Además, no sólo vas a casarte, sino que subirás de estatus.

—Jamás estuve interesado en tal cosa. Que lo digas ahora es un insulto para mí, madre. —Dijo con firmeza y la mujer resopló.

—Lo sé, Baekhyun. Pero piensa en lo beneficioso que será para ti este matrimonio. El marqués Park va a poder darte una estable vida de ahora en adelante. Cielos, esto es más de lo que nosotros podemos ofrecerte y dejarte una vez que ya no estemos en este mundo.

—Ya te dije que estaba bien tener una vida solitaria. No puedo creer que no confíen en mí cuando les digo que no necesito de-...

—Es tan fácil decirlo pero la realidad no es así, Baekhyun. —insistió su madre, tomando una de sus manos con ambas manos y dándole un apretón. —Hasta ahora has podido tener una vida cómoda porque tus padres están aquí respondiendo por ti y pese a que ha sido difícil para ti desde el incidente, será mucho más difícil cuando faltemos en tu vida. Puedes perder todo sólo por haber nacido como un hombre doncel al igual que una mujer y… —bajó la mirada con mucho pesar —Sé que no ha sido tu culpa nacer como un hombre doncel, yo debí haberte dado a luz sólo como un hombre que tuviera todas las oportunidades de ganar en este mundo pero no fue así. Lo lamento Baekhyun. Este matrimonio es lo único que puedo hacer por ti en esta vida. El seguro que puedo dejarte cuando ya no estemos aquí.

—Además ya has aceptado desde un inicio venir hasta aquí. —Siguió su padre.

—Vine porque no pensé que al final este matrimonio se llevaría a cabo. ¡Ni siquiera sabía que la propiedad estaba en medio de la nada! Este no es un lugar para mí y no se trata de simplemente casarme con el ilustrísimo hombre desconocido, sino que también debo convertirme en el otro padre de esos niños y… ¿cómo siquiera voy a hacerlo? ¡No tengo absoluta idea sobre cuidar niños! —Su madre sonrió y volvió a mirarlo a los ojos.

—Eres un buen hombre, te hemos criado sin siquiera saber cómo hacerlo y te has convertido en un buen hombre. Así que vas a poder hacerlo. Además, siempre has querido formar tu familia y ahora ella ha venido hasta tí. Ese hombre y esos niños te necesitan y confió en que harás un buen trabajo. —Su madre resopló con resignación, soltando la mano de su hijo y dándole la espalda para salir de la habitación. Su padre volvió a mirarlo.

—No podemos ser tan descorteses con el marqués Park, pero eres mi hijo antes que nada. Medita esta situación, toma la noche para conocer al marqués Park y sus hijos y luego toma una decisión. —Terminó su padre y también lo dejó solo en la sala de estar.

Por supuesto, esa noche la cena de la familia Park se retrasó.

Con un fuerte resoplido, tomó asiento de nuevo en el sofá y miró la foto familiar de nueva cuenta.

Baekhyun se sentía engañado, enfadado y exasperado con toda la situación y siendo honesto, por su parte no sentía que debía pensar nada. El ambiente del campo no le gustaba, no sentía nada por ese marqués sin importar su estatus social y no quería convertirse inesperadamente en el padre de esos niños. Lo lamentaba por sus preocupados padres, pero no esperaba que esto llegará tan lejos de todos modos.

Luego de intentar calmarse un poco y de insistir con su rotunda decisión, se puso de pie y decidió buscar a sus padres para terminar rápido con la noche, tomar la cena porque ciertamente no podía ser descortés con el marqués, después sus abrigos, abordar el carruaje y volver a casa. No obstante, al salir de ahí y entrar al salón principal no sólo se encontró con sus padres esperando por él en acojinados asientos cerca de las escaleras principales, sino que también estaba la figura del marqués sentada con las piernas cruzadas en una costosa silla aterciopelada cerca de una mesa con adornos florales. Baekhyun se detuvo frente a ellos y carraspeó un poco sin mirar al marqués Park.

El marqués Park descruzó las piernas y se puso de pie, mirando a Baekhyun seriamente antes de desviar su mirada a otra parte.

—Acompañame —ordenó de nuevo y comenzó a caminar rumbo a una dirección desconocida. Baekhyun lo observó dudoso y fue su padre quien le dio un leve empujón animándolo a ir.

Así que al final, Baekhyun siguió al hombre hasta una habitación que servía como estudio. Había un gran librero alrededor de un ventanal en forma de arco que cubría toda la pared trasera detrás de un escritorio de madera. Un mullido sofá a un costado de la estancia y una lámpara al lado del escritorio y otra al lado del sofá. Todo era tan elegante y lucía tan costoso. Con solo ver el interior de aquel hogar fuera del título nobiliario, podía notar el poder que este hombre poseía.

—Toma asiento —indicó señalando una silla frente al escritorio.

Baekhyun tomó asiento e intentó tener una expresión parsimoniosa en su rostro, pese a que estaba seguro que el marqués Park ya sabía cómo se sentía. El hombre se paró frente a la ventana mirando el oscuro paisaje y Baekhyun hizo puño sus manos sobre su regazo.

—Tampoco quería volver a casarme, pero debido a mis hijos, he tomado esta decisión.

—Lamento sus circunstancias, su señoría y ciertamente me halaga su propuesta, pero no me considero apto para tomar un papel como el esposo doncel de un marqués por lo que significa. Es una responsabilidad y carga que no creo poder llevar sobre mis hombros. No estoy familiarizado con la clase noble, así qué-...

—Ciertamente no estoy buscando a alguien que cumpla con los deberes maritales de una esposa o esposo doncel, sino más bien una madre que cuide de mis hijos.

—Para tal caso, entonces lo único que tiene que hacer es buscar una nodriza.

—Ya tenemos una y si la situación fuera así de sencilla, usted no estaría aquí.

— ¿Entonces cuál es el problema? ¿Qué razón hay para que busque tan urgentemente un nuevo matrimonio? —Chanyeol siguió dándole la espalda sin mover siquiera un músculo en silencio. Baekhyun hizo una mueca apretando sus labios y odiando la falta de respuesta.

—Tal problema no debería ser de su interés. —Baekhyun saltó de su asiento, poniéndose de pie con enfado.

—¿Pretende que acepte convertirme en parte de su familia siendo usted tan desconsiderado? —El alto se dio media vuelta hasta mirar a Baekhyun con una intensa mirada. Baekhyun casi traga en seco. —Quiere que me convierta en su esposo pero siquiera puede mirarme a la cara y ser honesto conmigo.

El marqués suspiró con pesar.

—Tomaremos este matrimonio como un acuerdo beneficioso para ambos. Usted está en una edad bastante madura y sabemos que podría volverse un problema si todavía no se ha casado. Así que le propongo tomar la responsabilidad de su cuidado y a cambio se ocupará de ser el otro padre de mis hijos. No necesita realmente tomar el papel de mi esposo ni ocuparse de ninguna responsabilidad que eso conlleva, solo basta que te presentes como tal ante todos en la sociedad. —El ceño de Baekhyun se frunció.

—No tiene sentido.

—Ya te lo dije, no estoy interesado en un esposo ni alguien que cumpla como tal a menos que tengamos público presente, a excepción de la servidumbre. En privado, podremos continuar nuestra vida como hasta ahora. Solo tenemos que compartir esta casa y ya. El cuidado de los niños, por supuesto, no caerá solo sobre ti así que tampoco tienes que preocuparte por ello. En eso se basará nuestro matrimonio y nada más. A cambio, obtendrás todos los beneficios que conlleva ser el esposo de un marqués. Me ocuparé de que lleve una cómoda vida de ahora en adelante. Así que a menos que su corazón ya esté prometido a alguien más, esta es una propuesta bastante beneficiosa para usted.

—No termino de comprender ¿por qué me ha elegido a mí y no a alguien más? Estoy seguro que allá afuera hay muchas doncellas y donceles que morirían por convertirse en la madre de sus hijos y que sin dudar aceptarían su propuesta. No sería difícil encontrar y tomar a alguno de ellos.

—Estoy seguro que sí, pero no hay nadie más adecuado para esto que usted. —El ceño de Baekhyun se frunció ante tal revelación.

¿El hombre estaba tan desesperado por conseguir una madre para sus hijos que incluso estaba bien con Baekhyun?

— ¿Por qué me ha elegido a mí y no a alguien más? —volvió a insistir mirándolo a los ojos determinado a recibir una respuesta —Por favor, me gustaría que fuera honesto con su respuesta si tengo que considerarlo —Chanyeol tomó asiento en la silla detrás de su escritorio y le indicó a Baekhyun que también tomará asiento.

Baekhyun en medio de un suspiro lo hizo.

—Si quiere mi honestidad, entonces se la daré. He estado en la una lucha con los padres de mi difunta esposa quienes creen que por mí cuenta no puedo criar a mis hijos. Con su mente todavía tradicional piensan que mis hijos necesitan de la figura de una madre para poder crecer como corresponde, así que me han dado un plazo para casarme de nuevo sino me quitaran a mis propios hijos. —Baekhyun se escandalizó con la honestidad del hombre y sintió su corazón apretarse ante la angustia reflejada en sus ojos.

—Usted es un marqués, ¿no puede hacer nada al respecto?

—Debido a que soy un marqués, tengo muchos asuntos de los que acuparme como para hacerme apto para cuidar de todos mid hijos, por lo que el estado está a favor de mí suegros.

— ¡Eso es injusto! —el marqués de encogió de hombros y miró sus manos —Sinceramente las doncellas y donceles debutantes, todavía demasiado inmaduros por su juventud, no me dan mucha confianza para un matrimonio con tres hijos avanzados en edad. Sin embargo, joven Byun, y sin la intención de ofender, lo estoy considerando a usted como el otro padre de mis hijos por la madurez que implica su edad. —Baekhyun sintió incredulidad y fuera de que el hombre recalcara su desgraciada solitaria a tal edad, consideraba al hombre más inteligente que esto.

—Mi Señor, mi edad no tiene importancia ante tal situación que me plantea. Tener veinte años no significa que tengo experiencia criando niños si ni siquiera he cuidado uno alguna vez en mi vida. —Baekhyun negó —En todo caso, si esa es su preocupación, buscar una mujer viuda y/o con hijos, sería una mejor opción para usted.

—No hay en la región y me tomaría bastante tiempo salir en búsqueda de una. Necesito casarme en breve. —Resopló —Su padre ya lo había prometido a mí en matrimonio, pero como el padre de mis hijos no planeo obligarlo a estar a mi lado. Así que, le pido que por favor considere este matrimonio. A cambio, voy a responder por usted de ahora en adelante. ¿Está de acuerdo?

Baekhyun hizo una mueca con sus labios y simplemente asintió con la cabeza, sintiéndose solo un poco tocado por la situación del hombre.

Se pusieron de pie y salieron de la habitación, Baekhyun siguió al alto hombre rumbo al salón de entrada de la casa, donde sus papás aguardaban por ellos. Una vez que entraron, Baekhyun detuvo sus pasos algunos detrás del marqués cuando se encontró a los niños parados en la entrada, cerca de sus padres. Lucían de más edad que en la foto y no eran tres, sino que habían cuatro de ellos. En cuanto lo notaron, como si lo hubieran practicado arduamente, se pararon en una línea recta los unos al lado de los otros e hicieron una reverencia para Baekhyun.

—Bienvenido —dijeron también al unísono y con torpeza Baekhyun respondió asintiendo con la cabeza y una reverencia.

Había sido como un ataque sorpresa porque no estaba preparado para ello. Habían dos niños bien vestidos, con pequeños trajecitos que hacían juego con sus zapatos y en la orilla de ellos se encontraba la que parecía ser la hermana mayor, más alta que los dos menores vistiendo un vestido de color azul palido y su cabello recogido en un moño alto. Además de eso cargaba con dificultad a un bebé que de igual forma vestía un vestido color rosa y zapatos de tela. Los cuatro niños estaban bien peinados y lo miraban con mucha educación con sus pequeños y dulces ojos brillosos. No obstante, aunque los dos varones sonreían en su dirección, la hermana mayor mostraba una seriedad poco común de un niño pero que le hacía tener mucho parecido a su padre.

El marqués Park se paró al lado de su hija mayor y rodeó sus hombros con un brazo mientras miraba a Baekhyun.

—Permíteme presentarlos. —dijo Chanyeol mirando de sus hijos a Baekhyun. —El segundo menor se llama Jisung, después tenemos a Sungjae, ella es Minrae y la más pequeña es Sohee.

—Nombrada así por mamá —recalcó Minrae con seriedad, mirando a su hermana y acomodandola en sus brazos pues la pequeña SoHee seguía removiéndose y resbalando de los brazos de Minrae.

—Papá dijo que usted va a vivir con nosotros ahora —le dijo Jisung con expectativas en su mirada. —Que será como mamá. —Baekhyun los miró con sorpresa y luego miró al marqués, este le sonrió a su hijo.

—El joven Byun todavía tiene que tomar una decisión —Jisung lució confundido por las palabras de su padre.

—Dijiste que así sería.

—Han surgido asuntos de adultos.

— ¿El señor Byun no quiere casarse contigo? —preguntó Minrae con mala cara y sus hermanos voltearon a mirarla abriendo sus ojos de par en par. La preocupación asaltó sus rostros.

Baekhyun se quedó mudo.

—Eso no es así —Trató de tranquilizarlos la madre de Baekhyun y los infantes miraron de ella a Baekhyun con repentina tristeza.

— ¿El señor Byun no quiere ser nuestro otro padre entonces? —preguntó Seungjae con una terrible decepción en su rostro al borde de las lágrimas. Minrae a su lado se acercó a él para intentar abrazarlo pero la bebé en sus brazos se lo impidió.

—Yo… —Baekhyun trató de explicar pero no sabía qué palabras elegir para dirigirse a ellos. Podía ser firme y claro con sus padres e incluso, con todo respeto, con el marqués Park, ¿pero cómo podría serlo con estos adorables niños?

—No es un tema para que los niños discutan —dijo el marqués Park con autoridad y miró a Baekhyun con su característica seriedad. —Por favor, pasemos al comedor para merendar. Ya es bastante tarde, los niños tienen que ir a la cama pronto. —dijo sin apartar su mirada de Baekhyun y este solo atinó a asentir y tragar en seco.

Los niños con una evidente decepción y dolorosa desolación, obedecieron inmediatamente y comenzaron a caminar hasta el comedor siendo seguidos por su padre, quien tomó en un brazo a Sohee y con su mano libre agarró la mano de Jisung que rápidamente lo pidió. Los padres de Baekhyun lo siguieron y sólo Baekhyun tardó un par de segundos en reaccionar. Estaba un poco pillado por la última escena y se sentía terriblemente culpable por la decepción que despertó en los infantes.

Cuando Baekhyun finalmente los alcanzó, bajo un incómodo silencio los siguió por un largo pasillo mirando únicamente hacia el piso sin saber qué decir para consolar a los niños que de pronto habían guardado un sepulcral silencio.

Cuando finalmente llegaron al comedor, la servidumbre ya los esperaba, así que tomaron asiento después del marqués Park y su familia en los lugares que una de las sirvientas les asignó, frente a la familia Park. Había tres mujeres uniformadas en el comedor y ellas se encargaron de servir los platillos y atenderlos a lo largo de la cena. Al principio el ambiente que se formó era tenso e incómodo, nadie hablaba ni mucho menos se atrevía a alzar la vista a excepción de los dos jóvenes varones de la casa que miraban la escena con perceptible incertidumbre.

Fue el señor Byun, quien llenando el incómodo silenció, se animó a hablar en voz alta, halagando la increíble decoración de la casa. El marqués Park con un tono inmutable respondió explicando la arquitectura y estilo occidental que habían deseado recrear con la casa y el cual había comenzado con su padre a petición de su padre doncel.

—A penas unos años atrás llegó la electricidad, así que solo ha sido instalada en las habitaciones principales. La mayoría de la casa sigue siendo alumbrada por la luz de las velas.

—Su casa perdurará para la nación debido a lo refinada que es. —agregó la señora Byun y el marqués Park asintió.

—Gracias. Mi padre estaría complacido de escuchar eso. —La mujer asintió con respeto y el marqués volvió a embarcarse en los detalles del diseño de la casa.

Baekhyun siguió sumido en silencio, intentando masticar la cena, perdido en sus pensamientos y tratándose de convencer a sí mismo que no tenía nada qué pensar, pero entre más lo pensaba, menos seguro se sentía de su decisión inicial.

Debió haberse negado a ese matrimonio desde el inicio, aun si su padre aceptó la propuesta de inmediato, Baekhyun sabía que no iba a obligarlo a un matrimonio que no quería, así que podía seguir poniendo de excusa que pensó que no se concretaría el matrimonio y por eso aceptó esta invitación a cenar para que las familias se conocieran. Realmente podría seguir repitiéndose eso pero la verdad es que una parte de él era consciente que muy en el fondo esperaba una respuesta positiva y por esa mínima esperanza aceptó venir hasta aquí porque sí, aunque aparentaba indiferencia ante su soltería a una madura edad, lo cierto es que también era una preocupación para Baekhyun. Probablemente no la más importante pero al fin y al cabo una de sus muchas preocupaciones.

Y la razón… Bueno, había muchas, empezando porque es un solterón en sus veinte años sin remedio. Después, probablemente era el sentimiento de culpa que sentía ante la preocupación de sus padres. Aunque no lo expresara en voz alta, sabía exactamente cómo se sentían sus padres incluso antes de que estos lo dijeran en voz alta y era injusto que ellos tuvieran que pagar por los errores que trajeron las elecciones de Baekhyun. La tercera razón era su propia preocupación por casarse aunque su sueño inicial se había arruinado. Además, estaba el hecho de que un hombre con título de nobleza le estaba proponiendo matrimonio. Y ahora también pesaba algo en su corazón al ver a los niños y saber su situación, aunque no los tenía previsto en los planes.

Baekhyun suspiró y levantó la vista de su plato para ver a la familia Park; los pequeños varones comían haciendo uso de todos los modales que seguramente ya les estaban enseñando bajo silencio y con poco ánimo. Minrae miraba con mucha atención a sus hermanos, como si vigilara que se comieran todo y también posaba sus ojos en su pequeña hermana que se encontraba en los brazos de una mujer uniformada; ella la mecía en sus brazos para distraerla. Baekhyun podía ver que ya eran niños bien educados a su corta edad y obedientes o al menos eso estaban mostrando en esa cena, pero sabía que solo era una apariencia. El mantel del lado de Jisung se movía con insistencia como si el niño se mantuviera meciendo sus pies por debajo de la mesa y Sungjae luchaba por alcanzar algunas guarniciones de la cena que estaban al centro de la mesa en medio de un intentó por no manchar las mangas de su trajecito en el proceso. Por otro lado, Minrae solo parecía fingir estar bien con esta escena, pues Baekhyun ya la había pillado haciendo algunas muecas de fastidio cuando su madre hablaba y cuando sus ojos se toparon con la mirada de Baekhyun, ella miró hacia otro lado casi con molestía. Finalmente estaba el bebé quien se tallaba sus ojos caídos con insistencia.

—Tiene sueño —dijo en voz alta sin darse cuenta realmente. Los otros adultos que habían estado enfrascados en su propia conversación se detuvieron al escucharlo y se giraron a mirarlo. Fue entonces que Baekhyun se dio cuenta que había hablado demasiado alto para su gusto.

— ¿Uh? ¿Tienes sueño? —preguntó Sungjae y Baekhyun lo miró negando con la cabeza.

—La bebé. —Miró a Sohee —Está incómoda porque tiene sueño. —Luego miró al marqués. —Ya debe ser demasiado tarde para ella, lo correcto sería que la llevaran a dormir. —Concluyó y el marqués lo observó sin expresión alguna, pero lo miró de una manera tan fija e… intensamente que avergonzó a Baekhyun por alguna razón. —Oh yo… lo siento. No estoy dando órdenes en su casa. Sólo… Mmm… —su madre a su lado bajó la mirada con una sonrisa y probablemente Baekhyun enrojeció de la cara apartando la mirada de la del marqués y carraspeando.

El marqués finalmente apartó su mirada y miró a la sirvienta que cargaba al bebé.

—El joven Byun tiene razón. Por favor lleva a Sohee a dormir.

—Baekhyun puede acompañarla si lo permite —ofreció su madre y Baekhyun la miró alarmadamente. La mujer le sonrió a su hijo para alentarlo antes de volver su mirada al dueño de la propiedad —Será bueno si comienza a aclimatarse a esta vida, ¿cierto cariño?

— ¡Por supuesto!

—Eish… —se quejó Baekhyun en voz baja y tomó el brazo de su madre para detenerla cuando vio su intención de seguir hablando.

De todos modos era ridículo el ofrecimiento, seguramente el marqués Park no permitiría que un desconocido llevará a su frágil bebé a dormir.

—Es una buena idea —sin embargó esa fue la respuesta del hombre.

Pero claro, el marqués quería meter en la casa como su nuevo esposo a un desconocido hombre doncel. Baekhyun lo miró con mucha sorpresa y de pronto volvió a sentirse nervioso. Y ya que todos en el comedor mantuvieron el silencio y su atención en Baekhyun, este se vio en la obligación de acatar la sugerencia de su madre solo por cortesía y para no ofender más a esos niños.

Con rapidez se puso de pie, haciendo que su silla rechinara en el suelo y espantando a la bebé en los brazos de la sirvienta. Baekhyun se disculpó y con torpeza caminó cerca de la sirvienta bajo la mirada de todos y después se dejó guiar por la mujer por la casa.

Sólo se concentró en la figura de la mujer cargando a la bebé y en Sohee que lo miraba con ojos somnolientos sobre el hombro de la sirvienta con un dedo en su boca. Subieron las escaleras deteniéndose en el segundo piso, caminaron por el pasillo izquierdo y luego de una larga caminata, la mujer se detuvo en la puerta de una de las habitaciones y la abrió para entrar con la bebé.

La habitación no era tan grande, pero era adecuada para la bebé. Era de paredes y cortinas blancas, había una cuna con velo alto que cubría el interior sobre una alfombra, muchos juguetes en una repisa, una silla mecedora de madera en la esquina de la habitación cerca de la ventana, el mueble donde se cambiaba al bebé y más juguetes en el otro extremo de la habitación.

Baekhyun sin saber qué hacer, cerró la puerta a sus espaldas y miró en silencio. La mujer hizo lo propio como si Baekhyun no estuviera ahí, con habilidad cambió la ropa y el pañal de tela de la bebé mientras este lloraba y después lo cargó en sus brazos para mecerlo suavemente dándole palmaditas en su espalda hasta que la bebé se calmó y se rindió contra el sueño, sin embargo, ella no lo puso en su cuna enseguida, sino que siguió arrullandolo por unos largos minutos más hasta que lo creyó prudente.

Entonces lo acostó con cuidado en su cuna, lo tapó con la manta y cuando la bebé se removió, ella palmeó su pecho esta vez con suavidad. Sin darse cuenta realmente, Baekhyun se acercó hasta que estuvo en el otro extremo de la cuna y se asomó para ver al bebé a través del velo semitransparente que lo cubría. La mujer levantó la vista mirando a Baekhyun con una sonrisa y luego mirando a la bebé de nuevo.

Baekhyun por alguna razón se encontró muy conmovido. Su pecho se apretaba fuertemente y sólo pensaba en lo pequeña y suave que Sohee lucía durmiendo con sus piernitas separadas, los brazos extendidos hacia arriba y su respiración suave. Parecía un angelito, la inocencia y pureza personificada. Era hermosa.

Cielos, Baekhyun alguna vez tuvo tanto deseo de tener y cuidar al hijo del hombre que tanto amaba y todo eso había sido arrebatado de él sin consideración alguna. Y aunque creyó que eso nunca podría ser posible, parecía que estaba teniendo una nueva oportunidad.

Probablemente no amaba al marqués Park, pero…

Baekhyun volvió a mirar a la mujer cuando ella llamó su atención al alcanzar su hombro con una mano. Con una sola seña le indicó que debían salir y luego se llevó su dedo índice la boca para pedirle que lo hicieran sin hacer ruido y Baekhyun casi contuvo su respiración mientras caminaba fuera de la habitación a la par que intentaba no hacer ni el minimo ruido.

Cuando salieron, la mujer entrecerró la puerta y caminó de vuelta a las escaleras, Baekhyun la siguió pero miró un par de veces por detrás hacia la habitación, sintiendo un poco de inquietud por dejar solo al pequeño angelito.

Cuando llegaron al final del pasillo, Baekhyun finalmente habló:

— ¿No crees que podría despertar? —La mujer sonrió.

—Siempre lo hace, pero descuide, estaremos al pendiente. —Finalizó y señaló hacia las escaleras. Baekhyun asintió y dejó a la mujer atrás para solo él bajar hasta la primera planta.

Pensó en volver al comedor tan pronto como fuera posible, no obstante, se detuvo una vez que llegó al final de las escaleras. Miró hacia arriba y la sirvienta que se encargó del bebé esa noche le ofreció una reverencia. Baekhyun asintió y en su lugar caminó de vuelta al salón de estar.

Probablemente era imprudente y osado de su parte ir hasta ahí siendo que apenas conocía al dueño y era la primera vez en ese lugar, pero ese marqués quería hacerlo su esposo y Baekhyun no podía dejar de pensar en las posibilidades, en los beneficios y en cómo sería si aceptaba la propuesta de matrimonio.

Caminó de nueva cuenta hasta estar frente al cuadro familiar y lo miró mientras reflexionaba en los enormes giros inesperados que daba la vida. Siempre pensó que se casaría con un hombre al que él eligiera, jamás con un hombre viudo. Siempre se imaginó que él tendría a sus propios hijos de su vientre, no que estos vendrían con su prometido y sobre todo, siempre creyó que formaría una familia por amor, no por un matrimonio arreglado. Aunque no estaba muy seguro que casándose con el marqués Park tendría automáticamente una nueva familia, aun así…

Volviendo al comedor, miró a sus padres y el resto de la familia Park antes de acercarse al marqués para obtener su atención.

—Si me permite y ya que ha terminado, me gustaría hablar con usted en privado. Ya tengo una respuesta para su propuesta —sus padres se miraron un poco preocupados y el marqués asintió.

Se puso de pie y los guió de vuelta a su estudio de trabajo. Cerró las puertas con ambas manos y se dio media vuelta para mirar a Baekhyun. Este estaba parado con los brazos cruzados.

—Por favor —dijo Chanyeol señalando las sillas frente al escritorio pero Baekhyun negó.

—Voy a casarme con usted, marqués Park. —El hombre lo miró a los ojos de nuevo con intensidad y Baekhyun se abrazó a sí mismo con fuerza. Estaba temblando. —No hay otra propuesta de matrimonio y no creo que la haya para mí, así que… está bien si me convierto en su esposo. —Chanyeol asintió y Baekhyun miró el suelo.

—Para tu comodidad y reitero, este matrimonio no tiene que ser real. —Baekhyun sonrió débilmente a la par que asentía con la cabeza.

—Sólo una actuación.

—Con todos los beneficios de un matrimonio para ti.

—Sí, lo entendí la primera vez. —Chanyeol volvió a asentir y se acercó a él.

—Entonces tenemos un acuerdo.

—Lo tenemos. —Baekhyun extendió su mano y el marqués la miró de manera inmutable un instante antes de tomarla para estrecharla y Baekhyun notó el momento exacto en el que los hombros del tipo se destensaron y sus facciones se relajaron mientras lo miraba a los ojos.

Vaya, realmente podía ver que el hombre estaba desesperado por casarse de nuevo como para tomarlo a él en matrimonio.

El marqués soltó su mano primero, apartando la mirada con un carraspeó y rodeó a Baekhyun para ir hasta su silla detrás del escritorio.

—Tendremos que saltarnos todos los cortejos previos al matrimonio para ir directo a la boda —dijo Chanyeol tomando asiento y mirando su papeleo. —Tampoco necesitamos una boda ostentosa, solo la ceremonia que valide el matrimonio así que todo estará listo para el próximo fin de semana.

— ¿Tan pronto? —preguntó Baekhyun sorprendido y Chanyeol lo miró para después asentir con la cabeza.

— ¿Hay algún problema con ello? —Baekhyun pensó en ello e hizo una mueca negando con la cabeza, el marqués asintió. —Entonces está decidido. Nos convertiremos en esposos la próxima semana.

—Bien.

—Bien.

Realmente no lo estaba.

Nada de esto estaba siendo como alguna vez Baekhyun lo soñó, pero de todos modos hace mucho que se había resignado a la idea de casarse por amor y al fin y al cabo este no iba a ser un matrimonio real. Solo estaba casándose con este hombre por los beneficios… y por los niños. Nada más.

Al final, ambos saldrían ganando.

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