Write a Review

Pesadillas hechas realidad.

All Rights Reserved ©

Summary

Imagina que sueñas la muerte de tu hermana una y otra vez. Tu pequeña hermana que tanto quieres. Temes que llegue el día en el que se haga realidad tu pesadilla y ocurra. No lo puedes permitir. Por otro lado, empiezas el instituto, tu primer año en bachillerato. Y una chica nueva despertará en ti emociones que pocas veces habías sentido por alguien. Esto es lo que le pasa a nuestra protagonista, Liv. ¿Será capaz de superar todos los problemas para seguir adelante?

Genre:
Mystery / Thriller
Author:
Dani
Status:
Ongoing
Chapters:
1
Rating:
5.0
Age Rating:
16+

Otra noche como las demás

Me despierto entre jadeos e hiperventilando. Suspiro al darme cuenta de que tan solo volvió a ser una pesadilla. Me paso las manos por la frente limpiándome el sudor. Ya es la quinta vez en este mes que sueño lo mismo.

Me intento relajar. “Tan solo es un estúpido sueño”, me repito demasiadas veces, hasta que me empiezo a trabar en mi mente. Sigo estresada. No le he contado a nadie sobre esto, y me planteo si debería hacerlo. Pienso en las posibilidades que hay. Mamá y papá no son una. Me tratarán de loca. Kaie tampoco es una opción. ¿Qué pensará de mí mi querida hermanita si le cuento que muchas noches al mes sueño como muere?

No. Aún no le puedo contar a nadie. Ni tan solo a mi mejor amigo. No sé si se lo creerá. Es un poco fuerte soñar como tu hermana menor muere. Una vez tampoco sería para tanto, y si hubiese sido así ahora mismo ni me preocuparía seguiría durmiendo como todas las personas normales. Pero, claro, no es así. Este ya es el tercer mes. Lo he soñado como 20 veces, al menos. Casi los mismos diálogos. Escenas muy parecidas. Misma causa de muerte. No quiero que a Kaie le pase eso. Como su hermana mayor, no lo puedo permitir.


Miro el reloj. Son las 6:30. Podría tumbarme un par de minutos más, pero dudo que me pueda volver a dormir. Me dirijo a la ducha para refrescarme. “Tengo que dejar de pensar en eso”, me obligo, “hoy es un día más, como los otros, tú solo piensa eso”.

Termino de ducharme y vuelvo a mi cuarto. Me siento un poco más relajada, pero sigo con los nervios de cuando me desperté de mi pesadilla. Respiro hondo y busco ropa para ponerme. Como cada año, hoy vuelve a empezar el instituto. Por fortuna, este es mi penúltimo año. Dos años más y ya podré despedirme de las horrendas caras de mis asquerosos compañeros de aula. Pocos me caen bien, solo mis amigos y amigas un par de personas más. Espero que este año me toque con gente que me caiga bien. O que, al menos, sean soportables y tengan una mentalidad decente para su edad.

Me decido a ponerme unos pantalones de chándal rojos oscuros que me llegan por la rodilla, más o menos. En estos tiempos todavía hace calor. Justo cuando elijo qué camiseta me pondré (una negra con un estampado de Stranger Things), oigo que llaman a la puerta. Golpes flojos y suaves, supongo que los de Kaie. Me pongo deprisa la camiseta y avanzo con largos pasos hacia la puerta.

-¡Liv! - oigo como me llama justo cuando tengo la mano en el pomo de la puerta. ¿Estoy preparada para verla? Me decido y bajo el pomo, abriendo la puerta. Ella me recibe con un abrazo. Es muy cariñosa, al contrario que yo -. ¡Llevo rato llamando a la puerta! ¿Qué hacías? ¿Le mandabas mensajitos a tu novio?

-Lo primero, llama más fuerte la próxima vez, lo segundo, me estaba vistiendo y tercero, no tengo novio, no quiero y tampoco necesito.

-Vaya… ya veo.

-¿Para qué me querías? No son ni las siete de la mañana - compruebo la hora de mi reloj. Quedan 7 minutos para las 7.

Espero que no se note que estoy nerviosa y estresada. Soy buena ocultando mis sentimientos y supongo que se acaba de levantar, seguro que no se dará cuenta. O eso espero.

-Es el primer día de instituto - me dice como respuesta.

-Ya, ¿y qué?

Ladea un poco la cabeza y me mira algo extrañada. Al ver que no añadiré nada más, cruza los brazos e infla los mofletes algo sonrojados, cosa que la hace aún más tierna y adorable de lo que ya es. Como primera reacción, suelto una pequeña risita, le subo la cabeza para que me mire y le pregunta:

-Va, dime, ¿qué es lo que pasa?

-Me… me prometiste que iríamos juntas andando el primer día de clases.

Vuelvo a reírme. En verdad sí que le afectan bastante estos pequeños detalles. Se me había olvidado que le dije eso, así que me disculpo. Ella acepta mi disculpa, sonríe y se va para que me pueda terminar de preparar.

Me siento en el borde de la cama, sumergida en mis pensamientos. Otro año más de instituto. Que ganas. Me levanto con pereza y cojo mis cosas necesarias para las clases. Al ser el primer día, dudo que hagamos mucha cosa. O eso espero. Lo más probable es que Kaie ya me esté esperando, así que me apresuro. Odio hacerla esperar, y a ella tampoco le gusta. Es muy impaciente.

Salgo de mi cuarto y Kaie me espera bien preparada en las escaleras. Lleva puesto un vestido amarillo de tirantes con un estampado de flores de colores alegres. Se ha puesto sus gafas de siempre y su collar en forma de corazón. En sus uñas aún queda algún rastro de pintauñas negro que le presté. Lleva la mochila colgada y me sonríe de una forma encantadora. Aún me pregunto cómo es que puede estar así de alegre a buena mañana.

-Venga, ¡ven, Liv!

Le dedico una media sonrisa mientras me acerco a pasos cortos hacia ella. Kaie empieza a bajar las escaleras cuando coloco el primer pie al inicio del primer escalón. En un abrir y cerrar de ojos ya ha bajado las escaleras. Está demasiado emocionada por empezar el primer día de clases. En mi opinión, yo hubiera preferido quedarme dormida hasta la 1 del mediodía.

Desayunamos juntas, y mientras me preparo el desayuno para el instituto, baja mamá por las escaleras.

-Buenos días, mis princesas - nos saluda de forma cariñosa, pero yo odio cuando me llama así. Kaie deja su almuerzo y se levanta de la silla para correr a abrazarla.

-¡Mamá! ¡Buenos días!

-Te dije que no me llames así - le digo desde la cocina.

-¿Y por qué no? - me pregunta Kaie -. A mi me gusta.

-Pues a mi no.

Mamá viene hasta la cocina para saludarme. Me pasa la mano por los hombros y abre la nevera. Coge algo, supongo que un yogurt (no lo sé muy bien porque estoy de espaldas a ella) y luego vuelve al comedor. Kaie y ella empiezan a hablar muy animadamente sobre el instituto, lo que harán, ir de compras… Preferiría quedarme en la cocina hasta que terminen esas tontas conversaciones. Por suerte, oigo unos pasos bajando las escaleras. “Hasta que decide bajar”, pienso, y justo después oigo como dice:

-¡Buenos días, familia!

-Buenos días, papá - saluda Kaie, con menos emoción que cuando saludó a mamá.

-Buenos días, cielo - oigo cómo se dan un beso y Kaie hace una queja de asco. Me giro y veo a papá viniendo hacia mí, sonriendo.

-Buenas, papá. ¿Qué tal la mañana?

-Ojalá que nunca hubiera acabado la noche. Estoy que me caigo.

Como aún es temprano para irnos al instituto, me siento en una silla, de la cocina, a su lado a esperar a que desayune.

-Dime, Liv, ¿cómo crees que te irá este año? - me pregunta, dándole una mordida a su tostada.

-Igual de horrible que los otros.

-No seas así de amargada, campeona, seguro que este año te irá mucho mejor. Ya verás que harás nuevos amigos y puede que conozcas a algún chico interesante - hace una pausa, me mira y entonces añade -. O puede que alguna chica.

-Quien sabe. Solo espero poder ir con Álvaro a clases - Álvaro es mi mejor amigo. Nos conocemos desde primaria. Fue mi primer amigo, y durante muchos años, mi único amigo.

-Ya verás como os pondrán juntos.

-No sé yo, papá…

Nos quedamos en silencio durante un largo rato. No necesitamos palabras para estar cómodos el uno al lado del otro. Me gusta el silencio.

-¡Liv! - oigo como la voz chillona de mi hermana me saca de mis pensamientos - ¡Vamos a llegar tarde como no te des prisa!

-Ya voy… - arrastro las letras de forma cansada. Mi padre nota lo que quiero decir con ese gesto y me sonríe.

-Como es el primer día os llevo yo, chicas. Pero no os acostumbréis a esto.

-¡Gracias! - lo abrazo con alegría y él me corresponde al gesto. Kaie acepta ir en coche, pero no parece muy contenta con la idea.

Nos despedimos de mamá y nos dirigimos al coche. Llegaremos bastante pronto, pero ya está bien. Tengo que mentalizarme para el primer día. Kaie está super emocionada, y su alegría se me contagia un poco. Como he dicho, un poco. No es que no me guste estudiar ni aprender. Lo que pasa es que no me gusta demasiado ver a mis compañeros. Para no decir que preferiría estar en un aula llena de animales antes que estar con ellos. Tampoco es que haya tanta diferencia, la verdad.

Queda poco para llegar al instituto. El tiempo ha pasado demasiado rápido. Este año empiezo bachillerato. Espero que en mi clase pongan a Álvaro, a Mike, incluso a Lucy; aunque es más amiga de Kaie que mía. Puede que venga algún alumno o alguna alumna nueva. Genial, más idiotas en el saco. También hay la posibilidad de que sea buena gente, pero no lo sé. El mundo está cada vez más podrido.

-Bueno, chicas, hasta aquí ha llegado el viaje - la calmada voz de papá me saca de mis pensamientos -. Os dejo aquí y termináis el trozo que queda andando.

-¡Vale! - exclama emocionada, Kaie. Repito: no entiendo como tiene tanta energía por las mañanas.

-¿Y no nos puedes acercar hasta el instituto? Es un trocito de nada, no te costará mucho acercarnos hasta ahí - suplico con mi mejor cara fingida de angelito.

-No. Tendría que dar mucha vuelta y no me apetece.

-Jo - me quejo.

-Venga, bajad del coche. Luego os paso a buscar, ¿vale?

-Está bien - decimos casi a la vez Kaie y yo.

Obedezco sin quejarme más y bajo del coche. Kaie ya ha bajado, mucho más rápido que yo.

-Si que te emociona el insti, ¿eh?

-¡Sí! ¿Por qué lo preguntas? ¿A ti no te gusta?

-Bueno… lo mío es diferente - digo haciendo pausas entre “es” y “diferente”.

-Cosas de adolescentes.

-Ey, que tú también eres una - me sonríe y empezamos a andar.

-Ya lo sé - arrastra la “é” en tono cansado. Yo me rio.

Kaie es muy infantil, alegre y con mucha energía, al contrario que yo. Mucha gente no cree que seamos hermanas. Igualmente yo la quiero mucho a ella y ella me quiere mucho a mí. No quiero que nada malo le pase. Si hace falta, la protegeré con mi vida. No quiero que pase lo que pasó en mi pesadilla.

No lo permitiré.

Continue Reading
Further Recommendations

Baggie Keay: A desperately sad but funny short story that needs a lot of spelling and grammar tidying up. However it really is a delightful read and although a lot is packed into a short, short book it doesn't actually feel at all rushed.

Ambre: J'adore l'intrigue, les personnages. Il y a aussi pas mal de suspense et j'ai vraiment hâte de connaître la fin. C'est simple je dévore cette histoire. Bravo a l'auteur j'adore votre travail.

María Del Carmen: Buena redacción, signos bien colocados que hacen fácil la lectura y comprensión

ina: Auch das 2. Buch ist fantastisch geschrieben

eotero945: Rara, pero excitante!!!

Annelin Viste: Sweet love story 🥰

Sonia: Me gusta, pero le da demasiadas vueltas a las cosas, a veces se hace pesada la lectura

Country Girl: Her husband is a dick and I hope you update it soon. I love it so far

Hallie Cox: Liked the plot needs better proof readers

More Recommendations

jenniferballa22: Great job with the characters and their development. You made realistic characters that were relatable and deep. The storyline was well executed and flowed smoothly. The way you wrote was engaging and enjoyable. I LOVE that you obviously proofread and corrected before posting as well. Absolutely ...

Mary Wilkins: I LOVED IT!!! 🤗

LiquidGold: Loving this series so much! I just want to keep reading! Onto the next! Thank you so much for sharing! 💕💕💕

scarbrough71: Sweet short story that covered some heavy topics with grace 💜💜

scarbrough71: 💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜💜

Rachael: Okay so I've read about 150 stories here on this app, and many more on others. But I honestly had trouble putting this one down. It has a nice mystery twist to the romance and the whole story was unique. The characters were easy to understand and not too many. The whole story I was able to fly th...

About Us

Inkitt is the world’s first reader-powered publisher, providing a platform to discover hidden talents and turn them into globally successful authors. Write captivating stories, read enchanting novels, and we’ll publish the books our readers love most on our sister app, GALATEA and other formats.