CAPÍTULO ÚNICO
El día era agradable para ser invierno, no era un día cómo cualquier otro. Se trataba de la tan esperada fiesta de cumpleaños número veintiuno de los mellizos Kim. Además, que en dicho evento se haría el anuncio oficial a la manada de quién sería su próximo líder.
Namjoon, es el mayor de los mellizos. Se presentó como alfa hace un par de años y dicho suceso estuvo lleno de incertidumbre.
En primera, por haber sido un evento tardío. Porque por lo general, todos se presentan al cumplir quince años, pero por algún motivo, Namjoon lo hizo al cumplir dieciocho.
Segundo, porque al ser primogénito, por decreto, éste debe asumir el mando de la manada. Sólo hay un pequeñísimo detalle...
Él no está interesado en ser líder, mucho menos llevar el mando de la manada. No cuándo Namjoon tiene otros planes en mente, y en ninguno de ellos es ser lo que todos esperan que sea.
Porque independientemente que es un alfa, Namjoon tiene conductas y cierto comportamiento no acordes al de un alfa líder.
Namu, como le dicen de cariño, tiene altura promedio, cuerpo delgado, piel bronceada, y el cabello castaño que enmarca un hermoso y angelical rostro.
Pero lo que le hace peculiar, es que es poseedor de un aroma demasiado dulzón para ser un alfa. Arándanos y miel.
No es por compararlo, pero Namjoon vendría siendo todo lo opuesto a su hermano menor, Jungkook.
Jungkook, nació sólo cinco minutos más tarde dando un fuerte y potente llanto para hacer notoria su llegada. Desde pequeño, se ha destacado por ser un lider nato, amante de los deportes y la adrenalina. Pero sobre todo... Por ser un alfa noble, generoso y protector.
Kook, cómo le dicen al alfa de cabello azabache, posee gran altura, cuerpo magro, su apariencia sobria y su fuerte aroma a hierbabuena logran intimidar a cualquiera. Es por ello que cuándo se presentó cómo alfa, no sorprendió a nadie.
Namjoon es pacifista, amante de la naturaleza, los animales, las artes, la cultura, y los libros. Jungkook es un guerrero, amante de las emociones fuertes, y también porque no decirlo, es un excelente mediador.
Ellos, son las dos caras de una misma moneda.
A pesar que Jungkook y Namjoon son completamente diferentes, lo cierto, es que al estar juntos, se vuelven uno mismo. Independientemente de lo que piense el resto, ellos siempre han estado en las buenas y en las malas actuando en complicidad, con una camaderia única que muy pocos logran comprender.
En pocas palabras, a pesar de ser tan diferentes, ellos son almas gemelas que se complementan a la perfección.
Lastimosamente, no siempre todo es miel sobre hojuelas. Porque gracias al noble corazón del castaño, la mayoría suele aprovecharse de su amabilidad, gracias al nulo esfuerzo de éste por defenderse.
Eso lastimaba a Jungkook. Porque aunque Namjoon nunca se quejó, sabía que algo no estaba bien con Namu, porque podía sentirlo a través del lazo especial que compartían.
Así que independientemente que Namjoon es un alfa y el mayor de los dos, desde siempre ha sido cuidado y protegido por Kook. Porque para el pelinegro, no existe en el mundo nadie más importante que su único hermano. Y ese sentimiento no va a cambiar, menos ahora cuándo éste sea nombrado futuro alfa líder.
****
Cuándo llegó la hora de la ceremonia, uno de ellos entró en pánico. En cambio el otro, estaba aterrado por lo que acababa de hacer su hermano mayor.
Jungkook descubrió que Namjoon había escapado.
No sé trataba de una simple escapada cómo las que suele hacer en sus ratos libres, tampoco se trataba de una travesura dónde salía a escondidas para volver justo antes de cenar.
Esta ocasión era diferente a todas las anteriores. Jungkook pudo sentirlo a través de su lazo. Lo confirmó cuándo Namjoon bloqueo la conexión entre ellos.
Desesperado, buscó en el interior de la residencia, pero no había rastro de Namjoon. No podía preguntarle a la servidumbre si le había visto, porque al hacerlo, levantaría sospechas.
Trató de guiarse por el dulce olor a arándanos y miel, pero tampoco hubo rastro alguno. Lo más seguro, es que usó algún tipo de supresor para pasar desapercibido.
Preocupado, volvió a la habitación de Namjoon, para observar a detalle tratando de encontrar algún indicio, que pueda darle respuestas. Fue entonces que todo tuvo sentido al descubrir que faltaba una mochila, así cómo algunas prendas.
Aterrado y sin importarle recibir un fuerte regaño, salió de casa. Al estar en la calle, cerró los ojos y dando un suspiro lanzó una plegaria a la madre luna para que ésta le guiase, pero también, para que cuide de él.
Con él pulso a mil por hora, dejó que su corazón y su lobo lo llevaran por el mejor camino. Por lo que corrió sin descanso y sin un rumbo fijo. Sólo esperaba encontrarlo pronto para traerlo de vuelta a casa, sano y salvo.
****
Mientras tanto, en la casona principal cómo era de esperarse, los padres de los jóvenes pegaron el grito en el cielo al no encontrar a ninguno de sus hijos, por lo que dicho festejo tuvo que ser pospuesto.
El Alfa líder Kim SeokJin y su omega Kim YongSun trataron de justificar la sorpresiva conducta de sus hijos. Esa acción molestó a más de uno al ser considerado un acto de rebeldía. Más de uno criticó con dureza la falta de interés de los jóvenes alfas. Así como la falla de éstos cómo padres al no tener autoridad sobre sus hijos.
Pesé a su gran preocupación, el líder suspiró en repetidas ocasiones dedicándose a brindarle consuelo a su omega quién no paraba de llorar. Ahora, sólo era cuestión de esperar a que sus hijos decidieran volver a casa por su propia cuenta. Si bien podía ir a buscarles, prefirió no hacerlo, no deseaba causar más revuelo entre la manada.
****
Ya habían pasado varías horas desde que Namjoon salió huyendo de casa, aún estando en su forma lobuna, se detuvo a tomar un poco de agua. Estaba cansado y hambriento.
Cuándo el hermoso lobo marrón miró a su alrededor. Descubrió que estaba muy lejos de casa. Por primera vez en mucho tiempo, se sintió aliviado.
Observó el horizonte sólo para ver cómo el sol comenzaba a ocultarse, cansado, se echó debajo de lo que parecía ser un nogal.
Apenas habían pasado de un par de horas, cuándo se escuchó un crujido que le hizo despertar. Con el corazón a mil por hora. Se había puesto en estado de alerta. Aún estando en esa situación, no pasó por desapercibido un peculiar aroma.
Un dulce y embriagador aroma a manzana con canela.
Aspiró profundo permitiendo que la deliciosa fragancia inundara sus fosas nasales. De inmediato, sintió calidez en su interior. Moría por saber quién es el poseedor de tan dulce esencia.
Dejándose guiar por su olfato, éste le llevó hasta donde se encontraba un precioso lobo un poco más pequeño que él con un pelaje de color rojizo.
Con cautela, Namjoon se acercó lo suficiente hasta dónde se encontraba el otro lobo. Por primera vez, no se sintió amenazado, ni mucho menos intimidado por el peculiar ejemplar lobuno.
El lobo de pelaje rojizo se acercó a un cauteloso lobo marrón. Quedando a una distancia prudente, el lobo de menor tamaño, libero un poco su olor antes de transformarse en un apuesto hombre rubio de estatura promedio y cuerpo delgado.
Namjoon decidió imitar su acción sin temor por dejarse mostrar. El pulso del castaño era rápido y desbocado, por instinto, comenzó a liberar su aroma haciendo sonreír al rubio. Namjoon sonrió al darse cuenta de lo que estaba sucediendo entre ellos.
—Hola - saludo con timidez el rubio.
—Hola - respondió el castaño dejando ver sus lindos hoyuelos.
Ambos hombres sonreían mientras se reconocían con cautela, y con cierto temor. Namjoon miró detenidamente al rubio y discretamente frunció el ceño.
Namjoon miró al joven frente suyo, y aprecio que tiene el cuerpo más pequeño que el suyo, con un rostro precioso, pero sobretodo... Qué él es el dueño del adictivo aroma increíblemente dulce.
Pero había algo que no cuadraba...
Jimin no tenía las facciones delicadas de un omega, pero a la vez, era muy pequeño y delgado para ser un alfa. Eso le intrigó. Quiso preguntar, pero no lo creyó oportuno.
Tratando de olvidar su confusión, el castaño sonrió antes de presentarse.
—Soy Kim Namjoon - dijo tendiendole la mano.
—Park Jimin - respondió el rubio con un fuerte apretón.
Ambos sonrieron al mismo tiempo al confirmar lo que cada uno había sospechado. Son lobos destinados.
—¿Estás perdido? - preguntó el rubio, pero Namjoon de inmediato negó.
—Me escapé - admitió con un poco de timidez
Adorable. Pensó Jimin al ver cómo el guapo alfa se sonrojaba.
—Vivo en aquella colina. - señaló con la cabeza —¿Quieres venir?
Namjoon pareció pensarlo un poco.
—Anda, mi hermano dejó suficiente comida hecha antes de marcharse.
Aquello intrigó al castaño, estuvo a punto de preguntar, pero al ver que Jimin había vuelto a su forma lobuna para salir de ahí corriendo, él mismo se sorprendió al correr detrás de él.
Ya habrá oportunidad de hablar con su destinado con calma después de cenar. Pensó.
****
Ya habían pasado varias horas y la cena transcurrió de lo más agradable, hacía mucho tiempo que Namjoon no se sentía así de bien. Estaba feliz.
En el poco tiempo que lleva hablando con Jimin, descubrió muchas cosas que tanto le habían fascinado, cómo intrigado.
La primera, es que en efecto, Jimin es un alfa.
La segunda, es que no sólo es un alfa como cualquier otro. Jimin es un alfa muy peculiar y hasta se podría decir que es único en su especie.
La tercera, es que nunca creyó que su destinado fuera precisamente un alfa de aroma dulce como el suyo. Ahora podía entender muchas cosas que antes no había sido capaz de asimilar.
Namjoon no podía negar que el saber que tenía un destinado lo hizo feliz, y más porque al parecer éste también le aceptaba como tal. Pero con ello, también llegaron las inseguridades.
Ya que es sabido que la unión de dos alfas no suele ser bien visto. Pero al parecer, ni a Jimin, ni a Namjoon les importaba. Puesto que el saberse que son destinados y ambos son de cierto modo, peculiares, terminaron por aceptarse.
Esa noche, mientras Namjoon estaba en el sillón, pensó en su familia, en sus padres, pero sobre todo, en Kook.
No pudo evitar pensar en lo que dirán de él cuándo descubran que siendo un alfa, y futuro líder, su pareja sea precisamente otro alfa. No sólo eso, sino que Jimin es un alfa con el don de engendrar.
Jimin lo descubrió cuándo tuvo su primer celo, y mamá Lynn quién era la sabia anciana de su manada, se lo confirmó.
Cuándo todos se enteraron de su pequeño secreto. Está de más decir que no lo tomaron bien, al contrario, terminaron echándole al considerarlo una aberración.
Ahora, Jimin vivía en esa colina, vive solo, pero hasta cierto punto, es un lobo feliz. Dónde la única visita que tiene es la de su hermano mayor, un hermoso omega enlazado que le visita una vez a la semana para llevarle víveres y dejarle deliciosa comida hecha.
****
Los días posteriores, habían sido los más felices para Namjoon. Él no sabía que se podía ser tan feliz junto a una pareja destinada. Tampoco podía creer que existiera alguien tan tierno, adorable e inteligente cómo Jimin.
Pero aquella inmensa felicidad que sentía, se vio opacada al pensar de nuevo en Kook y en cómo lo estaría pasando desde que se escapó.
El remordimiento se hizo presente. Sin pensarlo, desbloqueo su lazo sólo para hacerle saber a su hermano que todo estaba bien. Acción que hizo al instante.
En cuánto Jungkook recibió noticias de Namu, sintió alivio pero con una mezcla de malestar. Porque no podía negar que durante éstos días que no tuvo noticias de Namjoon, él lo había pasado fatal al pensar lo peor.
Con el breve desbloqueo de su lazo, Jungkook corrió lo más rápido que pudo para ir en busca de su hermano.
No le costó mucho descubrir en dónde se encontraba el castaño, por lo que corrió sin parar cómo si su vida dependiera de ello.
Tras varias de horas de correr sin descanso, por fin llegó hasta la colina. Estando en su forma lobuna, miró hacía dónde estaba la cabaña, y con cautela se acercó, en cuánto vio a un lobo de pelaje rojizo sobre un lobo marrón, entró en pánico al pensar que su hermano se encontraba en peligro.
En un rápido movimiento, un enorme lobo negro corrió hasta llegar dónde estaban los dos lobos, con un rápido empuje lanzó lejos al lobo que según él atacaba a su hermano.
En cuánto pudo, Jimin se acercó al gran lobo negro para encararle sin dejarse intimidar. A esas alturas, ya se encontraba furioso porque le habían alejado de su alfa.
Mostrando sus colmillos, Jungkook le envió una advertencia para que no se acercara más de la cuenta. Pero Jimin no iba a dejar amedrentarse, porque a pesar de ser más pequeño, también es un alfa, y estaba dispuesto a pelear con todo con tal de cuidar y defender a su pareja.
Para sorpresa de Jimin y Jungkook, un lobo marrón entró en escena interponiendose entre su hermano y su pareja destinada.
Esa acción desconcertó a Jungkook, quién no tuvo más remedio de volver a su forma humana. Acción que imitaron Namjoon y Jimin.
—¿Qué? ¿Porqué...? - preguntó Kook con cierto desconcierto.
—Tu sabes porque huí - respondió.
Jimin miraba atento la conversación entre el desconocido con su pareja.
—¿Tú quién eres? - preguntó con un poco de altivez.
—Jungkook, él es mi alfa. - respondió Namjoon sorprendiendo al pelinegro.
—¿Qué...?
Namjoon tragó en seco y mirando a su hermano, se acercó hasta dónde estaba Jimin para tomar la mano de éste y entrelazarla con la suya.
—Él es Park Jimin, y es mi alfa. Somos destinados, Kook.
Jungkook estaba en shock, no podía dar crédito de lo que escuchaba. Pero sólo bastó ver las muestras de afecto entre su hermano con el rubio, y en cómo estos dos liberaban sus dulces aromas para tratar de tranquilizarse.
Jungkook entendió la situación. Su hermano estaba enamorado de un alfa y por la forma en que él rubio miraba a Namjoon, al parecer, éste le ama de igual manera.
Dando un largo suspiro, preguntó.
—Namu, ¿Eres feliz?
El castaño sonrió con un lindo rubor y unos hermosos hoyuelos en sus mejillas al momento de asentir. Por instinto, Jimin le miró con ternura antes de besarle.
—Mucho, Kook. - admitió.
Jungkook afirmó moviendo la cabeza.
—Estoy muy feliz por ti, Namu.
El nombrado sonrió.
—¿Quieres quedarte a cenar? - fue el turno de Jimin.
—Sí, me encantaría. - expresó.
—Entonces adelante, eres bienvenido en nuestro hogar. - comentó Jimin.
Escuchar aquello, hizo que Jungkook abriera los ojos cómo platos, pero al ver la feliz cara de su hermano. Él se sintió feliz por él.
—Primero. ¿Puedo darle un abrazo? - preguntó el pelinegro.
A pensar que no tenía porqué pedir permiso, Jungkook lo consideró prudente. Lo que menos deseaba, era ocasionar algún tipo de incomodidad. En especial después de ver cómo había reaccionado el Alfa de su hermano.
Aunque le cueste admitir, ver al rubio a la defensiva y dispuesto a pelear con tal de cuidar a Namjoon, le gustó, y demasiado, a decir verdad.
En cuánto Jungkook abrió sus brazos, Namjoon no dudó en correr para refugiarse en ellos. Había extrañado estar así con su hermano, mejor amigo y alma gemela.
Jimin miró la conmovedora escena y se sintió feliz al ver cómo su alfa era amado y cómo sin importarle nada al hermano de éste, estaba de acuerdo con su unión.
Por primera vez en mucho tiempo, Jimin estaba feliz, había encontrado a su pareja destinada, y se trataba de un dulce, inteligente, guapo, atento y muy amoroso alfa con un delicioso y dulce aroma que volvía loco tanto a él, como a su lobo.
****
Después de cenar, Jimin decidió irse a dormir para darle espacio a su alfa y al hermano de éste, era evidente que había una conversación pendiente.
Ya estando solos, Jungkook fue el primero en hablar.
—Me preocupe por ti. Llegué a pensar que algo malo te había pasado. - dijo con voz llena de nostalgia.
—Lo lamento.
—¿Porque te fuiste sin avisar?
Namjoon alzó los hombros tratando de hallar una respuesta.
—No lo sé - suspiró —creo que fue por temor. - admitió. —yo no quiero ser un líder. Ese cargo debe ser tuyo.
Jungkook le miró sorprendido.
—Namu...
—No, Kook. Tú serás un gran líder, lo sé, y tú también lo sabes. Además, yo quiero tener una vida tranquila junto a mi alfa y aunque aún estamos muy jóvenes, tal vez más adelante, no sé en un par de años, podamos tener un cachorro.
Jungkook abrió aún más los ojos.
—¿Qué...?
Namjoon sonrió con timidez.
—Es una larga historia. - Jungkook le miró sin entenderle. —mi alfa es muy especial, Kook. - suspiró —él puede tener cachorros.
El pelinegro gesticulo una perfecta O en señal de asombro.
—Además, estoy seguro que aquí nadie va a molestarnos por el hecho de ser alfas destinados y enlazados. Él ya ha pasado por mucho, y yo no quiero exponerlo. Quiero cuidarlo y cuándo sea el momento oportuno, también quiero cuidar de nuestro cachorro.
Jungkook esbozo una sutil y cálida sonrisa.
—¿Realmente eso es lo que quieres?
—Si. Admitió sin titubeos.
Jungkook suspiro.
—Tú eres el mejor alfa que la manada puede tener cómo lider. Tú naciste para serlo.
—Namu...
—Lo digo en serio, Kook. Quiero una vida diferente a la que quiere papá, y éstos días que he estado aquí, junto a Jimin, han sido los mejores. - musito
Jungkook miró a su hermano y de inmediato sintió un inmenso amor en su interior.
—¿Sabes...? estoy enamorado de mi alfa.
La sonrisa de Jungkook se amplio.
—Lo sé, hermanito. Lo sé.
Namjoon sonrió con timidez.
—Por la forma en cómo te mira y te cuida, él también lo está de ti - dijo el pelinegro.
Las mejillas de Namjoon se pusieron al rojo vivo con aquellas palabras.
—Me gustaría que tú y Jimin regresen conmigo a la manada.
Namjoon palidecio
—Hey, mírame - Namjoon le miró —no tienes porque huir, ni tampoco tienes porque esconderte y menos de tu familia.
—Pero... -
—... Pero nada. - le interrumpió —la gente no tiene porque juzgarte, debe aprender a aceptarte y respetarte, al igual que a tu alfa.
—Pero... ¿Y si no es así? -
—Ahora que sea líder, muchas cosas van a cambiar en la manada, te lo aseguro.
—¿Y si Jimin no quiere?
Jungkook guardó silencio tratando de hallar una solución.
—Puedes platicarlo con él, si no están felices en la manada. Lo entenderé, lo aceptaré y los apoyaré.
Namjoon asintió.
—¿Sabes que te quiero, verdad?
—Lo sé, porque yo te quiero igual - respondió el castaño.
—Sólo prometeme que hablaras con tu pareja.
—Lo haré.
—Bien, ahora a dormir porque hay que descansar. - dijo el pelinegro y Namjoon asintió.
Al llegar al dormitorio que compartía con Jimin. Suspiró al ver a su alfa tan plácidamente dormido. Verle así hizo que su pecho se sintiera repleto de amor.
Por un momento pensó en lo dicho por Jungkook. La idea de volver a casa era tentadora. Pero también era aterradora.
Ya habían pasado algunas horas, y Namjoon no podía conciliar el sueño, no podía dejar de pensar en todo lo que dijo Jungkook, más una posible reacción de Jimin.
Eso le estaba consumiendo los nervios.
—Tranquilo, Alfa. Si deseas volver con tu manada, lo haremos. Voy apoyarte en lo que tú decidas - musito el rubio medio adormilado.
Namjoon no pudo evitar sentirse más enamorado.
—Gracias, mi alfa. - respondió con dulzura depositando un beso en la frente contraria para intentar dormir en los brazos del rubio.
Tras platicarlo con calma, Jimin y Namjoon decidieron aceptar la propuesta de Jungkook, irían a la manada Blue Moon, pero no viajarían al instante.
Aquello sorprendió al pelinegro. Pero al escuchar cuáles eran los motivos de su demora, lo entendió. Debían esperar a que el hermano de Jimin les visitará para poder irse tranquilo.
Acción que sucedió al segundo día.
Jungkook estaba sentado junto a su hermano cuándo un suave aroma a lavanda captó su atención.
Taehyung, hermano de Jimin estaba de visita, pero en ésta ocasión no iba solo, fue acompañado por el mejor amigo de este. Un hermoso omega de cabello gris con un delicioso aroma a lavanda, en cuánto Jungkook le miró, sintió cómo su lobo daba piruetas en su interior.
—Hola, ¿está Jimin? - saludo el rubio omega.
—Si, está adentro - indicó Namjoon y el omega sonrió.
—¿Eres amigo de Jimin? - preguntó quisquilloso.
—Soy su alfa. - respondió con total seguridad.
—Siendo así, es un gusto conocerte, soy Jung Taehyung - saludo con una linda sonrisa. —él es Min Yoongi, es mi mejor amigo y un buen amigo de Jim.
—Kim Namjoon - estrechó su mano. —él es ni hermano, Jungkook.
Cuándo Jungkook se presentó ante ellos, estaba sumamente nervioso, y más porque el lindo omega de ojos pequeños y sonrisa divina le hacían actuar cómo un tonto.
Una vez que los omegas fueron con Jimin, éste les explicó que se iría por tiempo indefinido. Los dos omegas se sorprendieron, más sin embargo, le apoyaron.
Iba a ser un nuevo comienzo tanto para Jimin cómo para Namjoon, sólo esperaba que todo ésto saliera cómo lo tienen pensado.
****
Al llegar a la manada Blue Moon, las miradas estaban puestas en el trío de alfas. En un principio, Namjoon se incómodo por ello. No podía dejar de mirar a jimin y en la reacción de éste.
Pero el rubio se limitaba en sonreír para hacerle saber que estaba bien.
Al llegar a la casa principal, fueron recibidos por sus preocupados padres quiénes tras el recibimiento, éstos se enfocaron en cierto hombre de rubia cabellera.
—Mamá, papá. Él es Park Jimin y es mi alfa. Él es mi pareja destinada. - dijo el moreno un tanto nervioso por la reacción de sus padres.
—Bienvenido, Jimin. Ahora, esta es tu casa y nosotros seremos tu familia. - dijo el Alfa líder y la omega de éste le sonrió.
—Muchas gracias - musito el rubio —prometo que cuidaré y protegeré a mi alfa. - expresó con cierto nerviosismo.
Al escuchar aquello, los ojos de Namu se volvieron acuosos porque por un momento pensó que sería todo lo contrario, pero vaya sorpresa se llevó.
Dando un suspiro, Namjoon continuó.
—Papá, quiero que Jungkook sea el Alfa líder.
SeokJin permaneció en silencio
—¿Namu...?
—Papá, él es el lider que la manada necesita, yo lo apoyaré en todo, pero tú y yo sabemos que a mi nunca me interesó tener el mando. Yo quiero una vida tranquila, más ahora que encontré a mi pareja. -admitió con honestidad.
El líder parecío pensarlo.
—Y tú que dices, Jungkook ¿Estás de acuerdo con ello?
Jungkook miró a su hermano, suspiró al ver cómo éste miraba a su pareja, y en la forma en que él rubio le sonreía tratando de transmitirle tranquilidad.
—Si Namjoon está de acuerdo con ello, por mi esta bien.- manifestó.
Namu le miró al instante y articuló un gracias, haciendo sonreír a su mellizo.
****
De ese día, ya pasaron algunos años. Hoy, a sus veinticinco años, Jungkook es un extraordinario alfa líder que está próximo a casarse con aquel lindo omega de cabello grisáceo, amigo de Jimin.
Hablando de Jimin, él y Namjoon se enlazaron en una íntima ceremonia, sé convirtieron en padres de un lindo cachorro de nombre NamGguk quién está próximo a cumplir tres años.
Aunque en un principio no fue fácil, el par de alfas ha logrado mantenerse unidos y más enamorados que nunca, junto a su cachorro con la anhelada felicidad que tanto buscaban.
Holis, después de mil años aquí está el OS espero les haya gustado un poquito. Si están leyendo en éste punto no me queda más que decirles mil gracias por siempre darme su apoyo
Dolly ❤️