Leche a media noche.
CAPITULO ÚNICO 🌛
Un chico daba vueltas desesperado por toda su cama. Estaba arto y cansado, desearía que todo fuera diferente, pero no lo era.
Jimin era un chico demaciado lindo para cual quiera, sexi y tierno hasta en lo más profundo, el tenía el don de encantar a las personas con tan solo una sonrisa, nadie se resistía a el, y su padrastro no fue la excepción.
El creció solo con su madre, la señora Park Eun-bin. En su niñez siempre fueron ellos dos solos, hasta hace apenas tres años cuando su madre conoció a aquel profesor que daba clases en el instituto de Jimin su madre se casó con el y viven juntos desde entonces.
Pero no todo resulto como esperaba, aquel hombre de treinta y tres años era fuego puro Jimin al principio no entendía como un hombre como el podía estar con su madre, ella no era fea pero el creía que merecía algo mucho mejor que su madre, alguien como el...
Y sin poder evitarlo se enamoró, se enamoró tanto que ya no podía hacer nada al respecto, todo cambio cuado se enteró que sus sentimientos eran correspondidos en ese momento no hubo nada que lo detuviera.
Y si, Jimin tenía una relación con el esposo de su madre.
Se quedó mirando hacia el techo de su abitacion asta que los gritos y reclamos se dejaron de escuchar. Cansado de no poder dormír se levantó y salió de su abitacion, todo estaba en silencio y oscuro, bajo con cuidado las escaleras hasta llegar a la cocina saco del refri una jarra con leche se paró de puntillas para alcanzar a tomar un vaso cuando sintió como un fuerte cuerpo tras de él lo tomo y Jiro sin cuidado tomandolo de las piernas y colocarlo sobre la encimera de la cocina sorprendido se agarró fuertemente de los hombros de quel hombre para no caer.
- Que hace...
El pelinegro no contesto y comenzó a besar el cuello del rubio.
- No... espere, mamá está arriba.
- Tranquilo, la deje demaciado agotada no despertara en una horas.
Jimin lo miro enojado y aventó el cuerpo del mayor lejos del suyo. Odia tener que compartir lo que amaba.
- Le dije que no tendría sexo con usted si lo tenía antes con mi madre.
Tuvo el afán de levantarse e irse pero el pelinegro lo impidió tomando de los muslos y pegándole mas a su cuerpo.
- Pequeño celoso... Sabes que no me acuesto con tu madre desde hace mucho... Esta cansada de tanto peliar.
Jimin miro el semblante agotado del pelinegro y paso un brazo al rededor del cuello del pelinegro y con la otra comenzó a acariciar su cabello sedoso.
-.¿Esta todo bien? Te miras agotado. - Jungkook puso sus manos en la cintura del rubio.
- Solo estoy un poco estresado.
- ¿Esta estresado? - Pregunto Jimin juguetón acariciando el cuello blanco del pelinegro.
- Si - respondió Jungkook sonriendo landino.
- ¿SI? Oh... ¿que podremos hacer al respecto? - Dijo Jimin bajando del mesón y subiendo la mirada para poder mirar a Jungkook.
- ¿Que piensas hacer?
- Bueno... yo solo quería un poco de leche. ¿Puede darme un poco de la suya papi? -Dijo jugando con los cordones del pantalón del pelinegro.
- Sigues siendo todo un bebe glotón al que le encanta chupar caramelos. - Jimin sonrió tierno.
- Amo chuparlo, así que si no te importa, tomaré mi caramelo. - el rubio bajo lentamente sin dejar de mirar los ojos del pelinegro. Este lo miraba atento a sus movimientos el rubio bajo el pantalón gris del hombre y tiro de la ropa interior lentamente hasta dejar ala vista el miembro duro y perfectamente levantado del pelinegro.
Jimin miro con estrellas en los ojos aquella imagen.
- Dios, es tan grande... - tomo el miembro del pelinegro en sus manos este brillaba por el pre semen que salía de la punta rosada que aclamaba su boca.
- Deja de mirarlo como si fuera una jodida paleta y chupalo. - Jimin se acerco lentamente, Jungkook podía sentir aquellos lindos labios al rededor de su polla que palpitaba por atención, cuado lo único que sintió fue un casto beso en la punta. Jimin lo miro divertido como si estuviera jugando con algún juguete, cuando en realidad tenía un pene frente a el.
- Pequeño deja de jugar... Oh te aseguro que... ¡Mierda!
Jimin le dió una larga lamida tal como una paleta de caramelo para luego rodearlo con su lengua y meterlo a su boca.
Por la oscuridad de aquel lugar la luz de la luna era lo único que le permitía ver los gestos de placer del pelinegro, como fruncía el ceño con cada lamida, como chupaba sus labios constantemente... era algo de lo que Jimin jamás se cansaría amaba ser el quien lo provocaba.
- Ahhh, justo así. - Sin poder evitarlo tomo aquellos cabellos rubios entre sus dedos y empezó a marcar el ritmo que el quería. Jimin se dejaba hacer le calentaba ser el causante de el placer del pelinegro no importaba la forma.
- Ahhh maldición.- se corrió en la boca del rubio fuerte, agotado se sostuvo con las dos manos del mesón, mientras jimin arreglaba el desastre que era. Termino de acomodar sus pantalones y se levantó con una sonrisa limpiando con el dorso de su mano la comisura de sus labios.
- Caliente y Dulce justo como me gusta. - Jungkook lo tomo de la cintura y lo beso probando su sabor.
- ¿Te justa jugar pequeño travieso? ¿No decías que tú madre estaba arriba? ¿eh?
- Mucho la verdad, y ni se queje que usted lo quería igual que yo. Solo no se le olvide que esto. - tomo el miembro de Jungkook cubierto ahora por la tela en sus manos y apretó un poco. - Es mío solo mío.
La luz encendida los sorprendió alejándose rápidamente y volteando hacia donde estaba el interruptor, Jimin vio a su madre tallando sus ojos medio dormida.
- ¿Que hacen los dos a estas horas en la cocina? -Jimin sonrió.
- Solo baje por un poco de leche caliente y Jungkook se ofreció a darmela. Solo aso, así que subiré a mi abitacion buenas noches madre.
Jimin paso de largo y subio a su habitación totalmente molesto por tener que esconderse cada que quería estar con su novio. Le gustaría que su madre se enterará de todo.
El pelinegro aún en la cocina miraba el camino por el que desapareció el rubio suspiro y miro a la mujer frente a el.
- ¿Te atreviste a meterte con mi hijo?
- Eun-bin no estoy de humor. - paso por su lado pero la mujer lo tomo del brazo impidiendo el paso.
- No, ¿como te puedes meter con un niño maldito enfermo?, y luego con Jimin... el piensa que soy idiota pero el único idiota a qui es el por meterse con alguien como tú.
- Cállate la única enferma aquí eres tu, sabes que solo estoy con tigo por el, para protegerlo de ti, cuando llegaba a la escuela todo golpeado y herido supe que no tenía una vida normal me acerque a ti para estar con el y poder protegerlo de ti, nunca pensé en enamorarme de el pero lo hice así que ni sete ocurra tocarlo de nuevo el ahora me tiene ami no está solo.
Jungkook camino hacia la habitación del rubio dejando ala mujer echa furia abajo.
- Debi de haberte abortado niño mal agradecido. - dijo mientras servía un vaso de alcohol y lo tomaba de un solo trago.
Cuando el pelinegro llegó hasta la habitación del rubio tocó y unos segundos después la puerta fue abierta dejando ver a jimin con los ojos rojos y lágrimas bajando por sus mejillas.
- Pequeño...no llores. - Jungkook lo tomo de las piernas enrollando las en su cintura Jimin se abrazo a el y escondió su cara en el cuello del pelinegro.
Y en esa posición entro en la habitación del rubio cerrado la puerta con su pie, camino hasta sentarse en la cama con Jimin en su regazo.
- Hey amor mírame. -Jimin saco la cabeza de su escondite y miro a los ojos al pelinegro luego se acercó y lo beso un beso cálido y ligero.
- Jimin debemos hablar.
- No quiero hablar, te quiero a ti. Aquí y ahora No me importa que abajo este mi madre no me importa nada, solo te quiero dentro ahora así que... ¿Me lo darás?
El pelinegro lo penso un momento hasta que llegó a su mente la conversación que acababa de tener con aquella mujer y la verdad era que a él tampoco le importaba.
- Te lo daré. - Y lo volvió a besar lo desvistió rápidamente hasta que el rubio estubo totalmente desnudo arriba de el.
- Jungkook...
- ¿Que pasa cariño?
-¿Puedo ir arriba?-El pelinegro sonrió gustoso.
- ¿Me quieres montar?
- Si, quiero pero... nunca lo e echo.
- Todo un bebé... Yo te enseñaré amor, lo harás bien. - El pelinegro bajo sus pantalones y saco su miembro erecto Jimin lo miro con adoración.
- Lo acabas de ver hace un momento no entiendo tu gusto por mi pene. -Jimin sonrió aún con la vista en aquella porción de carne.
- Es perfecto, amo que sea así de grande, amo como se siente dentro de mi... adoro que sea mío. Que tú seas mío, ¿por qué lo eres cierto?
- Lo soy, ahora encárgate de esto que empieza a doler.
- ¿Y que hago?
- Levántate un poco primero voy a prepararte. - Jimin asintió y hizo lo que le pidió.
El pelinegro puso dos de sus dedos en la boca del rubio.
- Chupa. - Jimin abrió la boca y chupo gustoso los dos dígitos. Jungkook los saco cuado estubieron repletos de saliva y los llevo ala pequeña entrada del rubio con cuidado los introdujo.
Jimin se tenso sintiendo la intromisión en su interior el pelinegro movía sus dedos en forma de tijera hasta que su entrada estubo bien dilatada.
- Listo ahora te toca a ti, baja lentamente hasta que esté todo dentro ¿De acuerdo?
- De acuerdo... -El Rubió bajo pero de un sentón no lento como le había indicado Jungkook.
- Ahhhh. - Musitaron los dos al mismo tiempo, sentirse uno al otro era magnífico.
- Te dije lento.
- No lo quiero lento, a parte así duele menos. -Dijo haciendo una muñeca de disgusto tratando de que el malestar pasará para comenzar con su tarea.
- ¿Duele mucho?
- Si maldición duele... Pero valdrá la pena verdad.
- Lo valdrá tranquilo nene.
Jimin sintió como poco a poco. El ardor pasaba y comenzó un baiben lentamente de adelante hacia atrás. El pelinegro puso sus manos el la cintura del rubio marcando el ritmo correcto.
- Salta. - Le ordenó el pelinegro, Jimin comezón a dar sentones rápidos y precisos tratando de no gemir tan fuerte. - No te reprimas amor se libre nadie te hará daño.
- Ahhh ummmh.
- Eso amor justo así. Ahhh mierda ve más lento. -Pero Jimin continuaba saltando desesperado sobre el.
- No quiero.- Jungkook sonrió tomo a jimin de la cadera lo levanto rápidamente y lo puso en cuatro sobre la cama se posicionó detrás de el y lo penetró de golpe.
- ¿Lo querías haci? ahora soportarlo. - Jimin sonrió y las estocadas comenzaron, lo único que se escuchaba en aquella abitacion era aquel sonido morboso y los gemidos y jadeos que salían de sus bocas.
- Ahhhhhh oh si, si asi, no pares. - gimió Jimin al sentir como con cada estocada tocaban algo delicioso dentro de el.
- Lo emos encontrado cariño, tan delicioso como tú. Ahora grita mi nombre mientras hago que te corras.
- Ahhhh ¡Jungkook! Oh Jungkook. Ya no puedo ya no puedo... - se corrió manchado las sábanas de su cama mientras el pelinegro continúo follandolo hasta que segundos después se corrió.
Los dos calleron sobre la cama totalmente agotados, Jungkook tomo el cuerpo de Jimin y lo puso sobre el suyo abrazándolo.
Se quedaron haci hasta que su respiración volvió a la normalidad y sus cuerpos se relajaron.
- ¿Estas mas tranquilo?- preguntó Jungkook.
- Ya no quiero esto.-dijo el rubio mientras acariciaba el pecho del pelinegro. Este sintió un vacío en su pecho al escuchar esas palabras.
- ¿Quieres terminar con esto?
- Si...
Jungkook se levantó bruscamente haciendo al rubio tambalearse.
- ¿Que haces?
- Me voy quieres cavar con esto lo entiendo pero no puedo dormir aqui sabiendo que será la última vez.
Jimin se acercó a el hincado sobre la cama y enredo sus brazos en el cuello del pelinegro.
- ¿Por que es tan impulsivo? ¿Eh? Me refería a acabar con toda esta mierda, ya no quiero estar mas alejado de ti te quiero con y para mí, solo para mí, no me importa lo que digan te amo y quiero estar a su lado siempre. Pero para eso necesito también de tu parte aléjate de mí madre y júrame que serás solo mio.
- Lo iba hacer, solo estaba esperando que cumplieras la mayoría de edad... solo por eso continúo aqui, solo por ti por qué te amo Jimin. - El rubio se acercó y lo abrazo para después besarlo.
- Y yo te amo, aparte solo falta una semana para que cumpla veintiuno.
- ¿Una semana?
- Una semana... Y serás todo mío.
- ¿Y tu serás mío?
- Yo ya lo soy.
- ¿Estas seguro de esto? yo no soy ningún jovencito y si alguien llega y...
- No... Te amo Jeon Jungkook... nadie puede llegar y ocupar tu lugar asi que dentro de una semana tomaremos nuestras cosas y nos iremos lejos ¿Entendido?
- Entendido.
- Ahora hay que dormir es tarde y estoy agotado. - Jungkook sonrió recordando lo que habían hecho minutos antes y se volvió a recostar en la cama Los dos se acurrucaron y durmieron tranquilos con la felicidad de saber que ambos querían estar juntos sin importar todo lo que tuvieran que pasar, y aunque fuera de esa habitación existieran mil problemas en ese momento eran ellos y solamente ellos.