𝘾𝙤𝙢𝙢𝙤𝙙𝙞𝙩é

Sinopsis

𝙟𝙞𝙢𝙞𝙣 𝙮 𝙟𝙚𝙤𝙣𝙜𝙜𝙪𝙠 𝙣𝙤 𝙨𝙚 𝙖𝙢𝙖𝙗𝙖𝙣, 𝙥𝙚𝙧𝙤 𝙨𝙚 𝙘𝙤𝙣𝙤𝙘í𝙖𝙣. 𝙪𝙣 𝙢𝙖𝙩𝙧𝙞𝙢𝙤𝙣𝙞𝙤 𝙥𝙤𝙧 𝙘𝙤𝙣𝙫𝙚𝙣𝙞𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙣𝙤 𝙨𝙤𝙣𝙖𝙗𝙖 𝙢𝙖𝙡.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
lavanda
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

𝘾𝙤𝙢𝙢𝙤𝙙𝙞𝙩é

—Lo haré, me casaré con él.

Sus padres lo miraron, incrédulos ante la respuesta tan pronta de su hijo mayor. Esperaban una negativa instantánea, o que al menos lo pensara un par de días. Pero apenas habían pasado horas desde que le mencionaron la alternativa más efectiva para el bien de la empresa y ahí lo tenían; con una respuesta que sonaba definitiva.

—¿Estás seguro, Jeongguk? —cuestionó su madre. —Se que nosotros te mencionamos la posibilidad del matrimonio, pero jamás te obligaríamos a casarte.

—Tu madre tiene razón, hijo —dijo su padre. —Casarte... implica mucho; estarías renunciando a demasiado.

—Ya tomé la decisión —se sentó en el sofá frente a ellos. —J&P Corporation's es dirigida por nuestra familia y los Park, es más que razonable que mantengamos los lazos entre nosotros, incluso si eso significa casarme con...

—Con Park Jimin, hijo —le interrumpió su madre. —Un hombre, no una mujer.

Jeongguk suspiró.

—Lo sé, madre.

Park Jimin; habían crecido juntos debido a la amistad entre sus padres que, más tarde se convertiría también en una sociedad. Jimin, siendo cuatro años menor que él, solía seguirlo a todas partes, y realmente no le molestaba; Jeongguk constantemente se encontraba solo, así que la compañía del rubio no era molesta en lo absoluto.

Aún podía recordar la última vez que vio a Jimin cuando tenían 15 y 19 años respectivamente; el menor había sido enviado a estudiar la preparatoria en Londres, y se suponía debía regresar a los 18. Pero pasaron nueve años, y Jimin no regresó.

Hasta ahora.


(...)


Jimin respiró con pesadez cuando se escucharon pasos desde la entrada hasta el comedor.

Jeon Yungsuk y Ar-Im habían llegado desde hace una hora, pero la cena se había retrasado ya que su hijo, Jeongguk, había tenido que resolver unos asuntos de trabajo. Pero 60 minutos después, la puerta había sido tocada, y para cuando se dio cuenta, alguien ya se estaba sentando en la silla al otro lado de la mesa.

—Buenas noches —había dicho con aquella voz profunda.

Jimin apenas pudo obligarse a si mismo a levantar la mirada de su copa de vino blanco hacia el proveedor de aquellas palabras.

Recordaba a Jeongguk; el primer chico por quien se sintió atraído. Siempre fue guapo, pero el hombre que estaba frente a él, era mucho más que solo guapo.

Cejas delgadas y tan negras como su cabello un tanto largo pero bien peinado; labios finos, nariz grande y sumamente bonita, quijada cincelada. Pero sus ojos, grandes y brillantes; profundos como lo sería la oscuridad. Y lo estaba mirando.

—Jimin, tanto tiempo sin verte.

Jeongguk no sabía que era lo que esperaba al reencontrarse con Jimin después de casi 10 años, pero resultaba que el adolescente rubio que yacía en sus memorias, había cambiado bastante. Empezando por el hecho de que ya no era rubio, sino castaño, con el cabello ondulado.

Su pequeña nariz de botón era igual de bonita que sus labios pomposos y rosados; y sus pequeños ojos parecían titubear al encontrarse con los de él.

Curioso.


(...)


–Si ambos lo aceptan, podríamos organizar una boda en tres meses. Anunciaríamos el compromiso apenas y tengamos una respuesta de su parte.

Jimin no podía apartar la mirada de Jeongguk, quién parecía perdido en sus pensamientos a pesar de estar escuchando las palabras de su madre.

Le seguía pareciendo irreal que después de tantos años viviendo en el extranjero, tuviese que volver para contraer matrimonio, y no uno por amor, sino por un arreglo que traería beneficios a ambas familias.

—Ya he compartido mi decisión anteriormente. No ha cambiado —su mirada se centró en Jimin. —¿Qué hay de ti?

Jimin sintió náuseas.

Sus padres le habían permitido quedarse en Londres a estudiar danza contemporánea; se graduó, consiguió un empleo como instructor de niños en una academia bastante decente, pero aún así, a escondidas de su familia, comenzó una segunda carrera en la universidad en línea de Yonsei, y se había graduado ese mismo año.

Tenía una vida hecha, pero insatisfecha. Se preguntaba constantemente si había tomado la decisión correcta al no quedarse en Corea y estudiar Administración. Y era aquella angustia la cuál lo había llevado a regresar y renunciar a lo que había construido en Londres.

¿Casarse por conveniencia? Sonaba muy anticuado. Pero conocía a Jeongguk; sabía que era una buena persona, y si había tomado la decisión de sacrificarse por los negocios, quizá era su deber hacer lo mismo.

—Yo... Lo acepto.


(...)


"Por este medio se les comunica que el señor Jeon Jeongguk, CEO de J&P Corporation's, y el joven Park Jimin, accionista mayoritario, contraerán matrimonio el próximo Abril..."

"Próxima boda entre los primogénitos de dos de las familias más importantes en el mundo de los negocios dentro de Corea: Jeon Jeongguk y Park Jimin. ¿Amor o conveniencia?

PRÓXIMAMENTE: 14 DE FEBRERO.

HISTORIA ORIGINAL. PROHIBIDAS SUS COPIAS Y/O ADAPTACIONES.