✵𖦹✵𖦹
•Perdonar no es fácil, y eso Erika lo sabe bien desde hace un tiempo; ¿Por qué?, es simple: una decepción amorosa, algo tan común y cotidiano le corroe por dentro ya que nunca espero que una sola persona pudiera causarle tanto dolor.
•Dolor era todo lo que sintió después de ver al que fue su novio por cinco años besar a su mejor amiga en su aniversario.
-¡Cómo pudiste hacerme esto! - solo eso pudo pronunciar en un alarido lleno de tristeza y odio, no solo hacia su ahora exnovio quien intentó disculparse y buscar una excusa lo cual solo le hizo enfadar más sino también hacia su supuesta mejor amiga, a la quien conocía desde 1° de secundaria, la persona en quien más confiaba, de hecho, la única persona en quien realmente llegó a confiar.
•Rencor ese sentimiento que solo traía dolor y causaba desastres, ese que de niña le recomendaron evitar a toda costa, aquel sentimiento le invadía y se apoderó de su cabeza y corazón.
•En fin alcano de un tiempo, dos semanas exactamente, sus padres la obligaron a comenzar a ir a terapia psicológica.
-¡Demonios, tengo 22 años!, creo que estoy lo suficientemente grande como para resolver mis problemas solos- al escuchar esto sus padres se molestaron aún más.
-¡Tu edad no importa, lo que importa es que necesitas ayuda! - y dicho esto se fue, ella seguía molesta ya que tenía razón, tenía toda la razón, y sus padres no le entendían o al menos eso pensaba.
•Al día siguiente, un día antes de tener que comenzar con la terapia, fue a recoger sus dos pedidos, al recibirlos esbozo una gran sonrisa y dijo:
-Estas son la clave para terminar de resolver mis problemas- al oír esto el hombre que le entrego las dos lápidas mostró confusión en su rostro.
•Una reacción normal, a continuación ella dijo -a ellos les van a encantar- al terminar de decir esa última frase se marchó en dirección al cementerio en su auto.
•Para su suerte este estaba vacío así que se dirigió hacia la parte más alejada y oscura de este y allí cabo dos hoyos y coloco las dos bolsas que traía consigo en el auto. Luego de volver a colocar la tierra puso las dos lápidas que había mandado a hacer y las coloco junto a las tumbas dónde yacían los cuerpos sin vida de su exnovio y su exmejor amiga, ya concluido el trabajo se paró frente a las tumbas y con una sonrisa cínica dijo:
-¿Ven?, al fin estarán juntos y espero que sean muy felices. Así como lo fueron todas las veces que me engañaron y se burlaron de mí a mis espaldas- y así, después de tanto dolor Erika al fin pudo liberarse de todo lo que le lastimaba, si al fin pudo quitarse de la cabeza esa horrible sensación de odio y rencor.