ONE|Idea.
Disfruta˘ ³˘
Y ahí se encontraban, Jeon Yoongi y Park Jimin restregando fuertemente sus vaginas de una manera sumamente deliciosa. Los gemidos y el sonido chicloso de sus pieles golpeando era lo único que se escuchaba en la habitación.
Ambos jóvenes habían terminado un proyecto mandado por su profesor de Historia y para matar el tiempo restante de la tarde, los dos tuvieron la genial idea de follar entre ellos. Algo normal en su amistad.
—Mimi—llamó el pelinegro Yoongi– más rápido por favor, ah—le dijo a Jimin quién era el que estaba llevando el ritmo de las "embestidas", claramente no eran embestidas como tal pues no había ninguna penetración, solo restregones.
El pelinegro abría sus pliegues con sus dedos de forma que su clítoris tocará el contrario. Misma acción que imitaba el pelirrubio de su amigo por momentos.
—Joder Gigi, necesito más.
Yoongi no necesito escucharlo dos veces para separase de él y acercarse a uno de sus buros donde saco un consolador de doble cara en color lila.
Ambos chicos se acomodaron sobre la cama con las piernas abiertas y sus vaginas goteando. El pálido pelinegro llevo el consolador a la entrada contraria, penetrándolo de una.
—Mmmm~ah, mierda Gigi—, Jimin se sentía en el puto cielo, su vagina tragaba todo el pene de plástico tan rico que Yoongi no lo pensó más para acercar su propio coño y auto-penetrarse.
Maldición, eso se sentía tan bien.
El consolador era tragado por dos conchitas tan pálidas, tan rosadas, tan ricas y tan apretadas. Y un poco de sus jugos caían manchando cada cara de éste dejándolo resbaladizo y pegajoso.
Los chicos se penetraban cada vez más rápido—necesito un poco más Yoobie—dijo Jimin. El pálido cumplió con su petición. Tomó impulso con sus caderas y se embistió a sí mismo con tal fuerza que hizó que la mitad del consolador se enterrará en él y la otra mitad en Mimi.
—¡Aah!!— Ambos gimieron fuertemente pues sus vaginas quedaron juntas –una frente a la otra–, tan juntas que ni siquiera podía verse el consolador al estar siendo tragado por ambos coños mojados.
—¡Maldición mommy!— exclamó el pelirrubio. Jimin tenía el fetiche de llamar a su querida amiga "mami", y a Yoongi no podía importarle menos, disfrutaba de aquellos sobrenombres dados por su "bestie"— mami, muévete por favor— suplicó con lágrimas de placer en los ojos.
Yoongi jadeó—¿eso es lo que quieres bebé?—Mimi asintió—¿cómo se dice?—cuestionó divertido y Jimin respondió un "por favor mommy".
Yoobie sonrió.
Sacó el consolador de su propio coño y lo tomó con una de sus manos, comenzando a embestir a su pequeña princesa lentamente. Quería desesperarlo y que rogara por placer como la buena perra que era.
—¡Madita sea Yoongi! Mmmm, más rápido, ¡maldición!
El pelinegro negó con la cabeza— ¿qué esa forma de hablarle a tu mami, eh?— reprendió el mayor—¿acaso no te han enseñado a respetar a tus mayores, amor?
Park solo observaba con las mejillas sonrojadas y un poco de sudor en la frente.
—¿Debería enseñarte a respetarme?— El pelirrubio no respondió—¡contéstame cuando te hable carajo!— exclamó al mismo tiempo en que enterraba fuertemente el pene falso en su coño sucio y húmedo.
El menor chilló fuertemente por esa inesperada embestida— s-si, enséñale a Mimi a respetar a sus mayores, mommy.s
Yoobie sacó el consolador de su entrada dejándolo vacío, Park se iba a quejar por ello, pero calló al ver las acciones del otro.
El pálido se agachó sacando debajo de la cama una maleta rosa la cuál estaba llena de juguetes sexuales. Yoon tomó uno de los arneses del cual colgaba de la parte de enfrente un consolador de buen tamaño, tal vez de unos 30 cm.
El arnés se lo colocó cómo si fuera un calzón y lo abrochó cómo si fuera un cinturón. Y las correas apretaban deliciosamente su culo, tanto que Jimin tuvo ganas de morderlo y besarlo completamente, incluido su ano.
—Abre tus piernas, mami quiere joderte el coño, ¿puedes hacer eso bebé? —Mimi asintió y las abrió lo más que podía, agradecía ser bastante flexible.
Y el pene falso entró en él.
Jimin levantaba levemente sus caderas a forma que su coño quedará levantado –casi como si estuviera haciendo un arco, la diferencia es que su espalda aún tocaba el suave colchón y sus piernas sostenían su peso– mientras Yoongi se encontraba de rodillas dando serteras estocadas una y otra vez contra la vaginita apretada de su querida princesa.
—¡Ah!— Jimin gimió fuertemente, había dado en su punto dulce— ¡Más fuerte Gigi!
—Lo que mi bebé quiera— las estocadas fueron más rápidas, abriendo duramente las paredes internas. La cama golpeaba contra la pared y la base rechinaba un poco.
El clímax llegó y chorros y chorros de los dulces juguitos de Mimi salieron deslizándose por sus piernas hasta mojar la cama. Finalmente Park se desplomó y Gi salió de él, pero esto aún no acababa, claro que no.
El mayor se recostó en la cama y dejo que su menor le quitará el arnés, una vez cumpliendo con su cometido, Jimin comenzó a lamer toda la extensión de la conchita lampiña. Abría sus gordos labios para chupar el clítoris con fuerza, mamándola cómo si se tratase de un chupete. Su saliva escurría de sus labios para mezclarse con la lubricación natural de su reina.
Escupió en la entrada para después meter su lengua—¡Santa mierda Jimin!— Yoongi tomó los mechones rubios de su menor y lo acercó más a su intimidad, quería sentirlo más cerca, aunque eso fuera ya prácticamente imposible—¡Más Mami!— chilló.
Si había algo que le encataba a Park era sin duda como su hyung podía ser tan activo y de un momento toda una pasiva sumisa desesperada porque abrieran su concha hasta dejarla destruida.
Jimin golpeó la vagina y más jugos salieron de la entrada goteante— ¿Eso te gusta no amor? ¿Qué golpeén tu vagina de zorra hasta dejarla roja y maltratada?—Otro golpe llegó— ¡Contéstame perra!
—¡Maldita sea Park, si! ¡Me encanta que maltraten mi conchita como la puta que soy!
Mimi sonrió. Chupaba, mamaba y penetraba la vagina hasta que un chorro de squirt salió directo manchando su rostro. Que zorra.
Ambos cuerpos cayeron cansados y saciados.
—Tengo hambre— comentó Park minutos después.
—También, iremos por comida, pero primero descansemos un poco y después nos ducharemos.
—Claro.
Nadie dijo nada, hasta Jimin volvió abrir la boca.
—Sabes, estos días he estado pensando en hacerme un piercing en la vagina, ¿tú qué piensas? ¿Crees que se me vería bien o mal?
—Pienso que podría darte una infección o te lo pondrían mal.
—¡Hyung hablo en serio!
—¡Y yo también! ¿Que tal si no desinfectan bien las agujas o si te lo colocan mal?
—¿Cómo podrían colocarlo mal?
—Pues nosé, tal vez te perforen ambos labios juntos y tú coño no pueda volver abrirse para mi— dijo cruzando los brazos y haciendo un pequeño puchero que Jimin besó.
—¡Por Dios Yoobie! Por eso iré con un profesional, no con cualquier vago.
—Bueno, en ese caso pienso que se te vería bien.
—Si, lo malo es que no tengo dinero y mis padres no quieren darme más, dicen que derrochó mucho— comentó girando los ojos.
—Mentira no es, con razón me habías estado pidiendo tanto.
—¡Yoongi!
—¿Qué?— cuestionó alargando la última letra— ¿Acaso es falso que no gastas mucho, eh?—Jimin no contestó, muy en el fondo sabía que era verdad— cómo sea, ¿qué piensas hacer para el piercing? El dinero no cae del cielo.
—No lo sé, pensaba pedirte a ti, pero recordé que tus padres ya no te sueltan el dinero tan fácil.
—Me lo seguirían soltando si alguien no me hubiera pedido prestado tanto la semana pasada.
—¡Como sea! Estaba pensando en tener un trabajo de medio tiempo— el menor calló unos segundos para después ver a su amigo con una sonrisa— Yoongi, ¿no quisieras trabajar conmigo?
—Alto ahí Park, no voy a desperdiciar valiosas horas de sueño solo porque quieres un piercing.
—¡Oh, vamos! Tú habías dicho que querías un par de piercing's en los pezones, ¿no te gustaría calentar a tu hermano, eh?— preguntó levantando sus cejas de forma pícara.
El mayor lo pensó, es cierto que hace algunas semanas había tenido la idea de perforar sus pezones después de haber escuchado a su hermano mayor decir a sus amigos que los piercing en los pezones de las mujeres lo calentaban, y mucho, después de eso la sola idea de pensar en un par de aros metálicos en sus sensibles pezones siendo jalados por su mayor lo hacían chorrear.
—Está bien, pero ¿en qué trabajaríamos?—Mimi sonrió apunto de hablar.— Y no Park, no pienso trabajar lavando autos para después quedar todo mojado, sucio y sudado— la sonrisa del contrario desapareció.
—¿Por qué? No es muy diferente a lo que acabamos de hacer, digo, después de coger quedas sudado, mojado y sucio. –Touche.–
Yoongi trono la boca.
—Aún así no quiero, es muy cliché, además, ¿quién pagaría para que dos adolescentes lavaran su auto si existen los lavados automáticos?
—Que pesimista, mira, intentémoslo y si no funciona lo dejamos y buscamos algo más, así de sencillo—Yoongi aceptó a regañadientes.
Estaban a punto de levantarse cuando entró Jeon Jeongguk, el hermano mayor de Yoongi.
—Hola princesas— saludo el mayor.
—Hola Hyung— dijeron ambos y el Jeon mayor ofreció a cada uno un beso en los labios.
—Veo que se divirtieron— comentó al observarlos desnudos.
—Si, y mucho— respondió Gi mientras se subía al regazo de su hermano y se acurrucaba en su pecho.
—Yoongi y yo pensamos trabajar Hyung.
Jeon los miró desconcertado— ¿Y eso por qué?
Ambos menores se miraron, no querían comentar nada al respecto, de alguna forma querían que fuera sorpresa— Ah pues verás, queremos comenzar a independizarnos más— contestó Mimi dando una sonrisa algo forzada.
—¿Y en qué trabajarán?
—Estábamos pensando en lavar autos, pero aún no es seguro— contestó está vez el Jeon menor y Jeongguk asintió no muy convencido.
—Bien, fingiré que les creo, en fin, venía a decirles que unos amigos y yo iremos a comer en un rato, quería ver si querían ir— los menores aceptaron.
—De acuerdo, pero primero un baño, apestan a sexo— dijo soltando una ligera risa nasal para después cargar a su hermanita.
—Justo iba a tomar uno— dijo Gigi en brazos de su hermano—¿quieres acompañarnos bebé?— preguntó mirando al pelirrubio.
—Claro— respondió tomando la mano de Jeongguk y seguirlos hasta el baño donde los tres disfrutaron de una refrescante ducha y algo más.
(◕ᴗ◕✿)
•Perdonen las faltas de ortografía.