EL OBJETIVO
Una casita perdida, en una remota isla en Japón
Como cada mañana,Jungkook está en su posición habitual,parapetado sobre una de las ramas más gruesas y resistentes del roble más viejo,en la arboleda situada frente a la pequeña casa.
Lleva sentado allí dos semanas,quince días observando con el objetivo de su cámara,al inquilino de la vivienda.Quince días,desde el amanecer hasta ponerse el sol,observando al chico menudo de cabello moreno con ojos y sonrisa encantadora.
Lo observa levantarse por la mañana,andando descalzo sobre el suelo de madera estropeada con su pijama a cuadros,para entrar en la cocina y rebuscar entre los platos sucios una taza para prepararse un café.
–Deberías fregar los cacharros...ya no te quedan tazas limpias...—sonríe Jungkook, al ver el mohín de disgusto del chico.
Después de conseguir tomarse su negro y corto nectar,el chico de ojos encantadores se dirige al dormitorio para escoger unos vaqueros y una camiseta del montículo de ropa sucia a los pies de su cama.
–¡Qué asco!,¡vamos,no me digas que vas a ponerte eso!,¡ya te lo pusiste ayer!—exclama Jungkook–si no fuera porque estoy aquí fuera...¡pondría yo mismo,toda esa ropa a lavar!
Como si lo hubiera escuchado,el chico moreno se arrepiente y agarrando todo el montón de ropa,lo tira en el cubo de la ropa sucia.Después,despeinado y con cara soñolienta,se dirige al baño para darse una ducha.
La lente de Jungkook,no puede captar lo que hace en el interior del minúsculo aseo,pero los días que lleva vigilando al chico,le han puesto al corriente de sus hábitos y sus costumbres.
–Hoy, toca limpieza de cutis y mascarilla después de la ducha–confirma,cuando minutos más tarde aparece,con el rostro cubierto de crema y una toalla enrollada en la cabeza.
Después,ataviado solo con unos boxer negros,se acerca a su potente equipo de sonido instalado en medio del salón,escoge una pista,se deshace de la toalla y comienza a bailar.
Primero,inicia con movimientos lentos,desplazándose descalzo como si flotara sobre el suelo de madera,después poco a poco,sus movimientos ganan velocidad y potencia,para seguir con una serie de piruetas y saltos impresionantes.
Desde su puesto en el árbol,Jungkook solo es capaz de captar sutilmente la música,sin embargo observar los pasos de Jimin,sus músculos en tensión,la elasticidad de su cuerpo y su expresión facial...lo dejan momentáneamente hipnotizado.
Cuando finaliza,el chico de cabello oscuro queda tendido en el suelo cuan largo es,mientras su pecho sube y baja acompañando su acelerada respiración.
Jungkook,solo puede parpadear alucinado,siendo consciente de haber sido testigo de algo casi sobrenatural y mágico.
–Ah...chico...hoy has estado increíble...–susurra, incapaz de controlar los latidos enloquecidos de su corazón.
El chico de ojos encantadores,se incorpora con el cuerpo cubierto de sudor,lo que hace sonreír de nuevo a Jungkook.
–Lo siento...pero creo, que vas a tener que volver a darte una ducha...
Pero Jimin tras el ejercicio,parece que prefiere tomar algo fresco y acercándose al frigorífico lo abre para servirse un cerveza fría.
Es ese momento, suena su teléfono.
–Si...–responde–¿qué?,¿lo dices en serio?
Por los gestos y su tono de voz,Jungkook deduce que algo no anda bien.
–¡He hecho, todo lo que me habéis pedido!,¡he renunciado a mi carrera,a mis amigos,a mi familia,he tenido que mudarme y esconderme, en una mierda de isla que no está ni en los mapas!–exclama,mientras camina con furia dando grandes zancadas por toda la habitación.–¿y ahora me pides,otra semana más?.
Jungkook, no puede escuchar la respuesta de la voz al otro lado de la línea,pero viendo la reacción de Jimin, que con violencia lanza el teléfono a la otra esquina del salón,supone que las cosas no van nada bien.
Minutos más tarde,desde su lugar privilegiado.Jungkook observa cómo el chico con ell que nunca ha hablado,al que solo conoce desde hace quince días espiando impunemente su intimidad para inmiscuirse en su vida privada y sus quehaceres cotidianos,se deja caer en el sofá de su salón,enciende el televisor y con desesperación,traga una cerveza tras otra.
–No...Jimin,creía que todo iba bien...¿porqué,te haces esto?
De repente,como si percibiera su presencia, Jimin se acerca a la ventana para volver su mirada directamente a Jungkook.
–¿Qué es esto?,¿acaso puedes verme?,¿sabes que estoy aquí?–murmura asustado.
Después,observa como Jimin le vuelve la espalda para reír locamente primero y llorar desconsoladamente después,hasta quedar tirado sobre el suelo, profundamente dormido...
Continuará...