El mundo espera por ti
"Come on baby blue
Shake up vour tired eyes
The world is waiting for you
May all your dreaming fill the empty sky."
Toma de su tiempo para apreciarlo y sus ojos hacen un camino de dificil descripción de lo que simple y llanamente no se puede obtener un concepto fijo.
Describe a las emociones y obtendrá el iris de sus ojos con lo que sus miles de significados conllevan. Habla de belleza y finaliza con finas facciones puntiagudas de gestos sofisticados que le solían procurar cuidado con la fragilidad de sus huesos. Piensa en delicadeza y curvas pronunciadas se harán un camino por una mente abrumada de pensamientos nobles sobre un suave corazón cubierto por un velo de melancolia.
La belleza melancólica era la más adictiva para los ojos apreciadores de la belleza mundana y Harry no tenía retorno a lo relativamente lógico y coherente desde que la clamorosa mirada de color azul y miles palabras calladas se alzó al cielo buscando ocultar las lágrimas que vio por primera vez. Era tan dulce y lindo en su permanente dolor, tan tierno y estaba tan triste. Tan, tan triste, que movía algo dolorosamente en su pecho y estrujaba su corazón como si estuviera en sus delicadas manos y lo apretara adrede.
Había aprendido que la tristeza era la última opción para aquellos que nada tenían para perder en un mundo donde todo lo habian dejado en el camino a un hogar que no existía para ellos. Nada tenían para dar porque todo había sido arrebatado cruelmente. Y no era adictiva, era un último recurso del que almas apagadas por su propio entorno se aferraban a ella con la excusa de sentir una emoción en su pecho para asegurarse de seguir vivas antes de dejarse ir.
Se aseguró que eso no pasaría con él. Le sostuvo contra su cuerpo protegiéndolo del mundo del que todavía no estaba listo para mostrarse y cantó miles de canciones dedicadas a su belleza y al azul infinito. Le contó historias emocionantes sobre amores que prosperarían y cambiarían el rumbo de lo que conocemos con solo su ejemplo de amor a pesar de las dificultades.
Le habló de la experiencia de sentir la calidez del amor en su pecho llenando su corazón latiente e hizo que sus ojos brillaran inocentes y curiosos, inexpertos por la falta de cariño a su inmaculada alma.
Él ya no estaba tan triste cuando le preguntó por qué desde hace años las estrellas ya no brillaban gloriosas en lo alto del cielo como su consuelo, y Harry le contó que se habían desvanecido al ver el color de sus ojos opacado, pero que solo las vería nuevamente si es capaz de amar y querer vivir.
Y solo un poco de cariño es necesario para romper con el velo de tristeza que se aferraba tan fuertemente al corazón noble de Louis, con sus besos aprendió a romper sus muros y desgarrar los tejidos del manto de melancolía que no le dejaban iluminar el mundo con su sonrisa. Louis le dio dos o tres latidos fantasmas de sonrisas que retumbaron en su mente y le dieron la respuesta que necesitaba.
Pequeña alma brillante de belleza melancólica cautivante, gritaba e imploraba con voz rasgada un poco de cariño al que aferrarse. Harry
le daría su corazón.
Louis había levantado sus ojos al cielo y había tomado la oportunidad de besar su mejilla, donde el sabor de las lágrimas parecia un permanente que se había empezado a desvanecer con el paso del amor necesario y el aroma a un alma joven luchando por vivir se sentía más difuminado con el olor a la primavera.
-Vamos, bebé triste -le solía arrullar. -Sacude tus ojos cansados, el mundo espera por ti. Tal vez todos tus sueños llenen el cielo vacío.
Entonces, él rió, y las estrellas aparecieron firmes en el cielo.
Decididas a nunca más dejarse caer de lo alto del firmamento y nunca más dejarlo de alumbrar.