EL DÍA QUE DECIDÍ OLVIDARTE

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

A todos nos han roto el corazón, no importa cómo fuera la ruptura a todos nos destruye una parte del alma pensar que la persona que amamos se va de nuestro lado. Enloquecemos, lloramos, rogamos y perdemos la dignidad más veces de las que teníamos pensado posible. Eso es exactamente lo que le pasa a Ariela. Ariela pasará por encuentros místicos, espirituales, constelaciones familiares y un gran proceso de auto encuentro. ¿Podrá sanar su corazón después de perder al amor de su vida?

Genero:
Humor/Romance
Autor/a:
NikyMoli
Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
5.0 3 reseñas
Clasificación por edades:
16+

LA DESPEDIDA

LA DESPEDIDA

Nuestro final estaba escrito desde el momento que cruzamos la primera mirada, un final inevitable al para siempre que vi en tus ojos. Un adiós que yo pintaba como un para siempre en la piedra más grande de mi corazón. Jamás hubiera querido que tú y yo nos despidiéramos, mucho menos cuando mis sueños más lindos de vida los escribí contigo.

Eras todo lo que mi corazón siempre quiso, y te volviste el extraño más grande que mi vida conoció. Te habló acerca del amor, y es que el amor es la fuente que hace que el mundo gire, siempre estamos hacienda todo por amor, no necesidad.

El amor, palabra de cuatro letras con tanto significado, uno que hace llorar, reir, da felicidad, triteza y enojo al mismo tiempo. No hay dolor más grande que la perdida de alguien que amamos. Lloramos por horas, días, incluso semanas, nos preguntamos muchas veces el porqué de la perdida y nos culpamos la mayor parte del tiempo. Nadie en este mundo se salva de haber derramado lágrimas por alguien más.

Observé el reloj marcar las siete de la mañana, cuando leí el mensaje de su partida, un mensaje de texto porque no había tenido el valor de hacerlo en video llamada o en llamada. Eso fue algo que dolió, como si no hubiera merecido esa llamada y esa explicación.

Matias: lo mejor es no hablar, no lo hagamos más difícil.

¿Difícil para quién? ¡Porque a mí me está haciendo mierda que no quiera hablarme!

Un vacío tan grande se empezó a formar en mi pecho, el abandono estaba en su máxima expresión y mi desesperación por no perderlo cobro vida. Y rogué, rogué que me llamara, rogué porque me explicara, rogué una y otra vez hasta que sus mensajes dejaron de llegar.

Ahora me estaba ignorando.

Respire. Tenía que calmarme.

Grite sintiendo como mi alma se desgarraba por la pérdida de la persona de la que estaba enamorada. Me estaba abandonando y me negaba a creer que podíamos perdernos. Me negaba a creer que este era el fin. Dios, Matias me ama, esto no puede ser real. Me lo dijo tantas veces, incluso unos días atrás me decía que veía una vida conmigo y no podía esperar a que estuviéramos juntos de nuevo.

¿Me mintió?

Vi el techo blanco sin saber bien que estaba haciendo, grite frustrada repitiendo una y otra vez “No hagas esto, por favor Dios, no lo alejes” Nuestras circunstancias en estos momentos eran difíciles, estaba en otro país por trabajo por 8 meses y mi corazón me decía que esos 8 meses pasarían muy rápido. Ahora estábamos a 1 mes y dos semanas de mi regreso y me deja porque no puede con la distancia.

Grito de dolor mientras mi labio tiembla y las lágrimas corren sin control. Siento un vacío inmediato como si hubieran arrancado algo en mi corazón. Tome el teléfono negándome a pensar que no iba a contestar, Matias me ama ¿Cómo va a dejarme?

No contesto. Así que escribí.

Ahí va mi dignidad tirada por las calles de Madrid.

Ariela: Por favor

Escribo esperando respuesta.

Matías: Lo mejor ahora es no hablar, no podría. No tengo el valor. Si hablamos, no poder decirte adiós y seria regresar y ahora eso no sería lo justo para ambos. Créeme.

Ariela: ¿Hay alguien más?

Matias: ¡Jamás pienses eso! No hay nadie más. Tú tatuaste mi vida de una manera tan especial que nadie podría ocupar tu lugar.

Ariela: No puedes hacerme esto. Me duele mi corazón.

Grito de nuevo sintiendo como las lágrimas corren sin ningún control. Siento que me estoy quebrando y es una estupidez decirlo pero ¿Qué hice de malo? ¿Amarlo? Las personas definitivamente quieren por mal, sus ex novias lo habían tratado como una persona sin valor alguno y ahí había estado él, y yo que lo trataba con admiración y amor había valido maíz tostado. El escogió dejarme, romperme y… y ni siquiera tuvo el valor de hablarme por video llamada.

¿Vieron la película de Soltera Codiciada? Hasta ese cuate le había hecho video llamada a ella para mandarla al carajo. Saqué el aire recordando que el brother también se llamaba Matias, debe de ser el puto nombre. Anotado, los Matias son una red flag.

Me llevé la mano izquierda al corazón sintiendo como me fallaba la respiración. No respiro. ¡Mierda! ¡NO RESPIRO! “Por favor Dios, por favor. Que no duela tanto” ꟷ Rogué a Dios que me diera unos minutos más junto a él para hacerle ver que valía la pena estar conmigo. Era una buena persona ¿Por qué no quiere estar conmigo si soy buena y un excelente partido? Se lo que valgo, entonces ¿Por qué me deja?

“Por favor Dios” lloré, rogándole a Dios… ni siquiera sé que le rugeo ¿Que me quite el dolor? ¿Qué me regrese a Matias? No importaba que le rogara, solo estaba rogándole al universo fuerza.

Abrí los ojos recordando su mensaje “Tu puedes ser esa mujer fuerte, independiente que no necesita de mi para ser ella” Limpie mis lágrimas, tenía razón, no lo necesitaba, pero no quería perderlo, yo lo había elegido a él ¿Por qué él no a mi? ¡Maldita distancia! ¿Por qué me vine si lo que quería estaba en el otro lado del mundo?

“Ya falta solamente un mes y dos semanas” ꟷme reafirme. Solo un mes para regresar y quizá darnos una oportunidad, la que no pudimos darnos. Al menos él dijo que para él este no era el fin. Si el destino era estar juntos, íbamos a estar juntos.

Hoy en la mañana compre mi boleto, pretendía llegar 2 semanas antes de sorpresa, le dije a su prima para que me ayudara a llegar a su apartamento y sorprenderlo. Era un plan que venía pensando hace meses y finalmente decidí hacerlo porque sabía que la distancia para él estaba siendo complicada.

Abrace con más fuerza la almohada cuestionando todo lo que pude hacer mal y que había pasado para que me dejara de esa manera. Pensé nos amábamos con locura, veía una linda vida con él, me imaginaba un futuro juntos. No eran palabras, eran sentimientos porque había sentido su amor en todos los aspectos posibles. Él me amaba y no tenía dudas de eso, solo no entendía porque me dejo.

Tomo el celular viendo en la pantalla la conversación,

Ariela: Por favor, no nos hagas esto.

Lo veía en línea pero no respuesta. Regrese al texto y re leí sus palabras. “Espero conocer a tu nueva versión que viene de regreso, sé que cumplirás todo lo que te propongas, te admiro y créeme que te estaré extrañando”

Ariela: No sé decirte adiós.

Escribí mientras las lágrimas amenazaban con salir.

El En Línea cambio a Escribiendo… y mi corazón se estrujo.

Matias: yo tampoco sé cómo decirte adiós.

Ariela: Estamos a muy poco de estar juntos.

Digo colocando toda mi esperanza a que se arrepienta de haber terminado conmigo, pero conociéndolo él venía pensándolo hace mucho. Su decisión estaba meticulosamente pensada y rogara lo que rogara él no iba a regresar.

Matias: ahora no me entiendes, pero espero puedas entender que esto lo hago por ti.

¿Por mí? Que coma una sarta de mierda. Tire el teléfono sintiendo mi cara calentarse de enojo ¡¿Por mí?! Si fuera por mí no estaríamos ni siquiera terminando. Si fuera por mí no me estaría haciendo pasar por esto.

¡Él me estaba destrozando a pedazos! ¿Cómo va a ser por mí?

Lloré desesperada por un puto abrazo de la persona que estaba provocando tanto dolor. Vi pasar mil momentos juntos en cada suspiro que salía de lo más profundo de mi alma. Quería consuelo de mi dolor y quería que esto solo fuera un mal trago, una mala pesadilla.

¿Puedo despertar ya? ¿Por favor?

Respire una y otra vez sin saber que responder. No puedo perderlo, no quiero. Mis manos comenzaron a temblar mientras caminaba de un lado a otro en mi habitación. Estaba teniendo un ataque de ansiedad y cuando mis puños golpearon la pared desesperadamente me di cuenta que realmente no estaba bien.

Él me acababa de romper el corazón, mis sueños y la ilusión que tenía de una vida juntos.