Dream 1 | Jungkook x Lectora.
Jungkook es alguien intrigante. Alguien que, sin que él lo sepa, te incita a querer saber mucho más sobre él.
Su esfuerzo y talento es algo que hay que destacar. Con sudor y lagrima ha llegado en donde está hoy en día, pero... lamentablemente, las cosas no siempre resultan bien.
Eres su confidente, su única mejor amiga además de los chicos. Eres la única que sabe sobre su verdadera condición, ya que Jungkook no tuvo el valor de contárselo a los demás.
Sus últimos meses de vida se convirtieron en días. Las risas se transformaron en llantos durante las noches. Y a pesar de mostrarse anímicamente bien delante de los demás, cuando están a solas se quita la máscara y revela al verdadero Jungkook, aquel que sufre por algo incurable. Aquel Jungkook que solo encuentra consuelo entre tus brazos y busca una cura en tus palabras reconfortantes.
Tu amistad con él ha sido inquebrantable, pero últimamente han traspasado las barreras y la cercanía solo disminuye. No debería ser así. Deberías ayudarlo, no dejar que tus ansias de alejarte de él te ganen, solo porque tu corazón esta colapsando al no ser correspondido.
Pero las cosas poco a poco iban escalando. Jungkook sentía tus caricias en su cabello cada vez que intentaba dormir. Podía escuchar tus lágrimas silenciosas como una melodía poco agradable. Podía sentir cada latido pesado de tu corazón. Su alma se retorció cuando susurraste que debías ser tú en lugar de él, pensando que estaba dormido. Y ahí es que cayó en cuenta.
Primero comenzó a rozar tus dedos y luego a tomar tus manos. Sus sonrisas hacia ti eras más resplandecientes con el pasar de los días. Ahora él acariciaba tu cabello como si tu necesitaras consuelo. Hasta que decidió ir más allá y, aprovechando la oportunidad, sus labios besaron los tuyos. Solo quedaron incógnitas en tu cabeza y él no respondió ninguna. Solo dijo que quería disfrutar de sus días.
Silenciaste tu amor por él y lo dejaste disfrutar de mil maneras.
Hasta que finalmente tu corazón lloró sangre cuando su agarre en tu mano se debilitó, hasta que ya no quedaba nada. "Vive feliz, por mi" fueron sus últimas palabras, su último aliento antes que sus ojos perdieran cualquier rastro de vida, dejando solo su cuerpo, mientras su alma brillante vagaba lejos de ti, llevándose a la tuya también.
Y lo peor de todo, es que nunca fuiste capaz de confesarle que tu corazón latía por él.