Teenager

Sinopsis

Harry Styles sólo follaba, no se enamoraba. el amor, según él, era una pérdida de tiempo y sólo te hacía daño.  Louis Tomlinson había sufrido mucho por amor antes, y se negó a volver a amar desde ese entonces. con tal de que alguien le follara, como harry lo hacía, estaba bien. 

Genero:
Erotica/Humor
Autor/a:
LouWilliam
Estado:
En proceso
Capítulos:
2
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo

louis mantenía el ceño fruncido y la boca entreabierta, sus uñas enterradas en la espalda del más alto mientras este gruñía en su oído, deleitándose con los exquisitos gemidos agudos del castaño. louis se estremecía cada vez más, en cada embestida era más el deseo creciendo en él, y en ambos.

—papi— louis mordía su labio inferior queriendo callar, pero siempre fallaba en el intento. —oh, papi

harry perdía la cordura escuchándolo, él gimió ronco en respuesta, tomó las muñecas del castaño con sus grandes manos a cada lado de la cabeza de este, apoyándose en sus codos, sus ojos conectados, louis sonrojado, con el ceño fruncido, dócil bajo el más alto, harry sabía que era un afortunado por follarse a tal belleza, que cualquiera querría en su cama. la mirada penetrante y firme del rizado puesta en él mientras continuaba dándole embestidas, ni tan lentas ni tan rápidas, y muy profundas, tal como él sabía hacérselo, louis no podía mantenerse callado, los rizos del más alto levemente alborotados caían por su frente, su pecho trabajado y sus grandes brazos, tatuado por todos lados.

—¿está bien así, babe?— la grave voz de harry estremeciendo al castaño. —¿quieres más, cariño?

—sí, s-sí.

—¿si, qué?

—sí, papi.

cada embestida creando espasmos en él, y en el rizado también. en la habitación se podía oír sus pieles chocando, la cama rechinando, los agudos gemidos del más bajo, harry gruñendo y hablándole sucio, haciendo círculos con sus caderas, tocando ese punto del castaño repetidas veces, tanto que cada vez era más y sabía que ya no podía aguantar.

—correte para mí, cariño.

—oh, harry— el castaño suspiró entrecortado. —h-harry, estoy muy cerca.

—¿quieres que te llene, babe? ¿lo quieres dentro de ti?

—si, papi, por favor— esta vez gimió alto, enloquecía cuando harry le hablaba así. —p-por favor.

—lo tendrás, babe, vas a tenerlo— dijo ronco, con la mandíbula apretada. —te dejaré tan lleno, tan lleno por mí.

louis comenzó a sentir el orgasmo y su espalda se curvó, de su boca jadeos entrecortados escapando, harry se deleitó con esa imagen, le encantaba saber que él provocaba eso en el castaño. el rizado no aguantó tampoco, su cabeza cayó en la cama a un lado de la cabeza de louis y se corrió dentro de él, mordiendo su labio inferior al gemir, apretando las pronunciadas caderas del castaño con sus manos. respiraban entrecortadamente intentando recuperarse, louis aún mantenía sus piernas alrededor del rizado y sus pequeñas manos en su ancha espalda, la acarició rozando sus dedos, harry sintió escalofríos, y no lo detuvo, sólo se mantuvo en silencio.

hasta que ambos sintieron la puerta de entrada de la casa del rizado abrirse, este levantó su rostro y louis lo miró extrañado.

—dijiste que tu madre volvería a mediodía—louis sonaba molesto. —harry.

—pues sí, supuestamente le habían dado el turno de noche— harry se mantenía atento al ruido que anne hacía desde el primer piso, ella era enfermera y ambos vivían juntos, sus padres se habían divorciado cuando él tenía diez años.

—maldito seas, harry styles— le mencionó el castaño cuando escucharon a la mujer subir las escaleras y harry se paró de la cama. —¿cómo mierda saldremos de aquí ahora?

louis tomó su celular sobre la mesa de noche. 8:30 am, y debían llegar a la escuela a las 9 en punto.

—¿harry?— lo llamó su madre, tocando su puerta. —¿estás en casa aún?

—shh, no digas nada— le susurró harry al castaño manteniendo una sonrisa mientras ambos se volvían a vestir, louis era adorable cuando se enojaba. —saldremos por la ventana.

—imbécil— le susurró louis de vuelta golpeando su hombro, harry intentaba no reír. —eres un niñato, no volveré a follarte en tu habitación.

harry bajó la mirada a su voluptuoso y bonito trasero mientras el castaño se colocaba sus apretados jeans negros.

—claro— el rizado le dio un nalgazo. —repitelo hasta que te lo creas.

louis se volteó hacia él y volvió a golpearlo en el hombro, harry rió y tapó su boca con las manos, anillos en sus largos dedos.

—¿harry?— anne volvió a preguntar.

—van a escucharnos por tu culpa— le dijo louis aún con el ceño fruncido. —ya vámonos.

harry se volteó y abrió la ventana saliendo por ella, bajó afirmándose de la enredadera de plantas que yacían desde su ventana hasta un poco más arriba del suelo, al llegar abajo dio un salto tocando el piso con sus pies y luego miró para arriba hacia louis, quien seguía muy complicado. harry no pudo evitar pensar en lo adorable que se veía.

—¿me estuviste regañando todo el tiempo y ahora no quieres bajar?

—no te burles de mi— el castaño se cruzó de brazos. —s-sabes que le temo a las alturas...

—¿estás jodiendome, no?

—¡harry!— le llamó la atención, frustrado.

—esto no es para nada alto— harry mantenía una sonrisa. —oh, vamos...

louis no respondió y continuó con esa actitud. harry suspiró.

—no dejaré que caigas, lou. lo prometo.

ahora harry no era el único que sonreía. el castaño suspiró y salió por la ventana, aún con inseguridad por sí mismo pero no podía negar que confiaba en harry, tomó las enredaderas bajando por ellas.

—¡ah!— gritó agudamente al creer que caería y harry rió. —¡idiota! ¡te quedas ahí parado y no ayudas!

—vamos, lou, ya estás aquí abajo.

—si caigo es por tu culpa.

—sólo salta.

—juro que te golpearé si no me tomas.

—¡salta!

louis suspiró de nuevo y se soltó, cayendo encima del rizado, fue desequilibrado, la espalda de harry chocó contra el césped y louis con las manos sobre su pecho y sus piernas a los lados de su cadera, harry acarició sus muslos. tal como cuando lo montaba y harry azotaba su trasero, lo cual recordaron ambos.

—¿quieres hacer una escena aquí? de cortesía para mis vecinos.

—estúpido— le dijo louis parándose y harry reía. —me obligas a insultarte siempre.

—bueno, este estúpido es quien te da los mejores orgasmos.

louis se mordió el labio inferior, sabía que sería muy hipócrita de su parte negarlo, sabía que eso era verdad, ambos lo sabían.

—pues yo también te doy los mejores— le respondió louis, corriendo el flequillo de sus ojos.

—claro— respondió harry mientras caminaban. —pero en cambio, yo te trato bien.

—bueno, es mi manera de demostrar cariño.

—awww, ¿entonces me quieres?— harry hizo un puchero y apretó la mejilla del más bajo.

louis sonrió, sus ojos brillando al mirarlo, ya habían pasado cinco meses desde que comenzaron con esto. "esto" que no tenía nombre y a veces los hacía pasar más tiempo de lo debido juntos. sólo sexo y ya, pero el castaño no podía evitar encariñarse con él, desde hace un tiempo que ya no era lo mismo, y no desde una mala perspectiva, sino que el castaño estaba pensando en harry y sintiendo más de lo que debería, él lo sabía, pero se lo negaba, se lo negaba a sí mismo, tal como harry también lo hacía, pero el castaño no lo sabía. ninguno de los dos sabía que lo que sentían era mutuo, y por supuesto que no lo confesarían, ninguno era capaz de hacerlo.

—no— respondió louis. —eres muy idiota.

*

—y bien, ¿me lo dirás tú o tendré que adivinarlo yo?— le dijo su mejor amiga, noora saere, dándole una mordida a su manzana, con su mirada en la cancha donde los chicos jugaban fútbol americano, y ellos estaban sentados en las bancas.

—¿de qué hablas?— le respondió louis de piernas cruzadas, noora rodó los ojos.

—louis, por favor, sabes de lo que hablo.

el castaño no respondió y miró hacia otro lado posando sus labios en la pajilla dándole un sorbo a su jugo.

—llegaste tarde al salón. más bien, harry y tú llegaron tarde al salón, ¿coincidencia? no lo creo.

louis suspiró y posó su mentón en su mano.

—no puedo aburrirme de su pene.

noora rió levemente.

—ya no creo que sea sobre eso, tomlinson. llevas ahí mucho tiempo, ¿no crees?

el castaño se encogió de hombros.

—aún me divierto mucho.

noora frunció la nariz.

—creo que... tú le gustas, y él te gusta a ti.

—no— respondió louis al instante. — no hables mierdas, noora.

—louis...

—no.

—debes aceptarlo.

louis suspiró otra vez, esto era difícil para él.

—oye— la rubia le acarició el cabello. —nadie te hará daño, lou...

—noora— louis rodó los ojos. —¿que no te das cuenta? él no tiene esa clase de sentimientos, así lo conocí.

—tú crees que te harán daño otra vez.

escuchar la verdad desde afuera, la cual ya vivía constantemente en su cabeza, era como una daga contra su inocente e intocable corazón.

el timbre para volver a clases había sonado.

—olvídalo, yo no siento nada por él y ya está— louis se paró. —¿nos vamos?

noora decidió callarse, sabía que louis no quería hablar más sobre aquello y odiaba saber que el castaño le tenía miedo al amor, y unas cuántas cosas más en su vida que lo atormentaban. pero no importa lo que pasara, ella estaría ahí para él, y este lo sabía.

luego miró al castaño, quién hizo un gesto de molestia al ver su teléfono.

—¿qué pasa?

—nada.

—louis...

—luego hablamos, sólo entremos a clases.

*

la hora de salida había llegado y noora se despidió de louis un tanto preocupada, el castaño le dijo que estuviera tranquila y que él estaría bien, noora se fue con su novio, niall horan, sin antes avisarle que de todas formas lo llamaría. louis suspiró y se quedó mirando un punto fijo, pensando, con los libros sobre su pecho, con el bullicio de todos los jóvenes saliendo del recinto.

sentía pena y rabia al mismo tiempo, estaba en un punto de su vida en la cuál no podía entenderla, se preguntaba por qué pasaba por esto, creía que era injusto, y se frustraba al ya no entender cuál era la maldita manera de hacer las cosas bien, nunca encontraba las respuestas.

pero dejó de pensar cuando sintió por detrás unas grandes manos sobre su cadera.

—muy pensativo, louis tomlinson.

voz lenta y ronca y ese exquisito aroma amaderado que a louis tanto le encantaba, el castaño supo de inmediato que era él. harry se puso al frente y con delicadeza quitó el flequillo de sus ojos, louis sólo sonrió de lado y harry lo notó al instante.

—¿estás bien?

—si— louis fingía una sonrisa.

—no lo creo— harry tenía el ceño fruncido. —vamos, ¿qué pasa?

—nada, harry...

—hey, harry, ¿ya vienes?— le preguntó luke hemmings, el mejor amigo del rizado, acompañado de zayn malik, liam payne y bill skarsgård. zayn y liam sonrieron mirándose entre ellos al notar la cercanía entre harry y louis, la cual ya se estaba volviendo costumbre, mientras bill intentaba disimular. harry miró a louis, y este miró al piso, sonrojado.

—adelantense— respondió con la vista sobre louis.

los chicos se despidieron de harry y louis, y luego se alejaron. ellos eran amigos de ambos, al igual que noora y niall. el rizado y el castaño compartían el mismo grupo de amigos.

—entonces...— harry rascó su nuca. —¿te veo más tarde?

—no puedo hoy, harry. tengo... cosas que hacer -miró sus manos.

—oye, dime qué pasa...

louis no había esperado que harry lo tomara del mentón para hacerlo alzar la mirada hacia él.

—es mamá— respondió con la voz baja, desanimado. —debo llegar a casa lo antes posible.

harry suspiró, él conocía sus problemas. cinco meses siendo su compañero sexual daba para otras cosas también. apenas escuchó al castaño quiso envolver su pequeño cuerpo con sus brazos, tenía tantas ganas de abrazarlo... pero no podía, claro que no podía.

—yo te acompaño.

louis se quedó mirándolo extrañado por unos segundos.

—mis hermanas están en casa. no follaremos, harry.

—lo sé muy bien— respondió el rizado. —¿me dejarás acompañarte o no?

louis no creía lo que él decía y no pudo evitar sonreír. harry lo adoraba en silencio viéndolo sonrojado, era adorable para él.

—está bien...— respondió suavemente el castaño.


—bien... te sigo entonces— harry metió las manos dentro de los bolsillos y caminó junto al más bajo hacia su casa.