ARRÉSTAME

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Jungkook es un detective meticuloso, serio y corazón de acero, nunca involucra sentimientos en ningún aspecto de su vida. Jimin es un ladronzuelo de poca monta, roba principalmente para sobrevivir sin hacer daño a nadie, él es desvergonzado, descarado y amistoso. El camino de ambos se cruzará y el impacto será como una bala directo al corazón.

Genero:
Action/Romance
Autor/a:
Paulina
Estado:
Completado
Capítulos:
52
Rating
5.0 16 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Prólogo


Al detective Jeon Jungkook se le partía la cabeza del dolor que tenía, producto de una noche ajetreada donde había dormido unas escasas dos horas.


Jeon Jungkook era detective del cuartel N° 2 de la ciudad de Busan, su trabajo consistía en investigar encubierto los crímenes que se cometían dentro de su distrito de trabajo. Era conocido dentro del cuartel por trabajar solo, por su frialdad con las personas, incluidos sus compañeros. Era un detective meticuloso en sus investigaciones y por esta razón su jefe directo confiaba ciegamente en él para resolver los casos más complicados y peligrosos.


Precisamente esa noche había participado de la redada donde se atrapó a uno de los más peligrosos narcotraficantes de Busan, a raíz de la extenuante semana de investigación y de las pocas horas de sueño, tenía como consecuencia éste insufrible dolor de cabeza.


Divisó una farmacia y estacionó el automóvil para bajar a comprar unos analgésicos. El establecimiento se encontraba casi vacío, a excepción de un chico que recorría los pasillos.


Jungkook se dirigió a sacar las pastillas para aliviar su dolor, cuando se dio cuenta que el chico se echaba algunas cosas a los bolsillos de su chaqueta. Esperó a que él chico se acercara al mostrador para pagar, dándole el beneficio de la duda.


El chico, entabló una coqueta conversación con la cajera, que se reía relajada con él . Finalmente tomó un paquete de chicles del mostrador y se lo pasó a la cajera para que se lo cobrase.


Definitivamente, Jungkook, no se había equivocado. Éste chico era uno de los tantos ladronzuelos que pululaban por la ciudad.


Jungkook , se colocó a sus espaldas y, colocó las esposas en la mano que el chico tenía en su espalda.


- Estás arrestado por robar, tienes derecho a guardar silencio hasta que se te formalice.- dijo Jungkook un poco cabreado, extrayendo de los bolsillos del chico los artículos sustraídos y dejándolos sobre el mostrador.


Eran una cajita de caramelos para la tos, un dentrífico y una seda dental.


Jungkook no pudo evitar sonreír para sus adentros. Por lo menos, éste ladronzuelo, se preocupaba por su aseo personal. Pero en fin, robar era robar. Hoy era eso y en un futuro sería un banco. Mejor frenar su futuro delictivo ahora y no más tarde. Aunque la experiencia le había enseñado que muy pocos se rehabilitaban.


La cajera estaba totalmente avergonzada por no haberse dado cuenta, y además había estado coqueteando con él.


El chico se giró lentamente para mirarlo. Un inusual par de ojos color miel se clavaron en los suyos y una sonrisa burlona le mostró su impecable dentadura.


- Hola...bonito- y le cerró un ojo descaradamente al detective barriendo su cuerpo musculoso con la mirada.


Jungkook por primera vez se sintió como un trozo de bistec exhibido en la carnicería. El dolor de cabeza se le multiplicó por cien.