¿Eres tú? / Romance cristiano

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Romence juvenil. Alizeh Sorni una brillante estudiante de diseño gráfico es sorprendida por el propósito de amor en su vida, todo surge con un sueño de André Sevilla que poco a poco será parte de su realidad.

Genero:
Romance/Adventure
Autor/a:
Cindy
Estado:
En proceso
Capítulos:
18
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
13+

Capítulo 1

Primer día de universidad es interesante, un día de experimentación entre grupos sociales, formas amistades agradables y algunos no tanto. Espero encontrar personas increíbles en mi aula.

Voy camino a la universidad, observando la naturaleza, me gusta prestar atención al canto de los pájaros, el movimiento de las hojas en las ramas de cada árbol, tienen música, el caer de cada rama u hoja forman ritmos, todo es sorprendente.

Tengo un pequeño spoiler de mi día y es que formare parte del grupo de escultura, algo nuevo para mí, el día de ayer recibí el correo, una breve notificación, recuerdo algunas palabras como: Favor de presentarse al grupo 12 el día de mañana, de preferencia en horario de receso, por su atención gracias.

Para ser sincera no esperaba ese grupo, yo quería algo relacionado a escritura o matemáticas, no soy buena en matemáticas, es por eso que necesitaba con urgencia esa materia extra. Y referente a escritura, creo que podría inventar poemas de amor, tengo suficiente inspiración y eso que no tengo novio, aunque la realidad de la situación es que estoy esperando por la persona que Dios tiene para mí.

Los pensamientos se encargaron de entretener mi camino, fue de esa manera hasta que la entrada principal de la universidad me sorprendió con un pequeño letrero:

Bienvenidos.

Deje escapar una pequeña sonrisa. Permanecí en ese lugar, pensando en las posibilidades de salir corriendo o entrar y dejar salir mi lado poco sociable.

-Me agrada tu outfit.

Interrumpió a mis pensamientos una joven de cabello castaño, con un vestido color rosa pastel y presencia agradable.

-Gracias. - Respondí.

-Soy Neyra Rossi, vivía en Alemania, sin embargo, decidí viajar para cumplir mis sueños y conocer otra cultura.

-Mi nombre es Alizeh…

-Espera, ¿Qué significa tu nombre?

-Es un nombre relacionado con la naturaleza, tiene diferentes significados, sin embargo, el que más me gusta es el significado de viento.

-Es extraño. - Sonrió.

-Mi apellido es mejor.

-Sorpréndeme.

-Sorní.

-Desde este momento eres mi amiga. Las personas únicas me agradan y tú lo eres.

-Gracias, que amable.

-Soy estudiante de la facultad de diseño gráfico, cualquier situación no dudes en visitarme. – Extendió su mano en señal de aprobación.

-Creo que nos vamos a ver todos los días.

-¿Por qué?

-También soy estudiante de diseño gráfico.

-Es increíble esta situación. Te parece si vamos a nuestra aula compañera de outift colorido y destacado.

-Me parece perfecto.

Todo el camino permanecí en silencio, Neyra Rossi observaba a las personas con gran sorpresa, estaba demasiado entretenida analizando la facultad que se percató de mi presencia al llegar a nuestra aula correspondiente.

-Disculpa mi silencio, es que todo es nuevo para mí, incluso el clima. - Soltó una risotada.

-Te entiendo. Estoy segura que te agradara esta ciudad.

-Eso espero. - Respondió con timidez.

-¿Te gustaría compartir mesa?

-Me encantaría.

Me sentí cómoda, me sentí segura con su compañía, Neyra salió un momento antes de comenzar la primera clase, creo que sus padres le hablaron por video llamada. Así que yo me quede esperando en mi butaca, mientras observaba a cada persona que entraba, cada compañero con una historia diferente, algunos ya se conocían y extrañamente coincidían, otros permanecían solos.

Una persona robo toda mi atención, sentí una conexión con él, como si se tratara de un amigo de la infancia, algo dentro de mi indicaba que lo conocía.

Me quede boquiabierta, fue así, hasta que él tomo asiento atrás de mi butaca.

-No pude ser, es un aula demasiado grande.

Exclamo. Sin esperar respuesta alguna.

Pero yo siempre soy entrometida, no puedo evitarlo, es atractivo, pero no importa tanto el físico, importa lo que sentí cuando lo vi, es como si saliera de mis sueños.

-Es hermoso. - Respondí sin tener contacto visual.

-André Sevilla, un gusto verte. ¿Ya te conocía?

-Lo dudo, pero yo también siento que te conozco.

-¿Cuál es tu nombre?

-Alizeh Sorní, un gusto conocerte.

-Alizeh, eres viento.

-Es correcto.

Una conexión nos unía, estaba segura de eso.

-Creo que te he visto.

Cuando escuché sus palabras fue entonces que me vi obligada a tener contacto visual. Me quede fijamente mirándolo, esperando una respuesta.

No sucedió. No explico nada, solo se acomodó en su butaca y me sonrió.

Puedo asegurar que esperaba mi pregunta, una que no estaba segura de realizar, pero la duda me invadió.

-¿En dónde?

Pregunte sin pensar bien.

-En mis sueños.

Respondió mientras jugaba con su lápiz.

Entonces me quede anonadada, no tenía respuesta o pregunta. Me quede en blanco. ¿Acaso estaba jugando?, no comprendía la situación, pero me agradaban sus palabras. Probablemente yo también lo conocía en mis sueños, eso lo pensé desde que lo vi.

-Jóvenes, favor de tomar asiento, yo seré su maestro en este semestre maravilloso, así que por favor no quiero problemas, espero que todos comprendan que son jóvenes universitarios, responsables y maduros.

El profesor Alonso interrumpió nuestra platica, regrese a la posición correcta para prestar atención a la clase. Durante toda la clase Neyra se encargó de participar, más de lo normal o más que los demás. Me sorprendió su forma de ser, tan sociable.

El profesor Alonso impartía la clase de diseño para redes sociales, muy entretenida e importante, la clase pasaba demasiado rápido, pero la intriga cada minuto aumentaba, André me generaba una sensación extraña.

La clase termino 10 minutos antes de receso, tome mi mochila y me apresure para llegar a tiempo al taller de escritura. Mi sorpresa fue encontrarme con Dan, un amigo de preparatoria, un apasionado por el arte, sus redes sociales tenían una cantidad grande de seguidores y tenía demasiadas chicas interesadas en él.

-Alizeh trae viento y reencuentro.

-Hola Dan, es un placer este reencuentro.

-¿Qué tal el primer día?

-Muy bueno, encontré un chico interesante y una amiga muy linda que me gustaría presentarte.

-No mi linda Alizeh, el amor no es para mí, si encuentro el amor pierdo el arte.

-¿De qué hablas?

-He tenido un noviazgo de un mes, eso fue el año pasado, pero un mes fue suficiente para sentir el gran impacto que genera el amor, yo perdí la inspiración para pintar, escribir o bailar.

-Entonces no era amor real.

-Dejaremos la duda en el viento.

-Muy gracioso.

Al finalizar mi platica, me percate de la mirada de André, estaba al otro lado de la ventana, observándome, no logré mantener el contacto visual, su sonrisa me generaba una chispa de pensamientos extrañamente agradables.

André se fue rápido, probablemente quería verificar mi presencia en aquella aula o buscaba a alguien más.

Al finalizar el taller considere ir a la cafetería. El lugar tenía un aspecto caluroso, como un hogar, cada pared tenía una frase motivadora y cada persona que atendía tenía una bella sonrisa.

Una linda bienvenida a las instalaciones, me sentí feliz de encontrar un lugar seguro.

Se apreciaba un banquete distinguido y lindo. Decidí tomar una ensalada, acompañada de una pasta y de beber opté por agua de frutas. Fue la mejor comida del día. Nadie tomo siento en la mesa que estaba, así que saque mis auriculares inalámbricos y deje la reproducción automática de mi playlist, la música soluciona todos los días, buenos o malos, siempre te abraza con cada nota.

Al finalizar lo poco que quedaba de receso, es decir los únicos 8 minutos libre que tenía, fue hasta entonces que Neyra me encontró.

-Alizeh te estaba buscando.

-Aquí estoy.

-Esta hora es de diseño digital.

-Así es.

-Y no encuentro nuestra aula.

Ambas nos sorprendimos al no recordar el camino de regreso al aula. André estaba a unos centímetros de nosotras, escuchando todo.

-No es que sea un entrometido en conversaciones ajenas, pero escuche que no encuentran el camino de regreso al aula y la verdad es que yo también estoy confundido.

-¿Quién eres?

-André Sevilla un gusto conocerte.

-Neyra Rossi, el gusto es mío.

-Bueno y ahora ¿Qué hacemos?

Pregunte intrigada y sin paciencia, tenía temor de llegar tarde a la primera clase de dicha materia.

-Neyra debería de ir a prefectura para preguntar y nosotros dos deberíamos de platicar.

-Platicar no solucionara nada. – Respondí inconforme.

-Voy a prefectura. – Agregó Neyra.

Neyra se retiró. Me quede sola con André, su mirada permanecía fija a mi persona.

-Te conocí en un sueño, es verdad. – Rompió el silencio.

-Por desgracia yo no te conocí en un sueño o por lo menos no lo recuerdo, no ahora, sé que te conozco, sin embargo, no recuerdo bien.

-Tu mirada es tan linda como en aquel sueño.

-¿Cómo fue tu sueño?

-Un sueño normal, de la nada aparecías, me tomabas de la mano y me decías que estabas esperando por mí. Nunca entendí su significado, pero podríamos descubrirlo ahora que te encontré.

-¿Juntos?

-Juntos.

-Es perfecto.

-Lo perfecto fue encontrarnos.

André tomo su celular y lo extendió en mi dirección.

-¿Puedes proporcionarme tu número de teléfono?

Tome su celular, me registre en sus contactos, después le regrese su dispositivo y él con una sonrisa en su rostro lo guardo en su bolsillo.

Neyra regresó con una hoja de horarios y un mapa de la facultad.

-Nos encontramos algo retirados del aula, es mejor tomar un atajo.

-No conocemos la escuela. – Expresó André con inconformidad.

-No lo necesitamos si tenemos un mapa.

André le respondió a Neyra con un ademan de rendición. Ella comenzó a caminar y nosotros la seguimos, después de 3 minutos llegamos al aula, todos estaban en clase y no se encontraban butacas disponibles, nos conformamos con tomar la clase sentados en el suelo. No fue muy cómodo como lo esperaba, lo comprendo, no necesitábamos salir e ir por butacas e interrumpir más la clase, solo nos quedaba tomar la clase y buscar alternativas y el suelo fue la mejor opción. André pensaba en la brillante idea de toma la clase de pie y apoyarnos en las ventanas, mientras que Neyra sugería no tomar la clase y retomarla en el turno de la tarde. Y obviamente eso tampoco era buena idea. La clase tenía una duración de 50 minutos, André estaba boquiabierto con Neyra, le sorprendía que nuestra extranjera realmente dominara nuestro idioma. La clase termino, tomamos nuestras pertenencias y el profesor nos extendió una hoja, que explicaba un trabajo en vinas. Mi compañero era André.

-¿Es una broma?

-¿Qué?

Pensé que André estaría inconforme, pero me sorprendió su respuesta.

-Alizeh mi compañera de trabajo.

-¿Eso es bueno o malo?

-Es muy bueno, tendré mucho tiempo para conocerte.

-Supongo que seré tu hobbie favorito.

-¿Por qué?

-Tomará mucho tiempo conocerme.

-No importa.

-Eso quiero ver.

-¿Me estas retando?

-No

-Porque de ser así, entonces te aseguro que ganare.

-Eres competitivo.

-No me conoces bien.

-Con tus actos y palabras es suficiente. Hasta mañana André.

Me retiré de la facultad y en el camino me encontré con Dan. No dijo nada, solo me acompaño hasta mi casa, después se marchó.

Mi pasatiempo favorito en la tarde es bailar. Me gusta bailar para encontrarme con mi interior, todo lo que guardo en el fondo de mi corazón se refleja en cada paso, cada movimiento coloreado y contorneado que doy.

No importa la canción, importan los sentimientos en el momento.

Al finalizar mi baile escuche una voz, alguien gritaba afuera de mi casa. Me asome por la ventana y no se encontraba nadie. Pero escuchaba una voz conocida. Así que baje al primer piso y me arme de valor para abrir la puerta. Andre estaba gritando, al otro lado de la calle.

-¡Viento! ¡Viento!

-¿Qué te sucede?

-¿Vecinos?

-¿Qué?

-Creo que eres mi vecina.

Voltee a ver al frente, así es, la casa ya tenía un poster de venido.

-No puede ser.

Me quede anonadada. Él tenía algo especial o extraño que aparecía en todos lados. Se estaba agregando en mi vida, en mi entorno, lo estaba logrando sin intentarlo.

-¿No estas contenta?

-Claro que sí.

-¿Y mi banquete?

-¿Qué banquete?

-El banquete de obsequio a tu vecino nuevo.

-Oh claro ese banquete, no existe. No me gusta cocinar.

Observe detenidamente su expresión, pero no fue nada, solo tomo aire y lo dejó escapar, como si no le importara, primer hombre que no se expresa de manera negativa ante esa confesión.

-No es obligatorio gustarte.

Siguiente Capítulo