Chanyeol y Baekhyun vs Minseok "Chiquito" malvado

Sinopsis

Baekhyun caza a Minseok un malvado y sensual chiquito que mata hombres para quitarles su dinero, un Chanyeol que no es el nieto favorito de Abuelito. [Esta historia es de humor y tiene varias cosas que no cuadran]

Genero:
Humor/Erotica
Autor/a:
CherryLoeY
Estado:
Completado
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

1

Terrones de barro rebotaban sobre la dura tapa del ataúd con pequeños golpeteos de irreversibilidad. Baekhyun Hunter vació otra pala de tierra en el oscuro terreno, agradecido de que las personas bien intencionadas con sus pésames, ya se habían ido. Él también despidió a los enterradores, prefiriendo terminar la tarea porsí mismo.

Baekhyun ya podía oír a los vecinas,y a las viejitas metiches, cuchicheando acerca de su comportamiento poco delicado, pobrecito, probablemente dirían, no es el mismo desde que su adorable madrastra se fue, pero a Baekhyun no le importaba ni una mierda lo que pensaran.

Su padre estaba muerto y la única cosa que importaba era la venganza contra la perra sin corazón que lo mató: su oh-tan-adorable- madrastra.

Sus ojos ya no tenían lágrimas, estaban tan secos que se sentían lastimados alrededor de sus bordes. Antes de que su madrastra, el hermoso y mimado Minseok Rolf (ahora técnicamente Minseok Rolf-Hunter-Lovell-Randolph si es que el doncel llevaba la cuenta), se presentara, Baekhyun y su padre habían sido un equipo contra las estrechas y afectadas expectativas del mundo.

Su padre había sido determinado en criar a su hijo como un individuo auto-suficiente y lo arrebató lejos de sus lecciones de bordado para enseñarle a cazar y pelear. Cuando Baekhyun vio a sus compañeros ser forzados a cocinar y hacer reverencias, doblando sus rodillas ligeramente, Él le agradeció a todas las estrellas por su extraordinario padre.

Cuando él trabajó desde abajo para ganarse la muy codiciada posición de Terrateniente Real en el palacio, él había estado muy seguro de que su familia estaría asegurada de por vida.

Todo eso cambió cuando Minseok llegó, su rostro tan inocente como el de un querubín, sus ojos tan dulces como los de un gato. El colgante de esmeralda oval descansando sobre el amplio escote de Minseok y la estola de piel hecha a la medida sobre su espalda, tramó un extraño hechizo prometiendo riqueza y belleza. El padre de Baekhyun, quien nunca antes había caído presa de tales cosas, no pudo resistirse.

—Lo siento tanto, Papá. Debí haberlo golpeado en la cabeza cuando tuve la oportunidad —Baekhyun dijo, mirando a la tumba, mientras tiraba otra carga de tierra dentro del hoyo. Minseok Rolf era un doncel cruel, feliz de robar y matar por lo que fuera que quisiera. El mundo sería un lugar mejor sin él—. No te preocupes. No Volveré a cometer el mismo error.—





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Era otro día estupendo, finalmente el clima se había vuelto cálido después de demasiadas noches frías de invierno. Chanyeol silbaba una alegre melodía para sí, mientras paseaba a través del bosque, esperando tener un grandioso fin de semana con su Abuelito favorito. El sol brillaba resplandeciente. Las criaturas del bosque se escabullían a su alrededor en sus actividades del día, sus diminutos sonidos tranquilizaban a Chanyeol asegurándole que todo marchaba bien con el mundo.

La caminata a través del bosque, hacia la estación de renta de carruajes que lo llevaría hasta la casa de su Abuelito, era corta, apenas un día de camino, y Chanyeol ya sonreía en anticipación.

El Abuelito de Chanyeol era un vibrante y viejo caballero: amable, generoso, y muy ocurrente con las bromas. Abuelito también tenía el mal hábito de meterse en más diabluras de las que el viejo hombre podía manejar. Chanyeol lo encontró atrapado arriba de un árbol o dentro del pozo de agua en más de una ocasión, sin mencionar esa vez del incidente con el mono.

«No puedo esperar para ver en que anda metido Abuelito esta vez, » Chanyeol sonrió con solo pensarlo.

A Chanyeol no le importaba el viaje a pie; él había hecho su cuota de extenuantes actividades físicas en sus días de militar. Aunque en ese entonces, sus viajes estuvieron plagados con peligros, terminando en gritos y sangre. Ahora, él se complacía en sus relajadas caminatas, encontrando gozo y belleza en el bosque y las criaturas a su alrededor. Ajustó el cuello de su capa de la armada de color rojo brillante para permitir que el sol calentara su cuello.

Los pájaros cantaban y las ardillas parloteaban y… Chanyeol oyó algo que estaba fuera de lugar. Los vellos de su nuca se erizaron mientras desenvainó su espada y se aproximó a la fuente del sonido poco natural. Él rodeó un recodo en el camino y rápidamente enfundó su espada, avergonzado por su paranoia. En vez de la anormal bestia de pesadilla que él había imaginado, el sonido era de un joven doncel. Él estaba tumbado sobre el suelo en estado de aflicción, su gemido era como el obsesionante lamento de un alma en pena o de una banshee.

Chanyeol se detuvo a medio paso cuando los ojos verdes de él quedaron fijos en los suyos. Santo cielo, es precioso.

El chico quedó en silencio tan pronto él quedó a la vista. Él jugueteó con su largo cabello color castaño con una mano mientras acariciaba su delgada pantorrilla con la otra. Sus ropas y modos eran como los de los señoritos finos, que él solo había visto a lo lejos resguardados en carruajes y castillos. Finos bordados cubrían su toga verde y cuentas brillantes acentuaban su amplio regazo.

El clima era demasiado cálido para el elegante abrigo de piel tirado en el suelo junto a él y una abertura en un lado de su falda corría hasta arriba en su muslo, mostrando un montón de pálida piel.

El rostro del doncel, aunque retorcido por el dolor, era tan perfecto como una pintura. Chanyeol batalló para retirar su mirada de los centelleantes ojos de él, de sus mejillas enrojecidas, sus labios rosados y llenos, tan solo esperando a ser besados insensatamente…

—Hola, buen señor —su voz retiró a Chanyeol de su ensueño. Hasta su voz es hermosa. Cada palabra de él lo encantó, suave como una plegaria y adornada conrisas, a pesar de su aflicción —Parece que me he torcido el tobillo. Estoy terriblemente apenado por ser encontrado en tal estado, lo debo admitir —Él sonrió rápidamente, y luego desvió su mirada mientras un tono sonrosado inundó su rostro.

¿Eso quiere decir que le gusto? Él había visto la misma mirada de los donceles de la taberna, ¿Pero sería que esa expresión implicaba el mismo interés de un chiquillo de la nobleza?

El corazón de Chanyeol se aceleró cuando miró la preciosa visión recostada en el suelo. «Hombre, no eches a perder esto. Pórtate serio.»

—No tema, señorito. No voy a hacerle ningún daño —Chanyeol estaba agudamente consciente de los temores que un chiquilo solo en el bosque podía tener, con un hombre extraño – No seas un cretino, se dijo a sí mismo—y trató de educar su expresión para ser lo menos amenazador posible—. Por favor, permítame ayudarlo—él se agachó, en cuclillas para hacer una inspección más cercana a su tobillo herido—. No se ve como si estuviera comenzando a inflamarse, lo cual es muy buen síntoma.¿Cree usted que puede ponerse de pie?—

Chanyeol se puso de pie y ofreció su mano a la mujer, ligeramente apenado por lo sucia y callosa que era su palma. Era claro que era un señorito bien educado, quien tendría poca experiencia con el áspero toque de un soldado. Él lo ayudó suavemente a levantarse. Él se apoyó pesadamente sobre su tobillo sano y Chanyeol pudo darse cuenta de que él estaba dudando en poner peso en su torcedura. Él se movió ligeramente y dejó escapar un grito de dolor, tambaleándose antes de chocar en la amplia extensión del pecho de Chanyeol.

—Te tengo—Chanyeol no pudo evitar guiñarle un ojo. «¡Estúpido! ¡No seas un cretino!»

Pero era demasiado tarde, ya le había guiñado el ojo. Él trató de sonreírle a Baekhyun, esperando que pasara por alto su atrevimiento.

El chiquillo alejó un largo rizo de cabello de su rostro, acomodándolo detrás de una adorable orejita. Él levantó su mirada viéndolo a través de sus pestañas, una tímida sonrisa formándose en su rostro.

—Muchas gracias señor, estoy muy agradecido. Mi nombre es Minseok Rolf, y me temo que debo pedirle alguna ayuda —su rostro se puso tan serio, que Minseok se veía como si fuera a llorar—. Estoy viajando para ver a mi pobre y anciana tía una última vez antes de que muera —sus ojos se llenaron de lágrimas y Chanyeol pudo ver que Minseok luchaba por recuperar su compostura—. El viaje toma sólo cinco días a pie. Estaba tratando de llegar con él más pronto, apurándome y… —Él hizo un ademán hacia su tobillo herido— Y terminé desperdiciando tiempo. ¿Puede usted ayudarme? —Él todavía estaba apoyado contra él y Chanyeol podía sentir la curva de los pechos contra su pecho.

Él jugueteó con el borde de su chaqueta roja brillante, pareciendo no darse cuenta de que sus dedos rozaron contra el estómago de Chanyeol con toda la extensión de cada uno de ellos.

—Capitán Red, a su servicio. Red como rojo en lengua antigua… más puede llamarme Yeol. Sería un honor para mí el ayudarlo—él dio una rápida mirada a la puesta del sol—, lo llevaré a casa de su tía a tiempo, ¡ni siquiera tiene que pedirlo! —Él no estaba seguro cómo lo iba a hacer, pero él sabía que a su Abuelito no le importaría que se retrasara unos pocos días por socorrer a un señorito que necesitara ayuda.

Gentilmente, él guió a Minseok hasta una roca cercana, para que él pudiera sentarse, evitando así, poner peso sobre su lastimadura. —Pienso que con ese tobillo, no llegaremos muy lejos esta noche. Levantaré un campamento y luego resolveremos cómo hacerla llegar a dónde usted se dirige —Chanyeol dijo.

Chanyeol trabajó rápidamente levantando el campamento con una tienda, un fuego crepitante y lo completó con un asado de conejo recién desollado. Mientras él arreglaba el campamento, Minseok le contó historias y bromas, cantándole canciones mientras hacía cadenas con margaritas con sus hábiles dedos. Él le preguntó acerca de su viaje y rió con los muchos cuentos del Abuelito y con sus hazañas.

—Su Abuelo parece ser un hombre encantador. Debe ser una terrible pena para él el estar completamente solo aquí. Tan aislado —Él se estremeció, atrayendo hacia sí su capa de piel envolviendo su cuerpo en Él—. Pienso que yo no podría soportarlo.—

—Usted es demasiado fascinante para estar escondida del mundo —Chanyeol se preguntó si él se molestaría por el atrevimiento de su respuesta. Una cálida oleada de alivio se extendió a través de su cuerpo cuando el rostro de Minseok mostró una pequeña sonrisa por el cumplido—. Es que, simplemente, Abuelito está cansado y fastidiado de la vida extravagante que él solía tener. Estos días, su riqueza solamente lo aburre, así que él encuentra nuevas formas de meterse en problemas —

Chanyeolregresó a la tarea que tenía en mano, golpeando las estacas en el suelo para armar su tienda.

Para la hora en que el conejo estuvo guisado, los dos extraños estaban hablando y riendo como viejos amigos. Ellos comieron alegremente sus alimentos mientras el tenue atardecer se convertía en oscuridad, y el bosque, de ser un mundo amigable, se transmutaba en una bestia oscura y fatídica.

Minseok se deslizó sobre la banca de leña que compartían, acercándose a Chanyeol , calentando sus manos en la fogata. —Estoy tan agradecido por todo lo que ha hecho, Chanyeol. Ojalá y hubiera alguna forma para pagarle el favor pero… —Él se tomó un momento para juguetear con el amuleto de esmeralda alrededor de su cuello—.

La única cosa que tengo es esta gema y es una herencia familiar desde hace siglos. Mi intención era dársela a mi propio hijo, algún día —Él se mordió el labio y meneó su cabeza vigorosamente—. No, yo debo pagarle esta deuda a usted —con dedos temblorosos, Él desabrochó el collar y lo sujetó en su mano, dándole un apretón de despedida antes de ofrecérselo a Chanyeol, extendiendo la palma de su mano hacia él.

Chanyeol estaba estupefacto. Este doncel era hermoso, de eso se había dado cuenta de inmediato, pero además tenía tal belleza de espíritu. Una compañía tan amable y encantadora.

El pensar que él sacrificaría algo tan precioso para pagarle su amabilidad resonó en Chanyeol hasta su esencia. Él es todo lo que siempre había soñado.

Él tomó el collar de la pálida mano de Minseok y lo sostuvo, pretendiendo estimar su valor. —Tengo el lugar justo para esto —él sonrió mientras enlazaba, de vuelta, los extremos del collar alrededor del fino cuello de Minseok, sosteniendo su largo cabello hacia un lado con una mano mientras aseguraba el broche con la otra.

Él rió suavemente en respuesta, pero repentinamente se puso seria. —Hay tal amabilidad en usted, pero percibo una profunda tristeza. Soledad —Minseok estaba tan cerca de Chanyeol que él podía sentir el calor irradiando del cuerpo de Él—. Yo sé lo que es la soledad, Chanyeol —Él estiró su mano y trazó una línea desde la oreja de Chanyeol hasta su barbilla.

El pulgar de Minseok encontró el labio inferior de él, moviendo el dedo sobre su labio, de atrás hacia delante.

Chanyeol podía sentir que su sangre comenzaba a acelerarse y atrevidamente atrapó con su boca el dedo del joven doncel chupándolo suavemente, antes de soltarlo. Él se quedó sin aliento y lo miró a los ojos, sonrojándose por su manera de mirarlo.

—Me alejaré en este momento si usted me lo pide, —Chanyeol dijo, esperando que su desesperación no fuera tan aparente en su rostro—. Si no, me temo que no podré ser capaz de resistirme a usted por mucho tiempo.

Minseok saltó hacia Chanyeol, sus manos alrededor del rostro de él mientras él lo besaba. «¿Realmente está sucediendo esto?» Chanyeol se preguntó. Las manos de él agarraron la cabeza de Chanyeol, jalándolo para acercarlo, y sus caderas se flexionaron en la banca oprimiéndolo por su costado.

«Oh, gracias a Dios que no es virgen», él pensó, antes de que toda la sangre se precipitara desde su cabeza y él ya no pudo pensar más.

Chanyeol gimió dentro de la boca de Minseok y dejó que sus manos exploraran los contornos del cuerpo de él, comenzando con sus esbeltos hombros y moviéndose hacia el sur, en dónde realmente él quería estar. Cuando sus manos alcanzaron las caderas de Minseok, él lo levantó del suelo y lo llevó hasta la tienda.

Una vez que estuvieron seguros, dentro de la tienda, Chanyeol poco batalló con la toga de él, un asunto mucho más simple de lo que él había temido, de desabotonar botones en fila. Él se recostó desnudo frente a Chanyeol, jadeando con anticipación.

Él nunca antes había visto un panorama tan intoxicante en toda su vida.

Chanyeol se arrancó la chaqueta y la camisa y con sus manos recorrió hacia arriba las fuertes piernas de él, pasando por su firme estómago y sus pechos. Minseok maulló por las atenciones de él cuando Chanyeol comenzó a frotar y masajear una de sus tetas con su mano mientras dirigía su boca a la otra, chupando y mordisqueando la suave piel y el pezón endurecido.

—Mmmh… —un sonido escapó de los labios de Minseok mientras pasaba sus dedos a través del corto cabello de Chanyeol, presionándolo firmemente sobre él —Oh Chanyeol, ya no puedo esperar más —Él ahora estaba jadeando, su cuerpo retorciéndose debajo del suyo—. Te necesito.—

Chanyeol lo liberó de su agarre y desabotonó sus pantalones. Minseok tiró de la delgada tela, desligándolo de sus pantalones con una velocidad impresionante. Su polla había estado luchando contra su confinamiento y Chanyeol exhaló un excitado respiro de alivio ahora que estaba libre. El trajo su boca hasta la esencia de Minseok, saboreándolo mientras el se retorcía de placer. Minseok ya estaba tan mojado, tan listo para él.

Chanyeol no podía contenerse más. Se posicionó en la entrada de él, empujando lentamente dentro de Minseok, dándole tiempo para que se ajustara a su larga verga.

Para su sorpresa, él levantó sus caderas bruscamente, tomándolo todo dentro de él en un suave movimiento. Él se detuvo, reteniendo su liberación. Chanyeol nunca antes había estado tan excitado por un doncel y tomó unas pocas respiraciones profundas para calmarse. Una vez que estuvo seguro de estar listo, empezó a empujar dentro de él.


Minseok acometió sus empujones con un salvaje abandono, el cual Chanyeol nunca antes había visto. Minseok gimió con placer, descaradamente, y meció su cuerpo contra el duro suelo del bosque mientras Chanyeol se movía dentro de él. Las manos de Minseok estaban en constante movimiento, explorando su propio cuerpo y el de Chanyeol, torturando sus propios pezones y recorriendo los duros bordes del abdomen de Chanyeol.

Él estaba extasiado, por cómo esta cosita tímida, se transformó en tan sensual ninfa, y movió su mano hasta donde sus cuerpos se topaban, jugueteando y frotando su pene.

Los ojos de él se abrieron de golpe cuando hizo contacto, sus gemidos se hicieron más fuertes y sus movimientos más desesperados cuando alcanzó su clímax. Chanyeol empujó dentro de él con fervor aumentado, respondiendo a su petición sin palabras, pidiéndole más.

— ¡Chanyeol! —Él se vino con un grito agudo, el nombre de él haciendo eco a través del bosque cuando él tuvo su orgasmo alrededor de su polla.

La sensación de su canal mojado contrayéndose alrededor de él fue demasiado para poder resistirlo, y Chanyeol lo siguió hasta el límite, derramando su semilla dentro de él con un fuerte bramido.

Minseok se acurrucó en el amplio pecho de Chanyeol, descansando su cabeza suavemente sobre él mientras entrelazaba sus dedos perezosamente a través de su pecho. Chanyeol estiró unas mantas sobre ellos tomando un momento para besar apasionadamente a Minseok con toda la energía que le había quedado.

Él todavía estaba sonriendo cuando colapsó en un profundo sueño.

El sol de la mañana abrasaba su rostro y le tomó un segundo darse cuenta de qué era lo que estaba mal.

No había tienda.

Chanyeol se puso de pie, desnudo y solo en medio del bosque.

Eso no lo vi venir —su mochila, incluyendo todo su dinero, sus boletos para el carruaje para llegar a la casa de su abuelo en Crispín, y todos sus suministros de viaje ya no estaban.

Su ropa, mantas y, así lo parecía, lo que quedaba de su dignidad, fueron robados en la noche. Minseok hasta se las arregló para robar la tienda de campamento alrededor de él, lo cual le mostró un nivel de ingeniosidad que él no se habría esperado de un doncel de la nobleza. Aunque la evidencia ahora mostraba que no era tan noble.

Independientemente de quién era ÉL realmente, Minseok hacía mucho que se había ido, y sin señales de lucha en el campamento, Chanyeol supo lo que había sucedido.

—Me jodieron.—