00:00
Diciembre 1, 2012.
12:42 PM
Hoy te conocí.
Do KyungSoo.
Hyung.
Caminabas por las calles de Namsan muy apresurado. ChanYeol nos presentó, tú sólo sonreiste con levedad y estrechaste mi mano.
No volviste a dirigirme la palabra en todo el día.
¿Acaso hay algo malo conmigo?
Cuando Yeol se fue a tomar el pedido decidí entablar una conversación. Ahora sabía tus gustos, cumpleaños, edad y hobbies. Te gustaba cantar.
Esos enormes ojos plasmaban cuán oscura era tu alma.
Me estaba arriesgando, me arriesgaba a algo muy peligroso.
¿Y qué importaba?
Ya estaba tan roto que nada más podría lastimarme.
O eso creía...
ChanYeol tuvo que irse por asuntos de trabajo, dejándonos a ambos en la vieja cafetería. Te llame "hyung". Me miraste con el ceño un poco fruncido diciéndome que no te gustaban las formalidades.
Cuando la platica ya estaba gastada mirabas y tecleabas en tu celular, sacabas una sonrisa de vez en cuando.
Sabía lo que eso significaba pero lo ignoré.
Quería que fueras mío, sólo mío.
Yo no te interesaba en lo absoluto. Te aburría.
Así que pusiste un excusa cualquiera y saliste del lugar.
No podía quedarme ahí como un mediocre, por lo que te seguí. Hice el mayor esfuerzo para que no me notaras. Te seguí hasta un motel donde un chico alto y pálido te recibió con una media sonrisa.
Ahora sabía que era lo que te interesaba. Yo tratando de hacer las cosas lentas mientras tú querías ir a follar con ese sujeto.
Mis pies no pudieron avanzar más, era suficiente.
Ya tenía lo suficiente.