Prólogo
Lloran. Lloran.
Los escucho llorar.
Dan vueltas alrededor de mí, inquietos, inquietas. Me susurran cosas y me jalan del cabello, me señalan hacia el exterior. La ventana.
Uno grita. Grita. Grita.
Los demás lo siguen.
Dicen cosas que no entiendo.
No puedo creerlo. ¿Es realidad o mi imaginación?
¿No los veré más? ¿No? ¿No? ¿No? No.
Papá…
Siguen llorando. Soy yo. Son ellos.
Mi hermano… no…
Para siempre…
No lo soporto.
Este dolor.
Esto.
Yo… si pudiera…
Desearía que nada… de lo que escribí aquí... sucediera.