YO TE ENSEÑO (kookmin)

Sinopsis

Donde Jimin quiere aprender todo sobre el sexo, y Jungkook está dispuesto a enseñarle. Inevitablemente ambos hermanos caerán enamorados uno del otro.

Genero:
Erotica/Drama
Autor/a:
Jeonshikook
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Cap. 1



- ¡Solo tienes diecisiete años Jimin! No sabes lo que quieres.


Su total frialdad, su voz mandona y enérgica me hicieron callar en pleno

restaurant. Sabía que después de tanto tiempo él había tomado una decisión y

estaba aterrado por ello.


Él y yo discutíamos a menudo por mi apariencia pues había cambiado mi

aspecto drásticamente, mis ropas más ceñidas de lo que solía usar solo para

sentirme más cómodo conmigo.


- Quítate eso - había dicho esta mañana - No irás a la compañía vestido de esa

manera.


No hice caso. Yo no estaba de acuerdo con su cruel trato; y vestir de sastre para

ir a su oficina era demasiado. Entonces sucedió lo de todos los días, Fher vino por mí muy temprano a la universidad - Fher, dime que olvidaste el traje - le pregunté al chofer en tono de súplica juntando las palmas de mis manos. Lamentablemente su sonrisa me dijo todo lo contrario


- Claro que no señorito Jimin, pasé por el justo hace dos horas, si no lo hago su

padre me despide.


Con desgano tomé el traje del gancho y regresé a los vestidores de la facultad.


- Regresarás a Seúl este fin de semana - soltó de improviso mi padre despejando

mis pensamientos. Esas fueron sus crueles palabras durante el almuerzo, justo cuando estaba dispuesto a tragar mi primer bocado de espagueti - Tu madre ya lo sabe. Ella y Jungkook te esperan con los brazos abiertos - añadió fríamente.


¿Regresar a Seul?


- Pero papá no quiero irme, todavía no puedo, que va a pasar con mis amigos y

mis prácticas de danza, además...


- ¡Jimin por Dios! - soltó malhumorado aventando la servilleta sobre la mesa - Te

preocupas por tonterías. Reanudarás tus estudios en la misma universidad que

Jungkook, ya está hecho.


Increíblemente lo había planeado todo. No le importaba ni un poco mi opinión y

me dolía mucho que no comprendiera lo difícil que era alejarme de mis amigos, con tan poco tiempo para despedirnos.


Sé que mi padre no es una mala persona, pero decidir alejarme de mis amigos no es la solución. Yo no voy a cambiar.


Lo único bueno de la situación es que podré vivir junto a mi madre y mi hermano,

tal vez ellos me den el apoyo que yo necesito, además hace años que no veo a Jungkook, mientras que a mi madre solo la he visto cada año en mi cumpleaños - Está bien papá... si eso es lo que quieres... Me iré.


El rostro de mi padre cambia a un semblante triste repentinamente, mientras

traga cada bocado. Imagino que de alguna forma está evitando mirarme, toma su celular con frecuencia solo para simular interés en algún texto mientras que

en la mesa no decimos nada. Dejo mis cubiertos sobre el plato y giro mi rostro hacia la ventana que da a la calle viendo la gente pasar y las modernas calles de la ciudad, no puedo evitar sentirme melancólico y dejo caer una lágrima sobre mi mejilla


- Extrañaré Tokio - de repente suelto, y sin darme cuenta mi padre toca mi rostro

y me hace volver la mirada, me escruta deprimido y retira la lágrima que

comenzaba a caer por mi rostro


- Perdóname Jimin, yo tengo la culpa, no he dedicado el tiempo suficiente en ti y no puedo darte el cuidado que necesitas. No sé cómo hacerlo - me suelta con frustración y con la voz apagada, pero continúa: - Quiero que sepas que te amo hijo, y estoy seguro de que tu madre y Jungkook van a ayudarte en todo.


- Lo sé papá


- Jimin... solo quiero que seas feliz.



















Estábamos frente a la casa en la que un día habíamos vivido los cuatro. Quedé

sorprendido al verla, no recordaba cuan grande era. Papá me miró y sonrió al

colocar su mano sobre mi cabellera para alborotarla y eso hizo que sonriera aún

más - Ya papá, no me despeines


Papá soltó la gran maleta que cargaba, mientras que yo dejé de arrastrar la mía,

cuando apenas habíamos cruzado el gran jardín, la puerta de improviso se abrió

y salió mamá.


- ¡Jimin! - gritó mostrando una hermosa sonrisa que hizo que fuera corriendo

para envolverme en ella, así que la abracé fuerte, haciéndonos tambalear de un

lado a otro, ella no dejaba de sonreír su apretón era fuerte pero no mas que el

mío, su suave voz, dulce y cariñosa, no nos soltamos por un buen rato, lágrimas

cayeron por su rostro mientras sujetaba el mío con ambas manos para dejar

muchos besitos y luego volver a abrazarme, eso era algo de lo que jamás me

cansaría, ya que con papá no había esa muestra de cariño.


- Ya mujer déjalo respirar - dijo mi padre. Cuando reaccionamos aún nos

encontrábamos en la puerta de la casa, así que papá entró con las maletas y luego mamá junto conmigo


- ¡Dios mío Jimin! Has crecido tanto hijo - me dijo mientras me abrazaba otra vez

- Te extrañé tanto cariño - acunó mi rostro entre sus manos. - ¡Dios mío! ¡estás

hermoso!


- Yo también te extrañé mamá, ya no quiero que nos separemos - le solté sincero

y volví a abrazarla


- Claro que no pasará hijo - dijo más calmada - Y de eso, le vamos a agradecer a tu padre.


Giré la cabeza y me di cuenta que alguien bajaba como loco las escaleras.


- ¿Jimin? ¡¡Jiminnnnnn!! - se escucharon los gritos del loco de mi hermano, se veía feliz de verme, mostraba la sonrisa más perfecta que había visto, me causó tanta gracia verlo correr desde las escaleras hasta donde me encontraba que no pude evitar reír también, me abrazó con brusquedad, hizo chocar su pecho contra el mío, que dolió un poco, pero me contuve en mostrarme débil, luego me observó detenidamente y se inclinó para tomarme de las piernas y cargarme como si fuera un costal de papas


- El pequeño Jimin a vueltooooo - gritó mientras corría conmigo sobre su hombro

por toda la sala de estar sin parar de reír


- Bájame Jungkook - dije con dificultad pues no podía parar de reír - Estás loco, bájame


- ¡Jungkook bájalo! - dijeron mis padres al unísono luego se miraron uno al otro


Jungkook me bajó y me sonreía mientras calmaba su respiración debido al

correteo, me dio un beso en la mejilla y tomó mi mano, luego desvió la vista hacia papá y extendió su otra mano para saludarlo, pero papá lo atrajo de un jalón hacia él para abrazarlo fuerte, provocando que me soltara pues Jungkook le correspondió el abrazo.


Ellos se veían iguales. Pero Jungkook era más alto.


Papá le dio unos golpes en la espalda, le dijo cosas al oído y ambos sonrieron.


- Jungkook, lleva a tu hermano a su habitación, tu padre y yo vamos a conversar un momento - dijo mamá en tono dulce y sereno.


El asintió, cogió una de las maletas y tomó mi mano, no me dio tiempo de coger

la otra maleta pues fui arrastrado hacia las escaleras.


- No te preocupes, luego la subo.


Me condujo hasta mi cuarto y luego soltó mi mano para abrir la puerta


- Wow... es hermoso - dije cuando entré, no lo recordaba así, es grande y moderno, las paredes son de un tono color rosa suave con aplicaciones fucsia, vino y púrpura; la cama era enorme y el armario mucho más. Dirigí mis pasos hasta el cuarto de baño y noté lo espacioso que se veía. Estaba fascinado. Me había quedado con la boca abierta por todos los arreglos que habían hecho para mí, que no me di cuenta que Jungkook estaba burlándose de mi cara - De que te ríes... no te rías - le advertí con gracia mientras regresaba al dormitorio. Di

unos pasos hasta la cama, pero de repente sentí su duro cuerpo tumbarme hasta ella cayendo él sobre mí, me rodeó con sus brazos y me abrazó fuerte


- Te extrañé mucho Jimin - susurró en mi oído y dejó caer su mentón sobre mi

hombro.


Fue tan dulce escuchar su voz, me sentí bien haber regresado y que me recibieran con tanto cariño - Yo también los extrañé mucho Jungkook - le dije y le correspondí el abrazo, me sentía tan a gusto estar así, que nos quedamos varios minutos juntos mientras nos colocábamos de lado ahora, él frotaba mi espalda con suavidad mientras que yo agradecía internamente a Dios por haber aceptado regresar a Seúl.





























Luego de unos minutos, Jungkook me ayuda a acomodar las cosas que traje

mientras me habla sobre la universidad, los dos ahora iremos juntos, aunque en diferente facultad, él estudia arquitectura mientras que yo continuaré estudiando diseño de interiores.


Mamá entra a mi cuarto junto a papá quien se despide de nosotros pues tiene que regresar a Japón, él maneja una empresa constructora con varios arquitectos allá y debe regresar a la compañía


- Adiós mi pequeño príncipe - me

dice cariñoso - Recuerda que puedes llamarme cuando quieras, cada vez que

necesites algo. Lo que sea.


Le doy un fuerte abrazo y él deja un beso en mi mejilla. - Adiós papá, te voy a extrañar mucho


- Yo también cariño. Te voy a extrañar


- Prométeme que estarás aquí, para mi cumpleaños


Me responde que hará todo lo posible y que jamás olvidará compensarme con el mejor regalo. Se despide también de Jungkook con un fuerte abrazo no sin antes decirle que ahora tenía más responsabilidad, pues ahora debía de cuidar de mí también.





























Mamá prepara la cena y Jungkook y yo salimos presurosos hacia la escalera, de

pronto en un rápido movimiento me coge de la cintura y levanta mis piernas para cargarme, asustado lo rodeo con mis brazos mientras baja las escaleras

conmigo en brazos; como si fuera una princesa


- Ahww... ya bájame Jungkook - le digo mientras lo golpeo, me sorprende que

tenga tanta fuerza para cargarme

- No pesas nada Jimin... sigues siendo tan pequeño como el día que te fuiste por

esa puerta - me dice burlón mientras me baja - ¿Qué comes? Que te daba de

comer papá - pregunta divertido y coge mis mejillas para pellizcarme fuerte. Grito por el dolor que ocasiona su gesto


- ¡Mamaaaá! Dile que me suelte


- Jungkook deja de molestar a tu hermano - advierte cuando sale de la cocina con nuestros platos para dejarlos sobre la mesa Jungkook se sienta a mi lado para cenar y mamá recibe una llamada en el celular que pronto contesta retirándose hasta el pasillo, Jungkook no deja de mirarme haciendo gestos que me hacen reír mientras cenamos, pero de un momento a otro siento su enorme mano sobre mi pierna que logra palmear con fuerza por debajo de la mesa


- Aaahhhhwwww - grito - ¡Ju Jungkook!


- Oh lo siento - dice en tono burlón tratando de evitar reír, y de inmediato siento su mano acariciar mi pierna cuando me frota - ¿Se me pasó la mano? Discúlpame

Jimin


- Ya déjame - le respondo molesto y de un manotazo aparto su mano para terminar por sobarme yo mismo


- Bien chicos, tengo que irme, llamaron del hospital - nos informa y coge su plato

para retirarlo mientras me sonríe - ¿Te pasa algo cariño?


Jungkook me tapa la boca con fuerza y evita que le cuente.


Mamá rueda los ojos y resopla - Ya deja de molestar a tu hermano Jungkook, se

supone que tienes que cuidarlo - dice mientras camina hacia su habitación.


Entonces aprovecho en tomar su mano sobre mi boca solo para morderlo con

fuerza a modo de venganza. Escucharlo gruñir de dolor fue confortante, lastimosamente el timbre de la casa había sonado y no pude seguir disfrutando de mi cometido, pues Jungkook fue a abrirla. Podía verlo sobarse la mano mientras caminaba.


Al terminar de lavar los platos y dejar limpia la mesa, volteé a ver hacia Jungkook, él estaba de pie en la puerta de la casa abrazado a una chica, estaban besándose, tal vez sería su novia, así que no quise acercarme a interrumpir. Pero creo que mamá sí. Ella bajaba las escaleras viéndose furiosa e iba de frente hacia la puerta, por supuesto yo no iba a perderme el show así que me acerqué un poquito.


- ¡Jungkook! ¿Qué estás haciendo?


- Ah... mamá, yo... ella es Minah


- Buenas noches señora Jeon - saludó la chica.


No podía ver el rostro de mamá, pero por su postura podía decir que no estaba de buen humor - Buenas noches señorita - dijo mientras abría la puerta y la hacía pasar - Por favor pasa y toma siento, ahora regresamos Jungkook y yo


Mamá arrastró a Jungkook hasta la cocina donde me encontraba. - ¿Qué haces

Jungkook? ¿Con quién estas ahora?


- Ya te dije que es Minah, ella es... es una amiga


- Resulta que ahora te besuqueas con las amigas - soltó enojada - Explícame

como una señorita puede estar a estas horas de la noche en la casa de su amigo.

Eso no habla muy bien de ella.


Jungkook se encogió de hombros - Vino a entregarme un libro


Mamá estaba irritada. Sin duda esa fue una tonta excusa.


- No me importa para que vino, me preocupa que nos meta en problemas con sus padres, así que haz el favor de llevarla a su casa ahora mismo - le advirtió en un

tono severo


- Pero recién acaba de llegar


- Ya deja de discutir conmigo por dios, además tampoco me la has presentado

formalmente


- Pero es que solo es una amiga - soltó con una sonrisita, era todo un cínico.


No pude evitar reír al ver la cara de Jungkook cuando mamá tiró de su oído

hacia abajo y lo hizo gritar. Luego ella se acercó hasta mí para dejarme un beso

pues se despedía para irse.


- No sé hasta cuando seguirá pensando que soy un adolescente - dijo malhumorado, sus manos haciendo puños a los lados de su cuerpo


- Pues supongo que será cuando le demuestres lo contrario


No conozco bien a Jungkook, pero era obvio que esa chica no era su amiga - Ok,

yo me voy a dormir estoy cansado y es tarde, ¿Tardarás mucho en regresar?


- Espero que no, mañana será tu primer día en la facultad y debemos llegar temprano. Anda ve a descansar


Subí las escaleras mientras escuché cerrarse la puerta principal, entré a mi

habitación, me di un baño en la tina y luego me metí a la cama.


En segundos, quedé dormido.






























Dormía plácidamente en la cama y luego sentí que alguien se colocaba detrás mío y me dejaba un beso en la mejilla, giré mi rostro y vi a Jungkook, la oscuridad predominaba en el cuarto, pero sus ojos brillosos me miraban con intensidad.


- Buenas noches Jimin - susurró en mi oído provocando que mi piel se pusiera de

gallina.


Me senté con dificultad y del susto lo empujé, pero casi sin fuerzas - Oye vete...

No deberías estar aquí - le dije


- ¿Por qué...? Quiero dormir con mi hermano, hace mucho tiempo que no he

sabido nada de él y quiero dormir con él - me dice haciéndome recostar otra vez,

no quise discutir con él así que me eché dándole la espalda y nos quedamos

dormidos.


Aquí trayendo una historia olvidada. Ojalá que les guste.