Te vas
Es irónico que te alejaste sin siquiera mirarme.
Me golpeaste sin usar tus manos o palabras.
Yo que a vos te quería hasta un lunes en la mañana,
pero sólo me buscabas para divertirte un sábado en la madrugada.
Te enseñé mi cuerpo y mis defectos.
Siempre fuiste un filtro de Instagram, disfrazando tus imperfecciones con editores.
Encandilaste mis días a base de mentiras.
Te ocupaste de arruinarme pintando colores aburridos sobre mis pensamientos divertidos.
Sé que falle cuando te idealicé, me equivoqué esa tarde que divagué.
Y no, no me vas entender porque yo si te amé.
Ya destruiste todo, así que te vas, tu egoísmo y narcisismo se despiden bajandose del pedestal en el que te coloqué.
Duele mucho, me alienta el hecho de saber que el dolor es efímero, al igual que tus besos en noviembre o tus palabras en diciembre.
El que escribe es mi corazón estando roto, vos sabías lo que sentía y no te importo.
Sólo te aprovechaste para luego lastimarme.
Te marchaste sin avisar; lo tuve que aceptar.
Ahora te pido que aceptes que no te quiero ver más,
quiero que me dejes ir como las hojas en abril.