01
—Cariño, no puedes estar triste. —suspiro la mujer. Miro la puerta cerrada y golpeo esperando recibir alguna respuesta de ello. —Se que tu padre prometió venir para tu cumpleaños, pero se le presentaron asuntos de urgencia. Tu sabes lo que significa eso. —dijo Inko intentando convencerme al niño.
Ella estaba tramitando el divorcio, su relación con su ex esposo no era del todo buena. Ambos habían prometido no entrometer jamas a su hijo en sus asuntos y conflictos de adultos. Pero en la primera oportunidad de escape, del señor Midoriya no se vuelve a saber por un largo tiempo.
Un hombre embustero que mantuvo una amante durante un largo tiempo hasta que esta termino embarazada y no tuvo mas remedio que decir la verdad y casarse con la otra mujer que es mucho mas joven que Inko. Fue doloroso aceptar que su esposo la engaño con una jovencita de 17 años que actualmente tiene 22 y ya tiene un hijo. Que su estúpida y única respuesta para todo ese enrollo fue que no recibió atención de parte de su esposa, y por ende él fue en busca de afecto en alguna otra mujer. Puras patrañas y escusas para obviar el echo de que se calentó con una de 17 años estando el en sus ya 27 años.
Lo poco que sabe Inko es que la mujer ya dio a luz hace unos meses, pero su ex esposo no la acompaño en el parto. Asique simplemente recibió apoyo de su familia.
Izuku es quien recibe la por parte. Su padre no fue una paterna muy estable, no podian contar con él todo el tiempo y siempre que el estaba ahí para "apoyarlo" no hacía mas que decepcionarlo. Pero no le gustaba ser la gota indiferente de ese gran basó. No le gustaba la idea de ser críticado o burlado en la escuela porque su papá se escapó con una mujer mas joven y tener una famiia con ella. Tener una mamá linda, aunque su mami siempre será la mas linda, y un bebe nuevo.
Aunque su papá no lo quería, o si lo quería y no sabía demostrarlo, le agradaba la idea de saber que él se sentía orgulloso como padre. Asique siempre se esforzaba para tener buenas calificaciones pero sin importar cuanto se esfuerce nunca había nada diferentes.
Se supone que su cumpleaños número 8 el vendría a visitarlo y lo llevaría a comer un helado. O por lo menos le cantaría su feliz cumpleaños en su cumpleaños junto con todo sus amigos, asi el podía mostrá lo genial que era su papá y que si lo quería de verdad.
El cumpleaños inicio, los invitados llegaron y dejaron sus regalos. Izuku jugo con sus compañeros del colegio, comieron algunas cosas, y en el momento de soplar las velas él no apareció. Devastado le decido espera con las velas sobre la torta para poder prenderlas y cantar junto a él. Espero y espero, incluso perdio la percepción del tiempo, porque cuando se dio cuenta él y su mamá solo quedaban en la cocina. Mientras que ella limpiaba algunos utensilios de manera molesta, Izuku esperabas y miraba la puerta esperando que esta se abra y deje ver a su papá. Pero eso nunca pasó.
Cuando volteo al reloj de la cocina se encontró con que su cumpleaños ya había acabado y no había nada que celebrar. Y las esperanzas de que llegara no estaban mas que perdidas. Cuando su madre le hablo simplemente la ignoro y corrio a su habitación. Quería estat solo por ahora.
Su madre dejo de insistir con que bajara a cenar algo antes de dormir y lo dejo estar solo con su privacidad. Mientras que dentro de la habitación Izuku no hacía mas qué llorar, había sido mas que plantado otra vez por su padre. No era la primera vez que lo hacía pero, esta era una ocacion especial. Su cumpleaños, su fiesta con los niños que lo molestaban e indefenciaban por haber sido avandonado. Porque no había lengua mas larga y entrometida que las de los vecinos. Asique simplemente todo el pueblo sabe que su papá se fue con una chica de secundaria y que abandono a su familia para formar otra con una chica mas joven.
Fue en esa noche del 16 de julio donde todo su espléndido mundo romántico empezó. Izuku lloraba junto a la ventana con su lindo peluche de conejito, abrazo su conejito con tristeza y enojo esperando verle la cara algún dia a su papá para poder darle un paliza por mentiroso. Pero sabía que su pequeño cuero no ayuda en mucho.
Pero por la ventana abiertamente de su habitación algo extraño se deslizó. Era un pedazo de papel blanco, estaba perfectamente doblado como un avión de papel. Al asomarse por la ventana para ver quien lo había arrojado no se encontró con nadie. Del otro lado de la ventana no había mas que bosque. ¿Cómo rayos habías llegado hasta ahí si no tenia ningún vecino cerca? Dejo ese echo de lado y simplemente cerro la ventana para cubrir cualquier incidente peligroso.
Miro el papel en busca de algún nombre pero no habías nada. Pero lo que si pudo visualizar fue que habia algo escrito dentro del papel.
Eres un angel con ojos jade
Qué no dejan de brillar
Eres un ángel que sonríe
Y no me puedo envitar enamorar.
—Un ángel. — repitió mirando la nota ¿Estará hablando de él? No, imposible. —Pero dijo ojos jade. —susurro mirando su reflejo en la ventana. —¿Que es un jade? — se miro confundido.
Corrio al diccionario en su habitación, recordó que en algún momento en su clases de bioquímica lo mencionaron. Luego de ojear algunas hojas finalmente lo encontró. Es una roca ornamental, es linda y brillante. Sus colores tienden a varear en verdes y blancas.
—Entonces si sere yo. —susurro avergonzado. No podia creer que le habían echo un poema ¿Alguien gustaba de él?