Sinopsis
Amelia corría por su vida con Coco en brazos, si tan solo hubiera hecho caso a su padre cuando le dijo que no saliera de noche, la historia seria otra.
Un poco más se decía a si misma, ya tenía al rededor de una hora corriendo por su vida mientras escapaba de un lobo gigante cuyo pelaje era marrón de ojos negros intensos como la noche, de la nada ve como algo se acerca a gran velocidad hacia ella, era otro lobo gigante de un pelaje cuyo color era tan negro como la noche con unos ojos azules tan intensos como el mar, ella al verse atrapada se detiene bruscamente muerta de pánico.
— Hijo de su puta madre, ya valí y ni siquiera tuve mi romance de telenovela.— Susurro para si misma con la respiración agitada.
El lobo salta sobre ella y se coloca de frente en forma de protección, al darse vuelta logra ver mejor lo que sucedía, era el. Daniel Maxfield la estaba protegiendo del lobo marrón que la perseguía desde hace una hora, pero habia algo distinto en el, de repente sus ojos cambian a un color marrón claro con ligeros tonos amarillos y eso solo sucede cuando...
—Daniel.—Dice en un susurro aun con la respiración agitada y coco en sus brazos temblando de miedo.— No es mi culpa, me dejaron sola y soy..
—Vete.— Gruñe con enojo.— Andrés y Estefan te podrán a salvo.— El lobo negro con blanco mirándola con total desaprobación y enojo.
— Si no me hubieran dejado sola nada de esto hubiera sucedido.—Murmura para darse vuelta y correr por su vida pero sin antes gritar.— Por favor, cuando vuelvas no me mates dejame tener mi romance.
Sabia que si el lobo negro no la mataba lo haría el en cualquier momento, y no es para menos, hasta su propia hermana la mataría al llegar a casa.