Prologo
El perro corría detrás de unos patos que habían salido del lago y cuando se zambullo dentro del agua hizo que el chico se girase al oír el ¡splash! y viera a su amigo peludo dentro del lago, nadando como uno más de las aves que vivían en la laguna. Riendo por la acción del perro la joven tomo nuevamente la posición erguida, en cuanto el chico se levanto y observa como caminaba hasta el borde del lago para sacar al animal del agua. El chico llamo al perro y entonces el animal salió haciendo caso a su dueño, pero inmediatamente comenzó a sacudirse de modo vigoroso y empapo de pies a cabeza su amo.
— ¡No volveré a traerte nunca jamás! – lo regaño furioso, sacudiéndose el agua sucia.
Sin embargo el animal no se dio por aludido tras la amenaza pronunciada por su amo y en su lugar solo se limito a mirarlo con ojos contentos ya mover la cola, que aun chorreaba el agua marrón del lago, y entonces la chica que estaba con ellos llego detrás del joven y sonrió al perro.
—Eres un buen perro. – Dijo al canino que ladro y se acerco a ella para que lo acariciara – si, si lo eres.