Capítulo 1
Empieza Dianna Agron se encontraba en su tráiler en Inglaterra descansando y estudiando su guion de novitiate con la televisión encendida, cuando oyó una noticia que llamo su atención
—Los arqueólogos de la Universidad de Cambridge han hallado una piedra ancestral denominada “piedra de los deseos” la cual data del periodo neo paleolítico 750 a.c. Se dice que la misma concede el deseo mas profundo del corazón de quien la posea
—Vaya – pensó – ojala la pudiera ver y pedirle un deseo
—La misma, estará exhibición y se almacena en el museo de la universidad, el cual se encontrara abierto al público todo este mes, todos los días.
— ¿Esta mujer me leyó el pensamiento?
La rubia se planteo el ir a ver aquel objeto, después de todo como sus compañeros decían se había convertido en una persona de gustos raros después de interpretar a Quinn. Sinceramente ella no se lo creía, tenía mucho de ella en su interior, salvo por la parte de ser una zorra y mala persona que trata mal a todo el mundo, en los demás aspectos ella era Dianna- Quinn, al igual que Lea era en todos los aspectos como Rachel.
Tres días pasaron desde que oyó la noticia del descubrimiento, y como esa semana tendría un par de días libres todo el grupo saldría a divertirse. Fue al museo, se planteo ir con los demás en la camioneta pero prefirió tomarse el metro. Llego justo a tiempo cuando ya no quedaban muchos visitantes, lo que se le hizo un alivio, no porque no le gustara tener contacto con los fans, sino porque ese día solo deseaba relajarse y no pensar en nada. Fue hasta el sitio donde se exhibía el objeto pero aun así decidió recorrer y ver todas las demás exposiciones ya que le resultaron interesantes.
Al llegar frente a la piedra de los deseos, vio que no era muy diferente a la llamada “piedra roseta" tenia inscripciones más antiguas a las que se conocía, si – pensó, estas hecha una rarita para tener todo ese conocimiento en tu cabeza.
Acerco la cabeza al cristal inclinándose para verlo mejor y pensó en pedir un deseo, tal vez por superstición o simple curiosidad. Cerró los ojos y pensó bien lo que quería pedir, y después de hacerlo dijo en un susurro
—Es una tontería estoy volviéndome loca – sonrió.
Salió del museo y camino por la ciudad a pasear y conocer los distintos lugares de interés turísticos hasta que se le hizo tarde y regreso a la residencia que ocupaba con sus compañeras. Ceno con ellas, bebió cerveza y se fue dormir última.a escribir aquí...