En esta vida será ||BowenJiYang|| by:Nymphadora

Sinopsis

La sangre caía por la espada, era tal el brillo que aun con la sangre escurriéndose de ella. La única culpa era de las personas por no aceptar el gran amor que dos chicos inocentes se tenían. -Te encontrare, así deba morir mil veces -la sangre resbalaba por los labios del joven- - ¿P-por qué?! ¡¿Por qué hacen esto?! -un joven de vestimentas blancas veía como cruel mente masacraban a su alma gemela, viendo como poco a poco decía sus últimas palabras, corrió hasta él y lo tomo en brazos - Yo también te buscare, lo prometo- tomo la espada manchada con la sangre de su alma gemela, miro hacia los espectadores y luego volvió a mirar a su gran y único amor - Nos encontraremos -acerco la espada hasta su cuello, miro al cielo y luego sin pena o arrepentimiento paso la filosa espada por su cuello, arrancando así su vida. Actualidad. Ji Yang caminaba hacia la que seria su nueva facultad, ya que por problemas se había cambiado de ciudad y con ello llevo también el hecho de cambiar de universidad. Por su lado paso un chico más bajo que él, fue en ese momento que sintió una extraña sensación en su pecho.

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

1

Son una abominación, esto no está bien, los dioses los castigaran.


-Son cosas del demonio y eso no lo vamos a permitir -La gente de todos los clanes se habían unido para acabar con lo que ellos creían maligno, pero los únicos que sufrirían las consecuencias de esos estúpidos pensamientos eran dos jóvenes que les gustaba disfrutar su vida y como ellos decían "acabar con los malignos".


Dos escoltas trajeron a dos jóvenes a la mansión real, haciéndolos arrodillarse a sufrir de las miradas de odio, asco, resentimiento, como si fuesen lo peor. El líder mayor portaba el arma con el que acababa a los malignos, con esa misma arma acabaría con los dos jóvenes o por lo menos con uno, ya los habían hecho elegir, uno o el otro.


- ¿Hay algo que quieran decir? -El líder los miraba con una media sonrisa sádica.


-¡¡No-nos pueden juzgar, no son nadie!!- Hablo el joven de vestimentas negras mientras miraba con odio a los líderes de las sectas, donde entre ellos estaba su padre-


-Tenemos todo el derecho, eres un niño que no sabe nada de la vida, pero aun así te a treves a enfrentarnos -los lideres murmuraban cosas de ellos y como sus padres no lo supieron criar- ahora, les dimos dos opciones -el joven de vestimenta negra miro al miro al joven de vestimentas blancas y le dio una de esas sonrisas que él le daba, esas que hacían sentir tranquilidad a al joven, pero ahora esa sonrisa solo le daba miedo, miedo al saber que pasaría lo peor-


El joven de vestimenta negra se levantó y se plantó frente al líder, y cerrando sus ojos espero lo peor, mientras lo esperaba en su mente comenzaron a aparecer todos los bellos momentos junto con su amando, el día que lo conoció, se veía como un ángel, vestido de blanco con telas tan delicadas como su piel. La primera vez que hicieron el amor, sus rostros se veían asustados, pero eso no importo, su amor pudo más que su miedo.


Mientas una sonrisa aparecía en su rostro una espada perforaba su pecho, pero aun así nada borro su sonrisa y el hermoso rostro de su amado de su mente.


-¡¡Noo!! -el desgarrador grito del otro joven hizo que con la poca fuerza que le quedara a al joven de negro lo mirara mientras una lagrima corría por su mejilla. Corrió hasta él tomando su cuerpo que poco a poco iba muriendo-


-A-Así deba morir mil veces te encontrare -La declaración de su amado hizo que el corazón del joven se estrujara, puso su mano sobre la del el, ya que esta se encontraba reposando sobre su pecho intentando de alguna forma para el sangrado-


- ¡¿Por qué?¡- dijo en un susurro- ¡¿POR QUE NOS HACEN ESTO?¡ -el dolor que sentía no imagino sentirlo jamás, le habían arrebatado a su alma gemela.


-El muchacho ya tomo su decisión Joven, puede -pero antes de que el líder continuara el joven de blanco le arrebato la espada al líder, mirando a los presentes, y con la misma se degolló, si no tenía a su alma gemela no era nada.


- ¡¡¡NO!!! - los gritos desgarradores de sus familiares y sonidos de sorpresa fue lo último que hoyo antes de caer sobre el cuerpo ya inerte de su gran amor.


Jiyang se levantó nuevamente sudando y asustado por esa pesadilla, se sentía tan real, el cómo perforaba su cuello y el dolor de ver como asesinaban a esa persona, esa pesadilla lo estaba molestando desde hacía un mes. Pasando su mano por su rostro se levantó, caminando lentamente fue hasta el baño, ahí se miró al espejo y instintivamente se llevó su mano hacia su cuello, y recorrido con sus dedos donde aún tenía la sensación de dolor de la herida, como si hubiese sido su cuello el que fue cortado. El no tenia oportunidad de hacer o decir algo en su sueño, era solo un espectador, podía ver y sentir lo que sucediera con el joven de blanco, aunque no fuese su cuerpo.


-No, es una estupidez mía-Ji Yang lavo su rostro y cepillo sus dientes sus dientes para luego comenzar a quitar su ropa y asearse.


Las pesadillas eran muy recurrentes, prácticamente todas las noches, pero nunca avanzaban era siempre lo mismo, el joven llorando, gritando a esas personas y luego se quitaba la vida. Lo que no podía ver era el rostro de la persona que abrazaba y ver como moría. Pero la diferencia de esta vez es que vio como moría el joven y además de eso sintió como si esa herida se lo hubieran hecho a él.


-Jiyang olvídalo, es una tontearía y simplemente es una locura -se dijo a él mismo mientras salía de la ducha envolviendo una tolla en su cintura.


Cuando comenzaron las pesadillas fuero a principios del año que ingreso a la facultad este es su 3 año en la facultad de medicina, su sueño era volverse cirujano general, salvar las vidas de las personas, era uno de sus mayores sueños, pero con las pesadillas estaba teniendo problemas para dormir y tenía miedo de que eso perjudicara su desempeño en las tareas o clases. Esperaba que no pasara así.


Una vez ya alistado salió de su departamento, acomodo su morral y bajo las escaleras prácticamente corriendo, pero no porque llaga tarde si no porque quería desayunar algo en la cafetería que más le gustaba y más desde que tenían un postre que era simplemente delicioso. Miro antes de cruzar y paso al otro lado de la vereda para seguir por su vereda del lado izquierdo. Sentía un sentimiento extraño, nunca había sentido algo igual, era un sentimiento de ansiedad, como si algo estuviera por pasar algo, pero no sabía que, examen no tenía como para sentirse ansioso, pero su corazón latía como si algo iba a ocurrir.


Respirando varias veces trato de calmar ese sentimiento raro, no paso por la cafetería ya que no quería arriesgarse y que al tomar cafeína empeorara su respiración, por lo que solo siguió su camino y fue hasta su facultad, pero no supo porque al llegar a la facultad su raro sentimiento empeoro.


Caminando lentamente y apretando sus puños para tratar de calmar esa ansiedad entro por los pasillos de la facultad. De repente sintió la sensación de como si algo le dijera que se volteara, poco a poco comenzó a mirar hacia todos los lugares frente él, pero aunque no vio nada, la sensación aún seguía, se dio la vuelta, en la puerta se encontraba un grupo de jóvenes, justo cuando se iba a dar vuelta, uno de los chicos se dio vuelta conectando su mirada, los ojos de los chicos eran negros pero como si le dijeran algo, lo más raro fue que así como él quedo hipnotizado el otro quedo de la misma forma, por más que había mucha gente se sentía como si fueran ellos dos solos