Marry Me

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Sinopsis

Un día salvas vidas. Al otro querías salvarlo. “Casate conmigo” “¿Qué? ¿Estás loca?” “Es tu única opción, accedes o miras de lejos” Paso saliva y pareció meditarlo. Me había costado pensar la opción que le estaba dando. “Bien…”

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Akihiro
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

O1. Sarai

Un día nuevo para empezar no sonaba tan mal, pero teniendo un trabajo donde personas mueren cada día bajo tus manos es un gran desánimo. Un ánimo para seguir fue la alegría y sonrisas que ganaba al salvar vidas.

Ese era el trabajo de un médico.

Más bien de un cirujano.

Tome las llaves de la moto para salir de casa convivia con una chica más pero suele salir de noche y dormir de día, como quien diría una anormal.

No me quejaba pagaba su parte de la casa y eso era bueno, su familia era de un bufete jurídico o de abogados su padre lo construyó y su hermano trabaja en el su madre falleció hace unos años por diabetes tipo tres.

Ella nunca quiso tratamiento, pero si trato de vivir con ella lo máximo que pudo, dándole lo que pudo.

Era un día como esos extraños donde no había mucho tráfico pase por un puente admirando la brisa del mar que lo hacía ver tan irreal.

A lo largo de mi trayecto mire a personas caminando hacia el hospital donde trabajaba algunos iban en proceso de enfermarse y otras gravemente. Entre y estacione mi carro donde lo solían hacer los del servicio médico guarde el casco y me lleve las llaves.

¿Un día normal, no?.

No.

A medida que el día pasaba a la hora del almuerzo me uni con mis amigos del hospital incluida la enfermera anormal, si. Con quién vivía se graduó de enfermera.

“¿Por que nos ven?” era raro que un grupo de internos en línea recta miren al mesón donde estaba todo el grupo reunido.

“Observamos a quien elegir para una aprendice” contesto Fiorella, una cirujana su especialidad era general, todo lo que tiene que ver con el estómago: el páncreas, hígado y más.

“Eso no es muy sabio de sus partes” me senté a sus lados con mi batido y alimentos. Una dona. “apuesto por Álvaro, hace muy bien las suturas”

Un interno dejo su comida en un mesón a su costado “interno, ¿quien te dijo que lo dejes?” reprochó Fiorella chasqueando su lengua “recogelo, recogelo” ordenó.

“Somos muy hipócritas, hacemos esto cuando lo pasamos en nuestro internado” agrego Alexandra, neurocirujana, todo lo que tenía que ver con el cerebro ella iba.

“Nadie te hablo Lexa” me queje hacia ella “tú fuiste quién hizo la apéndice cuando nos hicieron esto” reclamé.

“Es verdad” se puso de mi lado Fiorella.

“Bien, bien no hablo. Par de molestosas” defendió Alexandra.

“Tienes cara de pocos amigos, ¿sudece algo?” indago en mi rostro Fiorella.

“No es nada, pacientes” afirme cansada “tengo una joven con insuficiencia cardíaca, es una joven de catorce años está a meses de cumplir quince” agregué.

“Es nuestro trabajo, a menos el tuyo es sencillo el mío necesita un nuevo corazón y un buen seguro médico que cubra todo” se unió a la conversación Chris.

“¿Quieres hacer un cambio?” anime.

“Olvidalo, pero si quieres dame una consulta a ver” se sentó con su bandeja para comer papas.

El suele comer demasiado, muchísimo y jamás engorda. Envidia me da su metabolismo.

“Después de almozar”

“¿Por que esos imbéciles nos miran?” pregunto Chris.

“Larga historia” conteste.

No fue una mala compañía mis compañeros compartiendo cosas así y hablando de los internos como si no estuvieran presente. También hablamos de pacientes con triste historial médico.

Hasta que mi localizador sonó.

“Oh, no, no” deje mi comida para abrirme paso en la fila de internos y correr.

Al parecer mi paciente entro en estado crítico.

La insuficiencia cardíaca es cuando el corazón no puede bombear la suficiente sangre para el cuerpo. Mi parte del cuerpo humano era el corazón, una cirujana cardiologa.

“Hablen con sus padres, que vean los riesgos y piensen un momento para realizar la cirugía” murmuré apenas entre a la habitación.

No fue un día normal.

Una cirugía no puede tardar minutos, suelen tardar demasiadas horas tal vez menos.

Normalmente debía dormir más de las que dormí la anterior noche pero fue por lo que estuve de guardia durante la oscura noche en emergencias, la gente era estúpida pero ¿quien era ella para decir algo?

El día anterior llegaron pacientes gravemente heridos debido a un árbol caído debido a lluvia muy común en esta época de año, pero ramas se incrustado en el cuerpo de algunas personas y destruyó un departamento.

Hubo casos donde una pareja para evitar que sus padres lo separaran, los jóvenes enamorados se pegaron con pegamento resistente.

Durante mis tiempos libres cosa que sucedía muy rara vez, comenzaba a leer Harry Potter toda la saga que podía leer hubo más libros anteriormente.

Aún recordó que eligió medicina debido a salvar vidas, ver a su mejor amiga y conviviente destrozada por su fallecida madre. Quería encontrar la investigación para citar la diabetes pero no era su tema por lo que apoyaría a quien lo haga.

Pedía imposible.

En años se logró encontrar aún que sea un tratamiento.

“Sus padres aceptaron” llegó la enfermera.

“¡Rápido!” era hora de hacer el translado al quirófano “llamen a los quirófanos, necesitamos uno disponible”.

Pasamos la camilla con ruedas al ascensor para ir al piso de quirófano donde no tardamos más que minutos después alistamos todo el quirófano.

Igualmente yo.

Me coloque el cubrebocas con mi gorro quirúrgico de dibujitos animados.

Pase el jabón por sus dedos hasta los codos en forma de triángulo las lave bajo el agua momentos después los saque y el agua en automático de corto las gotas que resbalan iban directo a la alfombra absorbente de esta forma me uni al servicio.

Las enfermeras que ya me esperaban me colocaron los guantes por encima de mis dedos aún húmedos y una bata me acerque a la mesa de quirófano para iniciar con un bisturí para cortar.

Cuando acabe el procedimiento me di cuenta que había pensando demasiado en cosas diferentes y cómo sería la vida de su paciente sobre la mesa.

Quien sabe, pero ? gustaba imaginar su vida.

¿Tendría hijos en un futuro? parecía que la niña quisiera vivir la vida, lo dudaba la descendencia.

Tal vez viajaría más que nada, conocería el mundo, el mundo que jamás quiso conocer por su insuficiencia cardíaca.

Esta vez ella tendría una vida mejor. Al menos eso quería pensar.

En la cirugía fui calmada, no quería alarmar nada ni adelantar sucesos.


A este paso salí del quirófano de noche con una sonrisa en labios. Cuando estuve en el lavado quite el gorro quirúrgico, guantes y demás.

“Que avisen a la familia” mandé a un residente que me asistió durante toda la cirugía.

“Ahora tienes rostro de alegría ¿se salvó tu chica? saliste alarmada en la hora del almuerzo” era Chris quien también salía de una cirugía al parecer “esa sonrisa me lo confirma” era imposible no hacerlo.

Su gorro quirúrgico era de animales los cuales podías mal pensar al menos a mí parecer.

“Si, ella se encuentra bien” mi sonrisa sin duda se ensanchó mas “tendra una vida larga y duradera”.

“Me alegro por ella, tuvo la mejor cirujana”.

El paso su mano por mi cuello juntando mi cabeza a su pecho caminando de esa manera, éramos muy hermanos.

“Tú chico ¿como se encuentra?” pregunte a recordar la conversación en el almuerzo.

“Su corazón está demasiado dañado, tengo que hacerle análisis y ver si entra a la lista de espera para un corazón donante, aún así puedes revisarla, debe estar con su hermana menor en estos momentos” frotó su mano con mi hombro.

“Un corazón donante puede tardar años” agregué un tanto desanimada por su paciente “¿hermana menor? ¿donde está su familia?”.

“Fallecio en un accidente de avión su padre y su madre falleció aquí”

“¿Aquí?”

“En este hospital, se desangro momentos después de dar a luz a su hermana menor” soltó y me sorprendí, venir aquí aún sabiendo el historial de su familia.

No hablamos nada hasta llegar a la habitación del paciente del que tanto hablaba Chris.

Entro y choco los cinco con un adormecido o cansado paciente “Dilan” paso sus ojos a una niña menor recostada en el sofá “Leah” choco los cinco “Yo les dije mi opinión pero traje la consulta a otra cardiologa tal vez les diga algo más positivo hoy”.

“¡Por fin!” sonó alegre su hermana menor saliendo de su celular para mirarme “¿será quien salve a mi hermanito?”.

Era demasiado pequeña, me acerque a ella y piqué con mi dedo índice su nariz “Primero veré si puedo hacerlo”.

Me acerque a Dilan y coloque mi estetoscopio en su espalda para escuchar sus latidos, estaba claro que eran cansados.

“Andan bien por el momento pero dudo que toda la vida, la mejor opción es un transplante de corazón” finalicé.

“Ya sabemos su opinión doctora, es turno de pedir una tercera opinión” se negó Dilan a aceptar esto.

¿Por que?.

“Es la mejor cirujana que tenemos Dilan, tal vez ponerte en la lista de transplantes sea tu salvación” quiso hacerlo entrar en razón Chris “no lo hagas por nadie más que tu hermana”

“¿Por que?” pregunte esta vez.

“¿Por que, que?” defendió.

“Por que no aceptar si es tu única forma de salvar tu vida, es la única opción más viable”

“¡Por que…!” pareció no querer decirlo por su hermana menor “no tenemos suficiente dinero…” soltó.

Oh…

“Dilan piénsalo, tu única opción sin causar daño es Sarai”