Rodeada de idiotas 3.

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Sinopsis

Tercer libro protagonizado por nuestra querida Jane, que en paz descanse (ya que se quedó dormida). Si haz llegado hasta aquí, déjame felicitarte apropiadamente. Bueno, de tanto tiempo habiendo escrito está historia, hasta se me olvidó lo que significa ser apropiado.

Genero:
Humor/Other
Autor/a:
Arise Prabe
Estado:
En proceso
Capítulos:
8
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

1: ¡Feliz Cumpleaños!... idiota.

Mi sueño era extraño, mi Cecil no estaba, tengo tiempo sin soñar con él y reclamarle lo que estaba pasando, era un mundo sin sentido... como yo, pero ese no era el tema, escuché una voz provenir del vacío:

—Jan —era una voz muy conocida, sentía que la había escuchado desde antes y no me daba cuenta, no soy muy buena reconociendo voces, debo tener la enfermedad de Lady Bug—. Jan. —Otra vez, ese llamado, pero me sentía derribada—. Jan, tu hermano Usui y Víctor están haciendo Yaoi ahora mismo.

—¡Dile que usen la crema para manos de Esteban!, espera, ¿quiénes? —Vi esos ojos color caca como los míos, me miraron con ánimo—. ¿Ester?, ¿qué habías dicho?

—Dije, levántate y cepíllate los dientes ahora mismo, sorda, tu aliento huele horrible.

—Gracias por el cumplido, yo también te quiero. —Bostecé, cierto, se me olvidaba de que hace unos días Artemisia, Ester y Esteban se vinieron a quedar en mi casa, mientras que Iván estaba en camino al igual que Ronaldo.

—Tu hermano el cocinero está haciendo el almuerzo, también estuvo discutiendo con Matt, pero ese no es el caso.

Cierto, también se me olvidaba de que Matt ahora ya puede caminar, había mejorado bastante rápido, hasta había participado en el Squite, vaya, supongo que no era necesidad de entrenar de mi parte.

—Párate, tienes que comer y tratar de limpiarme la baba cuando haya un acto Yaoi entre tus hermanos.

—Fujoshi loca.

Una pelea contra míster cepillo, después...

—¡Buenas, me levanté a joder, ¿quién me acompaña?!

Los que me aprecian, levantaron la mano, por alguna extraña razón, Matilda también, pero inmediatamente Victorcito le bajó la mano.

—Hasta que te levantas —dijo Usui—. Los tenía a todos haciendo una huelga de hambre, además, iré al trabajo dentro de media hora. —Se ve que ha aguantado hambre, se le va caer la baba por mirar la comida.

—Amo cuando me esperas. —Por un momento miro a Ester, tenía el cabello corto, yo me sorprendí de aquel cambio desde que llegó—. Y odio cuando me despiertas.

—Agradéceme de que evitara que Artemisia usara su bate nuevo en ti.

—Era mejor que despertarla golpeándolo con la nueva Tablet de Esteban. —Había aparecido Artemisia de la nada, esos ojos miel tenían una mirada algo siniestra—. Está obsesionado con ser un escritor profesional.

Pude mirar a Esteban, parecía un maniaco desde que descubrió que existía las tabletas, admito que se ha vuelto más lindo con el pasar de los tiempos, aunque casi nada había cambiado en su personalidad.

Eso creo.

—Estoy seguro de que mis historias dominarán al mundo —dijo aquel catire—. O me dejo de llamar Esteban Vladimir Falcón. —Desde que llegó él, Rob ha estado bastante interesado por ver a otro rubio pisar la casa.

—A veces pienso que eres el alter ego de la escritora —murmuré.

—¿Qué dijiste, Jan? —me preguntó Ester, y sentía la quemante mirada de Logan sobre nosotras.

—No sé, ¿Calamarinda Chimichanga? —Un momento, ¿por qué no recuerdo lo que acabé de decir?

«Porque eres una verdadera idiota.»

“Si tú sabes tanto, dime qué fue lo que dije.”

«Dijiste... ¿sabes qué?, también se me olvidó.»

—Eres tan diferente desde el día en que nos despedimos en el orfanato —habló Artemisia, poniendo su mano en mi hombro—. Esta Jan ¡me encanta!, ya decía que debía romperse esa burbuja de pendejada entre nosotras.

—Seguimos siendo pendejas —murmuró Ester.

—Tienes razón —afirmé, agarré un bocado de lo que sea que estuviera en mi plato, hasta que me subí en mi silla—. ¡Tú, eres pendeja! —señalé a Emilia, quien tan solo miraba a los lados sin saber a dónde yo apuntaba—. ¡Tú también eres pendeja! —señalé a Artemisia que sonrió con orgullo—. ¡Tú eres igual de pendeja!

—¡Viva el Yaoi! —exclamó como respuesta ante mi acusación, hizo que Usui casi se ahogara con la comida.

—¡Tú eres la más pendeja de todas! —señalé a un espejo andante.

Un momento, ¿espejo andante?

—No pregunten —habló Noah de manera automática mientras cargaba al espejo a su agujero negro... su habitación.

—Por cierto —traté de cambiar de tema, dando otro bocado a la comida de Andrea—. Vaya, no está mal, ¿Qué tiene?

—Es una salsa con queso mozzarella —respondió con hostigamiento, se me brillaron los ojos al escuchar eso.

—Amo esta salsa, ¡vivan las pendejas! —La silla se tambalea de manera extraña y me hace estrellarme al suelo y casi darme contra la pata de la mesa, la mayoría trataba de contener sus risas, al lado mío, estaba Logan, sonriendo, oh, ya sé quién lo hizo, no bromeaba al decir que era un grano en el culo—. ¡Y ustedes no vieron eso!

—¿Estás bien? —preguntó el titán bastante preocupado.

—Solo si me das de tu salsa de mozzarella para mi tostada.

—Definitivamente estás bien, igual, te iba a dejar de todas maneras.

—Eres el mejor hermano del mundo.


—Y... ¿Cómo te va?, he escuchado que a tus amigos los inscribieron en el primer lapso de nuestra preparatoria —preguntó Uziel.

—Sí, estoy segura de que el séquito va a buscar problemas. Contestando a tu pregunta, hoy el hijo del instructor hizo que mi silla se tambaleara y casi me golpeara la cabeza con la mesa, sus bromas son un poco bruscas.

No podía ver su expresión, pero sentía que estaba bastante enojado.

—Ese hijo de..., pensé que tú y él se habían vuelto amigos.

Le he contado de todo a Uziel, menos mal que tiene autocontrol, porque si se lo contaba a Alicia, ella iría a la residencia y lo mataría, es muy probable de que busque a alguien que lo haga ver como un accidente.

—¿Yo que iba a saber que ese Cecil resultó ser mi competencia?, no creas que el elefante no se dio cuenta, estoy muy segura de que el muy coño de su madre va a ser la próxima pesadilla de la residencia.

—Pensé que nadie te ganaría a ti.

—Yo tampoco pensé que alguien me ganaría a mí. —Miré a Uziel, estaba muy bien vestido, a pesar de que se trataba de ropa de salir—. Oye, te ves muy bien hoy, hasta estás mejor vestido que yo, se supone que yo soy la millonaria aquí.

Las mejillas de Uziel se coloraron un poco ante el halago, luego su rostro se coloró todo, eso le pasa por ser muy blanco, la verdad, es bastante lindo.

—Bueno... últimamente decidí vestirme mejor.

Noté que el bolso que cargaba Uziel era para todo menos para esta situación, estábamos al frente de la residencia, no estamos en clases, además, siempre me aburro cuando el Titán se va a trabajar.

—Sé que te enoja que Logan me haga bromas pesadas, pero estoy segura que no tiene intenciones de lastimarme...creo. La primera vez que te vi en una pelea, no me gustó, pensé por un momento que tenía que arrojar el auto de ese puto rubio por un barranco. ¿Por qué trajiste tu bolso?

—Ah, cierto, se me olvidaba. —Abrió el cierre de su bolso bastante malgastado, necesito comprarle uno, y sacó una caja envuelta en papel de regalo—. Feliz cumpleaños, Jane.

—Espera, ¿es mi cumpleaños?, ¿qué es eso?, ¿por qué se me olvidó?, y ¿es mi cumpleaños?

Él sonrió ante mi comportamiento de imbécil, supongo que me apendeja todo, aunque sonríe tan lindo... ¡Concéntrate Jane!

—Sí, lo es. Ya me alcanzaste, feliz quince años.

Debería sentirme vieja o importante, pero ahora que lo pienso, ¡es la misma mierda pero con un año más!

Recibí el regalo y lo abrí, como un animal, ya que rasgué todo el papel de regalo, habían tres cosas, un cintillo con orejas de gato, ¡siempre quise uno!, una pulsera bastante bonita, no era para niña sifrina por lo menos y también dinero... Nah, mentira, era un frasco enorme de Nutella que tenía un logo de ¡Feliz cumpleaños, Jane! En la marca.

—Al parecer, que la novia de Joel trabaje en diseño de logos para productos tiene sus ventajas, aunque tuve que pagar igual.

Mi sueño se hizo realidad, ¡hay hasta una foto mía en la Nutella con la frase que siempre quise como eslogan! “Yo tenía una parte dulce, hasta que me cambiaron a movistar”.

¿Muy estúpido?

—Creo que te amo.

—También te quería dar esto. —Sacó una cajita negra, un momento, ¡la cajita negra!, ¿la cajita negra?

«¿No recuerdas que en la temporada pasada encontraste esa cajita en el auto que manejaba Víctor y se lo devolviste a Uziel el día anterior en su casa?»

“Ahh... No, no me acuerdo, ah, no, sí, si me acuerdo, creo.”

Lo recibí y la abrí, me asombré al ver un bonito anillo, no sé de qué estaba hecho, no soy experta en materiales de joyería... es tan bonito, por lo menos no era de boda, ¿todo este tiempo Uziel ha querido obsequiarme este anillo?

—Quería regalártelo antes, pero no sabía en qué momento, así que escogí el día de tu cumpleaños.

—Siento que esta es una escena cliché.

—Por eso, no.

Señaló detrás de mí, en donde vi cómo Ester gritaba como loca por el jardín delantero y Víctor la perseguía para que no dañe las rosas preciadas de él, mientras que Artemisia jugaba con Aoi, aunque siento que ese gato no le agrada mucho.

—Yo lo veo normal.

Unas focas voladoras después...

Apenas había entrado a la mansión y vi volar a una mosca, ah, no, eso no era lo que iba a decir, ¿qué era?, Hmm, no me acuerdo, ¡ah, ya!, todos comenzaron a decir:

—¡Feliz cumpleaños!

Qué extraño, hasta los que me detestan me desean feliz cumpleaños, olvídenlo, el señor Carin está ahí, de seguro que los obligó a todos, un momento, ¿ese es Ronaldo e Iván?, ¿Cómo pudieron entrar sin que me diera cuenta?

—¿Ronaldo, Iván? —Miré de nuevo a Ronaldo—. Wow, has bajado de peso Ronaldo, estás más flaquito, ¿Cómo es que entraron...?

—Magia —dijeron los dos al mismo tiempo.

—También porque estabas demasiado distraída como para notar nuestras presencias —respondió Iván con más sinceridad, sus ojos azulados brillaban de alegría, hasta yo estaba alegre con que ellos estén ahí mismo, un momento, no me había fijado en las pecas de Ronaldo antes.

Observé cómo Logan no le prestaba atención al asunto, estaba bastante concentrado mirando el pastel, ¿qué le pasa?, espero que no tenga planeada otra broma pesada hoy, me está quitando el puesto de irritante, esta situación es tan lenta de analizar cómo mi portátil patata.

—¿Por qué te pones un mechón de tu cabello en la parte superior de tus labios? —Vaya, Esteban es bastante descriptivo, tal vez sirva como escritor.

—¡¿Algún problema, simples humanos incompetentes?, cumplo años y quiero un bigote mostacho!

—A ti no te sale el bigote, por cierto, ¿y el pastel? —Parece que no cambia mucho en esa perspectiva.

—Josué —llamé a Ronaldo por su segundo nombre.

—¿Qué?

—¡Feliz cumpleaños a mí, bitches, saluden a la ama Jane!

—Solo cumpliste quince, no es la gran cosa —dijo el muy aguafiestas de Logan, no prestándole atención a nada que no fuera el pastel.

—Déjame ser, quiero ser un pan.