Mi razón. (Mi razón. (Jujutsu Kaisen. Satoru y tú)

Sinopsis

Los mandamases de la hechicera buscaban la manera de controlar a Gojo Satoru, pensado que una mujer podría ser la llave para eso. No se equivocaban, sin embargo no siempre las cosas salen como uno quiere. Ni siquiera el hechicero más poderoso del mundo se libraría del amor. Historia ubicada en el universo de Jujutsu Kaisen, obra y personajes pertenecientes a Gege Akutami.

Genero:
Drama/Romance
Autor/a:
AndroWaspkc
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Noviembre 1994.

Cercanías de los bosques de Nagoya.

Se reportó un grupo de hechiceros oscuros, quienes usan su poder para ganar dinero a través de las maldiciones.

La orden llegó de los mandamases de la hechicería y se procede a eliminar a todos los miembros de aquella familia, sin excepción.


Una mujer corría entre adentrándose en el sagrado bosque, un grupo de hechiceros de primer grado había atacado a toda su familia, incluido a su esposo, el ataque fue sorpresa y sin explicación alguna.


Ahora ella había escapado aprovechando la oportunidad que su, ahora, difunto marido le había brindado, pues entre sus brazos llevaba a su pequeña hija, una niña de apenas 3 años, heredera de su clan y sus rituales.


Una niña que no tenía ni la menor idea de lo que ocurría.


-Tal vez si voy con el clan Kamo...- susurró jadeante la mujer, pero era una estupida idea, ninguno de los tres clanes los ayudaría, porque ni siquiera sabían de su existencia y además ella era una mujer extranjera.


Freno en seco al ver frente a ella a uno de los hechiceros que peleaba contra su esposo, tembló levemente y respiraba agitada, no había escapatoria.


-¿Por qué nos hacen esto?- cuestionó molesta, por suerte su hija dormía.


-Ustedes son hechiceros oscuros...- dijo con simpleza el hechicero.


-¡No!- se apuró a decir. -¡Se equivocan... esta familia siempre ha servido a los mandamases!- explicó atónita, acaso ¿todo se trataba de un mal entendido?


-Si eso fuera así, ¿por qué fueron ellos quienes nos mandaron?- se burló, para la mujer era evidente que él sabía la verdad, la mujer se arrodilló.


-¡Te lo ruego... deja vivir a mi hija!- suplico bajando la cabeza.


-Hay una orden...


-Mi hija ha despertado su energía maldita y sus rituales... sólo tiene tres años...- aquello pasmo al hechicero. -Un niño... siempre es un lienzo en blanco...


"Perdóname (t/n)..."


Fue su último pensamiento.