Capitulo 1: Monstruos abisales
Era un 14 de marzo de 2028, un día normal como cualquier otro, por lo que decidí no salir de casa y quedarme viendo los transeúntes pasar por la ventana. Hasta que desde el horizonte, todo empezó a tornarse oscuro y lúgubre. Al momento en que todo el mundo quedó a oscuras, sin pensarlo dos veces, me propuse a buscar una linterna en caso de emergencias.
Pensé que no era nada y solo era un eclipse lunar o algún suceso astronómico, por lo que traté de investigar por internet, pero se había caído la red y tampoco había señal para realizar llamadas. Luego de pensar qué hacer, decidí salir de casa y ver qué ocurría. Al momento en que salí con mi linterna en mano, comencé a escuchar gritos y súplicas de auxilio. Mientras trataba de ver qué ocurría, pude visualizar a muchas personas corriendo, por lo que detuve a un sujeto que era policía, pero este estaba tan histérico que sacó su arma de reglamento y se disparó a sí mismo. Pensé que era histeria colectiva, debido a que todos estaban como si hubieran enloquecido, corriendo en todas direcciones.
Anonadado por lo que había ocurrido y sin entender absolutamente nada, traté de ver si el policía todavía tenía pulso, pero estaba muerto. Luego de pensar en qué hacer en esta situación, le quité el arma al policía y salí a ver de dónde provenían los gritos que escuché inicialmente. Alumbrando con la linterna, pude vislumbrar a un ser humanoide con unas protuberancias salidas de su espalda y unas garras extremadamente grandes, devorando a una persona. Era un ser abisal, tan aterrador que parecía sacado de una novela de H. P. Lovecraft.
Me quedé atónito por un segundo, hasta que reaccioné y me alejé lentamente sin hacer ningún ruido. Luego de escapar de ese lugar, decidí regresar a mi casa y tratar de digerir el trago amargo que acababa de ver. Al llegar a mi casa y conseguir tranquilizarme de manera involuntaria debido a los acontecimientos, vomité todo lo que había comido, a tal punto que mi estómago me ardía como si de gastritis se tratara.
Después de que por fin me recuperara por los hechos ocurridos, traté de encontrar una manera de poder defenderme de esos monstruos, por lo que me puse a buscar entre mis pertenencias hasta que encontré la katana que había pedido hace unos años por internet.