CAPITULO 1
- Y un dos tres uno dos tres entren – el tiempo marcaba cada paso y mi entrada llego, entre junto con mi grupo llegando al centro con un fouetté – delicadeza Alice
¡Concéntrate!
Ya se
Continúe la coreografía hasta la nota marcaba el final de mis compañeros, diez segundos pasaron y Lili hizo un leve movimiento haciendo que me quedara sola en el centro
Seguí con mis pasos como ella me indicaba y con casa paso que daba sentía mis pulmones arder y mis músculos contraerse
- Alice concentración – una última vuelta y me detuve inclinándome levemente dando una reverencia al pianista que tocaba su última nota para mi
- Tiempo, pueden retirarse chicos nos veremos la próxima semana, Alice quédate un momento – asentí – ¿Estas bien? te vi descoordinada
- Si, solo estoy pensando mucho se acerca una fecha importante – asintió
- Necesito que no te estreses si quieres continuar con tu solo y necesito la máxima concentración posible
- Si maestra
- Bueno retírate y descansa y Alice si no sale bien los ensayos, tu papel se lo daré a Jane – asentí
Eso no pasaría no le dejaría mi papel a Jane, a ella no
Tome mis cosas y desate mis zapatillas para guardarlas, quite las medias y sobre mis dedos adoloridos
Estaban rojos y algo hinchados, algunos cayos se habían secado y tuve que cambiar los curitas para que no me lastimaran las zapatillas
Afloje un poco el leotardo para que mi cuello no se lastimara y acomode la falda antes de salir del edificio
Las calles de Sidney estaban repletas de gente y no es de esperar menos por algo es una de las ciudades más pobladas de Australia
Camine hasta la cafetería más cercana para pedir un café cargado
Después de diez minutos ya están tomando mi pedido indicándome que esperara mientras lo preparan, el lugar, era acogedor, las paredes decoradas con diferentes tipos de cafés, dando un aspecto bonito
Sonaba Natural de Imagine Dragons en las bocinas del local la gente entraba y salía mostrando lo buena que era la atención
La mayoría de las chicas me miraban diariamente se notaba que no pertenecía aquí
Muchas de ellas son rubias, altas de ojos claros, blancas… yo en cambio 1,60 de altura, cabello castaño oscuro, test clara no blanca no morena solo clara y ojos color avellana
Bueno los ojos es lo único que tengo parecido al menos son un poco claros un poco no más, al menos se nota la diferencia
Me entregaron mi pedido y le dedique una pequeña sonrisa al chico que me atendió a lo cual el asintió devolviéndome la sonrisa
La mayoría son muy amables y serviciales claro está que hay algunos que son arrogantes y presumidos lo normal en todo lugar
Apenas eran las doce del mediodía y me sentía muerta, en la academia los horarios cambiaron debido a la remodelación por eso nos desocupamos antes pero lo malo es que hay que levantarse más temprano lo cual es un infierno para mí
Odio levantarme a las cuatro de la mañana y estar a las cinco en la academia calentando, es un martirio más con mi insomnio que estos días se ha propagado más
Se lo que significa pero no quiero pensarlo, ya han pasado tres años y tengo que superarlo de una vez
Tengo tiempo para despejarme hasta la hora de entrada en mi trabajo, lo último que quiero es tener que ir a encerrarme en las paredes de mi departamento
Acaricie mi cabeza levemente al sentir como el dolor de cabeza aumentaba generalmente era por tener tanto tiempo amarrado el cabello por el moño de ballet así que no creo tener de que preocuparme
Creo
El claxon de un carro me saco de mi ensoñación lo siguiente que sentí fue un golpe en mi costado el cual me llevo directamente al piso golpeándome la espalda contra el pavimento
¿Qué acaba de pasar?
- ¡¿Está bien señorita?! – alcance a escuchar la voz de un chico
- ¿Qué pasó? – estaba aturdida
- Lo siento no la vi, el semáforo cambio de repente y usted iba cruzando pero se quedó en media calle ¿está bien?
- S... Si estoy bien – al mirar mis manos vi las pequeñas líneas que sangraban – mierda
- Déjeme ayudarla – me levante, no podía sacudirme las manos me ardían
- No, estoy bien gracias – me intente ir pero me agarro del brazo
- Esta sangrando
- Estoy bien no necesito ayuda enserio fue mi culpa – al levantar la mirada vi a un ser divino que me idiotizo por un momento
Un chico con cabello negro y unos ojos azules con destellos verdes, sostenían mi brazo con firmeza, era alto de test blanca, hombros anchos y fuertes aparentemente,
Era hermoso, apuesto lo era todo
- Señorita ¿sucede algo? – su mirada era preocupada y mi ensoñación se rompió regresándome a la realidad
- Tengo que irme
Carajo
Me solté de su agarre y me aleje de él como alma que lleva el diablo
Qué vergüenza debí haberme quedado como estúpida viéndolo
Genial perfecto
Haciendo el ridículo como siempre
- Oye espera – un jalón en mi brazo hizo que me detuviera
- ¿Qué pasó?
- Estas sangrando
- ¿Qué? ¿Dónde? – aparte de las manos no veía que nada más sangrara
- En la espalda – por eso me ardía – y las manos también
- No pasa nada, fue mi culpa por quedarme en media calle
- No cómo crees ven déjame ayudarte – me agarró de la mano
- No estoy bien así, enserio solo son unos rasguños
- Insisto ven – me jalo y lo siguiente que vi fue que estaba en un carro último modelo
Lo que me faltaba, si alguien me ve con este hombre va a pensar que soy una caza fortuna porque se nota que tiene dinero
Aprovecha estúpida ¡tiene dinero!
- Lindo auto – fue lo único que pude decir
- Gracias muñeca – fruncí el ceño
¿Me acaba de decir muñeca?
- ¿Dónde me llevas? – susurre mientras el auto se ponía en marcha
- A una farmacia hay que comprar unas cosas para curarte
- Pero no necesito ayuda
- Si la necesitas así que te vamos a curar y después te invito a una bebida ¿Qué dices? – me miro con esos ojos que creaban un contraste entre el azul bebe y el verde
- No me vas a secuestrar ¿verdad?
- ¿Quieres que te secuestre?
- No supongo
- Supones – me miro confundido
- ¿Si?
Que estupideces estoy diciendo
Cubrí mi rostro y lo escuche reírse, al mirarlo note como los hoyuelos se marcaban en sus mejillas
Deje de mirarlo e inspecciones mis manos notando la suciedad que se asomaba a través de las heridas
- ¿Te duele?
- Un poco
- Me dejas ver la herida de tu espalda
- Si – me gire despacio y solté la tira de mi leotardo dejando ver mi espalda
Sentí el tacto de sus dedos en mi espalda baja lo cual causó que me riera
- Perdón tengo cosquillas
- Tranquila – susurro subiendo sus dedos hasta llegar a la herida ardiente que sentía un poco más debajo de nuca
Eso sonó raro
Si verdad
- Tienes suerte, no hay de qué preocuparse es una simple cortada causada por la caída con una limpieza y cubriéndola bastará espérame aquí – asentí mientras él se bajaba del auto
¿A qué hora se detuvo?
No tengo ni idea
- Listo muñequita – di un pequeño salto del susto
- ¿A qué hora entraste? – cuestione
- Hace un momento ¿estás bien?
- Casi me da algo – puse la mano sobre mi pecho – ¡no me asustes así! – se rio
Cínico este desgraciado
- Si, lo siento – soltó otra carcajada – bueno hora de curarte – me volví a girar para que pudiera curarme
Vi por el reflejo de la ventana como ponía alcohol en un algodón para después pasarlo por mi herida solté un chillido
- Oye despacio – reclame
- Tranquila falta poco – hablo con burla
Salió burlón la bestia esta
- ¿Mejor?
- Si – sentí como amarraba de nuevo las tiras y me gire, cogió mis manos y una por una las fue curando
- Y listo ya está – puso en una fundita lo que uso – ¿y ahora, vamos a tomar algo?Yo invito
- Mmm – no quería ir a casa así que por que no – claro
- ¿Algo en especial?
- ¿Un café?
- Un café será entonces
Media hora después estábamos en una cafetería elegante
Demasiado elegante
- ¿Está todo bien?
- No tienes porque invitarme nada solo fue un accidente
- Un accidente que pudo ser peor que unos simples rasguños déjame recompensarte por lo que sucedió
- No lo se
- Mira mejor subiré mi oferta te invito un café y una rebanada de pastel son muy buenos aquí – me dedico una bonita sonrisa y me dejo pensando
Tenía semanas sin comer pastel
- Está bien, acepto tu oferta
- Genial vamos – bajo del auto seguido de mí, una campanita indico nuestra llegada
- Muñecas primero – abrió una silla para mí
- Gracias
Ay que caballero
Nos sentamos en una de las primeras mesas que estaban vacías, el desconocido alzó la mano y llamo a la mesera
- Un ¿café con caramelo? – me miró a lo que asentí – dos cafés con caramelo y dos rebanadas de torta de chocolate – la mesera asintió y se retiro
- Lindo lugar – aprecie el lugar
- Si es uno de las mejores cafeterías de esta ciudad
- Si se nota – dije mirando el techo
- Y cuéntame de ti ¿cómo así te quedaste de pie en media calle?
- Pues no lo sé – me encogí de hombros y el solo me miro confundido – a ver primero ¿dime tu nombre?
- Aquí tienen sus pedidos – la mesera dejo nuestras bebidas en la mesa junto a una gran rebanada de pastel de chocolate a cada uno
- Gracias – cogí mi café dándole un sorbo
Que delicia
- ¿No sabes quién soy? – arqueo una ceja
- Si lo supiera no lo preguntaría – hable con sarcasmo
- ¿Entonces por qué aceptaste venir aquí conmigo? – cuestiono con una sonrisa de lado
- Ni idea la verdad, ni siquiera sé quién eres – me toco burlarme
- Pues un gusto Muñeca soy Raiden Relish – agarró mi mano y la beso, entrecerré los ojos un momento intentando reconocerlo
Yo eh escuchado ese nombre en algún lado pero donde
Un momento ¡el articulo!
¡Claro el apellido Relish los empresarios! espera dijo ¡Raiden Relish!
- Ay no te creo es broma ¿verdad?
- No tengo porqué bromear – dijo divertido
- Eres uno de los empresarios más codiciados del país, del mundo no se
- Eso es bueno – me miro coqueto
- Eres un puto Dios ante los ojos de todos joder ¿cómo puedo estar aquí contigo? no la pregunta es ¿por qué estás aquí conmigo?
- Porque te ves interesante
- ¿Interesante? – ladee la cabeza
¿Interesante?
- Si ahora dime ¿cuál es tu nombre? – dio otro sorbo a su café
- Alice Rodríguez – le di el último mordisco a mi trozo de pastel
Genial ya se me acabo
- Lindo nombre muñeca
- No soy una muñeca, ni me parezco
- Si eres una muñeca, muñeca – me guiño un ojo – solo que eres una muñeca exclusiva, solo existe una por eso no te pareces a las que todos conocemos eres única en tu especie
- ¿Especie? ¿Soy un animal? – me hice la indignada
- No eres un animal – volteo la mirada antes de volver a hablar – aunque si lo fueras serías el animalito más bello del mundo
- ¿Así coqueteas con todas? – me reí
- No soy un mujeriego muñeca – hizo una mueca de asco
- ¿No?
- No
- ¿Por qué? Digo eres ¿millonario? O ¿multimillonario? No me acuerdo bueno porque no eres un mujeriego todos los empresarios lo son…creo
- Billonario muñequita
Aun mejor
Y yo con apenas veinte dólares en mi cuenta bancaria
- Ni mi hermano ni yo somos mujeriegos primero porque no nos gusta andar por ahí, de mujer en mujer, somos famosos no podemos venir acostarnos con alguien y que por cosas de la vida consiga algo que pueda dañar nuestra imagen en especial la de Rajesh es como un rey en el mundo empresarial y un paso en falso podría traernos muchos problemas
- Touche
Tiene toda esa sexy boca llena de razón
- Aparte eres muy bonita – otra vez esa mirada coqueta – no pareces de por aquí ¿de dónde eres? ¿Estadounidense? ¿Rusa acaso?
- No y no, soy Latinoamericana – le robe un trocito de su pedazo de pastel que estaba por la mitad
- Con razón eres muy bella – se le iluminaron los ojos – ¿quieres acompañarme muñeca?
- No me conoces puedo traer un cuchillo ¿y si te asesino?
- Sería un honor morir en manos de un ser tan divino como tú
- Que Galán – gire el rostro no quería que viera mis mejillas sonrojadas – ¿a dónde quieres que te acompañe?
- A un restaurante almorzaré con mi hermano y no quiero estar solo con él, es un amargado – arrugo la nariz
- Tu hermano ¿sabe que dices eso de él? – me burle
- No lo sabe así que no se lo digas – me señalo – ¿me acompañas? – se levantó y extendió su mano hacia mi
- ¿Tu hermano no se molestara? Digo soy una desconocida
-Tranquila él no se enojara de hecho creo que le gustara conocerte – una mirada que no supe descifrar se asomó por su rostro
- Está bien solo porque soy amable – acepte su mano
- Eso es – una sonrisa como la del gato de Alicia en el país de las maravillas se asomó por su rostro haciéndome estremecer
En me acabo de meter