Bloody Smile

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Sinopsis

«No siempre un hombre es el agresor » «La muerte es tan natural como la vista o un deseó carnal.»

Genero:
Horror/Mystery
Autor/a:
Críss
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Bloody smile

En éstas últimas semanas he tenido "

algunos

" problemas legales, ya que una mujer de unos 27 años, tomó la maldita decisión de acusarme y démandarme por abuso sexual y físico, cosa que no he de negar me divertí mucho haciéndolo, pero no soy tan imbécil como para decir eso en la corte, al contrario, hacia como si no conociera a esa mujer, algo que me enseñó haber sido un expolicía es a mantener la calma en esta clase de situaciones, claro que a mentir sin problema alguno, al fin y al cabo no es la primera vez que me demandan, siempre termina igual cierran el caso por falta de pruebas.


Estaba recostado en mi cama sin nada que me quite el sueño, esperando a que anochezca ya que apenas pasarán las once de la noche saldría para estar cerca de algún bar o fiesta de esos lugares siempre sale alguna mujer lo suficientemente ebria como para desaprovechar la oportunidad.


Pasaron las horas, hasta que se dieron la diez y media, ya estaba vestido con frecuencia suelo utilizar ropa completamente negra, así me es más fácil esconderme en callejones, también para no ser tan visible al momento de acercarme a alguien, pero...


Últimamente cada vez que salgo me he sentido vigilado es curioso por que desde que entre al callejón donde me escondería, me empecé a sentirme vigilado otra vez, nervioso, es extraño, me sienta como una presa siendo acechada por su depredador por naturaleza.


Una simple, débil e indefensa presa en espera de morir al ser acorralada por aquel que espera impaciente por volverlo su cena.


«La vista, es tan natural como la muerte, ¿no lo creés?»


Escuché un susurro a mis espaldas, era suave, tranquilo, con una leve risa entre sus palabras, ese susurro me puso los pelos de punta.


Después de escuchar ese leve pero claro susurro, sentí algo caliente y pulsante en mi estómago, mire hacia abajo logrando ver cómo un cuchillo hacia un corte como el de un cirujano limpio y preciso, creo que fue tanta la impresión de ver dicho artículo de cocina cortando mi piel que no me di cuenta cuando me tiro al cemento, cuando volvi a reaccionar fue cuando sentí como sacaba el objeto afilado de mi para pasar a mi frente, parecía que estaba dibujando o escribiendo, estaba por gritar en busca de ayuda pero al parecer lo noto y me tapo la boca con su mano enguantada, otro corte se hizo presente pero esta vez fue en el pecho entre mis costillas directo en mis pulmones, ahora no podía gritar ni mucho menos hablar mi respiración cada vez disminuía más, no duraría mucho tiempo si seguía cortando mi cuerpo de esta manera.


Quito su mano de mi boca, tosia sangre, pero no le importó siguió con que hacia en mi frente. Termino, para después abrir mi pecho procurando de evitar que me desangrara más, luego se puso a jugar con mis órganos sin arrancar los de su lugar a este punto no era muy consiente de lo que hacía solo podía sentir algunas cosas, no podía ni levantar la mirada.


Se puso a un lado mio tomó algo de mi pecho con mucho cuidado, la tenía a lado, sercas de mi hombro logrando ver mi corazón a un palpitante en sus manos.


«La muerte es algo natural»


Esa maldita frase otra vez, pero con distintas palabras.


«Creíste que iba a dejar pasar todos y cada uno de tus crímenes Rodrick Barnes»


¿¡Qué!?..


«Si, tienes mucho tiempo en mi lista, pero que negaras todo lo que le hiciste a esa podre mujer en el juicio fue la gota que derramó el vaso, pagaras por todas y cada una de esas jóvenes que violaste y posteriormente mataste, lo que más hace que me hierva la sangre es que, es que no te mate antes, ese día, ese maldito día en que me enteré de lo que les hiciste a tus hijos. »


¡Como sabía todo eso, me asegure de borrar toda evidencia que me inculpara!


«Pero no te preocupes, hoy irás al lugar donde pertenecen las personas como tú. Esperame en el infierno bastardo. »


Terminó de hablar, levanto un poco su máscara manchando la con sangre, ¡mí sangre!, la levanto hasta la parte superior de su labios, en las comisuras de estos estaba  una especie de hilo amarillo, cosido en equis, senti como si su mirada se clavara en mi, sonrió y de un tirón arrancó mi corazón para darle una mordida.


Eso fue todo, mi alma se levantó de mi cuerpo, lo último que vi antes de desaparecer fue como guardaba el resto de mi corazón en una bolsa negra y veía con decepción el resto de mis órganos. Se retiró del lugar y al pasar por una farola vi que estaba vestida con una camisa a cuadros roja que tenía un goro negro, parecía ser de franela, también traía un pantalón holgado de mezclilla azul, en este tenía un cinturón negro con tres fundas la del cuchillo, la de una pistola y el de unos nunchakus, se volvió a poner la máscara que al igual que su falsa sonrrisa era amarilla.


[•••]


A la mañana siguiente el cuerpo sin vida de aquel hombre fue encontrado por un empleado que tiraba la basura en los tambos de aquel callejón, los medios de comunicación no se hicieron esperar y publicaron la noticia, lo ocurrido la noche pasado fue algo que estaba en boca de todos, con una sola pregunta, ¿Quien fue el asesino?, mucha gente tampoco se hizo esperar a dar y contar lo que pasó junto con su opinión sobre el caso.


En pocas horas se volvió un tema casi mundial, dividido en tres o quizás más bandos; por un lado estaba los y las que creían en que todo lo que había pasado con aquel hombre fue un actor de «Justícia» ya que se habían enterado de todo lo que habia hecho aquel hombre, otros; creían  que aún con lo malo y cuel que fue aquel hombre no se merecía que le desearan la muerte, el último bando; era aquel que no le importaba lo que estuviera pasando, y si tenían una idea y una opinión que solo la conservarán para ellos mismos.


¿Y lo que tenía escrito aquel hombre en su frente?


Lo que tenía escrito... Solo fue una frase.


«La muerte es natural, al igual que un deseo o acto sexual.»


Muchos que leyeron esta frase le hicieron un leve comparación con la frese de un acosador o pederasta al ser descubiertos.


«La vista es natural.»


Pero la gente nada más se centraba en eso más no en el cuerpo del hombre y una de las paredes de aquel callejón, al parecer aquella persona se de volvió por un último trabajo para aquel cuerpo.


Ya que se descubrió que al cuerpo le habían sacado ciertos órganos además del corazón, estos eran: los dos riñones, los ojos y el único pulmón sano que había quedado. En la pared, había otra frase que ponía los pelos de punta a cualquier posible acosador o violador.


«Cuidado con lo que haces y dices, por que no sabes cuando alguien te puede estar cuidado.»


Es posible que la gente no le haya puesto alguna atención pues estaba escrito en alemán. Alado de lo escrito había un pequeño pero distinguible símbolo una estrella de seis picos encerrada en un círculo a la medida de esta. ¿Qué significará? Nadie lo sabe o tal vez...