El color del amor
Alguna vez existió un pequeño colibrí el cual absorvia colores que le resultaban hermosos y puros, el no quería absorber cualquier color. Así que busco y busco, hasta que encontró un hermoso color rosa proveniente de los cachetes de un joven de ojos en forma un tanto felina, al cual le habían robado su primer beso y este, rápidamente, su rostro, especialmente sus mejillas se tornaron de ese lindo color rosa que contrastaba perfectamente con su blancura, así que el colibrí absorbió ese rosa pálido y decidió quedarse a lado del chico de nombre Minseok, ya que este desprendía colores hermosos, puros y únicos, especialmente su aura blanca que era signo de pureza y honestidad.
El colibrí más tarde absorbió el color lila, lila de los tenis nuevos de Minseok que Jongdae (su mejor amigo y dueño de su primer beso) le había regalado por su cumpleaños número diecisiete.
El pequeño pajarito un día de lluvia se dio cuenta de que cuando Minseok se encontraba junto a Jongdae (cuya aura era igual que la de Minseok) sus colores eran más llamativos y hermosos. Como el azul de las lágrimas derramadas en diciembre al saber que Jongdae lo amaba, o el color de los ojos de Minseok, ojos verdes que brillaban de felicidad cada vez que miraba a Jongdae.
El día de San Valentín, Jongdae compró un collar con un corazón amarillo que contenía marcado sus iniciales y en la fecha en el que decidieron estar juntos como pareja, Minseok al momento de ponérselo, el color amarillo se asemejó al amarillo del sol por las mañanas. Y así fue que con el tiempo el colibrí se iba haciendo de colores más y más hermosos, que muchos de sus amigos colibrí comenzaron a envidiarle ya que conforme pasaba el tiempo, su plumaje brillaba cada día con más intensidad.
Ya habían pasado diez años desde que el colibrí estaba junto a Jongdae y Minseok que ahora vivían juntos como pareja.
El color rosa de las mejillas de Minseok al recibir un beso de parte de su mejor amigo, el lila de los tenis que este le obsequió, azul de las lágrimas de emoción y amor que derramó por sus ojos verdes, mientras que el de ojos color miel lo abrazaba.
Ahora el colibrí absorbería el color naranja del atardecer que acompañaba a los dos enamorados y el rojo de la pequeña caja que Jongdae sostenía detrás de su mano.
-Minseok...
Volteo y se encontró los ojos color miel enfrente de el.
-Jongdae.
-¿Sabes?, desde que te conocí mi vida cambio por completo, te convertirte en la luz de mis días nublados, el dueño de mis sueños y desvelos, el causante de que yo cambiará por completo mi visión del mundo y el propietario de mi corazón.
El joven cubrió con sus pequeñas manos sus labios para no gritar de la emoción por que el hombre se inclinaba mientras abría lentamente la caja.
-Minnie... ¿quieres escribir un cuento junto a mi de el que no exista algún final?
Minseok se rompió en llanto y sólo pudo mover la cabeza repetidas veces de manera afirmativa.
Al abrazarse, es donde el colibrí nota un color maravilloso, difícil de describir un color brillante, único, especial, cálido y puro, era el color del amor que tantos decían que no existía, pero ahí estaba tan real como la vida misma.