Prólogo.
Huir de los sentimientos guardados es la forma más fácil de volver a caer en su trampa.
Crimen que no puedo realizar sin un cómplice.
El comienzo y termina el final de tu secuestro.
Te vi y te quiero aunque tú me demuestres lo contrario.
Dos hombres con gallardía, dos Alfas pertenecientes al gran mundo de los
multimillonarios, poderosos, con un ego superior, dueños de las empresas más valiosas del mercado de Corea del Sur, teniendo el poder necesario y el dinero suficiente para poder tener, querer, comprar cualquier cosa o a cualquiera.
Solo chasqueando los dedos, así de fácil obteniendo absolutamente todo.
Mundo de riqueza equivalente a gran poder.
Mundo, de pobres y miserables, sigue sufriendo para conseguir lo que yo tengo.
Ese era el característico dilema que siempre compartía el prestigiado señor de negocios Jeon un Alfa nacido en superluna un Alfa puro y poderoso que ponía el mundo a temblar y no de placer sino de miedo.
Hoy dos empresas de negocios más importantes de Corea del Sur están reunidos para el compromiso de sus primogénitos.
Un Alfa y Un Omega.
Dos jóvenes o lobos obligados a un compromiso sin amor ambos siendo
pobres marionetas controladas por sus padres.
Sin derecho a replicar o alegar sus desacuerdos.
Sin el derecho a simplemente negarse a lo que sus padres predisponen.
Sin el derecho de tomar sus propias decisiones.
Ambos siendo influenciados por sus líderes, por sus mayores autoridades, sus prestigiados e importantes padres.
"Fue un placer hacer tratos con usted, mi querido y prestigiado señor Jeon"
Dijo el Alfa de traje azul marino tan galante, regalando una ladina sonrisa mientras extendía su mano hacia el otro Alfa con los caracteres un poco parecidos a él.
Gente cara, gente de billete, gente de poder. Y gente de temer.
"Siempre será un gusto hacer tratos con usted, mi estimado y amigo del alma mi señor Kim"
Hablo el señor Jeon con la espalda esbelta, aceptando con cortesía la mano contraria, dando un apretón de manos, así cerrando el trato más ansiado de sus vidas.
"Jeon Jungkook y Kim Taehyung, dos hijos de los clanes más importantes del continente asiático de Corea del Sur precisamente en la capital de Seúl hoy 12 de agosto del presente año se unen en un matrimonio por contrato"
Proclama y dictamina el líder y señor Kim Kwan mostrando una sonrisa de complicidad con el líder y señor Jeon Chul mientras chocan sus copas de vidrio con Whisky y brindaban por su nuevo gran negocio mientras miraban con una gran sonrisa a sus valiosos hijos.
Sus dos mercancías.
"Taehyung acércate" dijo el señor Kim mientras miraba a su futuro yerno.
El Alfa de lindos ojos color esmeralda hizo caso a la orden de su padre y sin
ninguna objeción caminando con porte, elegancia, un Alfa con dinero, educado con buenos modales, un Alfa con porte, presencia, muy guapo y de buena familia.
No obstante lo de ser bueno y un Alfa de excelencia sí que lograba fingirlo a la perfección.
Tan bien.
En demasía.
Taehyung llegó al lado de su padre, quien le dio una mirada de reojo y sonrió sin mostrar los dientes para luego quitar su mirada de él y posar sus ojos color café claros nuevamente en su yerno, en el pequeño Omega tímido de luceros color índigo muy hermosos ubicado al frente de ellos.
"Saluda a tu prometido, querido hijo, muestra un poco de cortesía ante tu futuro esposo" le dice feliz, el señor Kim Kwan observando encantado al susodicho y mirando la expresión fría instalada en la cara de su hijo. "No me hagas quedar mal ante los ojos de tu prometido y mi consuegro Taehyung no quiero que digan que soy un mal padre al no saber educarte hombre"
Taehyung comenzaba a odiar esto, sin embargo, no tuvo otra opción que aguantar lo que más podía y si más solo asintió caminando con pasos sumamente pesados hasta quedar frente a frente del pequeño Omega, quien se notaba claramente nervioso ante su imponente presencia.
"Mi nombre es Kim Taehyung y es un placer conocerte" Taehyung le dijo de manera seca con un nudo amargo atorado en su garganta, frunciendo las cejas, apretando los labios, estando un poco nervioso también al no saber cómo debía actuar ante el presente Omega.
No obstante, simplemente extendió su mano regalando una mediana sonrisa forzada, mirando fijamente a la cara al menor, quien lo observo contentó, lo demostraba por la denotación de sus grandes ojos, los cuales brillaron más de lo normal, y aquella sonrisa tímida que le ofrecía desmontaba que el gesto fue de su agrado.
Kim Taehyung lo miro por algunos segundos, deteniéndose a mirar cada parte de la cara y cuerpo del Omega analizando todo de él sin siquiera ser lo suficientemente cauteloso, puesto que el Omega tenía la cara roja.
No obstante, Taehyung no le tomó importancia y siguió escaneándolo.
Así dándose cuenta de qué.
Que a primera vista el Omega parecía un jarrón de cristal frágil, su cuerpo es pequeño, su piel se ve tan fina, suave, no mentiría si negara que el Omega no le pareció bonito porque si lo era su rostro era tan bonito y lindo pareciéndose a un conejito blanco por su piel tan blanquecina. Y lo que notó desde un principio es que el Omega arrugaba su nariz al sonreír con los cachetes bien abultados haciéndolo parecer aún más tierno, más inocente.
Más fácil de dominar.
Sus ojos grandes y brillantes ahora dan un giro cambiando el conejito por la definición de Bambi esos ojitos reflejando algo en sí como decirlo una sensación extraña, abrumador algo único que no sabía cómo explicarlo o definirlo, pero en sí Jungkook parecía un ángel sin alas un hermoso y santo angelito alguien digno de admirar, de cuidar, de proteger, de defender.
Pero no por él.
Su figura no se notaba a la perfección porque el pequeño estaba tapado con ropa sumamente ancha y suelta, llevando una cadena de plata con un dije en forma de serpiente, le pareció un tanto extraño, sin embargo, no le tomo mucha importancia.
Porque ahora lo único que debía pensar en ese instante era que debía fingir ser amable y buen anfitrión con ese Omega para así tener contentó a su padre.
El Omega después de un segundo extendió su delicada mano tomando con cortesía el saludo entregado.
"Mi nombre es Jeon Jungkook y es un placer también conocerlo, Joven Kim Taehyung" Jeon Jungkook susurró aún nervioso y con las piernas temblando, pero bien seguro de entregar su mano al Alfa de ojos esmeraldas, el cual recién acababa de conocer.
Ambos al tener el tacto tibio contrario sintieron aquella llamada corriente eléctrica recorrer por sus cuerpos y el ronroneo de sus lobos aullando felices al tener aquel tacto ajeno.
Confundidos a la vez por sentir una sensación surgir por sus cuerpos y por sus lobos.
Extraño.
Abrumador.
Instintos.
¿Por qué?
¿Qué es esto?
¿Qué significa?
Uno mirando al otro, mirando sus manos entrelazadas, tratando de descifrar miles de preguntas que revoloteaban en sus mentes y en sus palpitantes corazones.
Alfa y Omega no dejaban de mirarse, ambos conectando miradas, un tono verde, color esmeralda, tornándose opacos por el color índigo de aquellos ojitos de bambi grandes y brillosos que lo observaban cohibido y con un sonrojo en sus regordetas mejillas.
Y desde ahí Jeon Jungkook, un Omega pequeño de 20 años, tierno, de aroma a frambuesas, inocente, demasiado tímido, trayendo con él cicatrices dolorosas del pasado, ocultando la verdad, se enamora por primera vez de un Alfa puro, de iris color verde con las cejas fruncidas, quien será su esposo de mentiras.
Un matrimonio obligado y falso sin amor.
O eso es lo que piensa y determina Kim Taehyung.
Sin embargo, Jeon Jungkook piensa diferente.
Así siendo rechazado por el Alfa y a la vez engañado por su esposo fingido, quien tiene un amante.
Kim Taehyung, un Alfa puro de 24 años, frío, de olor a café amargo, con grandes misterios en la vida no le gustan, los Omegas machos los odiaba y rechaza la idea de que su lobo de por asegurado que Jeon Jungkook sea su Omega destinado.
Haciéndole sufrir por llevar un matrimonio forzado, desquitando sé con él, por hacerlo llevar una vida infeliz junto a él.
¡Pero!
Una noche el Omega llega borracho y oliendo a otro Alfa.
Kim Taehyung, cegado por los celos.
Toma en posesión lo que es suyo.
Así confundiendo todos y cada uno de sus sentimientos.
Nota Reescribiendo.