Encuentro
Capitulo uno
Me encuentro parada en la cocina, mirando fijamente el reloj que cuelga de la pared. Solo quedan escasos treinta minutos para la cena a la que debemos asistir. En ese preciso momento, irrumpe mi padre en la habitación, sosteniendo un pedazo de papel entre sus manos.
- Realmente no quiero ir. - Le digo mientras toma asiento frente a mí.
- Ya hablamos de esto, cariño. No te sientas nerviosa, estaremos todos y solo será una evaluación... muy corta. - me dice con escasa atención hacia mí mientras ve con terror un papel en sus manos.
- ¿Qué hay en la hoja? - pregunto.
- Son las notas de Nadir... por dios, ¡¡Cristina!! - llamó a mi madre con desespero.
Mi hermano se ha superado a sí mismo una vez más con sus malas notas, pero esta vez mi padre llevó la reacción al extremo. Cuando vio las calificaciones, cayó al suelo como un actor de telenovela, sollozando y haciendo pucheros como si el mundo se estuviera acabando.
¡Incluso pensé que estaba practicando para un papel dramático! Parece que las malas notas de mi hermano rompieron el récord de desastre académico y provocaron un colapso digno de un premio de actuación para mi padre.
Con cauteloso deleite, observo cómo mi madre cruza el umbral de la cocina, envuelta en un vestido carmesí que resalta su figura y realza su belleza. Siempre he admirado su innata elegancia y en ese momento, mi corazón se hincha de orgullo al verla lucir tan espléndida.
Siguiendo los pasos de mi madre, mi hermano entra a la cocina, su rostro despreocupado y sereno, como si no tuviera el más mínimo atisbo de preocupación.
- ¿Es por las calificaciones de Nadir? - ella pregunta.
- En serio. ¿Estudios sociales? Es la nota más baja que he visto. - dice mi padre totalmente asombrado aun estando en el suelo, mientras mi madre trataba de levantarlo.
- Les advertí que esto no sería bueno, y ahora tengo las pruebas que lo confirman. ¿Puedo cambiarme a la clase de ciencias naturales? - expresa, dejando escapar la emoción contenida en sus palabras.
- Lo que nos faltaba ¡un traidor! - grita papá y vuelve al suelo después de que mi madre lo ayudara a levantarse.
- Querido, estás siendo un poco exagerado. - intervino mi madre con calma. - Nadir Si decides tomar la materia de Estudios Naturales, ¿prometes no hacer un auto sabotaje en tus notas? Sería maravilloso ver todo tu potencial brillar en esa asignatura - Sus palabras fueron pronunciadas con serenidad, pero contenían una pequeña chispa de esperanza, como si estuviera convocando a mi hermano a superar sus propias expectativas académicas.
- Yep, lo prometo madre - respondió mi hermano. Sus ojos brillaban de emoción mientras pronunciaba esas palabras. Había logrado su objetivo: cambiar a la materia de Estudios Naturales. <<¡Vaya! Es la sonrisa más traviesa que he visto en su rostro>> pensé, mientras recordaba, logro lo que quería, cambiarse a estudios naturales ‹‹ ni siquiera entiendo por qué lo metieron a estudios sociales en primer lugar. ››
Vuelvo a ver el reloj, ya solo quedan 22 minutos. ‹‹si salgo por la puerta del patio, nadie me verá y menos con este pequeño drama›› pongo mi plan en marcha. Me dirijo hacia la puerta de la cocina que da directo al patio. Asegurándome de no llamar la atención mientras giro con cuidado el pomo de la puerta y la abro lentamente...
Y ahí, en ese preciso momento, se me corta el aliento y una maldición escapa de mis labios. ¡Mierda!
- ¿A dónde crees que vas? - me asalta la sorpresa al descubrir al otro lado de la puerta a mi hermano Sean, con una expresión de plena confianza dibujada en su rostro.
- ¿¡Que haces allí parado!? - pregunto mientras me recupero del mini infarto que me causo.
Mi hermano suelta una risa suave mientras comenta: - Sabían que intentarías escapar por aquí.
- .... ¿Estuviste allí parado todo este tiempo?
Encoge sus hombros - Papá dijo que vigilará esta puerta.
- Así es. - reafirma mi padre mientras me regresan a la misma silla.
- No puedes escapar de esto. Ya hemos tenido esta charla contigo. -Me dice mi madre con compasión.
- No importa si la hemos tenido mil veces, realmente no quiero ir solo para que eso dos Servers me miren con cara de desaprobación. Para eso me quedo a verle la cara a ustedes dos todo el día. Además, no es una sorpresa, ya todo Corpo sabe que van a elegir a la familia Egorobill. - dije ya frustrada de todo esto.
Entiendo que es un verdadero honor ser considerado al menos como candidato, pero sinceramente, lo único que ha venido acompañado de esto son largas y agotadas horas de entrenamiento sin sentido y escasas oportunidades de descanso. Apenas hace un año logré restaurar cierta estabilidad en mi vida y ahora esta nueva situación me amenaza con desbaratar todo ese progreso.
- Primero, no te vemos con desaprobación - me dice con una mirada que contradice sus palabras y una voz dulce que intenta disimularlo. Cierro los ojos brevemente y, al abrirlos, señalo su rostro con gesto de incredulidad. - segundo, es por tradición. Tenemos que ir o será una ofensa para el Moratt y los Servers. - agrego, tratando de justificar nuestra obligación.
En respuesta, suspiro profundamente y me preparo para un intercambio más prolongado. - ¿En serio? ¿Vamos a dejarnos atar por tradiciones obsoletas? ¿Por qué debemos someternos a la voluntad de otros? - cuestiono con un matiz de frustración en mi voz.
Me mira con comprensión y suaviza su expresión. - Lo entiendo, pero para nuestra familia, el respeto a las tradiciones es importante. Nos une a nuestra historia y a quienes vinieron antes que nosotros. - responde con un tono más sereno.
Me tomo un momento para reflexionar, sabiendo que hay cierta verdad en sus palabras. Finalmente, suspiro resignada y digo: - Está bien, iré a la cena, pero al menos que sea algo rápido.
Suspiro mientras subo las escaleras y escucho la sugerencia de mi madre de explorar el Herz para mi entretenimiento. No me parece mala idea, así puedo escapar de la charla casual donde le dan valor a mi ser.
No tardo mucho, ya que solo necesitaba arreglarme un poco el peinado. Recojo mi cabello en un moño sencillo y me pongo un vestido blanco corto. ‹‹No me emociona ir, pero al menos quiero lucir presentable››, pienso mientras me observo en el espejo. Para completar mi atuendo, busco unos zapatos apropiados. Opto por unas plataformas blancas. Asiento con determinación y estoy lista para enfrentar la noche, aunque mi entusiasmo sea más bien escaso.
Con una precisión milimétrica, llegamos justo a tiempo al majestuoso Castillo Herz. No puedo evitar maravillarme ante su arquitectura imponente y deslumbrante, sin duda uno de los castillos más hermosos que el continente alberga.
Nos aproximamos a la entrada, con mi madre liderando el camino con elegancia y gracia. Yo la sigo de cerca, admirando su porte distinguido. Mis hermanos van detrás de mí, luciendo atuendos igualmente elegantes.
Sin embargo, es mi padre quien cierra nuestra procesión, vestido con un impecable traje negro y una corbata carmesí, un estilo clásico que le sienta bien. Observo a mis hermanos, notando su atuendo más modesto en comparación, pero igualmente apropiado para la ocasión.
El Castillo Herz, imponente y lleno de encanto, se encontraba estratégicamente ubicado junto a un impresionante acantilado. Envuelto por la belleza natural de su entorno, el castillo se alzaba con majestuosidad, ofreciendo vistas panorámicas cautivadoras. Fue transformado a gusto del anterior Orchonny, resultando en una obra maestra de diseños dorados y colores pasteles clásicos. Cada rincón del castillo era una manifestación de exquisitez y buen gusto, con ventanas amplias que dejaban entrar una abundante luz natural.
Aunque la noche había caído, el castillo estaba iluminado por candelabros que arrojaban su cálida luz por todo el lugar, creando un ambiente mágico y acogedor. Si levantabas la mirada hacia el techo, descubrías un cautivador tono azul marino que resaltaba en armonía con los matices blanco y dorado de las paredes. Era un detalle que añadía un toque de elegancia y majestuosidad al entorno, sumergiendo a los visitantes en un verdadero espectáculo visual.
El Castillo Herz era un lugar donde la belleza y el encanto se entrelazaban de manera indescriptible.
Desde lo alto del acantilado, el castillo dominaba el paisaje, permitiendo contemplar una vista espectacular de la ciudad a lo lejos. Aunque estaba ligeramente alejado del ajetreo urbano, esa ubicación privilegiada brindaba una sensación de serenidad y conexión con la naturaleza.
La combinación de la grandiosidad del castillo y la magnificencia del acantilado confería al lugar una atmósfera única. Era como si el Castillo Herz estuviera en comunión con la majestuosidad de la naturaleza, creando una experiencia verdaderamente inolvidable para aquellos que lo visitaban.
Al entrar, nos recibieron dos hombres que, sin poder evitarlo, solté un sorprendido ‹‹ ¡Wow!
›› y me callé rápidamente. Supuse de inmediato que eran los servers, encargados de atender a los invitados. Nunca imaginé que lucirían así. El mayor, según tenía entendido, era el anterior server del Ochronny y debía rondar los 136 años. Su apariencia imponente y madura transmitía una gran experiencia. Por otro lado, el joven server aparentaba unos ¿34 años? y su porte reflejaba una mezcla de juventud y elegancia. No pude evitar pensar que el Moratt tenía un excelente gusto al seleccionar a su personal.
- Es todo un placer conocerlos en persona, familia Bonhell. Usted debe de ser la señorita Caerleon Bonhell. Es un gran honor... - Hablaba el server mayor, pero sus palabras parecían desvanecerse mientras me perdía en la fascinante belleza que tenía frente a mí. Mi cabeza se giró instintivamente hacia un lado, quedando completamente absorta en su presencia cautivadora. Sin embargo, mi pequeño momento de asombro se vio interrumpido por el codo de mi padre impactando en mis costillas, sacándome de mi ensimismamiento. Rápidamente, enderecé mi postura, sintiendo el apuro de no haber escuchado lo que el server había dicho. ‹‹ ¡Oh, mierda! ¿Qué dijo? ›› pensé en medio de un atisbo de pánico.
- También nos complace conocerlos y agradecemos la amable invitación a esta cena, aunque ya no forme parte de la elección. - Respondí con una reverencia, buscando disimular mi distracción anterior. Sin embargo, no pude evitar percibir una sonrisa divertida dibujada en los rostros de ambos servers. Parecía que mi pequeño lapsus no había pasado desapercibido para ellos.
- Auch... - le susurro a mi padre. Él solo se encogió de hombros.
- Pasen por favor, mi nombre es Itzé y él es Izan - Es un gusto. - dijo él, con una breve inclinación. - adelante. tomen asiento, la cena estará en la mesa en unos minutos.
Durante la cena, sentí la mirada penetrante de Server Izan, quien parecía analizar cada uno de mis movimientos. Por otro lado, Izte sostenía una charla trivial con mi familia, pero aun así percibía su observación constante. ‹‹ Genial, la evaluación ya ha comenzado. ›› Una vez terminada la cena, nos reunimos todos en la sala común. Y así, damas y caballeros, les presento la razón por la que no quería venir.
- Srta. Bonhell, de 22 años, fue entrenada en el prestigioso Instituto de Entrenamiento Hannalli junto a las dos principales candidatas de las familias Egorobill y Kluge Männer. Sin embargo, a pesar de tener una puntuación destacada, ocupó el último lugar en la competencia. ¿Cuál fue la razón de su abandono del Instituto a los 20 años? - Esta pregunta fue planteada por el servidor Itzé mientras todos los ojos se posaban en mí. Fue un comienzo impactante para la conversación.
- Mi salud física y mental empeoraba cada vez más, lo que me hizo sentir que no estaba en condiciones de desempeñar el papel de ser Ochronny, así que decidí abandonar el entrenamiento. Mi cuerpo no podía soportar el estrés adicional, y eso fue motivo suficiente para tomar esa decisión. Opté por tomar clases híbridas que combinaban Estudios Sociales y Naturales Avanzados, y además me uní al Aquelarre de Hechizos en otro instituto.
- Oooh... en ese caso supongo que no hay más por hacer, es una pena. Aun así, parece que su desvaluación no es un problema para usted. - y justo allí están. Esa mirada a la que tanto le temo. ‹‹ ¿y este imbécil? ››
- Bueno, toda mi vida sufrí presión por ser la mejor y al abandonar me gané el odio y rencor del país por ser, en sus propias palabras "una irresponsable" y una "impura" solo por poner mi salud mental y física primero. Hoy en día aún hay unos pocos que no me dejan caminar por la calle sin escuchar un insulto. Así que sí, mi "desvaluación" no me interesa, si me disculpan. - me levanté y salí de allí. Al cerrar la puerta detrás de mí escuche a mis padres hablar, no me importa así que no me quede a escuchar. ‹‹ ¿Desvaluación? ¿es una broma? ››.
Salí al balcón a esperar para irme, ‹‹Ellos singuen dentro, ya me quiero ir››. Cerré mis ojos para sentir la fría brisa de la noche ‹‹Que desastre, al menos todo esto está avanzando rápido››. Escucho pasos.
- Srta. Bonhell, lamento lo que paso, no fue intención de mi compañero insultarla en algún momento. - me doy la vuelta y lo veo a los ojos, analizó la situación. La luz de la luna estaba brillante esta noche, había pocas nubes.
- Server Izan, me gustaría más una disculpa de su compañero. Dígame, ¿por qué es usted quien se disculpa? Si acaso solo dijo unas cuantas palabras esta noche. - Hubo indiferencia en mi voz y expresión.
Izan tomó un momento para responder, notando mi molestia. - Lo entiendo, nosotros simplemente nos encargamos de lleva‐
- Llevar todo en orden - interrumpí, terminando su frase por él.
- Es correcto - afirmó - No les diré como hacer su trabajo, pero espero que en las próximas cenas no insulten a mis compañeras de algún modo. Permiso. - camine hacia la entrada casi rozando su brazo, cuando escucho...
- Es una hermosa vista. - ‹‹oh por los cielos, ¿! y ahora que quiere!?›› me doy la vuelta para verlo y me estaba mirando directamente a mi ‹‹ ¿a qué se refiere...? ››
- Sí, es una vista hermosa. - afirme cuando mire detrás de él, que se encontraba el paisaje. Le regrese la mirada.
- Su madre mencionó que estas entusiasmada por explorar Herz. ¿Es cierto? - ‹‹ ¡diablos! Sé lo que tramas madre›› - Es cierto, es una pena que me tenga que ir tan pronto sin antes ver los acabados.
- ¡Oh! aquí estas, cariño. - escucho a mi padre y veo a mi familia acercarse a la puerta del balcón junto al Server Itzé, mi madre con una mirada cómplice.
- Le debo dar una disculpa por lo sucedido- levanto la mano para interrumpir lo que tiene que decir el Server Itzé.
- Mhm, no se preocupe el Server Izan ya se ha disculpado en su nombre. - realmente ya no estaba interesada en sus disculpas. No quería una situación más incómoda... aún mas.
- De hecho, - hablo el Server Izan - invité a Señorita Bonhell a explorar Herz mañana en mi compañía, como modo de exculpa. - La sorpresa se dibujó en los rostros de mi familia, excepto en el de mi madre, y también en el rostro del Server Itzé.
Mis ojos se posaron en Izan, asimilando sus palabras. No esperaba esta inesperada oferta de disculpa. Hubo un momento de duda, pero la curiosidad por explorar Herz superó cualquier reticencia.
- Mis disculpas, Señorita Bonhell, por nuestras palabras inapropiadas en la cena de anoche - prosiguió Izan con sinceridad. - Sería un honor acompañarla en la exploración de Herz, si acepta mi invitación.
- Ooh por mi parte me parece bien, una excelente idea, querido Izan. Es una oportunidad maravillosa para conocer mejor nuestro mundo. - dice mi madre fingiendo sorpresa. Mi hermano Sean captó todo lo que pasó de inmediato, y su expresión se volvió un poco chistosa. En contraste, mi padre parecía algo perdido, junto a mi hermano Nadir.
Observe a Sean mientras contenía una risa, claramente entretenido por la situación. Sus ojos se encontraron con los míos, y ambos compartimos una pequeña complicidad en ese momento. Sean siempre había sido astuto para percibir los detalles y leer las emociones en el ambiente.
Por otro lado, mi padre se vio un tanto desconcertado, tratando de escuchar el contexto de lo que había sucedido. Miró a mi madre en busca de alguna pista y Nadir, el hermano menor, simplemente siguió el flujo sin estar muy seguro de qué ocurría exactamente.
- Si ese es el caso la esperamos mañana a las 10:00 a.m. - propone el Server Itzé demasiado serio, note su intento por ocultar su enojo.
- Me parece bien, los veré mañana. - dije sin más.
Nos despedimos antes de entrar a nuestra carroza, note esa mirada de server Izan, aunque puede ser mi imaginación en todo el recorrido, lo que me parecía demasiado extraño.
Al llegar a casa me di una ducha rápida, eran las 9:15 de la noche. En el carroza Sean menciono el regreso del hijo Egorobill, Dante, hermano gemelo de la candidata Enara.
Dante, él a diferencia de su hermana me ayudo a detener el desprecio del Corpo hacia mi junto a Constanz, candidata de la Familia Kluge Männer. Me pregunto qué tan emocionante fue su viaje. <<Iré a verlo.>>
Me levanté de mi cama, con unos pantalones anchos y abrigo negro salí por la venta de mi cuarto. Y caí justos en los arbustos.
- Ouh! Ya estoy algo mayor para esto. - me susurro a mí misma mientras me escabullo sin que nadie me vea y vigilando que no haya una persona en la calle, quiero evitar un accidente. La casa de los Egorobill esta unas cuantas calles de la mía por lo tanto no es un problema caminar hasta ella.
Al llegar no tocare la puerta, su padre y hermana me aborrecen después de abandonar la candidatura, de hecho, creo que entre ellos esparciaron fuertes rumores de mí y mi familia a todo Corpo que afectaron a la empresa de mi madre y padre, no tengo pruebas, pero si una gran sospecha de ello.
‹‹Aah plan B›› por la ventana. Rodeo la casa, su habitación está en el segundo piso asique lance una pequeña roca. Al momento, él asomo la cabeza y 5 minutos después estaba junto a mí.
- Te he extrañado tanto. - dice con un dulce y susurrado tono mientras se acercaba a mí para darme un fuerte abrazo.
- También te extrañe, ¿qué sucede, estas bien? - tenía los ojos irritados y llorosos.
- Si, es solo mi padre siendo mi padre como siempre. Pero olvidemos eso ¿cómo estás? ¿Qué tal fue la cena?
- Ooh... cuando quieras hablar sobre tu padre estaré aquí para escucharte, lo sabes. - le expreso mi preocupación por su estado, no es la primera vez. Él casi nunca desea hablar sobre su problema, pero no lo voy a presionar.
Caminamos, alejándonos de su casa para asegurarnos de que nadie pudiera oírnos. Era crucial evitarnos a alguien en nuestras vidas.
La distancia que tomamos de la casa nos proporcionaba una sensación de privacidad y libertad para hablar abiertamente.
- Está bien. Gracias. Pero prefiero escucharte a ti, ahora dime. - dice atento.
- Puueees... no estuvo tan mal. - miro al cielo fingiendo olvido.
- ¡Ooh vamos! No me dejes con la intriga.
Trato de pensar como resumir todo. - oh! aunque el Server Itzé me llamo "Desvaluada".
- ¿¡Qué!? Dios... ¡¡son unos idiotas!! - dice con molestia.
- Calma, calma. Les dije lo que pensaba sobre eso y salí del salón, después de eso el Server Izan me pidió disculpas y como modo de perdón me dejo ir a explorar mañana El Herz. - dije pensativa.
- Oh bueno... eso es... ¿eso está bien? - se veía confuso y no lo culpo, de hecho, hasta yo estoy confundida. Nadie puede entrar al Herz, solo las candidatas una vez junto a sus familias cuando son invitadas a la cena de evaluación, pero si el Server Itzé dio su permiso, supongo que está bien.
El permiso otorgado por el Server Itzé, una figura respetada y de alta jerarquía en nuestra sociedad. Si él pensó que era adecuado, aun que parecía no gustarle la idea. entonces quizás tenía el potencial necesario para sumergirme en los secretos de Herz. Esto me servirá demasiado para mi materia de estudio. Me aseguraría de aprovechar al máximo esta experiencia.
- Eso creo, igual lo aprovechare para estudiar la habilidad de los Servers y el Herz.
Me causa mucha curiosidad. ¡Ah! Si ves a Constanz puedes saludarla por mí, dile sobre esto, por favor. No la he podido ver.
- Enara tiene una reunión con profesores sobre el tema de las candidatas mañana, Constanz tiene que estar allí le diré, te veo después, mi dulce Caerleon. - me da un beso en la frente y regresa por el mismo camino. Quería preguntarle sobre su viaje y seguir hablando un poco más, pero se fue apresurado y parecía algo ocupado y triste.
Lo deje marchar ‹‹Bueno, ahora de regreso a casa›› camine con normalidad hacia casa ya que no había nadie en la calle, respire un poco y creo que la caminata me ayudo a liberar mi cabeza.
‹‹ ¿Tal vez debí seguir con la candidatura? ››
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- ¿A dónde fuiste? - pregunta Enara apenas entre a casa con un tono molesto.
- ¿por qué te interesa? - sé porque le interesa.
- Era ella, ¿cierto? - ‹‹aquí vamos otra vez››.
- ¿Puedes dejarlo? no quiero discutir, acabo de tener un tonto regaño de Padre, ¿crees que tengo fuerza para tu estupidez prejuiciosa? - me dirijo hacia mi habitación para algo de paz.
- ... si te ven con ella las personas pensaran que somos como ellos. - lo dijo en voz baja, pero lo suficiente para oírlo. ‹‹Oh no, ya he tenido suficiente››.
- Basta, ¿acaso escuchas lo que dices? Crecimos con ella, la conocemos desde toda la vida, ¡entrenaste con ella! ¿Cómo te atreves tan siquiera en pensarlo? El perjuicio de nuestro padre te está afectado demasiado. - fui directo a mi cuarto sin darle oportunidad de hablar. Me acosté en mi cama para dormir un poco. << Después del evento me iré.>>
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‹‹Es más hermosa en persona y tiene cierto aire de audacia. ›› La cena no salió como esperaba; deseaba una oportunidad para hablar, pero los nervios me tomaron desprevenido. ¿Y después? ¡Oh, qué desastre!
- ¿En qué estaba pensando cuando la invitaste? ¿Te das cuenta lo peligroso que es, especialmente ahora que ya no es candidata? - Escucho a Itzé decir detrás de mí, con un tono de reproche. ‹‹Ahora toca enfrentar al estorbo››.
- Tal vez si no la hubieras insultado de cierta forma, nada de esto habría pasado.
Además, aunque ya no sea candidata, no te da derecho a hablar de esa forma. ¿Quién eres tú para juzgar la pureza de su magia? - Me acerco a él, buscando una explicación en sus ojos.
- La única razón por la que una candidata renuncia a ser Ochronny es porque se le detecta magia impura. ¿O acaso has olvidado la historia que estudiaste? - <<Oh, por favor...>> no pude evitar poner los ojos en blanco.
- No sabía que fueras tan prejuicioso. Los dos sabemos lo estresante y peligroso que es el entrenamiento, así como la cantidad de vidas que ha cobrado. - dije, sintiéndome un poco disgustado.
- Haz lo que quieras. - <<Eso haré.>> Di la vuelta y regresé por donde había venido, volviendo al balcón para continuar con mis pensamientos.
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Entro por donde salí, por la ventana. Es más fácil subir que bajar. <<Tengo que prepararme para mañana, no quiero tener ningún problema con los Servers>> pienso mientras escalo por
la jardinera de la pared para llegar a mi ventana. Doy un pequeño impulso para sostenerme de la orilla del tejado y estando arriba, camino con cuidado por las tejas para evitar hacer ruido.
Finalmente, entro por la ventana hacia mi cuarto- ¡¡SANTO CIELO!!
- ¿¡En serio quieres causarme un infarto!? - le pregunto a Sean, quien está sentado en mi escritorio tratando de controlar su risa.
- ¿Qué pasa contigo? ¿Te pondré un cascabel o una campana... ¿ya terminaste de reír?
- ¿Es en serio, por la ventana? ¿A esta edad? - pregunta tratando de contener su risa histérica.
- Tenía que hacer algo, y sabes cómo se ponen papá y mamá si salgo por la noche. Ahora cállate o se darán cuenta. - Le advierto.
- Si no se dieron cuenta con tus gritos, dudo que lo harán con mi risa. - se pasó sus manos por la cara limpiándose las lágrimas de risa. - Estoy seguro de que fuiste con él, ¿cómo esta?
- Creo que no muy bien, se veía casando, triste y no quiere hablar de ello, pero ciertamente es su padre y Enara la causa.
- Ow...- un pequeño lamento salió de él.
- Sé que mañana estará por el Instituto Hannalli, acompañará a su hermana. Ten cuidado con ella. - Sean asintió con la cabeza y salió de la habitación sumido en sus pensamientos.
‹‹Tal vez él tenga algún tipo de... ¿crush? A no ser que ya tengan algo. ›› No creo que deba meterme en eso. Necesito mis cosas para mañana. No debería sentirme tan nerviosa, pero ÉL lo está logrando. ‹‹Tranquila, solo te acompañará a mostrarte Herz, está prohibido cualquier acto. ¡Por qué me siento así ahora y por un Server? ›› ¡Está bien! Admito que sea guapo... quizás demasiado, pero por favor, si apenas interactuamos durante 3 minutos y ahora me atacan los nervios. ¡Tranquila!
Tocan la puerta de mi habitación.
- ¿Cariño? - es mi madre. - Tus pensamientos son demasiado fuertes - dijo desde el otro lado de la puerta, esperando mi aviso para entrar.
- Pasa - mi madre entra con ese majestuoso cabello blanco, que cae como cascada. Si tan solo hubiera heredado más de los genes de mi madre, el único con suerte fue Nadir. - ¿Qué sucede, madre?
- Mañana... ten cuidado, hija mía. Trata de mantenerte alejada del tal Itzé. Sé que la idea fue mía, y sé que puedes cuidarte sola, pero tuve un presentimiento. Además, puedo escuchar tus inquietudes en esa cabeza tuya. - ‹‹Oh, está hablando en serio. ›› ella no es vidente, ni psicóloga, pero puede sentir las inquietudes de las personas, lo que trasmiten. También puede dar algo de calma, no están poderoso, pero ayuda.
- Por supuesto, madre, me mantendré precavida y al lado del Server Izan. No tienes por qué preocuparte - le aseguro. ‹‹Debería desconfiar en él también. Después de todo, Itzé es su compañero. ››
- Está bien, cariño. - se inclina a darme un beso en la frente. - Y la próxima ¿podrías usar la puerta principal? Pero sin que tu padre te escuche. - "mierda"
- Por supuesto madre. - le dije antes de irse, ‹‹pensé que había sido silenciosa. ››
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Me muerdo el labio para calmar una pequeña risa, ‹‹ahora, a calmar a mi amado. ›› Bajando las escaleras giro hacia el estudio y allí estaba él. Tan magnifico como el día que nos conocimos. Me acerco a él con cuidado, dándole un abrazo por la espalda.
- ¿Qué pasa, querido? ¿Por qué esa cara? - le doy un beso en la mejilla.
- Estoy preocupado por Caerleon, ¿crees que estar bien? - me pregunto algo decaído.
- Ooh mi querido Anthony, estoy segura de que ella estará bien, no tienes por qué estar preocupado. - le aseguro y detrás de cada frase un beso.
- Pero después de estos dos últimos años. - suspira - La lastimaron, no quiero que vuelva a pasar. No ese infierno... - le sostuve su cara con mis manos.
- Lo sé, querido, en cambio para volver a la normalidad. Tenemos que darle su espacio.
Si ella está lista para salir sin ninguno de nosotros o sus amigos la acompañe me parece bien, además puede hacer más daños que nosotros dos unidos. No tienes por qué preocuparte mi querido.
- Está bien, mi amada. - se sostuvo de mi por un tiempo más.
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Es la mañana, las 8:56 A.M. y ya estoy casi lista para ir al Herz. Aun así, seguía un poco angustiada. Hace mucho que no salgo sola más allá de las calles conocidas cercanas a mi casa, así que espero no tener ningún contratiempo con alguna mente estrecha. ¿Debería llevar algo? Naaaah, solo mi presencia. ‹‹... mejor reviso mi mochila. ›› Después de revisar mis cosas por quinta vez, bajé las escaleras directo a la cocina, donde están mis padres y mi hermano menor.
- Buenos días. - dije apenas entre y me devolvieron el saludo.
- ¿Estás lista? - pregunto mi padre un poco preocupado.
- Sip, estoy lista, regresare antes del anochecer.
- Oigan ¿alguien ha visto a Sean? - pregunta Nadir con la boca llena de waffles.
- Él fue al Instituto Hannalli desde muy temprano. - le respondió mi madre. - Oh! Caerleon lleva un a-
Salí y cerré la puerta antes que me pegunten la razón por la que mi hermano estaría en Hannalli. Caminé hasta la entrada de piedras de casa, a una distancia considerable se encuentra la parada de buses. ‹‹Hoy prefiero caminar un poco. ›› A pesar de que las ganas que tenía la mitad de Corpo de lanzarme a la hoguera han desaparecido... espero que haya desaparecido esa idea. Como sea, no creí que al dejar el puesto nacería tanto odio hacia mí.
Con la ayuda de mi habilidad, puedo ocultarme de la vista de muchos; es cansado, pero útil. Después de todo, la destreza que adquirí en tantos años de práctica no me deja tener miedo de nadie; le doy toda mi confianza. Así que, a pesar de lo que piensan mis padres, no me inquieta mucho que me reconozcan; temo más por el daño hacia ellos que a mí.
Tengo prohibido poner un pie en el Instituto o sus alrededores desde hace 2 años, restricción de por vida, el director no tomo muy bien que dejara mi puesto. Él quería hacerme pruebas para descubrir si poseía magia impura, pero no gracias. No tengo nada de malo y pensaba que si no me creían no era mi problema, pues, si se convirtió en mi más grande problema.
Las pruebas para saber esto son extremas, las personas prácticamente mueren al no soportar esto.
‹‹Espero no le causen problema a Sean. ›› Suficiente ya ha tenido que lidiar, no quiero que mi vida o la de mis familiares gire entrono a lo que hice, trato de evitar los problemas, pero me llaman, es estupendo. ‹‹La comida del hospital es deliciosa, pero no quiero volver. La candidatura es un peligro. ›› Las personas lo tienen tan normalizado que no logran ver lo peligroso que es el entrenamiento, es la causa por la que buscan a los más capacitados en magia hasta para guiar las pruebas, son unos idit-
- ¿Disculpe, podría ayudarme? - ‹‹ ¿eh...? ›› Este señor me saco de mis hermosos pensamientos.
- Por supuesto ¿que desea? - ‹‹se supone que no debería verme. ››
- ¿Puede llevarme a esta dirección? - ya estaba a unos cuantos pasos de la parada de transporte público, podría pedir que lo lleven ‹‹no me gusta su mirada. ››
- Puedo decirle como llegar o puede pedir a los conductores que lo lleven. - Le di dos opciones señor.
- No... prefería que...
‹‹Oh de acuerdo, ahí esta la malicia. ›› - En ese caso no puedo ayudarlo. - le dije y seguí mi camino, en ese momento llego el transporte que necesitaba, subí y me senté a esperar mi destino.
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Hola a todos! Esta es mi primera historia por esta plataforma, espero les guste🌸. Tengan un lindo día! <3 🪶