Walk this way

Sinopsis

Seguir con su vida después de haber perdido a quien consideró como su primer amor, es probablemente el sentimiento y etapa más difícil por la que podría pasar. El sentimiento de inseguridad y culpabilidad lo persigue a diario, su hermano ya no sabe que hacer para poder ayudarlo. ¿Qué sería lo peor que puede pasar? «Sígueme» Aun con duda y miedo accede. «Vamos.» Por primera vez después de mucho, toma con seguridad la mano ajena. «Siempre estaré para ti» Porque aunque no lo sepas, fuiste mi salvación, déjame ser la tuya. «Déjame poder amarte» Dame la oportunidad de estar a tu lado. «𝘚𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦 𝘷𝘦𝘳𝘦𝘮𝘰𝘴 𝘭𝘢 𝘮𝘪𝘴𝘮𝘢 𝘭𝘶𝘯𝘢» Tal vez fue el destino el que movió sus hilos para que las cosas se dieran de esa manera, o tal vez fue pura casualidad el conocerlo después de aquella pérdida.

Genero:
Romance/Other
Autor/a:
Neu
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

❝0❞

Después de unas cuantos minutos que se conviertieron en horas, el menor se encontraba recostado en aquel extraño asiento que había debajo de un árbol con pequeños focos de adorno, los cuales dentro de no mucho ya prenderían, dando a entender que la noche ya casi llegaba por completo; estaba pensando en lo monótona y desastrosa que era su vida. Quién hubiera pensado que pasaría por muchas cosas durante los últimos años; sentimientos que jamás pensó ni imaginó que iba a sentir y conocer, problemas más graves que hubiera deseado que fueran con personas ajenas para poder desquitarse con ellos y golpearlos hasta más no poder, pero algo que aprendió a la mala durante ese tiempo, es que no tenemos todo el tiempo del mundo.

Se negaba a aceptar la realidad de muchas cosas, siempre fue así, pero su hermano mayor siempre estaba ahí para recordarle las cosas, para apoyarlo, para hacerle ver las cosas desde otra perspectiva, pero ¿Cuándo fue que dejó de depender tanto de Ran?

Cierto... fue hace cuatro años, cuando conoció a aquel chico de ojos y cabello azul, en aquel parque donde había golpeado a unos chicos que intentaron abusar de una chica y él fue a ayudarla, pero no se dio cuenta que ese chico había pensando lo mismo que él, había quedado sorprendido por su habilidad de pelea, pero sin duda la mayor sorpresa de aquel día fue saber que era cuñados.

Quien diría que en esas circunstancias fue que conoció al chico que traía loco a su hermano, era gracioso si lo pensaba ahora.

Soltó un suspiro pesado, daría lo que fuera por tratar de retroceder el tiempo, para volver a aquellos días cuando podía ver a diario a Souta y decirle las cosas que jamás se atrevió, para recordarle lo lindo que se veía cuando lograba algo que intentó hacer varias veces, como quisiera regresar a esos tiempos; sin embargo, sabía que era imposible.

Hace ya más de un año que falleció aquel chico que actualmente considera como el amor de su vida, aunque no estuviera por completo seguro de que así era, lo trataría como tal. No obstante, la culpa lo perseguía todos los días, por no haber podido despedirse adecuadamente de él, de haber perdido la oportunidad de mandarle aquel mensaje que aún sigue en sus borradores, porque sentía tan culpable por lo sucedido entre ambos; ya que, a pesar de todo Rindou aún conservaba la idea de que si iba a la ciudad donde Souya vivía, podrían arreglar las cosas, hablarlas y recuperar su relación, pero el destino les tuvo preparados otros planes, era eso lo que más pesaba en su conciencia. Aun cuando Ran y en especial Nahoya le dijeran que no era su culpa, Rindou lo sentía así a pesar de saber que era todo lo contrario, se negaba a aceptarlo y por lo mismo se culpaba de ello.

Porque creía que si nunca lo hubiera dejado por sus inseguridades, por tener miedo, por dudar de su relación a distancia y sobre todo dudar de si mismo, probablemente ahorita estarían juntos, abrazados en la casa de los Kawata o en la sala de su casa, tapados viendo una película de drama romántico, de esas que tanto le gustaban a su pequeño algodoncito.

Ambos hermanos mayores estaban preocupados, en especial Ran, pues nunca había visto a su pequeño hermano tan destrozado, realmente no se comparaba al día en que Rindou decidió terminar con Souta, sabía que no había mucho por hacer, y hacía hasta lo imposible por entenderlo, pues con la única persona que ha sido empático es su pequeño hermano, y aunque no se acercara a imaginar el como se sentía, Ran trataba de pensar que sería lo que el sentiría si Nahoya no estuviera en su vida de un día para otro, y sinceramente no sabía ni como sentirse al respecto.

El quería seguir adelante con su vida, por que sabía que Souta le hubiese dicho lo mismo; que trate de volver a su vida de antes de conocerse pero le era difícil, lo intento pero fue un total fallo todo terminó mal, nada fue como esperaba.

Estaba tan hundido en sus pensamientos que no escuchó su teléfono sonar, hasta la cuarta vez que el aparato sonó pudo captar la atención del Haitani menor.

- ¿Bueno?

- ¿En dónde estás Rin?! Son las 23:30 y aún no llegas a casa - hablo Ran demasiado preocupado

Separó el teléfono de su oreja para verificar la hora, era cierto, no se dio cuenta en qué momento se hizo tan de noche - perdón Ran, me distraje y no puse atención a la hora, ya vuelvo, ¿si?

Se escucho un suspiro del otro lado de la línea antes de volver a hablar - esta bien, ten cuidado Rin

- Si, no te preocupes .

Y antes e que su hermano pudiera responder algo le colgó, sabía la pequeña rutina de respuestas de Ran al decirle eso, se puso de pie dando un último vistazo al lugar y viendo el cielo nocturno.

La luna aún seguía hermosa, sintió nuevamente sus ojos humedecer, no obstante de inmediato se seco las lágrimas que amenazaron con salir, empezando ahora así a caminar hacia el estacionamiento donde dejó su moto para irse a casa y descansar un poco. Tal vez mañana volvería a salir a escondidas de Ran, tenía al menos hasta las dos de la tarde antes de que se de cuenta así que podría hacer lo que tenía en mente, ¿qué es lo peor que podría pasar?