Primera parte 🍭
Louis aparcó su mustang del 69 negro en el lugar habitual del estacionamiento de la universidad, entre el camaro rojo de Liam y la harley negra de Zayn.
Apagó el motor y sacó las llaves del contacto antes de tomar su mochila del asiento del copiloto y bajó, trabó los seguros y se colgó la mochila al hombro antes de acercarse a sus mejores amigos, quienes se encontraban recargados en el cofre del auto del castaño.
─¿Qué hay, hermano?─Zayn fue el primero en hablar, un cigarrillo colgando de sus labios, y sacó la cajetilla del bolsillo de su chaqueta de cuero ofreciéndole uno.
─Lo normal─respondió Louis tomando un cigarrillo─. Ey─miró a Liam.
─Hey─saludó el castaño tendiéndole el encendedor. Louis lo tomó y llevándose el cigarrillo a los labios lo encendió y con un ademán de cabeza en agradecimiento se lo regresó. Dio una profunda calada y expulsó el humo con satisfacción.
─¿Y qué tal la cosita del viernes?─inquirió el moreno mirando a Louis con picardía antes de dar una calada a su cigarrillo.
─¿Cosita? ¿Cuál cosita?─inquirió el ojiazul, su ceño fruncido. Estaba haciéndole al loco, porque sabía exactamente de qué cosita Zayn estaba hablando. Quiso sonreír pero se contuvo, y en su lugar dio otra calada a su tabaco.
─¡Oh, vamos!─exclamó Liam expulsando el humo de su cigarrillo abruptamente─ ¿La noche del viernes? ¿En el club?─inquirió con tono obvio.
─Oh, ese viernes─dijo Louis fingiendo recordar por fin.
─No finjas que no sabías, porque bien sabes que sabemos que estabas mintiendo─acusó Zayn.
─Tú y tus estúpidos trabalenguas, hombre─se burló Louis, dio una nueva calada y expulsó el humo por la nariz.
Zayn le frunció el ceño y el ojiazul rió.
─Deja los trabalenguas de Zayn y cuéntanos─intervino Liam golpeando suavemente su cigarrillo con el dedo índice para deshacerse de la ceniza─. Porque te perdiste todo el fin de semana, ni mensajes y llamadas─acusó.
Louis se quedó en completo silencio y sacudió su tabaco, su mirada fija en como los residuos de ceniza caían al suelo antes de llevarse el filtro de nuevo a los labios, una lenta sonrisa los curvó cuando miró a sus amigos.
─No es cierto─dijo Zayn cuando lo descifró.
El moreno miró a Liam, éste lo vio a él y después ambos pares de ojos miraron a Louis.
─No me digas que...─el castaño de ojos mieles dejó las palabras al aire.
─Puede que sí, puede que no, ¿quién sabe?─se encogió de hombros, su sonrisa aún más grande.
─¡Maldito bastardo suertudo!─exclamó Zayn con voz ahogada.
Louis no pudo evitar reír al tiempo que tiraba la colilla de su cigarrillo y lo apagó con la punta de la suela de su vans.
─¿No estabas muy herido por el engaño de Lissa con Brandon?─inquirió Liam. Louis resopló.
─Herido mi orgullo─apuntó─. Y estaba enojado como la mierda pero en serio, por mí Lissa se puede ir mucho a la mierda junto a su mariquita─se encogió de hombros y los otros dos rieron.
─No jodas─murmuró Zayn dejando de reír, su mirada ámbar mirando hacia un punto fijo sobre el hombro de Louis. Liam miraba también, su boca medio abierta.
Extrañado por la actitud de sus idiotas amigos, el ojiazul volteó a sus espaldas y que grata sorpresa se llevó al mirar a cierto rizado caminar, junto a sus amigas, hacia donde ellos estaban.
Los ojos de Louis no evitaron recorrer ese hermoso cuerpo que lucía increíble en esa minifalda escocesa, medias negras que terminaban un poco por sobre las rodillas, unos bonitos y pequeños moños rojos adornaban los costados de éstas, una linda blusa suelta de talle corto en color negro dejaba ver su plano y blanquecino abdomen, y unos botines de agujetas de zuela plana también negros enfundando sus delicados pies. Aunque si a Louis le preguntaran, diría que lucía aún más increíble desnudo.
La mirada zafiro viajó al bonito y angelical rostro enmarcado por los dulces rizos chocolates que caían sobre sus delgados hombros.
─Hola, Louis─saludó con esa cantarina y suave voz, esa que gritó su nombre de forma exquisita la noche del viernes.
─Hola, Harry─respondió el castaño con voz grave.
La dulce criatura delante de él soltó una graciosa risita y sonrió en grande─sus adorables hoyuelos aparecieron, a Louis le encantaban─, con esos carnosos y maravillosos labios que sabían, y se sentían, como un pecado en el cielo.
─Quisiera saber si puedes ayudarme después de clases a estudiar para mi examen de Química General─pidió el menor con dulzura, sus bonitos ojos esmeraldas mirando al castaño con ilusión. Los mismos ojos que le miraron con lujuria y súplica ni siquiera 24 horas atrás.
─Por supuesto, será un placer─sonrió Louis.
─¡Gracias!─exclamó el menor─ Nos vemos aquí a la salida entonces.
─Lo estaré esperando con ansias─dijo Louis guiñandole un ojo. Harry volvió a reír.
─Al igual que yo─mordió su labio inferior al tiempo que se acercaba al mayor, se colocó en puntas de pie y cuando sus manos se posaron en su pecho, Louis no pudo evitar poner las suyas en las tiernas caderas del rizado─. Hasta luego─le murmuró antes de besar su rasposa mejilla y se alejó, dejando en el aire su dulce y exquisito aroma a fresas y caramelo.
Louis lo vio caminar a la par de sus amigas─que se habían mantenido observando la escena en silencio y con grandes sonrisas─ hacia la entrada del edificio, sus caderas meneándose de forma sensual y provocativa.
─Viejo, eso sí que fue caliente─dijo Zayn sacando a Louis de su ensoñación. Miró a sus amigos.
─¿Qué? Nos hicimos amigos después de todo─se encogió de hombros y sonrió ladino.
─Buena manera de volverse amigos─dijo Liam sonriendo también y los tres rieron un segundo después.
─Ex a la vista─canturreó el moreno apuntando con un ademán de cabeza a espaldas de Louis.
Louis miró y allí estaba Lissa, bajando del auto de Blake. La castaña le dedicó una mirada cuando se dio cuenta que estaba allí, Louis simplemente le mostró una expresión escueta, antes de que siguiera a la rubia hacia la entrada. Un segundo después vio el auto de Brandon estacionarse varias plazas más allá y cuando lo vio bajar no pudo evitar sonreír pues con su estupidez le había hecho un verdadero y enorme favor.
El rubio dirigió una mirada en su dirección y Louis le dedicó un burlón saludo, a lo que Brandon le dedicó una furibunda expresión antes de marcharse hacia la entrada del edificio.
El castaño soltó una risita.
─¿Qué fue todo eso?─inquirió Liam, que había observado todo el intercambio junto a Zayn. Louis miró a sus amigos, ambos lucían desconcertados.
─Que gracias a que la zorra de mi ex me pinto el cuerno con el rubito imbécil, a mis brazos cayó esa dulce y caliente cosita que acaba de irse─sonrió presuntuoso.
─Me estás queriendo decir que Brandon y Harry...
─Sí─Louis atajó a Liam─, Brandon era novio de Harry y el muy imbécil le pintó el cuerno con Lissa.
─Que estúpido─negó Zayn soltando una risita burlona─. Lo supieron el viernes, ¿cierto?─dijo después.
─Sí─asintió Louis─. Ya saben como empezó todo, una buena noche de copas, un buen polvo y apareció Harry─dijo recordando al rizado y sonrió─. Pero quién diría que iba a por lo mismo y que los bastardos nos habían engañado entre ellos─negó divertido.
─Tienes que contarnos, porque la del viernes no fue la única vez─dijo Zayn apuntando lo obvio.
─Es una larga historia─dijo Louis.
─Tenemos dos horas libres de Victimología─recordó Liam.
─Estúpidos─gruñó Louis─. Bien, vamos detrás de las gradas, necesito otro cigarrillo.
Los tres se encaminaron por un costado del edificio hacia las canchas de fútbol.