Por error, tuya

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Sinopsis

"Maggie es arrojada al despiadado mundo de la familia Bianchi cuando es secuestrada por accidente para convertirse en la esposa del apuesto, pero implacable, mafioso Matteo. ¿Logrará conquistarlo antes de que su falso matrimonio termine, o la dejará ir? ¿Hasta dónde estarán dispuestos a llegar para mantener la mentira, y serán capaces de apagar las llamas de la seducción que los consumen?" Mafia Romance mature 18+🔥🔥🔥

Estado:
Completado
Capítulos:
46
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4.9 53 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Wrong Wife

Matteo

—¿Quién diablos es esta?

—La chica... Señor, es la que usted...

—¡Estúpido imbécil! ¡Esta no es ella! ¿Acaso se parece a la zorrita que te mostré hace tres meses?

—¿Perdona? —una voz salió de la celda—. Estoy justo aquí.

—Cierra la maldita boca antes de que te pegue un tiro en la cabeza —le advertí.

La mujer soltó un bufido.

—No tienes por qué ser tan puto maleducado.

Me quedé mirándola fijamente por lo que pareció una eternidad. Sin embargo, la mujer ni siquiera parpadeó.

—Tengo un par de ideas para esa boquita, Maggie.

Ella se quedó completamente atónita.

—Eso te gustaría, ¿verdad? —sonrió entrecerrando los ojos—. Usarme y tirarme a un lado como seguramente haces con todas tus otras mujeres.

Traté de acercarme sin atravesar los barrotes de la celda: —Pues la verdad es que sí.

—¿Cuánto me va a tocar a mí?

—¿Sinceramente? Un millón.

Maggie se rio como si le acabaran de decir que le darían diez centavos.

—¿Es en serio? ¿Solo un millón de dólares?

—Está bien —dijo Matteo dándose la vuelta—. Mátenla.

—¡Espera! —Maggie corrió hacia los barrotes mientras yo me acercaba lentamente—. ¿Por qué me matarías? ¡Mi familia se te echaría encima como moscas a la mierda!

—Esa boquita... —chasqueé la lengua—. Un millón de dólares y los privilegios que conlleva ser una Bianchi.

Maggie ladeó la cabeza. Ella sabía bien el control que teníamos sobre la ciudad: —¿Y podré irme a casa después de que consigas lo que quieres?

Asentí con la cabeza: —Si prefieres discutir esto en mi oficina, con gusto te sacaré de tu jaula.


Maggie

¡La audacia de este hombre, tan brutalmente guapo, no tenía límites!


¿Cómo podía tener el descaro de intentar secuestrar a mi hermana y no detenerse? En lugar de admitir que fue un error terrible, quería quedarse conmigo.


Yo conocía este mundo demasiado bien. Sabía que no me dejaría ir tan fácilmente.


Matteo no iba a dar marcha atrás. Menos aún si pensaba que yo iba a hablar, cosa que no pensaba hacer.


—Y bien, ¿qué va a ser, Maggie? —preguntó Matteo con impaciencia—. ¿Quieres salir de esta jaula un rato? Comer algo... ¿quizás una ducha?


Suspiré. ¿Qué otra opción me quedaba?


—¿Me dejarás ir después del tiempo acordado?


Matteo sonrió: —Sí. Puede que sea un bastardo, pero soy un hombre de palabra.