One and only || soojun.

Sinopsis

[OMEGAVERSE] [My only love #3] « Jeon Soobin, el heredero de la manada Jeon. Jung Yeonjun, el hijo mayor de la familia Jung. Ambos crecieron juntos en el palacio. Ambos se aman en secreto desde siempre. Yeonjun huye de sus sentimientos y se refugia en la persona equivocada. Soobin se marcha de la aldea para convertirse en un mejor alfa, dejando a su pareja destinada en la más absoluta pena. ¿Yeonjun podrá dejar sus miedos y aceptar que son pareja destinada o Soobin se fijará en otra persona en el camino? - Déjame ser el único en tu vida, hyung. » ➳ Inspirada en la canción 'One and only' - Adele ➳ Romance, drama. ➳ Soobin top, Yeonjun bottom. ➳ Soobin - 18 años. ➳ Yeonjun - 23 años. ➳ Prohibida Copia/Adaptación. ➳ Resubida. ➳ Parejas secundarias: kookmin, hopev, taegyu.

Genero:
Romance
Autor/a:
hiarvi_13
Estado:
Completado
Capítulos:
32
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

00.

El sonido de pasos se escuchó por todo el lugar, pequeñas risitas que fueron reemplazando el silencioso panorama que existía en el interior y opacando el sonido de lluvia que provenía del exterior. Ambos cambiaformas corrieron de manera presurosa hacia el centro de la capilla, encontrándose con el dibujo del que tanto les habían hablado en el palacio.

La pequeña travesura de escape fue idea del menor de ambos, pero una de las mejores travesías que pudieron realizar. Sus sonrisas eran inmensas y sus respiraciones agitadas, la única manera de salir del palacio era con una astuta estrategia para sobrepasar a los guardias y perderse por el camino directamente a la capilla pública.

Las historias de sus padres fueron un incentivo grande para querer conocer aquel lugar, al cual no podían asistir por ser demasiado pequeños y porque no había existido ninguna boda importante desde el casamiento de los Jeon. Por esa razón, Soobin tomó la mano de su hyung aquella noche y lo arrastró con él en esa pequeña aventura.

—¡Es hermosa! —exclamó, emocionado, mientras caminaba por el pequeño estrado, las imágenes pintadas en las paredes le sorprendieron, al igual que el altar—. ¡Mira esto, hyung! ¡Son dibujos de la diosa Luna!

Dos medias lunas se dibujaban en el pequeño círculo mágico, el cual esperaba que las parejas destinadas se colocaran sobre él y bendijeran su amor. Yeonjun lo vio con asombro y sonrió en dirección del azabache, quien tenía la mirada llena de brillos por lo que ocurría.

—¡Mira, hyung! ¡Hay una palanca en este lugar!

El pequeño Soobin salió corriendo hacia el aparato que se observaba en una de las paredes, la curiosidad terminó guiando sus movimientos y de un tirón hizo que bajara. Yeonjun quiso detenerlo, pero no pudo hacer mucho. El techo de la capilla empezó a retirarse de manera lenta, dejando que la lluvia ingresara y terminara mojándolos.

—¡Ciérralo, Soobin! —gritó el omega.

—¡No se puede, hyung! ¡Se atascó!

Ambos corrieron por el interior de la capilla, esperando no mojarse con la lluvia, pero fue completamente en vano. Cuando la lluvia cesó, unos minutos después, ellos se hallaban totalmente mojados, soltando risitas por lo ocurrido. Sus manos se mantenían unidas para no perderse en aquel inmenso lugar.

—Deben estar buscándonos —mencionó el mayor—, puedo escuchar sus pasos acercándose.

—Papi estará molesto conmigo.

—El omega Jimin es demasiado sobreprotector con sus hijos —el mayor esbozó una sonrisa—, al igual que mi padre.

—Es porque Taeseok apenas es un bebé.

—Y Jugmin también lo es, por eso el omega Jeon no puede perderte de vista.

Soobin empezó a reír con diversión antes de colocarse de pie para correr hacia el altar. La luna llena iluminaba el cielo en aquel momento, logrando que los símbolos dibujados en aquellas medias lunas se iluminaran levemente.

—¡Mira, hyung! —exclamó el menor—. ¡Está brillando!

Fuera de la capilla, los guardias se desplazaban para atrapar al pequeño dúo de revoltosos y traviesos niños del palacio, quienes se habían escapado con ayuda de la lluvia y la distracción de los soldados. Jungkook se mantenía abrazando a su omega en la sala del trono, esperando que sus guardias encontraran a su hijo mayor. Hoseok hacía lo mismo con su pareja, quien llevaba a su pequeño hijo en brazos, mientras esperaban noticias.

—¿Crees que se detenga si nos paramos en ese círculo? —mencionó el pequeño azabache.

—Papá me dijo que, si dos personas se colocaban sobre ese círculo, la luna actuaría sobre ellas ―dijo Yeonjun.

—¿Actuar sobre nosotros? ¿Nos dará superpoderes?

—No lo sé. —Yeonjun lo creía improbable, pero el menor parecía demasiado emocionado por la idea, así que decidió intentarlo—. Intentémoslo.

—¡Sí!

Ambos se colocaron en cada media luna, esperando que la luna hiciera su mágico acto. La brisa ingresó de manera inadvertida, haciendo que ambos se abrazaran a sí mismos con un pequeño temblor expandiéndose por su cuerpo, sus pasos fueron directamente hacia el frente, en busca de calor. La distancia disminuyó y la luna encontró el momento perfecto para bendecir la inconsciente unión.

Los rayos de luz bañaron el cuerpo de ambos, ocasionando que las dos medias lunas bajo sus pies comenzaran a resplandecer y se unieran como si fuera uno solo. Ambos se observaron extrañados, sin saber que ocurría, quedándose quietos en su lugar por miedo a que algo malo pasara.

Ambos jóvenes pudieron escuchar los pasos de los guardias a la lejanía, los cuales estaban yendo directamente hacia ellos. Soobin tomó la mano del mayor para sentirse menos nervioso. Ambos esperaron hasta que la luna retiró sus rayos y los dejó en completa soledad. Sus cuerpos se sentían iguales, ningún cambio se había identificado durante los segundos que pasaron, por lo que creyeron en una posible mentira de parte de sus padres.

Los menores observaron a la luna un momento antes de ser encontrados por los guardias y llevados a su hogar.

Ninguno supo lo que había ocurrido aquella noche.

Ninguno supo que la luna había bendecido la unión de dos cambiaformas, a pesar de que uno no se había presentado aún. No lo supieron, pero ya estaba hecho.

Ambos eran destinados.