Parte Única

—¡Cinco minutos! —El grito de un asistente resonó.
Los equipos encargados del audio e iluminación están listos, mientras tanto, los bailarines se preparan mentalmente para salir al escenario. No importa el tiempo que lleven en el negocio, los nervios siempre están ahí antes de una presentación. Pero la pasión por bailar, y la emoción de ser los bailarines de respaldo de uno de los ídolos más importantes del momento, logró liberarlos de la tensión.
Las luces del estadio se atenuaron y el vitoreo retumbó por el estadio.
Todos los fans esperaron meses para este día. Tuvieron una batalla «sangrienta» durante la venta de los boletos por línea: los que consiguieron un boleto saltaron y los desafortunados lloraron.
Y, finalmente, la espera ha terminado.
El escenario se iluminó de colores rojos, morados y negros al mismo tiempo que las pantallas grandes mostraron las figuras de una baraja francesa. Un humo rosado cubrió el escenario y cuando se dispersó se mostró a un hombre alto y al grupo de bailarines detrás de él. El ídolo está vestido de blanco y detalles morados, zapatos negros de tacón y una estrella y lágrima pintadas en sus mejillas. La imagen del ídolo siempre ha sido la de unjoker; lo suficientemente excéntrico para obtener la atención de las masas.
Los gritos se intensificaron y los bastones de la multitud se encendieron en una luz roja.
Los acordes de la guitarra eléctrica comienzan y el cantante junto a su grupo sincronizan sus movimientos con el ritmo.
En este lugar hay rascacielos demasiado altos
Que han llegado y tomado aquellos capullos que sin duda eran tuyos
Me han quitado todo aquello que he valorado
Dejándome distorsionado
Debido a que la canción de rock tiene una armonía relajante, los movimientos corporales se alternan entre fuertes y débiles. El ídolo se pasa una mano por su liso cabello rojo, un gesto usual que a sus fans les fascina. La multitud se dividió entre ovaciones y los que acompañan al ídolo en la canción, levantando las manos y agitando los bastones led. Tokyo Dome estaba ocupado por cincuenta y siete mil personas, y serían más, de no ser porque ese número es la capacidad límite del estadio. Desde adolescentes a adultos, elfandomde Hisoka Morow es uno de los más grandes.
Su carrera despegó a los dieciséis años, consiguió posicionarse en el top 10 rápidamente, ganó muchos premios y actualmente es el número uno de la música pop y rock. Goza de una enorme popularidad, sus fanáticos no sólo se encuentran en Asia, en América y Europa también se convirtió en un artista renombrado.
Si le preguntan por su éxito, él responderá que está en el mejor momento de su vida.
La última canción del concierto es la principal de su más reciente álbum. Esta vez los movimientos son fuertes y alocados. La vibra del ídolo es sublime y demencial, dos adjetivos que lo describen perfectamente.
Felicidad, suerte
Hola, bebé. Eres tan dulce
Esfuerzo, futuro, una hermosa estrella
Esfuerzo, futuro, una hermosa estrella
Esfuerzo, futuro, una hermosa estrella
¡Esto se siente muy bien!
Hisoka deja que el público canté el estribillo. Cuando la canción termina, los bailarines de respaldo se ponen firmes, mirando hacia abajo, mientras que Hisoka apunta hacia el frente con su dedo índice, dando esa sonrisa que enloquece a su fanaticada.
La multitud grita eufóricamente, expresando el amor que tienen por su ídolo. Hisoka se acerca al borde del escenario, con soltura se retira unos brazaletes de cuero morado y los arroja al tumulto de fanáticos. El gentío vuelve a enloquecer, tratando de atrapar los accesorios, amontonándose y empujándose como fieras de la Sabana. Esto es una cosa habitual en los conciertos de Hisoka Morow: quitarse una prenda o accesorio y lanzarla a su público.
Una chica y un chico son los afortunados en conseguir los objetos. Hisoka les guiña un ojo, ambos jóvenes sienten que se van a desmayar, ¡su ídolo se percató de sus existencias y les guiñó un ojo!
—¡Gracias por acompañarme de nuevo esta noche! ¡Son los mejores y los amo! —exclamó el ídolo antes de mandar un beso al aire.
Los fans nuevamente vitorearon, soltando frases como «nosotros te amamos más», «¡Hisoka, cásate conmigo!». Y la clásica «Hisoka, hazme un hijo». Esta última hizo reír al pelirrojo, sus fans eran unos jodidos cachondos.
Después de despedirse de sus fans, el ídolo se adentra tras bastidores. De inmediato, una botella de agua y una toalla para secar el sudor de la frente le fueron otorgados por unas asistentes. Morow se secó el sudor y lanzó la toalla a una de las asistentes, luego le dio un trago largo a la botella y se la devolvió a la otra asistente. El hombre les agradeció a las chicas y se dirigió hacia su representante, Kurapika Kurta, que está de brazos cruzados y ceño fruncido. Una expresión común que casi siempre es por culpa del ídolo. (Algunos aseguran que sus ojos se tornan rojos cuando se enoja).
—¡Kurapika! —El mencionado rodó los ojos con hastío cuando fue atrapado por un abrazo de oso—. ¡Esta noche fue perfecta~! Pero eso era evidente, es decir, soy el mejor.
El rubio está acostumbrado a la arrogancia del pelirrojo, así que simplemente se alejó del abrazo y observó con serenidad al joven.
—Felicidades, buen trabajo. —Ofreció una leve sonrisa y sus facciones se relajaron—. Aunque ya habíamos hablado de dejar de lanzarle cosas a tus fanáticos. —El ceño fruncido volvió.
—Se vuelven locos por eso. Es divertido ver su desesperación por atrapar lo que les arrojo. —Se ríe malicioso—. ¡No puedo detenerme~! Vamos, déjame mimar a mis fans —añadió, sonriendo de forma socarrona.
Kurapika se aprieta el puente de su nariz.
—Tienes veintidós años y sigues comportándote inmaduramente.
—Y, aun así, sigues siendo mi representante. —Guiña un ojo.
—He terminado con esto. —Suspiró cansadamente—. Te quiero el lunes a primera hora en el estudio. Tenemos que terminar de grabar tu próximo álbum antes de que termine el año.
—Sí, sí. Lo que sea. —Agita la mano derecha con desdén—. Relájate, el álbum estará listo y otra vez seré el número uno.
—No deberías confiarte por tu soberbia —lo regaña.
—Siempre dices eso y siempre termino en primer lugar. No ha aparecido la persona que rivalice contra mí.
—Está Neon Nostrade, Feitan Portor y Machi Komachine.
Ante la mención de la última persona, Hisoka rueda los ojos.
—Agh. No me la menciones.
—Ella te gustaba —dice Kurapika con voz cantarina y burlona.
—Eso fue antes de que se convirtiera en una chupa hombres.
Kurta niega con la cabeza y se rehúsa a seguir perdiendo el tiempo con el ídolo. Se despide cortésmente y vagamente se pregunta cómo continúa soportando la irritable personalidad de Hisoka. Tal vez, sólo tal vez, le tiene aprecio.
Hisoka reúne a sus bailarines de respaldo, agradeciéndoles por todo y ofreciéndoles vacaciones pagadas en un resort este fin de semana. Sus bailarines gritan con emoción y a Hisoka no le preocupa despilfarrar unos miles de yenes. Su carrera le dio millones y sus padres poseen una prestigiosa aerolínea que duplica su cuenta bancaria, convirtiéndolo en un multimillonario, el dinero no es un problema.
Transcurren veinte minutos antes de que salga de su camerino sin maquillaje. Ahora vistiendo jeans azules, zapatos deportivos y una sudadera con capucha de color gris. Detrás de la puerta ya le estaban esperando dos personas, un joven de cabello verde y un hombre alto vestido con un traje oscuro.
—¡Gon-kun~! —exclama, seguidamente se lanza y sujeta con vehemencia al chico—. ¡Mi dulce manzana~! ¿Dónde te habías metido? Pensé que me abandonaste. —Sus ojos ámbar brillaron de tristeza.
Gon Freecss, quien está acostumbrado al dramatismo de Hisoka, puso los ojos en blanco y se separó del chico cuando el oxígeno se le estaba agotando por la fuerza de su abrazo cariñoso. En la época escolar, Hisoka estuvo en el club de karate, y vaya que no desperdició esos días. A veces, Gon teme que el pelirrojo no mida su fuerza y le rompa los huesos.
—¿Cómo podría dejarte sin supervisión? Podrías escapar a Las Vegas y explotar un edificio.
—Ya pedí perdón por quemar la cocina —susurra, con arrepentimiento—. Quería prepararte un desayuno de cumpleaños.
—Sí, y mi regalo fue la reparación de mi cocina. —Se cruza de brazos—. En fin. Vámonos, he terminado de agendar tus próximos eventos y no podemos permitir que tu estúpido rostro se vea afectado por pocas horas de sueño.
—Woah.¿Ya terminaste de agendar todo? —Silba, impresionado—. Increíble. Gon eres absolutamente el mejor asistente personal~.
El moreno afirma con la cabeza, sonriendo con alarde.
—Por supuesto que lo soy. Además —Entrecierra los ojos—, ¿quién más podría aguantarte? Eres un dolor en el trasero.
—¿Figurativo o literal? —Las mejillas de Gon se tiñen de rosa por el doble sentido y Hisoka ladea una sonrisa.
—Cállate.
—Ejem. Si ya terminaron, debemos apresurarnos.
—¡Knov, mi hombre de felpa! —espeta Morow, acorralando a Knov en un abrazo demasiado fuerte—. ¡Perdón por haberte ignorado! ¡Mi mal!
—Por favor, deje de llamarme así, señor Morow. —Se aleja del abrazo del chico, sorprendido de la fuerza que él posee—. Soy un excelente guardaespaldas y tengo una reputación que mantener.
—¡Es que eres grande y lindo como un peluche! ¡Eres como mi Pochacco!
Pochacco es un personaje de la compañía Sanrio y es el favorito de Hisoka. Tanto así que el joven encargó un peluche tamaño gigante del adorable perrito. Una vez, Kurapika fue al hogar de Hisoka y quien lo recibió fue el peluche. El trabajo quedó en segundo plano y Kurapika regañó al ídolo por su impulso de malgastar dinero.
—Por favor, absténgase de decirme así frente a todos.
—Deja en paz al pobre de Knov y vamos.
Los tres se encaminan por un largo pasillo y Hisoka entrelaza su mano con la de Gon, haciendo que las mejillas de éste se ruboricen más.
—¿Cuándo les dirán a los medios que están saliendo? —indaga Knov, caminando detrás de ellos.
—No quisiera. Los fans de Hisoka me cazarían y me colgarían en la Torre de Tokio. —Se estremeció de tan sólo imaginarlo.
—Ni siquiera lo pienses, manzana. —Jaló el cachete de Gon y éste se quejó—. Realmente estoy cansado de ocultar nuestra relación, pero Kurapika insiste que todavía no es prudente. —Tensa la mandíbula—. Ya pasaron dos años. Es tiempo suficiente.
—Los fanáticos aún no superan que hayas terminado tu relación con Chrollo —responde Gon—. Kurapika solamente se encarga del control de daños.
—Corrección: relación falsa. No olvides que todo se trató de un circo mediático.
Hace unos años, la disquera tuvo la «grandiosa» idea de formar una pareja que llame la atención de los medios del entretenimiento. Hisoka estaba ascendiendo rápido y no hubo dudas que él era el indicado para la tarea. En un inicio, Machi Komachine iba a ser su compinche, pero Hisoka la rechazó tajante. Así que Chrollo Lucilfer tomó ese puesto. En aquellos días, Chrollo llevaba medio año en la industria; sin embargo, su popularidad crecía más y más.
Ambos ídolos tenían muchas dudas; las relaciones homosexuales no eran totalmente aprobadas. Iban a meterse en un terreno minado. La reacción del público se dividiría fuertemente, los medios de comunicación tendrían un día de campo, fans que se sentirían traicionados y fans que comenzarían a repudiarlos. Y contra todo pronóstico, los dos se arriesgaron.
Ninguno llegó a imaginar que su falsa relación se convertiría en un éxito y pronto los fanáticos le pusieron un nombre a su ship. Hisoka estaba sorprendido por la cantidad de fanfics que habían sido escritos en dos días. Los fancam y fanarts tampoco se hicieron de esperar y fueron tendencia en ese agujero negro llamado Twitter por horas. Hisoka sabía que el shipping es una cosa seria, pero no creyó que la emoción fuera demasiado.
Los fans estaban más felices de verlos juntos que la propia pareja.
Cuando su relación de un año y medio terminó, de nuevo los medios y los fanáticos perdieron la cabeza. Hisoka y Chrollo jamás olvidarán la cantidad de tweets de sus fanáticos pidiéndoles que regresen. Esas personas pasaron todas las etapas de un duelo y los representantes de ambos acordaron que ninguno estará en una relación hasta que los fans lo hubieran superado.
Chrollo se retiró del espectáculo el año pasado e Hisoka tendría que seguir con el acuerdo.
A él no le importaba, pero luego Gon —su amor de la secundaria— se convirtió en su asistente personal y aprovechó cada oportunidad para enamorar al chico. No fue fácil, Freecss es un testarudo y en secundaria su mejor amigo le advirtió que se mantuviera alejado de Hisoka. Desde coqueteos frustrados a invitaciones a cenar rechazadas, Hisoka no lograba ningún avance. Y entonces, como un rayo de esperanza, Gon se enfermó y no había nadie quien lo cuidara.
Kurapika le marcó histéricamente cientos de veces a su celular, su guardaespaldas quiso enterrar su cabeza en la pared y Gon no estaba feliz de que evadiera sus responsabilidades.
El mundo se puso de cabeza; sin embargo, Hisoka Morow cuidó de Gon durante una semana.
Entonces, Freecss cambió la perspectiva que tenía de él y después de tanta insistencia aceptó una cita.
Ocho citas, un álbum sobre amor, una noche en una suite en Yokohama y, finalmente, Hisoka obtuvo su chico.
—Yo sé eso, pero los fans siguen creyendo que ustedes se pertenecen el uno al otro. —Hace una mueca—. Maldito, Chrollo. No conforme con meterme en una relación secreta, se mete con mi mejor amigo.
Hisoka suelta una risa.
—Yo le estoy agradecido por eso. Me quitó a la rata albina de encima.
Lo de Chrollo y Killua empezó hace unos meses. Gon, Hisoka y Knov son los únicos que saben. Bueno, Knov se enteró porque Gon no dejó de gritarle a Killua por celular durante el trayecto en auto.
—¡¿Cómo pudo suceder esto?! ¡¿En qué momento te liaste a un ídolo?!
—¿Recuerdas la fiesta privada que organizó ese payaso?
—Claro que sí, te colaste. Y luego te fuiste sin despedirte. Espera... ¡¡¿¿Te fuiste con él??!!
Gon suspiró.
—En defensa de Killua, nunca nos diste buenas vibras. Actuabas como un pervertido, temíamos que en cualquier momento saltarás sobre nosotros.
—Estás equivocado. —Sonríe—. Sólo quería saltar sobre ti.
—¿Cómo eso lo hace mejor? —pregunta, con indignación.
Se mantienen en silencio hasta que Hisoka vuelve a hablar.
—Quiero casarme contigo —Gon lo voltea a ver con asombro—, y no permitiré que mi boda sea secreta. Quiero que sea la boda del siglo. Quizás ocupemos unos ocho o diez millones de yenes~.
—¡Eso es demasiado dinero! ¡Y es muy pronto para pensar en matrimonio! —disputó Freecss con voz temblorosa y rostro rojo por la repentina propuesta de su novio—. Céntrate en tu carrera y veremos qué sucede después.
—Pero si te casaras conmigo, ¿cierto?
Gon lo mira, con su corazón latiendo veloz. Medita la situación unos segundos y luego sonríe.
—No he dicho que no y, además, no me lo has preguntado apropiadamente.
Hisoka hace que ambos se detengan y abraza cálidamente a su pareja. Gon ha crecido, pero comparado con la estatura de Hisoka, él sigue pareciendo pequeño.
—Por supuesto que lo haré y será impresionante.
—Por favor, no lo hagas en uno de tus conciertos.
—No prometo nada~.
Sus rostros se acercan, sus labios se unen y se mueven lentamente, transmitiéndose mutuamente ese ambrosiaco amor que surgió entre ellos.
«Necesito un aumento por presenciar escenas maritales».
Knov contempló con cara de póker a la parejita besarse, y no parece que quieren detenerse.