Amor Park Byun

Sinopsis

Baekhyun y Chanyeol son hermanos 🚩🚩🚩 Chanyeol y Baekhyun son hermanos que quedaron solos después que sus padres hayan muerto durante una invasión a su manada dejando a sus dos hijos huérfanos, afortunadamente fueron rescatados por otra manada. El pequeño alfa Chanyeol de 7 años tuvo que aprender a trabajar duro para proteger a su pequeño hermano Baekhyun de apenas 4 años. Sin embargo, con el paso del tiempo Chanyeol asume un rol más bien de padre-hermano cuidando todo el tiempo a su pequeño hermano él cuál comienza a desear asumir el rol de pareja-hermano. No me funen, saqué esto q tenía en borradores desde hace uff, si creen q es demasiado me comentan y lo borro no más no me suban al feis😓

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

—Eso está muy mal Baekhyun, ¿Cómo puedes pensar así sobre tu hermano?¿Sabes cómo se llama eso? ¡Incesto!


—¡Baja la voz! Gracias, ahora todo el mundo lo sabe Kyungsoo —ironizó—. Por supuesto que sé que significa, pero no es como si pudiera elegir de quién enamorarme.


—Lo sé, pero eso no deja de ser incorrecto; ¿Al menos lo has pensado a fondo? Cabe la posibilidad de que sólo estés confundido, después de todo sólo tienes 20 años y no has conocido muchas personas.


—¿Qué si lo he pensado? Todo el tiempo estoy pensando en ello y sé que no es admiración, es amor, no como amor de hermanos solamente, osea todavía lo amo como hermano, sin embargo, lo estoy mirando demás. Cada vez que estoy con él mi corazón se acelera, su olor me tranquiliza, su sonrisa, su todo me hace feliz…


—Ciertamente suenas como un tonto enamorado, no obstante, sigue siendo un acto aberrante —Baekhyun lo miró en desacuerdo—, d-digo extrano, lo mires de cualquier de lado no creo que la gente lo acepte, incluso a mí me cuesta asimilarlo.


—Eso no me importa, solo importa que Chanyeol y yo nos amamos, la gente del pueblo puede irse al diablo.


—¡Baekhyun, por dios! ¿Cuándo has aprendido a expresarte de esa manera? —KyungSoo se asustó por el vocabulario de su amigo, pues nunca lo había oído hablar de esa manera antes.


—Todo el tiempo soy así Soo, de todas formas, no debería de impresionarte, él único que cree que soy un inocente bebé es Chanyeol.


Su amigo lo miró dudoso por un momento.


—Es cierto, ya sabes que todo el tiempo debo encontrar los errores en tus ideas locas, y esto de tu enamoramiento de tu mismo hermano es algo totalmente loco. No dudó que Chanyeol te ame, se nota desde lejos de lo hace, aún así no olvides que el te ve como hermano solamente, incluso hasta como hijo, lo digo porque siempre te está cuidando; a lo que quiero llegar con esto, es que probablemente si te declares Chanyeol se sentirá incómodo y no estoy seguro que te ame como pareja, le puede parecer inmoral aunque si es inmoral.


—También he pensado sobre eso, —se entristeció y bajo la cabeza para mirar sus propias manos— también temo que Chanyeol me rechace y ese pensamiento me desagrada demasiado, tal vez soy muy jóven aún pero Chanyeol junto a mí hemos tenido una vida complicada desde que quedamos solos, y aquello de cualquier manera nos obligó a madurar. ¡Es por eso mismo que estoy seguro de mis sentimientos! —sus ojos amenazaron con llorar— ¡Soo, no sé que hacer!


El pequeño castaño lloraba sin consuelo en los brazos del único que podría considerar amigo en la aldea. Kyungsoo y Baekhyun eran amigos desde hacía 16 años, cuando el pequeño Soo de 5 añitos le invitó de su nieve al tierno Baekhyun de 4 añitos que al estar solo con su hermano, acogidos apenas por las mujeres de la iglesia, no podían comprar una golosina tan costosa. Esa vez, Kyungsoo siento apenas un niño, se dio cuenta de que la razón por la que Baekhyun lo seguía con la mirada: era la nieve que le había comprado su papá, después de todo casi la mayoría de la manada se había enterado de los dos pequeños hermanitos que fueron rescatados después de que su manada, manada vecina a ellos hubiera sido invadida dejando a los dos pequeños huérfanos; con cautela se acercó al tímido Baekhyun y extendió su nieve hacia él y él otro no tardó en extender su manito para meter su dedito en la nieve e inmediatamente llevárselo a la boca. Pero aquello fue sólo el comienzo de su amistad, al día siguiente, Soo salió a jugar por la misma calle, después de todo estaba cerca de su casa, y de nuevo el pequeño Baekhyun estaba allí ésta vez con ojitos andiosos, Baekhyun le dijo que las señoras de la iglesia les deban de comer pero debían limpiar grandes cosas, sin embargo, todo el tiempo estaban regañandolo por hacerlo mal, por lo que Chanyeol —su hermanito de 7— le dijo que saliera a jugar y él haría también su parte. Y desde ese día esa fue la rutina, Kyungsoo salía a jugar con Baekhyun hasta la tarde cuando la madre de Kyungsoo lo llamaba para comer y a Baekhyun le daba un recipiente con comida, con la indicación de que debía invitarle a su hermanito, mientras el pequeño asentía y se iba para comer junto a su hermano.


—Mi pobre Baekhyunne, ¿Qué debo hacer contigo eh? Aveces pienso que eres aún un bebé travieso y asustadizo, y luego recuerdo que eres casi de mi edad. Tranquilo sí, no te afligas demasiado, de acuerdo, el tiempo decidirá las cosas.


Baekhyun sonrió con tranquilidad. —Gracias Kyung, por entenderme, no sé que haría sin ti.


—Esta bien, ahora regresa a casa, yo también debo ir a casa, mamá quiere que la ayude a preparar la cena especial para Min.


—Tienes razón, nos vemos luego Soo, —Baekhyun se despidió alegremente al mismo tiempo que se ponía de pie para marcharse— mándale una felicitación de mi parte a Minseok.


Así ambos se despidieron para regresar a sus correspondientes hogares, ya que casi todo los días se reunían en el pequeño parque ya sea para después caminar por las calles o para hacer mandados, algunas veces igual iban al río a jugar como de niños, a diferencia de ese día que sólo se habían quedado allí mismo platicando.


Baekhyun no vivía lejos de ahí, de hecho su casa estaba a unos 10 minutos caminando, vivía junto a su alfa o mejor dicho su hermano; la casa era una cabaña pequeña con apenas una habitación que habían separado para comodidad de ambos, un baño, una cocina no tan grande y un jardín donde apenas cabían unas pequeñas plantas. Muchos podían pensar que vivir en un espacio tan reducido era incómodo, en cambio, los hermanos creían que era suficiente para los dos, además no pasaban todo el día allí, sino era más bien para dormir, ya que Chanyeol salía desde temprano a trabajar y Baekhyun se quedaba en casa donde rato después de desayunar de lo mismo que preparó para Chanyeol en la mañana, salía con Kyungsoo a pasar el rato hasta que eran las 3 de la tarde y regresaba a casa para preparar la cena para su hermano y para él. O eso se suponía que hacía siempre, antes de descubrir que solía hacer Chanyeol después del trabajo, entonces, Baekhyun fisgoneaba a su propio hermano mientras éste se bañaba en el río.


Cuando llegó a casa se sintió inmediatamente más relajado, tenía tiempo que deseaba desahogarse con alguien, necesitaba hablarlo y agradecía profundamente que Kyungsoo sea su amigo, porque conociendo lo ya de años tiene la certeza de que guardará su secreto y tratara de asimilar sus palabras con más calma. Dejando de lado la amargura y la decepción de su ser, se dispuso a cocinar la cena, Chanyeol no llegaría sino hasta las 6, porque después de salir del trabajo de herrero, se bañaba en el río y por último se reunían con otros alfas para ir a cazar; por lo que faltaban casi tres horas para que regresará.


Baekhyun se movió por su no tan espaciosa cocina buscando los ingredientes para preparar un poco de arroz con verduras que acompañaría con carne frita. Otras de las cosas que Baekhyun amaba era cocinar, un talento que forjó gracias a la señora Chaeryeong (la madre de Kyungsoo), recuerda que con el tiempo no solo le entregaba comida, también lo invitaba a casa para que entre los tres prepararán la comida, por supuesto que en un inicio, los pequeños se limitaban ayudando a cortar las frutas y verduras del jardín para lavarlos después, y conforme fueron creciendo sus habilidades culinarias fueron ascendiendo. Tanto que actualmente podía cocinar un platillo diferente para cada ocasión especial como los cumpleaños, Navidad, la celebración de la manada y el de la Luna.


Una vez que terminó se dio cuenta que aún era temprano para que llegará su hermano, pero como tenía hambre comió un poco para luego irse a su habitación.


Entró a su habitación y como estaba aburrido y no quería dormir se dispuso a limpiar, cosa que no había hecho desde hacía tres días y su habitación era la más desordenada porque sea como sea era el que más tiempo pasaba en casa, mientras que Chanyeol sólo la usaba para dormir. Cuando acabó de acomodar pensó en dejar la de su hermano como estaba pues no estaba desordenada, sin embargo, recordó que podría haber polvo, así que junto con su escoba se dirigió a la otra habitación. Al igual que la suya Chanyeol no tenía mucho espacio en su cuarto, se supone que era nada más una habitación grande donde ellos construyeron una pared de madera para separarla en dos, Baekhyun en ese entonces no había entendido cuál era el problema de seguir durmiendo juntos, aunque cuando fue más grande se enteró que la causa fue que Chanyeol tuvo su primer celo y por ellos necesitaba su espacio personal.


La cama estaba tendida casi sin ninguna imperfección, por lo que comenzó a barrer el piso que ciertamente tenía polvo, porque las botas de Chanyeol se llenaban de tierra en el bosque. En una silla estaban unas camisas junto con algunas playeras que Baekhyun acercó a su nariz para olfatearlas, costumbre que tenía, las primeras playeras olían tanto a Chanyeol que Baekhyun se sintió un poco estraño y asustado porque sabía que implicaba. Cuando se cansó de aquello quiso seguir con su trabajo, no obstante la tentación lo ganó y tomó otra camisa para olfatear, percatandose de un olor que ya conocía de antes: ese omega —pensó con rabia.


—¡Baekkie regresé! —Chanyeol entró con el entusiasmo de siempre mientras era recibido por la calma de su hogar.


—¿Baekhyun? —preguntó extrañado de que su hermanito no saliera a recibirlo, por lo normal Baekhyun al escucharlo corría para abrazarlo y darle la bienvenida, pero hoy solo había silencio.

Un poco preocupado Chanyeol hecho un vistazo a la cocina percatandose de la comida, más la ignoró para seguir buscando a su hermano, la casa no era muy grande de todos modos y luego observó el jardín tal vez está regando sus tomates, pero de nuevo, el lugar estaba vacío. Entró de nuevo y Chanyeol pensó en la posibilidad de que haya salido con Kyungsoo, sabía de Baekhyun salía a comprar y a distraerse todos los días, pero cayó en cuenta de que ya era tarde y sobretodo si Baekhyun hubiera salido dejaría alguna nota.


Con cierta incomodidad de perturbar el espacio personal de su hermano se dirigió a su habitación, pensó encontrarlo dormido, en cambio la cama estaba vacía, nada sin rastro de Baekhyun, por último dio un vistazo a su cuarto y ahí acurrucado estaba Baekhyun. Chanyeol sonrió inmediatamente, como un bebé ya hacía dormido acurrucado entre las mantas. No tuvo la intención de despertarlo, después de todo debía estar cansado.


—Duerme bien mi bebé— susurró Chanyeol antes de depositar un suave beso en su cabeza y subir las mantas para cubrir sus hombros.


Salió despacio con cuidado en sus pasos evitando despertar a Baekhyun.


Resignado a comer solo no acomodo los recipientes de comida en la mesa, se limitó a tomar un plato y servirse directamente. Una de las cosas que más admiraba Chanyeol de su pequeño hermano era su forma de aprender, siempre fue un niño muy inteligente, incluso si estudiaban poco por el trabajo que tenían que hacer o salir a jugar en el caso de Baekhyun, su hermanito era de aprendizaje rápido, tanto que aprendió a escribir antes que él, aprendió a cocinar muchos platillos, costuraba algunas prendas y realizaba trazos que aunque Baekhyun llamaba feos, el los miraba hermosos. A veces eran paisajes, él y KyungSoo y los más comunes eran ellos dos juntos.


Después que terminó de comer lavó su plato y fue a bañarse, aunque se bañaba en el río cerca del medio día, para la noche ya estaba sudado de nuevo por la cacería. Se supone que su porción de carne se la entregarían ya despellejada al día siguiente.


Se sintió alegre porque al salir Baekhyun estaba en la sala comiendo, y al momento de verlo se levantó rápidamente para abrazarlo.


Chanyeol sintió que la vida tenía sentido.


—¡Channie bienvenido!


—Buenas noches Baekhyun, ¿Dormiste bien? —cuestionó alegremente; jugando con el cabello de su hermano.


—¡Sí! Lo siento por dormirme en tu cama, se supone que estaba limpiando y no me di cuenta a qué hora caí rendido.


—Descuida por eso, ¿Qué tal el día, esta vez a dónde fuiste a jugar pequeño?


Baekhyun se irritó levemente.


—¡Ya te dije que no soy un niño, Soo y yo ya no jugamos, somos omegas adultos —el Omega se volteo con leve enojo, haciendo reír al más grande.


—Ya de acuerdo, eres un adulto, solo que a veces creo que aún eres un bebé.


Después del pequeño altercado prefirieron dejar de hablar de eso y Chanyeol se dedicó a platicar le un poco de su día.


Baekhyun se supone no debería estar molesto, sin embargo, ese día fue de emociones fuertes, pues le confesó su secreto a KyungSoo y justo como dijo su amigo, Chanyeol parecía verlo más como su hijo. No lo culpaba ya que Chanyeol fue el que se encargó de hacer la mayor parte de las cosas por ambos, incluso cuando fueron pequeños y a Baekhyun le encargaban lavar platos y no sabía hacerlo por lo que las encargadas de la iglesia lo regañaban, por supuesto que su hermano mayor veía esto y se ofrecía a hacerlo también, para que Baekhyun saliera a jugar como cualquier otro niño. Cuando fueron creciendo, algunos alfas del pueblo se ofrecieron para construirles un hogar, pues sabían que como Chanyeol ya había cumplido los 15 los despedirían pronto. Aquella ocasión incluso Baekhyun ayudo en reunir cosas para su nueva casa y ambos hermanos estaban entusiasmados; la construcción se llevó apenas tres días pues fueron muchas personas que ayudaron, tanto que Chanyeol y Baekhyun casi permanecían inclinados de tanto agradecer.


La vida tampoco fue más fácil después de eso, los dos trabajaban en lo que podían para poder comer, para comprar sus camas, sus utensilios de la cocina y su bonita bañera. Fue un gran sacrificio llegar a tener todo lo que tenían, aún así, miraban con orgullo su morada, la que cuidaban con esmero.

Esa noche, Baekhyun se aseguró que su hermano durmiera, y cuando dejó de escuchar ruido en la habitación contraria, dejó salir las lágrimas por el dolor de sus sentimientos, no sólo se trataba de un amor no correspondido, era tan malo que si ni siquiera era capaz de decírselo a Chanyeol, qué pensará de mí, soy un desafortunado, inmoral, aberrante, todas aquellas palabras pasaban por su mente atormentando lo, dejándolo sin descanso hasta que sus lágrimas cesaron y en la bruma de sus lloros se quedó dormido.


—Hoy creo que llegaré un poco tarde, no te preocupes. —Avisó.


—¿Jongdae se ha enfermado de nuevo? —preguntó curioso; su hermano no llegaba tarde sino es por trabajo de más, cosa que pasaba si alguno de ellos se enfermaba.


—No, Jongdae está bien. Se trata de Sanha nos ha mandado una invitación para su cumpleaños —le fue inevitable notar la mueca en la cara de Baekhyun ¿por qué le desagradaba?— yo le prometí que iría también, bueno iremos todos.


—Oh. De acuerdo, ¿Entonces comerás allá, verdad?


—Probablemente —respondió justo cuando se dirigía a la salida, rumbo al trabajo —no me esperes despierto eh —sonrió finalmente para despedirse.


—Bien… ya te extraño.


Sanha era un Omega que habían conocido ahí mismo, trabajaba en la sastrería de sus padres, alguien común como la mayoría de las personas, Baekhyun lo habría dejado pasar sino porque desde que conoció a Chanyeol a través de su hermano Sehun, no dejaba en paz a Chanyeol. Sehun y Chanyeol eran amigos por lo que fue inevitable que no conociera a su hermano menor. Baekhyun lo odiaba, las veces que iba a visitar a su hermano a su trabajo para dejarle de comida cuando no alcanzaban a desayunar, siempre lo veía merodeando por ahí, no solo iba a ver a su hermano Sehun; él mismo como Omega entendía sus comportamientos, esos toques escondidos de accidentes el mismo los aplicaba con Chanyeol. Sabía que a veces conversaban, y lo peor de todo es que su hermano Sehun no hacía nada para quitarlo de encima.


—¿Qué tal estuvo el cumpleaños de Min?


—Estupendo, sabes preparamos estofado, su favorito. —KyungSoo informó alegremente agitando los pies entre el agua. —Por cierto, deberías ir a mi casa, aún quedó mucho estofado.


—Oh. Eso estaría genial, me encantaría, además hoy no haré cena así que quedará bien. —dijo Baekhyun.


KyungSoo lo miró extraño.


—¿Por qué no vas a cocinar, si lo haces todos los días no?


—Ah, es que me invitaste a comer, y sobretodo Chanyeol irá a una fiesta, ese el hermano de su amigo y dijo que cenaría allá.


Aunque apenas ayer Baekhyun le hubiera confesado que le gustaba su propio hermano, ya había mencionado que le desagradaba Sanha, no le había tomado tanta importancia hasta ayer que comprendió que su amigo estaba celoso.


De esa manera pasaron la tarde, juntos se dirigieron a la casa del Omega mayor para comer. Estuvieron bromeando y Baekhyun agradeció silenciosamente haber ido, era mejor platicar con Soo y su familia a estar solo en casa amargando sé por los malos pensamientos. También estuvieron regando y limpiando las plantas de Chaeryeong, porque su jardín estaba teniendo problemas desde hacía unos días a causa de varias plantas invasoras; fue divertido nombrar a cada flor.


—Chanyeol, ¿No quieres quedarte? Ya es tarde para ir a casa. Podemos acomodarte junto a los chicos, ellos se quedarán para mañana.

—Gracias por todo Sanha, pero debo volver o Baekhyun estará solo.


—Tienes razón, nos vemos luego, para que podamos hablar con más calma.


—Claro. Asegúrate de que Sehun se despierte mañana para trabajar —bromeó provocando que Sanha sonriera linda mente.


—Eso es seguro, no lo dejaré flojear todo el día jajaja. También pregúntale a Baekhyun que le parece la comida —dijo por último y Chanyeol agradeció de nuevo.


Era cerca de la media noche cuando Chanyeol regreso a casa, casi todas las luces estaban apagadas, solo la cocina se iluminaba y probablemente Baekhyun estaba durmiendo ya. Con cuidado guardó el recipiente con comida que Sanha le había dado llévalo, Baekhyun debe probar mi guiso para que no se echara a perder.


Después de bañarse se metió en su habitación y pensó en todo el día antes de dormir: había trabajado, fue a cazar con sus compañeros y por último fue a la fiesta. En ese mismo día habían pasado tres cosas extrañas: la primera en la mañana, Baekhyun parecía un poco molesto y distante sobretodo después de mencionarle lo de la fiesta, la verdad, Baekhyun no se molestaba casi nunca, los únicos berrinches del chico quedaron atrás cuando creció; así que no entendía que ocurría pero estaba un poco preocupado de que alguien le estuviera haciendo daño. La segunda situación fue aún más desconcertante: había entrado a trabajar otro chico llamado JongIn hacía apenas unos días y lo miraba extraño todo el tiempo, pero no se acercó a él sino hasta hoy en medio de la cacería, buscando un jabalí se quedaron solos; entonces JongIn burlonamente le dijo que su Omega era muy intrépido para marcarlo de esa manera. No entendió al inicio y solo le dirigió una mala mirada al chico pero cuando iba caminando a casa de Sanha pensó en ello y olfateo su ropa más detenidamente, por qué dijo ese sujeto eso el único olor era el propio y el de Baekhyun pues se abrazaban pero también dentro de ese olor, del olor de su hermano pudo identificar algo que lo asustó. Chanyeol no había tenido tantas parejas tal vez solo dos que no duraron mi un mes, a veces solo para sus celos, aunque la mayoría del tiempo prefería tomar supresores que hacían de plantas para no interrumpir su trabajo, sin embargo, en algunas ocasiones se acostó con omegas y conocía que el lubricante de cada uno olía como su mismo olor, solo que era más intenso y atrayente, cómo el… de Baekhyun terminó en su ropa. Y como si todo ello no lo pusiera a reflexionar demasiado estaba la última situación extraña del día: el coqueteo de Sanha. Estaba tan confundido que no sabía cómo lidiar con aquellas situaciones, lo más factible en su cabeza era seguir observando y tratar de conseguir más información.


Esa mañana se levantó extrañado de sí mismo por haberlo hecho tan temprano que el sol no salía aún. Quizá eran cerca de las 5 de la mañana y todo estaba silencioso. Chanyeol aprovecho para seguir el hilo de sus tareas diarias, por ahora tenían comida para la semana, así que después de salir de la herrería tendría el día libre para cualquier cosa. Y aunque deseaba salir a distraerse de vez en cuando, la única invitación pendiente era la de Sanha, Sanha el hermanito de Sehun; realmente aún no pensaba casarse o unirse con alguien, siempre pensaba que tendría que tener una nueva casa y sobretodo dejaría a su pequeño Baekhyun. No estaba listo para separarse de él, Baekhyun y él son tan unidos, no solo por la dura perdida de sus padres que los obligó a quedarse solos, además de eso, Chanyeol siempre ha amado a Baekhyun, desde que supo que su mamá estaba embarazada fue muy feliz. Recuerda que antes de eso jugaba solo así que la noticia de Baekhyun lo hizo muy feliz, por supuesto que eso no cambio cuando su hermanito nació, claro que sus papás le ponían más cuidado al bebé, más él no se enojó sino también prometió cuidarlo y amarlo. Así todos los días el pequeño Chanyeol se la pasaba hablándole al dulce bebé cuando despertaba de su siesta, le mostraba sus juguetes y ayudaba a su mamá a peinar los pelitos de la cabecita del bebé. A veces Baekhyun era un bebé berrinchudo que no podía quedarse callado si su mamá no estaba cerca, por lo que mientras su mamá preparaba la comida o hacía otras tareas, Chanyeol se encargaba de mecer la cuna para que Baekkie pudiera dormirá gusto, en algunas ocasiones trataba de tararear le la misma canción que mamá les cantaba para dormir, pero como Chanyeol apenas tenía tres años su voz no era tan clara y eso de cierta manera provoca la risa de su hermano bebé.


Chanyeol sonrío para si mismo con sus recuerdos.

Después de merodear por la casa volvió a acostarse, y no fue consiente de la hora hasta que alguien lo removió: era Baekhyun.


—Chanyeol, baja al desayuno se te hará tarde. —Rápidamente el Omega tomó su manta para dejarla a un lado y mirarlo directamente.


—Me dormí de más. ¿Qué hora es ya? —preguntó mientras se estiraba en la cama y tallaba sus ojos.


—Casi las 7. Rápido, no quiero que te marches sin comer. —Baekhyun lo miró con decisión.


Chanyeol se baño rápidamente y bajo a comer, no quería un Baekhyun enfadado. El desayuno fue silencioso y algo tensó Baekhyun estaba molesto.

Sin saber con certeza el motivo del enfadado de Baekhyun comenzó por pedir disculpas.


—Baekhyun, lo siento por llegar tan tarde anoche, por favor no te enfades conmigo —interrumpió enmedio de la comida.


Baekhyun suspiro con fuerza para mirarlo directamente.


—Solo estoy molesto porque era demasiado tarde, sabes que hay malandros también, no quiero que algo malo te pase. —confesó con voz apagada.


—Tienes razón Baekhyun, no pasará de nuevo, no tienes que preocuparte. —Su hermano asintió sin decir otra cosa más.


Luego salió para encontrarse con sus labores diarias y a pesar de haberse disculpado con su hermano, lo notó todavía algo distante, sin embargo, sabe que debe darle su tiempo. No creyó que su hermano podría enojarse por algo así, más él mismo entendía que estaba preocupado por su seguridad así que lo entendió. Así que debido a ese pequeño conflicto descarto cualquier cita con Sanha por ese día; no quería dejar tanto tiempo solo a su hermanito, era mejor volver a casa.


—Oye, ¿Has visto a ese niñato? —Chanyeol arqueó una ceja sin saber a quién se refería Jongdae. —Ese de JongIn, es muy bueno en todo no crees.


—Oh. Eso sí, se nota que aprende rápido —asintió de acuerdo al comentario de su compañero.


—Si y por eso es una lastima que sea un lengua larga, y más que eso un chismoso, anda inventando cada cosa.


—¿Por qué dices eso? —cuestionó con mucho interés, tanto que dejó lo que estaba haciendo para acercarse más a Jongdae.


Jongdae era un buen chico hasta donde lo conocía por ello si decía algo es porque era importante o realmente había un tema que había llamado su atención, por eso se mostró curioso con lo que el alfa pelinegro pudiera decirle.


—Ha estado hablando de ti, es un pervertido chismoso, ya sabes no le creemos nada. Pero aún así creo que debes saberlo, se la ha pasado diciendo que siempre vienes oliendo a lubricante de Omega, dice que tú esposo no te deja en paz; y por si eso fuera poco creé que tú y Baekhyun son pareja. ¡Está loco! —finalizó cruzándose de brazos, disconforme con lo que él mismo había acabado de decir.


—No se de donde saca eso —se limitó a responder solamente. ¿Cómo ese sujeto podría creer algo así?, es cierto que no sabía que Baekhyun y él eran hermanos, no obstante no debía sacar conclusiones para estar inventando cosas, aunque sabía que algo si era cierto, pero aún no sabía cómo su ropa tomaba aquel olor.


La única razón que se le ocurría era que como Baekhyun lavaba la ropa junta de esa manera se combinaron los olores, pero de todos modos no era un olor tan fuerte, por lo que si quizá era también debido a que acumulaban la ropa sucia junta, eso sí el olor era tan bajo que nadie además de JongIn lo habían notado, ese tipo tenía un buen olfato. No quería ni pensar como la ropa de Baekhyun se llenaba de lubricante, después de todo es la intimidad de su hermano, no cree que Baekhyun tenga pareja pero después de todo hasta el muchas veces se acariciaba y aunque la idea lo mataba podría asegurar que su hermano también lo hacía.

Eran cerca de las 4 de la tarde, después de platicar un rato con sus amigos cada uno partió a lugares distintos, él como siempre fue al mismo lugar que usaba para bañarse, la diferencia es que ahora después de terminar se dirigiría a casa. Lentamente llegó a la orilla y quitó todas sus prendas para dejarla entre las rocas. Era una de sus actividades favoritas, sentir el agua corriendo por todo su cuerpo y nadar un poco, es un lugar agradable e invitaría a Baekhyun a nadar junto a él de vez en cuando si su hermanito supiera hacerlo. De todos modos, cada día pasaba cerca de 20 a 30 minutos en aquel agradable lugar. A veces le gustaba imaginar que era un pez y se zambullía sin cuidado nadando por debajo del río, sintiendo las corrientes de agua acariciar su cuerpo, se sumergía aguantando la respiración y abría sus ojos lentamente debajo del agua, la cual estaba tan clara que fácilmente podía observar los pecesillos nadando lejos de él.


Cuando se cansó se acercó un poco a la orilla para terminar de lavarse y salió dispuesto a ir a casa.

Cuando llegó pasó de nuevo lo del otro día silencio, Baekhyun ¿Aún está molesto? Llamó de nuevo y la voz algo asustada de Baekhyun respondió, al parecer se estaba duchando y no lo había escuchado antes.


—¿Baek, que te parece si vamos a pescar cuando termines?


Espera un momento, ¿Chanyeol lo estaba invitando a salir como antes? ¿A qué se debía? ¿Por qué llegó temprano? Casi lo atrapa.


—Claro que sí, espérame —respondió entusiasmado.


Baekhyun se apresuro a bañarse y tomo su tiempo para escoger su vestuario, pues estaba entusiasmado, busco entre sus prendas disponibles y se vistió con algunas que considero ligeras y bonitas, colocando perfume en su cuello y muñecas, también agregó un poco de maquillaje en su rostro. Después salió de su habitación y dio todo una vuelta en si mismo para mostrarle a su hermano.


—Channie, ¿Cómo me veo? —Fue grandioso ver el brillo en los ojos de su hermano.


—Eres el más bonito Baekkie, te ves hermoso —respondió con sinceridad Chanyeol, dedicándole una mirada de amor y una cara de total asombro.

Baekhyun lucía una playera color salmón con una camisa por encima, unos pantalones holgados y sus zapatos aquellos que solo usaba en ocasiones especiales. Su cabello castaño estaba arreglado dándole una apariencia aún más encantadora, sus ojos estaban iluminados con brillos y un poco de color en sus párpados y era acompañado por el brillo en sus hermosos labios rosas.


Salieron rumbo a una plaza donde vendían golosinas; y Baekhyun notó que su hermano igual había cambiado su ropa y al parecer había llevado dinero para comprarle algunas cosas. Sonrío con ello. Por toda la tarde estuvieron paseando por el pueblo mientras Baekhyun llevaba una golosina diferente cada vez, estaba muy feliz, para Chanyeol podría ser una cita de hermanos como antes cuando salían a jugar pero para él era más que eso, se veían tan bien juntos, sus manos unidas era la combinación perfecta de fuerza y delicadeza. Y Baekhyun estaba seguro que los demás hermanos no se completaban así, no reían como ellos, no se tomaban de las manos, y menos salían a citas. Todo se acompañaba perfecto de los hermosos colores del atardecer que sellaban el acto como una promesa de amor, los pájaros cantaban y se marchaban a sus hogares junto con sus parejas, al igual que ellos.


El aire era fresco y la gente todavía andaba de aquí para allá y muchos puestos de comida empezaban a ser desmantelados, cada quien iba a su hogar.

Baekhyun estaba demasiado feliz.


El anochecer se aproximaba y era el tiempo perfecto para pescar, compraron rápidamente en una tienda unos anzuelos y una pequeña cubeta y se dirigieron al lugar tranquilamente. Cuando llegaron a la orilla del río acomodaron todo y Chanyeol puso su abrigo sobre una roca para que Baekhyun se sentará. En ese momento Baekhyun mato cualquier duda respecto a sus sentimientos y su Omega sonrío encantadoramente con el gesto.

Como no tenían una carnada usaron un poco de los restos de comida que habían sobrado, después de todo en el camino compraron alimentos y los consumieron.


Colocaron trozos de carne cocida como carnada deseando que fuera un sebo agradable para los peces, y lanzaron el anzuelo con fuerza hacia el agua, que en esa hora se encontraba tranquila.

Se sentaron después de eso dispuestos a esperar para obtener un pez, entonces ambos se sumieron en un silencio agradable por mucho tiempo. Solo se escuchaba el batir despacio del agua, la corriente, el sonido de los peces, el de los grillos que gritaban y el sonido de las ramas de los árboles, que siendo de noche eran movidas con fuerza por el viento.


—¡Mira atrapé uno! —gritó un Baekhyun sorprendido.


—Lo haces tan bien Baekhyun, yo no logró atraer a ninguno —refunfuñó su hermano alfa.


Ya me has atraído a mí —pensó fugazmente.


—¿Chan? —llamó abruptamente.


—¿Qué sucede? —respondió casi al instante.

Baekhyun se incorporó para poder mirar a su hermano que estaba a unos cuantos metros de él, una idea surgió en su mente.


—¿Me enseñarás a nadar algún día?


—¡Por supuesto! No te lo había sugerido porque no pensé que estuvieras interesado.


—Claro que lo estoy, es solo que siempre estás ocupado y bueno a ti papá te logró enseñar pero yo… —no pudo terminar sin antes lanzarse a los brazos de su hermano que lo acunó de inmediato y beso su cabeza una y otra vez tratando de controlar su dolor también.


—Baek, no llores pequeño, estoy aquí contigo, mamá y papá no están aquí, más nos cuidan desde el cielo, si, ellos no quieren que estés triste.


Después de que Baekhyun dejo de llorar acomodaron los únicos tres peces que atraparon y fueron a casa. El camino fue más silencioso y Chanyeol podía sentir la tristeza de su hermano, él mismo lo estaba. Recordar a sus padres eran casi siempre doloroso, aunque Baekhyun solo vivió cuatro años junto a ellos los recuerda y extraña, antes de toda esa vida Baek era mimado, demasiado apegado a sus padres; fue un terrible golpe bajo su separación. Chanyeol también lloro y sufrió pero comprendió que debía seguir adelante, debían seguir escondidos y deseaba sacar a Baekhyun de ahí, tenía que vivir. En cambio Baekhyun era apenas un bebé con cuatro añitos que no lograba entender porqué papi y mami se habían marchado al cielo tan pronto, era más frágil que un cristal y fue herido de esa manera, y él tampoco entendía porqué la vida era así y sobretodo no sabía que más hacer en ese momento, lo único que hizo fue abrazar fuerte a su hermanito, justo como lo hacía en la actualidad.

Al entrar a casa Chanyeol tomó la mano de Baekhyun atrayéndolo para otro abrazo, él otro se dejó. Atrapó a Baekhyun entre sus brazos sumergiendo su cabeza en el cuello del contrario que descansaba contra su pecho. Ahí permanecieron en ese abrazo tanto tiempo, compartiendo el dolor, más sobretodo compartiendo el amor, no estaban solos, no lo sentían así, se tenían el uno al otro y eso era suficiente para sonreír.


—Vamos a dormir sí —susurró el alfa sobre la cabeza del Omega; éste asintió contra su pecho.

Esa noche fueron solo hermanos compartiendo sus más tristes sentimientos, tanto que ambos se acomodaron en la cama del más pequeño para dormir abrazados, protegiéndose del mundo exterior, como hacía mucho tiempo no dormían.

El día siguiente los recibió con mejores ánimos, los hermanos Park Byun se levantaron con fuerzas renovadas a preparar el desayuno, preparándolo juntos para acabar más rápido. Baekhyun preparó también unas bonitas galletas que acompañaron con chocolate caliente: esa mañana era más fría que de costumbre. Cuando los alimentos se cocieron, acomodaron su mesa para por fin, poder sentarse a comer. Mientras tornaron una pequeña charla sobre sus amigos, Chanyeol le dijo que Jongdae era probablemente el más rico de todos, aunque eso no interfería en la humildad del muchacho y trabajaba no tanto por obligación de sus padres sino más bien lo hacía porque le gustaba trabajar y tener su propio dinero; y Baekhyun le contó que es muy probable que Minseok el hermano menor de Soo, esté algo enamorado de Jongdae ya que cuando lo veía se ponía algo nervioso. Era un plan mudo, no obstante ambos estaban en el mismo pensamiento: reunir a los dos muchachos.


Después de lavar los platos y revisar que no había muchas cosas que hacer en casa el Omega salió a su sitio habitual, mientras iba caminando tarateaba una canción que solían poner en los festivales cuando todos se reunían y bailaban tomados de las manos; sonrío con sus recuerdos del día anterior, tenía mucho tiempo que no hablaba con su hermano, fue grato pasar de nuevo tiempo con él ya que había muchos días que únicamente hablaban en la noche sobre su día, no más de frases cortas porque ambos estaban cansados, así que conversar a fondo como familia es relajador.


Como era costumbre KyungSoo ya estaba allí y sonrío cuando lo vio a la vista, junto a él se encontraba Minseok que también sonrío y lo saludo.


—¿A qué debemos que te unas a nosotros hoy Min? —preguntó Baekhyun alegremente tomando asiento junto a los otros dos omegas.


—Quiere que lo ayudemos a elegir ropa —KyungSoo se adelantó a responder.


—Si. Es que he estado ahorrando desde que empecé a coser y ahora quiero comprarme algo lindo pero necesito opiniones. —Explicó con más calma Minseok jugueteando con su cabello.


—Entonces marchemos a todas las tiendas —afirmaron ansiosamente.


Las tiendas de ropa eran realmente nuevas en las aldeas como en la que vivían, la tecnología aún estaba muy lejos, ciertamente contaban con cosas más esenciales como la luz eléctrica y aparatos electrodomésticos, éstos eran muy costosos por lo que solo las familias más adineradas podían darse el lujo de tenerlos, la mayoría de la gente de la aldea vivía de manera antigua usando candiles y chimeneas para iluminar su hogar por las noches y menos tenían otros aparatos ya que para guardar carne hacían neveras de piedra y manera que conservaban con el hielo que era traído de montañas cercanas, y el mismo clima frío del lugar favorecía.


Tomando camino primero entraron a una tienda muy grande. Los omegas se pasearon encantados por toda la tienda viendo la extensa cantidad de prendas exóticas. Habían cristales en las paredes y en todos los pasillos dónde admiraban sus propios reflejos, el piso tenía un color blanco y su superficie lisa era muy llamativa porque daba la ilusión que podrías resbalarte en cualquier momento; las luces eran de color blanco e iluminaban todo a la perfección. El lugar era tan grande que incluso podrías perderte, por cada espacio podían apreciar muchísimas prendas muchas que no habían visto jamás, todas de diferentes formas, colores y texturas.


—¡Mira esa playera se ve tan suave! —exclamó KyungSoo tomando la playera para frotarla en su cara— es lo más suave que he tocado.

Minseok se acercó rápidamente.


—¡Wow, incluso hay en muchos colores! —dijo Minseok observando el estante.


Siguieron mirando de aquí allá hasta que recorrieron toda la tienda, estuvieron viendo camisas, pantalones, abrigos e incluso zapatos todos tan bonitos y tan costosos que Minseok no pudo tomar una decisión, así que decidieron seguir buscando en otros sitios, después de todo tenían un buen rato disponible.


Su siguiente parada fue una tienda más pequeña que estaba a unas cuadras más adelante, a pesar de ser más pequeña también contaba con muchas prendas, igual habían muchas luces y otros adornos que los dejaron mirando mucho tiempo. En esa tienda Minseok tampoco pudo decidirse pues todo está perfecto, quiero llevarme todo así que siguieron caminando solo se pararon a descansar un momento para hidratarse con los termos de agua que llevaban. El destino próximo fue otra gran tienda donde además de ropa, vendían un sinfín de artículos para el hogar, habían cosas gigantescas que los omegas no sabían que existían antes de entrar al lugar. Recorrieron los pasillos observando todo de manera emocionada para por fin llegar a la sección de ropa, sin embargo, salieron un poco desilusionados debido a que la mayoría de la ropa allí era para damas. Cuando salieron se percataron que era terriblemente tarde, así que los tres asustados prácticamente corrieron a sus casas pero aún así Minseok les hizo prometer que mañana lo acompañarían de nuevo para hacer su elección, a lo que KyungSoo y Baekhyun estuvieron de acuerdo.


Como ya era tan tarde Baekhyun se apresuro a buscar algo para cocinar pues pronto serían las 6 y su hermano llegaría, además de que sus propias tripas le pedían algo para digerir. Buscando entre su cocina encontró algo de carne guisada, sinceramente no conocía esa comida pero supuso que Chanyeol la trajo a casa del cumpleaños del Omega Sanha.


Algo se removió incómoda mente dentro de él.

Estuvo debatiendo si tirarla o probarla, más si la tiraba no comería hasta que estuviera lo que estaba cocinando, sumado a que no conocería las habilidades culinarias de su rival. Algo dudoso la puso a calentar y cuando estuvo tibia la probó, no se atrevería a admitirlo en presencia de alguien más, dado que era demasiado sabrosa, era un guiso que no había probado antes y sabía muy bien. No debería de estar molesto mientras devoraba todo el alimento pero pensaba que él también aprendería a hacerlo, incluso lo haría mejor sin importar si debía robar la receta.

Al acabar limpió su boca y siguió cocinando con prisa.


Sin haber acabado llegó Chanyeol encontrando a su hermano de aquí para allá tomando los ingredientes de su sopa con carne, fue curioso porque a esa hora por lo normal Baekhyun ya estaba tomando una siesta.


—Oh. No te escuché entrar. Bienvenido.


—¿Por qué cocinando tan de prisa? Todavía hay tiempo, podrías lastimarte de esa manera —aconsejó su hermano de buena manera; dejando sus cosas para lavarse las manos y ayudar.


—Se me hizo tarde. Hoy salí con los chicos, estuvimos viendo mucha ropa y cosas increíbles —dijo Baekhyun tan ansioso que incluso dio pequeños brincos —Mañana también iremos, fue difícil para Min escoger solo uno, todo es tan grandioso.


—Hablas de las tiendas, si, son gigantescas y muy llamativas —concordó —Recuerden comer bien antes de ir entonces, se que les emociona mucho pero no quiero que tus amigos y tú se desmayen a mitad de camino.


Chanyeol sabía que cuando Baekhyun estaba ansioso por algo incluso olvidaba comer, como una vez siendo pequeño la señora Chaeryeong les prometió llevarlos también a la tienda de pan junto a su esposo y sus hijos, Baekhyun estuvo tan feliz que olvidó comer en la mañana y solo fue consciente de ello cuando su pancita rugió en medio del camino.


Esa noche después de la cena cada uno se ducho dispuestos a dormir enseguida sus cabezas tocaran la cama debido al día lleno de actividades.


—Hoy si no vamos a tardar tanto porque mamá nos regañó ayer —dijo KyungSoo cuando ya iban de camino a una de las tiendas que habían visitado el día anterior.


Los tres omegas iban tomados de las manos meneandose para los lados. Ese día estaba más soleado por lo que caminaban más rápido evitando mayor tiempo de exposición al sol. Como todos los días, se observaban niños corriendo por las calles, persiguiendo se entre si, algunos se caían y se iba llorando probablemente a sus casas para que sus padres los consolaran. KyungSoo y Baekhyun sonrieron al mirarlos, ellos mismo eran así cuando eran pequeños cachorritos, a veces se peleaban incluso por tratar de apropiarse las nubes, ahora que comenzaban a ser adultos jugar estaba quedando en segundo plano, lo que antes les emocionaba por las mañanas ahora estaba cubierto por deberes y por otros gustos, todavía algunas veces jugaban como niños pero no era lo mismo, actualmente disfrutaban más de charlar, salir a pasear como en ese instante, mirar a muchachos guapos y aprender nuevas cosas, a Soo por ejemplo, le estaba llamando la atención las esculturas y artesanías y creía en un futuro podría hacer muchas figuras llamativas; Baekhyun por su lado no tenía un objetivo claro pero no significaba que no le gustara aprender, hasta ahora lo que más le apasionaba era la cocina. Minseok a pesar de ser menor de los tres, pues apenas tenía 19 años ya tenía un sueño. Quería hacer ropa. Min aprendió a coser no hacía mucho tiempo porque de pequeño nunca le gustaba salir a jugar, prefería mantenerse en su habitación con sus juguetes, muchas veces su hermanito Soo llegaba con Baekhyun para intentar sacarlo de la casa para que fuera con ellos a correr, sin embargo, ninguna vez lo lograron. Quizá era también por ello que le era más difícil hablar con la gente y se ponía muy nervioso en presencia de otras personas, incluso cuando Baekhyun junto a su hermano lo saludaban se mostraba distante, pero sobretodo cuando un muchacho en particular le sonreía.