VAQUERO PROTECTOR馃

Sinopsis

Jeon Jungkook era el hermano que m谩s disfrutaba de su tiempo a solas. Nunca pens贸 en pasar el resto de su vida con alguien, hasta que lo encontr贸 en su rancho. Saga: C&V馃 鈼媀AQUERO SOLITARIO 鈼媀AQUERO ENAMORADO 鈼廣AQUERO PROTECTOR 鈼媀AQUERO AUDAZ

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
GCF13
Estado:
Completado
Cap铆tulos:
11
Rating
n/a
Clasificaci贸n por edades:
18+

CAP脥TULO UNO

La lluvia cae a c谩ntaros, sin mostrar signos de disminuir en cualquier momento cercano. El viento entra tan fuerte que puedo sentir la casa temblar, las ventanas traqueteando. Hay un mill贸n de lugares en los que deber铆a estar mi mente ahora; preocup谩ndose por la ya alta inundaci贸n del lago, por las cercas que podr铆an ser derribadas, permitiendo que el ganado se escape, o por las plataformas petrol铆feras siendo da帽adas.


Pero nada de eso parece importar. Ni siquiera me molesta la idea. Lo que no es normal para m铆. Me gusta todo hecho y manejado. Todo organizado. El caos me vuelve loco, y normalmente una tormenta me har铆a andar de un lado a otro, pregunt谩ndome por el desastre que tendr铆a que limpiar por la ma帽ana. Todas estas cosas son peque帽as en comparaci贸n con lo que mi mente insiste en centrarse.


Toda mi atenci贸n se halla exclusivamente en la personita acostada en mi cama. No puedo quitar mis ojos de 茅l. No he podido desde que lo encontr茅 tendido en medio de mis campos, completamente solo.



Su cabello negro medianoche se extend铆a a su alrededor. Una fina vestimenta blanca se aferraba a su peque帽o cuerpo, con los pies desnudos. Parec铆a un 谩ngel enviado para tentar a un hombre. Casi como si hubiera ca铆do directamente del cielo y en mi rancho. Parte de m铆 pens贸 que eso lo hac铆a m铆o. Esto es Texas, despu茅s de todo, y la posesi贸n es nueve d茅cimas partes de la ley.



C贸mo lleg贸 realmente all铆, no ten铆a ni idea. S贸lo supe desde el momento en que lo encontr茅 que era m铆o. Algo profundo dentro de m铆 me dijo que 茅l corr铆a de algo, y yo soy el 煤nico al que corri贸. 驴Por qu茅 m谩s un jovencito estar铆a en medio de la nada sin zapatos, con la carretera m谩s cercana a un kil贸metro y medio de distancia?.


Tal vez el corte en su cabeza lo confundi贸. Se perdi贸 de alguna manera, pero aun as铆 no parec铆a tener sentido. No sab铆a qu茅 lo trajo aqu铆, pero eso no importaba. 脡l es m铆o ahora. Si alguien lo persigue, me asegurar茅 de que nunca lo encuentren.


Cuando no pude hacerlo despertar, lo levant茅 del suelo. No pesaba casi nada. Con cuidado lo agarr茅 mientras volv铆a a subir a mi caballo.


鈥擭o dejes que me encuentren.


Sus suaves palabras suenan una y otra vez en mi cabeza. Dijo esas palabras mientras se arrimaba m谩s cerca de m铆. Pod铆a sentir sus labios en mi cuello todo el viaje de regreso a mi casa. No fue un paseo f谩cil, sosteni茅ndolo as铆, pero me las apa帽茅. No exist铆a otra opci贸n. Seguro como el infierno que no iba a dejarlo, aunque no hubiese una tormenta sobre nosotros.


La lluvia ya hab铆a comenzado a manar, y apenas lo met铆 en la casa y a mi caballo en el granero antes de que todo el infierno se soltara.



No me encontraba seguro de qu茅 hacer con 茅l al principio. As铆 que hice lo 煤nico que pude pensar. Me ocup茅 de 茅l. Lo despoj茅 de su ropa mojada, haciendo lo mejor que pude para no mirarlo, no importaba lo mucho que quisiera. No pod铆a dejar que se acostara con la ropa mojada. Le di un buen tir贸n y la cosa se rasg贸 justo por el medio. Lo saqu茅 de 茅l y lo tir茅 al suelo antes de cubrirlo con la manta que manten铆a al final de mi cama.



No se sent铆a como si tuviera fiebre cuando lo revis茅, y el corte en su cabeza no era lo suficientemente profundo como para necesitar puntos de sutura, no que pudi茅ramos ir a ninguna parte si necesitaba atenci贸n m茅dica. No con la tormenta furiosa como era. Adem谩s, no necesitaba ir a ninguna parte. Me gustaba justo donde estaba.



Mientras lo miro, no s茅 qu茅 hacer por el momento adem谩s de estar aqu铆. Parece un mu帽eco de porcelana en medio de mi gigantesca cama. Nunca pens茅 que mi cama era grande hasta que 茅l estuvo en el centro de ella, apenas ocupando cualquier espacio. Dios sabe cu谩nto tiempo he estado parado aqu铆 ya. Mi ropa mojada ya empieza a secarse.

脡l deja escapar un peque帽o suspiro, sus gruesos labios se separan una fracci贸n antes de que su lengua rosada salga, moj谩ndolos.



鈥擬ierda 鈥攎urmuro, cerrando los ojos y girando mi espalda hacia 茅l.



Las cosas que estoy pensando mientras se halla inconsciente en mi cama enviar铆a a un 谩ngel corriendo. Si eso es lo que 茅l es. Sin embargo, ni siquiera he visto sus ojos, no puedo dejar de pensar de qu茅 color podr铆an ser.


Sabiendo que necesito algo de espacio antes de que me encuentre arrastr谩ndome en la cama con 茅l, me acerco a mi c贸moda y empiezo a cavar alrededor por alg煤n pantal贸n de pijama, o como se llamen. S茅 que alguien me consigui贸 uno para Navidad el a帽o pasado. Creo. Normalmente duermo desnudo, sin tener que preocuparme de que alguien m谩s est茅 cerca.


Siempre estoy solo aqu铆 a menos que mi hermano Young aparezca para dejar algo.

No soy como el resto de mis hermanos, que dejan entrar a Young y le permiten causar estragos en sus hogares. Bueno, tal vez permitir es un poco fuerte, pero Young ha asumido el papel de nuestra madre con toda la fuerza, desde que perdimos la nuestra a帽os atr谩s. Si le permitiera a Young, estar铆a aqu铆 la mayor铆a de las noches dejando la cena y haci茅ndome un mill贸n de preguntas sobre un mill贸n de cosas diferentes.



Por suerte para m铆, la tormenta no dejar谩 que nadie se acerque. Todo el mundo pensaba que segu铆a posponiendo poner nueva grava en el camino que conduc铆a a mi casa porque no ten铆a tiempo. A decir verdad, me gusta que sea un dolor en el culo llegar a mi casa. Tal vez entonces la gente no vendr铆a tanto.



No es que no ame a mis dos hermanos, Nam y Jack, e incluso a mi entrometido hermanito, Young. Pero me gusta estar solo, o en la tierra. Esto funciona para m铆. No soy un hombre de muchas palabras. Digo lo que hay que decir y eso es todo. Si quiero visitar, voy a visitar.



Pero desde que Nam fue y se cas贸 y empez贸 por este camino matrimonial, es como si todo el mundo estuviera presionando para que el resto de nosotros lo hiciera, tambi茅n. El matrimonio no es algo en lo que haya pensado. Tengo suficiente para preocuparme la mayor parte del tiempo. No estoy seguro de si soy apto para ser un marido, as铆 que nunca lo he intentado. Nunca tuve el deseo.



Pero ahora el sonido de una casa vac铆a no tiene ning煤n atractivo. De hecho, estoy tratando de encontrar maneras de asegurarme de que mi peque帽o mu帽equito no intente escaparse de m铆. No tengo ni idea de lo que va a decir cuando se despierte, o lo r谩pido que intentar谩 salir de aqu铆.



Finalmente encontrando los pantalones, voy al ba帽o. Me quito los jeans mojados y la camisa antes de tirarlos al cesto y ponerme los pantalones de dormir secos. Oigo un quejido de la otra habitaci贸n y salgo como un rayo del ba帽o para encontrar a mi peque帽o mu帽eco revolvi茅ndose en la cama.



Me acerco a 茅l y trato de despertarlo. Cuando llevo mi mano a su cara para calmarlo, deja de revolverse, e inclina su mejilla en mi mano como si buscara mi consuelo. Su cuerpo se relaja en la cama, pero cuando tiro mi mano lejos de 茅l, comienza a agitarse de nuevo hasta que la devuelvo.



鈥擬ierda 鈥攎urmuro, sabiendo lo que voy a tener que hacer.


Esta va a ser la m谩s dulce tortura que he sentido. Tirando de las mantas, me deslizo en la cama a su lado, tir谩ndolo hacia m铆. 脡l se da la vuelta, enterrando su rostro en mi cuello, y lanza una de sus piernas sobre mi cadera, como si intentara acercarse lo m谩s posible a m铆. Me acuesto all铆, deseando que mi erecci贸n baje mientras el olor de los p茅talos de rosa llena mis pulmones. Me pregunto si la fragancia es de su tiempo en el campo, o si naturalmente huele as铆 de dulce.



Cuando sus labios tocan mi cuello, extiendo mi mano y agarro mi polla, pellizc谩ndola en la base tan dolorosamente como puedo soportarlo. Estoy luchando contra mis pelotas mientras se preparan. Santa mierda, voy a correrme.



鈥擭o me dejes 鈥攕usurra contra mi cuello.



鈥擭unca 鈥攍e digo, sabiendo que esas palabras siempre ser谩n ciertas.



Pero lo que 茅l no sabe es que tampoco me dejar谩.