La duda
Prologo
Las rosas son bellas por fuera, pero peligrosas cuando las tocas... Al sangrar por el simple coqueteo de sus púas, puedes sentir la verdadera belleza del ser viviente..."El dolor, el unico acto de gusto, placer y enseñanza que te hace sentir fragil y liberado a la vez.
Yo nunca pensé, que mi vida tan corta, la cual solo emergía en mis 20, podía ser abandonada en la locura... ¿Qué extraño es el destino? ¡Odio sentirme tonta, por cuálpa de mis desiciones..."
Capítulo 1
La primavera es lo primero que se percibe. Yo me encontraba trabajando con mi padre en una casa hermosa y de gran explendor.
El higar magnífico le pertenecia al señor Angels. Aquel hombre guapo, alto y de tes blanca, que me seducia con su incomparable belleza.
Todos los viernes. Los dias que podia verlo por motivos del trabajo. Me hacía sentir una rafaga de emociones diversas. Él tan maduró, elegante y totalmente "perfecto". Yo en cambio, sólo era una simple joven que no sabía que hacer con du vida.
-¡Flor! Dame esa herramienta que tienes en la mano. -La voz fuerte e inpone de mi padre provoca que me salga de mi transe mental.
Loiro confundida y luego le entrego aquella cosa extraña que posei en mi mano derecha.
-¡Perdón padre! -Muerdo mi labio inferior. Muevo la cabeza de derecha a izquierda. Respiro fuerte y plasmó mi mirada al ventanal de colores bribantes, en donde poria ver al señor Angels.
Él se encontraba en su jardín de rosas rojas. Las tocaba con dulcura y sutileza que podia sentir el fime enamoramiento juvenil que me provocaba.
¡No podía creer, que tanta belleza podía estar en un sola persona!
En eso, el señor Angel voltea en mi dirección. Yo me pongo excesivamente nerviosa. Por lo que mejor observo repentinamente a mi padre. De esa manera tranquilizaria mis nervios.
El olor a rosas y olivo impregnó mi nariz. Esa delicia tan...energica, podia imaginarme de donde provenía.
-Fabián, ¿ya esta el mantenimiento de la cocina? -La voz ronca y masculina, escaldo mi espalda.
-Sí, señor Angels, ¡todo esta en correcto funcionamiento! ¡Cualquier cosa, puede marcarme y vengo a retificar!
-¡Gracias! - Él qué plasma frescura, porte y orgullo. Me da una mirada seductora. Es la primera vez que él me miraba, y eso provocó un pequeño gemido en mi garganta. - ¿Ella, quién es?
-¡Señor! Ella es mi hija.
Se encuentra en vacaciones y pues se viene a trabajar conmigo para que ella pueda ganar un poco de dinero...¡Muy pronto mi hija ya se graduará, y necesita un poco mas de dinero! -Mi papá se emociona por el simple echó de pensar en que yo ya me gradiaria promto. La verdad sí es un poco emocionanteee, pero...tengo miedo de pensar que tal vez...mi vida no sea cómo yo la planeé duarnte años.
-¡Jovencita! - Él toma mi hombro por unos segundos, después me suelta con una sonrrisa en su rostro. -¿Te gustaría ganarte dinero extra?
-Lo miro incrédula. Las manos me sudaban y podia sentir mi corazón later velozmente. -¡Bueno! no estoy en carencias... pero si necesito algo de dinero.
Es que ya mero me voy a resivir de la universidad, y tengo que pagar algunos papeleos extras. - Mis ojos se cruzaron con los suyos. Muerdo mis mejillas y empiezo a analizarlo con gran detalle.
"Sus ojos de color mil qué te miran magicamente. Su cabello rubio oscuro; piel palida y esas mejillas rosadas que le daban una ideología juvenil.
- El señor Angels voltea con mi padre - ¡Ella puede trabajar para mí! Estoy contratando a una compañante.
Alguien que me acompañe para leer, estudiar y salir a pasear. - Sonrrie con ternura - ¡Soy una persona solitaria! - Ahora me mira a mi con su magnífico encanto. - ¡Sí gustas, puedes trabajar aquí en mi casa! Necesito... -Suspira sutilmente. -cambiar mi vida, mejorarla y olvidar mi pasado.
-¡Pues! me siento alagada, pero tengo que platicarlo bien con mi padre - Observó a mi papá con duda, ante el comentario del señor Angels. Quería que él mencionara algo pero parecia que estaba mas estacionado que ni yo.
-Para mí hija ¡no hay problema! es obvio que necesitas ese dinero extra, y sí empiezas a trabajar más, podrás pagar tus estudios. Y pues ¡eso seria la mejor opción para ti! De esa manera yo no me senteria tan precionado por los gastos.
-Entonces señorita ¿Cuál es su nombre disculpe? - Entona la voz el señor Angels.
-Soy Flor, ¡mucho gusto! - Le ofrezco mi mano para generar cordialidad.
-¡El placer es mío! yo soy Iván Angels.
¡Con gran gusto, puedes solo decirme Iván! - Toma también mi mano.
Ambos nos saludos con intusiamos y confianza.
Después de segundos fugaces, nos soltamos de las manos. - ¡Empezarás Flor a trabajar el día de mañana! Necesito que estés aquí a las 10:00 de la mañana y tu salida será a las 7:00 de la noche.
Tú salario por día, será de 10,000 pesos.
¡La cuestión es que sólo te voy a contratar por tres días. Pasando de esos tres días de tú servicios, ya ni los necesitaré mas.
¡¿Te parece bien?!
-¡Sí, por supuesto! Muchas gracias - Esclaresco mi sonrisa con amabilidad.
"En difinitivo no supe de que otra forma tenia que reaccionar, ¡me van a pagar 10,000 por día, y voy a trabajar tres días solamente! Es algo increíble"
Iván se va lejos de con nosotros en un silencio palpitante.
Ahora el lugar parecía básico sin él.
Mi respiración se controló. Mi mente dolia por su belleza y por la gran bendición económica que llegará a mí.
Mi padre recogió sus cosas y salimos de aquella casa tan bonita.
Yo en todo el camino hacia mi casa, solo podía pensar en dos cosas; la primera: Iván es y será el hombre más guapo que he visto en mi vida, y la segunda: Es qué por fin, tengo un trabajo, ¡en el cual puede ser raro, y un poco sospechoso, pero en difinitivo bien pagado!
Quiero ver que me depara en este nuevo camino.
Al siguiente día me levante temprano para arreglarme, desayunar y derigirme con calma a la casa del gran señor Iván Angels.
Me fui caminando,con cierta velocidad. Realmente, no me quedaba lejos, podía caminar unos pocos kilómetros.
En un par de minutos, por fin llegue a la casa del señor Iván Angels.
Eran, aproximadamente las 9:40 de la mañana (perfecta hora para llegar).
Toque dos veces la puerta, y de repente sale Iván, siendo el hombre más elegante que mis ojos inocentes podían ver.
"Qué acto tan complicado. No se que sería de mi si logrará enamorarme de este hombre.
Yo tan insignificante, y él tan perfecto en apariencia.
Totalmente seria mi mayor pecado"
-¡Puedes pasar Flor! - Abre por completo la puerta para que yo pueda entrar sin ningún obstáculo.
-¡Gracias! - Entro y espero la primera indicación de Iván.
-Flor ¿Ya desayunaste, o gustas algo para comer? - Me habla de manera atenta; demiestras, que
cierra la puerta de su casa.
-¡Ya desayune, gracias! ¿Y usted?
-¡Yo también, gracias!
Entonces, puedes acompañarme a la biblioteca por favor.
Vamos a leer un par de horas.
-¡Por supuesto! - Iván empieza a caminar y yo como un perro con dueño, lo sigui.
Todo estaba en silencio en el lugar abandonado y frío, que se sentía mediante pasabas en cautela.
En ciertos lugares de la casa se podía ver el encanto mágico y misterioso de su hogar de hombre rico.
Seguía observando maravillada. Pero las dudas me sumergieron. ¿Él tendra familia? ¿Por qué me quizo contratar a mi?
Entramos, por fin a la biblioteca.
Era un lugar bonito lleno de libros antiguos que resonaban unas vibras malignas.
Iván, se aleja un poco y toma un libro, y enseguida me lo da en mis frágiles manos.
-Ten Flor, ¡quiero que empieces a leer este libro de aquí! - Golpea su voz madura en mis oídos sin dolor.
-¡Si, esta bien! - Lo sostengo, y empiezo a leer en voz alta - "La misteriosas vivencias del diablo disfrazado de ángel.
En este profundo mundo, en el cuál no tiene razón, ni fuerzas, se encuentra un demonio solitario qué no entiende lo qué es el amor..." -Termino de leer el pequeño libro de gran filosofía. - ¡Eso es todo!
-¡Me encanta esta historia, por completo me representa!
Soy una persona completamente solitaria e incapaz de saber lo que este mundo nos ofrece en realidad. A ti Flor ¿qué te trasmitió este libro? - Fomenta su gran inparsialidad de la vida.
-Bueno, yo cree que todos somos demonios disfrazados de ángeles. Unos por criterios de la sociedad y otros por un acto de inercia.
Al final de cuenta, somos unos pecadores sin retorno.
Siento que es lo que esté libro quiso plasmar....El hombre y la mujer, fuerza la inpuridad qué estables tristeza, por la falta de cariño cuherente de la propia humanidad; es por eso que el demonio no sabe lo que es amar.
-Excelente punto de vista ¡me entretiene cómo lo manejas! - Mira Iván el reloj qué tenia en su muñeca izquierda. - ¡Ya son las 4:00 de la tarde; que rápido se pasa el día! ¡Vamos a comer algo! ¿Te parece?
-Okey. - dejo el libro en una pequeña mesa qué se encontraba en la biblioteca y sigo de nuevo a Iván, al cual me derigia a la cocina.
Esta vez no caminamos tanto, llegamos rápido a la cocina......
Iván toma unas hamburguesas qué tenia en su horno. Las pone en la mesa y me hace una señal de que me sienta a comer.
Yo me siento en la silla que se encontraba un poco sercas de él, y empezamos a comer tranquilamente nuestras hamburguesas.
De nuevo el silencio frenaba mis pensamientos. Podía sentir la incomodidad entre ambos.
Se que soy la persona menos interesante que puede existir.
Esté nuevo trabajo, probocava en mí la gran falta de comunicación. Era incapaz de presentar mi inteligencia.
Terminamos de comer, y Iván me observa con gran detaye. Tanto que me probocava qué desviara mi mirada lejos de la suya.
-¿Qué es lo que estas estudiando Flor? - Toma Iván la iniciativa para forjar un dialogo sinceró.
-Yo estoy estudiando Artes.
Me encanta la forma en cómo se desarrolla la guianza del diálogo mixto a partir de las interacciones conteporanias de las diferentes variedades del arte.
-¡Suena interesante! yo estudie Tecnologías de la apropiación de la maquinaria moderna.
Es algo en el cual me ayudo a prosperar y adecuadarme en el rambo económico. -Suelta una pequeña risa. -
¡Espero que aprebeches tus estudios!
-Gracias por sus buenas intenciones.
La verdad si me encanta estudiar y aprender diferentes variaciones de la figura intelectual.
-Suspira melancólicamente -¡Eres exactamente como mi difunta esposa!
Ella le encantaba leer, pintar y tocar múltiples estrumentos musicales. - Pone su rostros tristes y con falta de entusiasmo.
-¡Lo siento mucho, en verdad! -Tico tiernamente su mano derecha. Él la tenia fria y delicada. Podia denotra su tristeza en ese toque. -Disculpe por mi atrevimiento, pero ¿no tiene, más familia? - Trato de utilizar mis mejores palabras y entonación de voz para evitar un mal entendido forjado por mi pregunta.
-¡No, no tengo ningún familiar! Mi única familia era mi bella esposa.
Siempre ha sido mi fiel acompañante, y ahora estoy solo en este inmenso hogar lleno de frio y rencor. - Pone sus manos en la mesa para alejar el nerviosismo en su ser. Generando de esa manera, de que yo quite mi mano temblorosa de la suya.
-¡Totalmente te entiendo! - Suelto un suspiro y lo miro a los ojos. -Mi padre biológico murió cuando tenía 8 años de edad y mi madre murió cuatro días después de que se casará con Fabian.
Ella murió de cáncer, y pues resiento la compañía. -Muevo la cabeza de izquierda a derecha. -Y espero que no lo tome mal. Mi padrastro ¡es increíble! él me ayuda en todo. ¡es mi única familia!
-Lo siento.
¡Seré sincero contigo! mi vida ha sido muy difícil, no hay mayor acto de bondad en mi entorno, y cuando te vi, sentí la nobleza de mi esposa; es por eso que te contrate para estos tres días. -Resopla en silencio. Sus ojos se ponen un poco llorosos y Ivan trata de contener el miedo de sus voz. -
Los tes días en los cuales estarás conmigo, me ayudaras a no recordar a mi esposa. Porque...-Se detiene antes de continuar. Chasquea con wu lengua. - este viernes será su cumpleaños y ¡en verdad no quiero pasar este primer año de su muerte, soló!
-Espero ser de la mejor ayuda posible. -Queria abrazarlo, pero muy adentro de mi me decia que no lo hiziera. No podia envilverlo con encantos femeninos. Eso estaba mal. -
No quiero que te desmayes en tú lago de lágrimas. - Lo tomó con todo el respeto posible sus manos temerososa. - Lo único que te puedo decir... es que nunca lograrás superar está inmensa tristeza, pero puedes aprender a vivir con ella.
Se valiente y fuerte en tu vida. ¡Ya no hay nada más que perder! - Él toma de igual forma mi mano, y me sonríe con ternura, dejando de un lado toda la incomodidad...