Fascinación

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Sinopsis

—Creí que realmente me querías. Susurró ella con los ojos color avellana húmedos y cargados de desesperación. Su corazón dio un vuelco al verla tan herida. Por un instante, sus ojos gris acero se llenaron de solicitud, pero se deshizo de ese sentimiento de inmediato cuando su ego y su orgullo se impusieron a su razón. Soltó una risa suave mientras se acercaba a ella con pasos lentos y depredadores. —¡Oh, cariño! Nunca pensé que fueras tan inmadura. Solo te manipulé para que pensaras eso. Lo único que siento por ti es lujuria y deseo de venganza. Con una sonrisa burlona, acortó la distancia con zancadas largas. Ella retrocedió, con el miedo reflejado en cada facción de su rostro, hasta que su espalda chocó contra la pared.

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Galen_Yana
Estado:
Completado
Capítulos:
60
Rating
4.9 7 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1: Avaricia

Caminó hacia él con aire seductor y una sonrisa coqueta al ver su estado.

—Por favor, cielo, por favor, ayúdame.

Se lo rogó literalmente. Ella soltó una risita suave.

—¿Ayudarte? Dime, ¿qué clase de ayuda quieres de mí?

—Por favor, cariño, ya sabes lo que te estoy pidiendo —volvió a rogarle él.

Ella sonrió con suficiencia y se sentó despacio, de forma seductora, frente a él. Bajó la cremallera lentamente y sacó su polla palpitante de los bóxeres.

En cuanto lo tocó, él soltó un gruñido fuerte. Ella abrió la boca, se introdujo aquel miembro erecto y empezó a mover la cabeza arriba y abajo.

Él empezó a perder el control, le agarró el pelo con brusquedad y comenzó a dar embestidas rápidas con las caderas. Dejó escapar otro gemido profundo desde su garganta y se corrió, sintiéndose aliviado.

Comenzó a respirar con dificultad, en un estado de sopor con los ojos cerrados. Cuando se calmó, abrió los ojos y se quedó mirando al vacío. De repente, empezó a reírse como un maníaco mientras miraba su mano sucia frente a sus ojos, negando con la cabeza.

Se levantó del sofá, tomó unos pañuelos, limpió el desastre que había causado y fue al baño contiguo para calmarse con una ducha de agua fría. Al salir, sus pensamientos volvieron a desbocarse. Todo lo que quería hacer con ella, cómo quería escucharla gemir y gritar su nombre mientras la tenía debajo. Hacía mucho tiempo que no actuaba así, quizá desde que era adolescente.

Nunca había estado tan desesperado por una chica, hasta el punto de tener pensamientos tan lascivos. Bueno, ella no era cualquier chica para él; era diferente, un alma inocente, ojos puros, tan ingenua. Su inocencia lo había vuelto loco. Nunca se había masturbado imaginando una situación así, aunque no es como si nunca hubiera tocado a nadie.

Había perdido la cabeza por ella, no porque la amara, sino simplemente por el deseo irrefrenable que sentía.