Dios Cuán Grande es

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Sinopsis

»¡Qué grande eres, mi SEÑOR y Dios! Nosotros mismos hemos aprendido que no hay nadie como tú y que aparte de ti no hay Dios. (2 Samuel 7:22) La grandeza de Dios la podemos ver reflejada a nuestro alrededor y en nosotros mismos, solo basta con hacer una pausa y reflexionar. El mayor regalo que tenemos es la salvación que nuestro Señor Jesús pagó con el sacrificio en la cruz del calvario por nuestros pecados y ahora somos considerados hijos de Dios, y el Espíritu Santo vive en nosotros. Dios te bendiga.

Genero:
Other
Autor/a:
Gustavo Molina
Estado:
En proceso
Capítulos:
75
Rating
5.0 3 reseñas
Clasificación por edades:
16+

Bueno es el SEÑOR

Bueno es el SEÑOR ;

es refugio en el día de la angustia

y conoce a los que en él confían.

Nahúm 1:7

La bondad de Dios es muy grande para con nosotros, día con día podemos ser testigos de su poder, amor y fidelidad. Dios es bondadoso pero eso no lo hace débil. Él es el león de la tribu de Judá, aborrece al pecado pero al pecador le ofrece salvación.

El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo único de Dios.

Juan 3:18

La bondad de Dios es tan grande que entrego a su único hijo como sacrificio para el perdón de nuestros pecados, y así evitar ir al infierno, pero si decidimos no creer en Jesús y rechazarlo vamos a ser condenados.

¡Den gracias al SEÑOR porque él es bueno;

su gran amor perdura para siempre!

Salmos 107:1

Una de las maneras que podemos ver la bondad de Dios es darle Gracias. En ocasiones nos enfocamos en lo negativo y pensamos que no pasa nada bueno, pero las Misericordias de Dios son nuevas cada mañana; quizás podríamos hacer una lista diaria de las cosas de las cuales damos gracias y de esa manera iremos apreciando la bondad de Dios, luego ya no tendríamos espacio para agradecer tanto!

Yo le he dicho al SEÑOR: «Mi Señor eres tú.

Fuera de ti, no poseo bien alguno».

Salmos 16:2

Es muy cierto que fuera de Dios no tenemos ningún bien alguno que valga la pena, le animo estimado hermano y hermana que siga peleando la buena batalla de la fe, las cosas a veces se ponen difíciles pero Dios ha prometido estar con sus hijos hasta el fin.

Dios le bendiga.